Los abogados de la Iglesia Episcopal han informado a dos abogados que representan a 11 congregaciones de la Diócesis de Virginia involucradas en una disputa sobre la posesión de las propiedades que "por el momento no existen fundamentos" para suspender las demandas.
Los abogados Mary A. McReynolds y Steffen N. Johnson, de Washington, DC, escribieron una carta el 22 de febrero solicitando que se suspendieran las acciones judiciales pues de acuerdo con el comunicado emitido al finalizar la Reunión de los Primados se instaba "a los representantes de la Iglesia Episcopal y de aquellas congregaciones con disputas sobre propiedad que suspendieran todas las demandas judiciales."
Las recomendaciones hechas por los Primados sobre los litigios son parte de un número de recomendaciones interrelacionadas sobre la forma en que la Iglesia Episcopal debe tratar las divergencias entre sus miembros.
En su respuesta del 26 de febrero, David Booth Beers, canciller para la Obispa Presidenta Katharine Jefferts Schori y su colega Heather H. Anderson recordaron a los otros dos abogados que la Comunión Anglicana es una federación y no un "cuerpo jurídico o legislativo."
Por, lo tanto, ellos escribieron "no tiene autoridad legal sobre los asuntos de sus miembros."
Y agregaron: "Por el contrario, mediante una serie de reuniones entre sus miembros, los obispos y otros representantes de las iglesias miembro ocasionalmente adoptan doctrinas o normas que se recomiendan a las Iglesia."
En el caso del Comunicado, Beers y Anderson dijeron que las recomendaciones de los Primados estaban "interrelacionadas" y, por otra parte, los Primados reconocieron que la Iglesia Episcopal debe crear sus propios métodos de tratar las divergencias entre sus miembros.
Beers y Anderson añadieron en su carta que las recomendaciones "tomadas en conjunto, establecen un número de pasos que deben ser considerados en su debido momento por los obispos y otros líderes de la Iglesia Episcopal", uno de cuyos posibles resultados puede ser desistir de las demandas civiles sobre propiedades."
"En las presentes circunstancias puede ser prematuro, cuando menos, que la Iglesia desista o acuerde suspender las demandas en estos momentos y, por lo tanto, cese sus esfuerzos para proteger los intereses de sus miembros pasados, presentes y futuros quienes consideran que la propiedad parroquial debe ser usada para el ministerio y la misión de la Iglesia. Cualquier propuesta para tomar dichas medidas debe ser considerada por la Iglesia junto con las otras recomendaciones del comunicado de los Primados que están siendo consideradas por los líderes y otros grupos pertinentes dentro de la Iglesia, dentro del contexto de otras situaciones que pueden proteger los intereses de la Iglesia en otras formas. Tal como se ha notado, esto implica un proceso que demandará tiempo y ser hecho de acuerdo con los reglamentos y procedimientos de la Iglesia."
"Por lo tanto, la suspensión de los litigios en estos momentos no es apropiada", finalizó la carta.
Estas declaraciones reiteran los comentarios hechos por Jefferts Schori el 23 de febrero durante una reunión con los funcionarios del Centro Episcopal en Nueva York.
A principios de este mes, la Iglesia Episcopal respaldó a la Diócesis de Virginia cuando una mayoría de los miembros y del clero de 11 congregaciones votaron a fines de 2006 y a principios de 2007 separarse de la denominación y afiliarse con obispos anglicanos africanos.
La Iglesia Episcopal presentó una demanda ante los tribunales del Condado de Fairfax, Virginia, estipulando que los demandados están usando los bienes personales e inmuebles pertenecientes a las parroquias "para usarlos en asociación con una iglesia diferente" y "continúan desviando los fondos para el uso de la Iglesia Episcopal" y han rehusado cumplir con la resolución del 18 de enero emitida por el Consejo Ejecutivo exigiendo la entrega de los bienes personales e inmuebles al Obispo de Virginia Peter James Lee. (Los demandados son los clérigos y los miembros de las Juntas Parroquiales de las 11 parroquias y misiones así como los fideicomisarios que técnicamente retienen el título de los inmuebles de algunas de las parroquias).
Patrick Getlein, Secretario de la Diócesis de Virginia informó al ENS que "los líderes de la Diócesis de Virginia continúan dedicados a las necesidades de la mayoría de nuestras iglesias incluyendo aquellas donde una mayoría de los miembros decidió abandonar la Iglesia Episcopal."
Y continuó diciendo: "Cuando las mayorías decidieron en diciembre dejar la Iglesia y afiliarse con anglicanos de Nigeria ellos iniciaron una serie de conflictos espirituales y legales que no han sido resueltos. El hecho es que las propiedades de la Iglesia Episcopal han sido abandonadas y las congregaciones separadas han hecho esfuerzos para alienarlas o transferirlas y los episcopales leales continúan siendo excluidos de sus iglesias. El Obispo Lee y los líderes diocesanos continúan dedicados a preservar el sagrado legado que nos fue confiado por las generaciones anteriores para el futuro de la Iglesia en Virginia."