The Episcopal Church Welcomes You
 www.episcopalchurch.org
 
Miércoles, 7 de junio: Crecer en entendimiento



By: El Rvdo. Canónigo Isaías Rodriguez
Desde que ponemos el pie en la vida nos encontramos lidiando con la compleja cuestión de entender el misterio del existir. Pareciera que al niño no le acuciara este problema ya que le vemos correr, saltar y jugar, como si eso fuera lo más importante para él. Sin embargo, el niño más que nadie desea crecer en entendimiento, en compresión; por ello, nos acosa constantemente con preguntas: ¿qué esto, qué es aquello?

La palabra entender procede de dos latinas (intus legere) que implican leer en el interior de las cosas. Por mucho que hayamos estudiado, por muchas carreras o títulos que hayamos logrado, nunca saciaremos ese gran deseo de descifrar lo misterioso de la vida.

Este tema tiene profundas resonancias en el Evangelio. Vemos a los apóstoles alrededor de Jesús, como a niños pequeños, a menudo, rogándole que les explique la nueva doctrina que les expone por medio de parábolas. Muchos de estos ejemplos, parecen obvios, pero los discípulos no los comprendían. Más de una vez, Jesús, intencionalmente dejaba las cosas un poco ambiguas porque sabía que en la vida los problemas no se resuelven como en las matemáticas. En la vida, muchas veces, dos más dos son cinco. Así es de complejo el vivir.

Al partir de este mundo, Jesús hizo una gran promesa a sus amigos: “Cuando venga él, el Espíritu de la verdad os guiará hasta la verdad completa; (...) y os explicará lo que ha de venir” (Jn 16, 13). Ahora bien, la explicación del Espíritu no se realiza en unos segundos. No porque él no pueda hacerlo, sino porque nosotros no podemos comprender todo el misterio de la creación en un instante. El Espíritu de Dios va desvelando su misterio poco a poco, como nosotros hacemos con los niños. De pequeños oímos cuentos y fábulas, y nuestra imaginación goza. Al crecer nos damos cuenta que la realidad es distinta y tenemos que ir acomodándonos paulatinamente.

Así se ha ido desvelando la revelación divina a través de los siglos. De tal manera que podríamos afirmar que nosotros hoy comprendemos el misterio de la encarnación, el misterio de Jesucristo, mejor que los mismos apóstoles. El Espíritu nos ha ido revelando detalles a través de los tiempos.

En la Iglesia de Dios, vamos creciendo en compresión del misterio de salvación, mediante instrumentos puestos a nuestro alcance: el pueblo de Dios, teólogos, santos, sínodos, convenciones, concilios.

Con frecuencia surgen en la vida nuevos problemas. Asuntos en los que nuestros antepasados no repararon; o temas que consideraban normales pero que hoy no podemos aceptarlos como tales; sirva de ejemplo el caso de la esclavitud. En el pasado fue normal, hoy es una aberración contra el ser humano. Cuando aparecen estos problemas se produce una tensión por lo novedoso. Al ser humano le cuesta cambiar de costumbres. Por eso, surgen bandos, unos opinan de una manera y otros de otra. Mas, si tenemos paciencia, si afrontamos el tema con humildad, reflexión y oración, el Espíritu de Dios nos ayudará a entender y resolver el problema en cuestión.

Dentro de unos días nuestra Iglesia celebrará la Convención General en Columbus, Ohio. Esta asamblea del pueblo de Dios, dedicada a la reflexión y oración, es muy conveniente para que ir descifrando la verdad. Pidamos al Espíritu divino que ilumine a los congregados en esa gran reunión para que nos descubran la verdad. Que así sea.