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Una respuesta a las preguntas y preocupaciones de nuestros compañeros en la Comunión Anglicana

[Episcopal News Service] De acuerdo con la gran plegaria sacerdotal de nuestro Señor que todos seamos uno, y en el espíritu de la Resolución A159 de la 75ª Convención General, en obediencia a la Gran Comisión enviándonos al mundo para hacer discípulos y en gratitud por el don de la Comunión Anglicana como un signo de la continua obra del Espíritu Santo en la reconciliación del mundo y ofrecemos lo siguiente a la Iglesia Episcopal, los Primados, el Consejo Consultivo Anglicano (ACC) y a toda la Comunión con la esperanza de "reparar las grietas en la estructura" de nuestra vida común en Cristo.

"Todo esto lo hago porque amo el Evangelio y porque quiero participar de sus buenos resultados." 1 Corintios 9:23

Introducción

La Cámara de Obispos expresa su más sincera y cordial gratitud a nuestros invitados, el Arzobispo de Cantórbery y los miembros del Comité Permanente Conjunto del Consejo Consultivo Anglicano y de los Primados por haber aceptado nuestra invitación a esta reunión en Nueva Orleáns. Con su presencia nos han honrado y nos han ayudado en nuestro discernimiento. Su presencia fue un vívido recordatorio de la unidad que es el don prometido de Cristo en el poder del Espíritu Santo.

Una importante parte de nuestra reunión fue dedicada a continuar discerniendo nuestras relaciones con la Comunión Anglicana. Nos dedicamos a escuchar atentamente y a dialogar francamente con nuestros invitados. Les expresamos nuestro ardiente deseo de continuar en la comunión. Estamos convencidos que la Iglesia Episcopal necesita a la Comunión Anglicana y también oímos decir a nuestros invitados que la Comunión Anglicana necesita a la Iglesia Episcopal.

La Cámara de Obispos quiere ofrecer las siguientes respuestas a nuestros compañeros de la Comunión Anglicana. Creemos que son claras y que orientan hacia los pasos futuros en el actual proceso de diálogo. En la Iglesia Episcopal el discernimiento del llamado de Dios se realiza por medio de una vital asociación entre los laicos, obispos, presbíteros y diáconos y, por lo tanto, necesariamente incluye a la Obispa Presidenta, el Consejo Ejecutivo y la Convención General.

Resumen

  • Confirmamos que la Resolución B033 de la Convención General de 2006 (Sobre la elección de obispos) solicita a los obispos con jurisdicción y a los Comités Permanentes a "ser cautelosos no dando consentimiento a la consagración de cualquier candidato al episcopado cuya forma de vida apremie a la Iglesia y pueda aumentar las tensiones en la Comunión."
  • Todos nos comprometemos a no autorizar ritos públicos para la bendición de uniones de personas del mismo sexo.
  • Recomendamos el plan de la Obispa Presidenta para visitadores episcopales.
  • Deploramos las incursiones en nuestras jurisdicciones por obispos que no han sido invitados y les pedimos que dejen de hacerlo.
  • Apoyamos a nuestra Obispa Presidenta en la búsqueda de consultas en una forma que acuerde con nuestra Constitución y Cánones.
  • Solicitamos una mayor implementación del proceso de escucha en toda la Comunión y para que se informe sobre su progreso durante la Conferencia de Lambeth de 2008.
  • Apoyamos al Arzobispo de Cantórbery en su expreso deseo de explorar formas en que el Obispo de Nueva Hampshire participe en la Conferencia de Lambeth.
  • Solicitamos que un compromiso activo y claro con la defensa de los derechos civiles, seguridad y dignidad de personas gay y lesbianas.

Relación

Resolución B033 de la Convención General de 2006
La Cámara de Obispos concurre con la Resolución EC011 del Consejo Ejecutivo. Dicha resolución elogia el Informe del Subgrupo sobre Comunión del Comité Permanente Conjunto del Consejo Consultivo Anglicano y de los Primados de la Comunión Anglicana como una evaluación correcta de la Resolución B033 que pide a los obispos con jurisdicción y a los Comités Ejecutivos "ser cautelosos no dando consentimiento a la consagración de cualquier candidato al episcopado cuya forma de vida apremie a la Iglesia y pueda aumentar las tensiones en la Comunión." La Cámara reconoce que clérigos gay y lesbianas que no son célibes incluye a aquellos para quienes es pertinente B033.

Bendiciones de uniones de personas del mismo sexo
Nosotros los miembros de la Cámara de Obispos nos comprometemos a no autorizar en nuestras diócesis ritos públicos de bendición de uniones de personas del mismo sexo hasta que surja un nuevo consenso en la Comunión o hasta que la Convención General actúe sobre el tema. En el futuro cercano esperamos que podamos beneficiarnos con los frutos de un proceso de escucha dentro de toda la Comunión. Entretanto es importante notar que la Convención General no ha aprobado o adoptado ritos para la bendición de la unión de personas del mismo sexo. Además de no haber autorizado liturgias la mayoría de los obispos no han provisto para la bendición de uniones de personas del mismo sexo. Notamos que en mayo de 2003 los primados dijeron que tenemos el deber pastoral de "responder con amor y comprensión a las personas de todas las orientaciones sexuales." Además dijeron: "es necesario mantener una amplia variedad de respuestas privadas a las situaciones individuales de cuidado pastoral."

Visitadores Episcopales
Afirmamos el plan de la Obispa Presidenta para nombrar visitadores episcopales para las diócesis que solicitan una alternativa a su supervisión. Esta supervisión sería provista por obispos que son parte y son sujetos a la vida comunitaria de esta provincia. Creemos que este plan es coherente con y análogo a la Delegación de la Supervisión Pastoral del Episcopado (DEPO) afirmada por el Informe de Windsor (párrafo 152). Agradecemos a los obispos que generosamente se han ofrecido para este ministerio. Esperamos que las diócesis puedan valerse de este plan y que la Obispa Presidenta continúe el diálogo con aquellas diócesis que sienten necesidad de estos ministerios. Reconocemos la necesidad de escuchar todas las voces de la Iglesia Episcopal.

Incursiones de obispos que no han sido invitados
Pedimos que se ponga fin de inmediato a estas incursiones diocesanas de obispos que no han sido invitados a hacerlo tal como lo establece el Informe de Windsor y en consonancia con las declaraciones de anteriores Conferencias de Lambeth y de los Concilios Ecuménicos de la Iglesia. Estas incursiones ponen en peligro la oración común y los principios eclesiásticos establecidos desde hace mucho tiempo en nuestra Comunión. Estos principios incluyen el respeto por las jurisdicciones locales y el reconocimiento de las fronteras geográficas de las diócesis y provincias. Ahora que continuamos comprometiéndonos a cumplir tanto el espíritu como el texto del Informe de Windsor, pedimos a las provincias cuyos obispos están haciendo estas incursiones que también cumplan el Informe de Windsor y dejen de hacerlo. Aseguramos que el cuidado pastoral episcopal delegado está siendo provisto para todos los que lo solicitan.

Consulta en toda la Comunión
En su comunicado de febrero de 2007 los primados propusieron un "sistema pastoral." Durante nuestra reunión de marzo de 2007 expresamos que estamos profundamente preocupados porque este sistema comprometería la autoridad de nuestra propia primada y poner en riesgo la autoridad de la Iglesia Episcopal. El Consejo Ejecutivo reiteró nuestras preocupaciones y declinó participar. Sin embargo, reconocemos que las consultas en toda la comunión pueden desempeñar un papel útil respecto a las necesidades pastorales de quienes buscan una supervisión alternativa así como las necesidades pastorales de los gay y las lesbianas en esta y en otras provincias. Alentamos a nuestra Obispa Presidenta que continúe explorando esta clase de consultas en una forma que acuerde con nuestra Constitución y Cánones.

El Proceso de Escucha
En 1998 la Conferencia de Lambeth convocó a todas las provincias de la Comunión Anglicana a dedicarse a un "proceso de escucha" destinado a acercar plenamente a los anglicanos homosexuales al diálogo sobre la sexualidad humana en la Iglesia. Esperamos recibir informes iniciales sobre este proceso durante la Conferencia de Lambeth de 2008 y a participar junto con otros en este emprendimiento tan crucial. Somos conscientes que en algunos contextos culturales el diálogo sobre la homosexualidad es dificultoso. Consideramos que el Consejo Consultivo Anglicano (ACC) tiene un importante papel en el proceso de escucha pues representa tanto a los miembros laicos como ordenados de las iglesias constitutivas y está bien situado para hacer participar en la conversación a cada una de las partes del Cuerpo. Exhortamos al ACC que identifique diferentes recursos necesarios para lograr estas conversaciones.

La Conferencia de Lambeth
El Arzobispo de Cantórbery extiende las invitaciones para la Conferencia de Lambeth. Entre los que hemos recibido la invitación para asistir a la Conferencia de Lambeth de 2008 esperamos esta reunión con esperanza e interés. Muchos de nosotros tenemos relaciones de compañerismo misionero con obispos y diócesis de todo el mundo y nosotros las valoramos mucho. Lambeth nos ofrece la valiosa oportunidad de seguir fortaleciendo dichas relaciones.

Somos conscientes que el Obispo de Nueva Hampshire todavía no ha recibido una invitación para la conferencia. También notamos que el Arzobispo de Cantórbery ha expresado su deseo de explorar una forma para que él pueda participar. Compartimos el deseo del Arzobispo y animamos a nuestra Obispa Presidenta que ofrezca nuestra asistencia como obispos en esta empresa. Es nuestra ferviente esperanza que se pueda encontrar la forma para participar plenamente.

Justicia y dignidad para las personas gay y lesbianas
Es de fundamental importancia que, a medida que continuamos buscando un consenso sobre asuntos de sexualidad humana, también seamos claros y abiertos sobre nuestro compromiso para establecer y proteger los derechos civiles de las personas homosexuales y denunciar y oponernos en todas las instancias a cualquier acto o política que ejerza violencia contra ellos, que exhorte a la violencia o vulnera su dignidad como hijos de Dios. Llamamos a todos nuestros compañeros de la Comunión Anglicana a rededicarse a esta tarea. Al finalizar nuestra reunión en marzo de 2007 nosotros dijimos: "Proclamamos el Evangelio de lo que Dios ha hecho y continúa haciendo en Cristo, de la dignidad de cada ser humano, y de la justicia, compasión y paz. Proclamamos el Evangelio de que en Cristo no hay judío ni gentil, ni hombre o mujer, ni esclavo ni libre. Proclamamos el Evangelio de que en Cristo todas las criaturas de Dios, incluyendo las mujeres, tienen el pleno y el mismo derecho a participar en la vida de Cristo en la Iglesia. Proclamamos el Evangelio de que en Cristo todas las criaturas de Dios, incluyendo las personas que son gay o lesbianas, tienen el pleno y el mismo derecho a participar en la vida de Cristo en la Iglesia. Proclamamos un Evangelio que se opone a cualquier forma de violencia, muchas veces cometida en nombre de Dios, incluyendo aquella cometida contra mujeres y niños, así como contra aquellos que son perseguidos por causa de sus diferencias."