Estamos entrando al período final del año ecclesiástico. Muchas iglesias están volviendo a su rutina regular luego de un relajante verano en cuanto al itinerario de los servicios se refiere. Cada cofradía del Altar tiene su estilo único de preparar su iglesia para la celebración de la Eucaristía y por lo tanto debe tener un manual preparado para preparar y llenar las necesidades específicas. La estación del otoño es una ocasión favorable para repasar algunas de las guías generales en la tarea de preparar el altar.
El equipo asignado, o la persona asignada para la preparación en el fin de semana usualmente comienza las preparaciones el sábado en la mañana. Dedicar un momento para arrodillarse ante el altar y orar antes de comenzar las preparaciones nos permite echar a un lado nuestras actividades mundanas y re-enfocar nuestras mentes en las tareas sagradas que estamos a punto de comenzar. El trabajo puede comenzar con limpiar el polvo, poner las velas, revisar los manteles, arreglar las flores o recibir los arreglos florales que traiga el o la florista.
La tarea de preparar el altar puede ser hecho el sábado o el domingo antes del primer servicio dominical. Se remueve el protector y se coloca el corporal en el centro del mantel de lino fino. El altar puede permanecer de esta manera hasta después del servicio de la palabra o la copa vestida puede ser colocada en el centro del corporal. La copa del cáliz vestida consiste de ésta ser cubierta por un purificador con la patena que contenga la hostia del sacerdote colocado sobre el purificador. Un paño blanco de lino (la palia) cubre la patena y la hostia. Todo esto se cubre por encima con el paño cubrecáliz y bolsa en el color correspondiente de la temporada. Sería bueno tener todo preparado sobre la credencia.
Cuando no hay ablucionistas para presentar los elementos, las vinajeras de agua y de vino son colocadas sobre la credencia con el hostiario listo para el que sirva pueda pasarlo al celebrante. Sobre la credencia se pueden colocar el recipiente del lavabo y toalla. Si el vino, agua y pan son presentados en el momento del ofertorio, estos son usualmente colocados sobre la mesa cubiertos con un paño blanco limpio en la nave de la iglesia.
El arreglo de las vestimentas en la mesa de la sacristía es quizás el último paso de la preparación. Un mantel limpio es colocado sobre la casulla que es colocada con el frente boca abajo sobre el mantel. La estola se coloca sobre la casulla doblada en forma de "H". El cíngulo se dobla por el medio y se coloca en forma de "S" en el centro de la casulla y estola. La parte de debajo de la casulla y estola que cuelgan sobre la mesa deberá recogerse y doblarse cuidadosamente por encima de manera que no caiga al suelo. Un segundo mantel puede cubrir el arreglo de las vestimentas.
Yo recomiendo que repase The Altar Guild Book escrito en inglés por Barbara Gent y Betty Sturges para más información en preparación para nuestro servicio En español existe el "Manuel del Altar" publicado en 1999 por la Oficina Nacional de Ministerio Hispano en colaboración de la Oficina Nacional de Mujeres en Misión.