Gran Creador, fuente de misericordia, te damos gracias por la imaginación y la convicción de tu evangelista, Juan Eliot, quien trajo tanto la alfabetización como la Biblia al pueblo algonquino, llevando a sus comunidades al compañerismo con Cristo para servirte y darte alabanza; te pedimos podamos desear compartir tus Buenas Nuevas con otros con los que trabajamos para el mutuo entendimiento y confianza; por Jesucristo nuestro Salvador, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.