Feasts & Fasts

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Dios todopoderoso, tú que llamaste a Fabián para ser un fiel pastor y servidor de tu pueblo, y a rendir su vida en testimonio de tu Hijo: Concede que nosotros, fortalecidos por su ejemplo y auxiliados por sus oraciones, podamos permanecer firmes en la fe en los tiempos de prueba y persecución, por amor de aquel que dio su vida por todos nosotros, Jesucristo nuestro Salvador; quien vive y reina contigo y el Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Santo Dios, de cuyo amor nadie queda excluido y cuya verdad transforma la mente de los que te buscan: así como tu siervo Felipe fue conducido a abrazar la perfección de tu salvación y a traer al extranjero al bautismo, asimismo concédenos la gracia de ser heraldos de tu Evangelio proclamando tu amor en Jesucristo nuestro Salvador; que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Dios clemente, te damos gracias por haber escogido a Florencia Li Tim-Oi, hija muy amada, para ser la primera mujer en ejercer el oficio de sacerdote en nuestra Comunión. Inspíranos, por la gracia de tu Espíritu, a seguir su ejemplo, sirviendo al pueblo con paciencia y alegría durante toda nuestra vida, y dando testimonio de nuestro salvador Jesucristo en toda ocasión; que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Dios creador de la vida, sólo tú tienes poder sobre la vida y la muerte, sobre la salud y la enfermedad; concede poder, sabiduría y gentileza a quienes siguen el ejemplo de Florencia Nightingale, para que llevando consigo tu presencia no sólo sanen y bendigan, sino que iluminen como faros de esperanza en la oscuridad del sufrimiento y del dolor; por Jesucristo nuestro Señor, el sanador de cuerpos y almas, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Dios, bendita certidumbre de todos los que en ti confían: Te damos gracias por tu sierva Fanny Crosby, quien aún siendo ciega desde la infancia, vio tu gloria con gran claridad de visión y pasó su vida dándole voz a la sentida alabanza de tu pueblo; te imploramos que nosotros, inspirados por sus palabras y ejemplo, podamos regocijarnos cantando a tu amor, alabando a nuestro Salvador todo el día, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios en perfecta armonía, ahora y por siempre. Amén.

Misericordioso Dios, que levantaste a tu sierva Frances Joseph Gaudet a trabajar por la reforma penitenciaria y la educación de su pueblo: Concede que, alentados por el ejemplo de su vida, podamos trabajar por aquellos a quienes se les niega la plenitud de la vida por razones de encarcelamiento y por aquellos que carecen de acceso a la educación; por
Jesucristo, quien vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Amado Dios, bendecimos tu Nombre por Frances Perkins, quien vivió su creencia de que la vocación de los laicos es llevar a cabo los asuntos seculares de la sociedad para que todos se mantengan en la salud y la decencia. Ayúdanos, siguiendo su ejemplo, a luchar incansablemente por la justicia y por la protección de todos los necesitados, para que podamos ser fieles seguidores de Jesucristo; que contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Santo Dios, que tanto inspiraste a Francis Asbury y a Jorge Whitefield con celo evangélico que su fiel proclamación del Evangelio causó un gran despertar entre quienes le oyeron: Inspira en nosotros, te lo pedimos, por tu Espíritu Santo, que, así como ellos, podamos estar deseosos de compartir tus Buenas Nuevas y de llevar a muchos a Jesucristo, en quien está la paz y la vida eterna; y quien vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

Altísimo, omnipotente, buen Señor, concede a tu pueblo la gracia de renunciar alegremente a las vanidades de este mundo, para que, siguiendo el ejemplo del bendito Francisco, nos regocijemos por amor tuyo en toda la creación con perfecto gozo; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Amante Dios, tú que llamaste a Francisco Javier para que guiara a muchos en la India y en Japón a conocer a Jesucristo como su Redentor: Llévanos a la nueva vida de gloria prometida para todos aquellos que siguen el Camino; por el mismo Jesucristo, quien contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.