Feasts & Fasts

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Santo Dios, bendecimos tu Nombre por Germán, alegre Estrella del Norte de la Iglesia de Cristo, que vino de Rusia para llevar la Buena Nueva del amor de Cristo a tu pueblo nativo de Alaska, para defenderlos de los opresores y proclamar el Evangelio de la paz; y te pedimos que podamos seguir su ejemplo en el anuncio del Evangelio; mediante el mismo Jesucristo, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, a través de todas las edades. Amén.

Eterno Dios, que llamaste a Gregorio Aglipay a dar testimonio de tu verdad en la renovación de la Iglesia en Filipinas: Ayúdanos, como a él, a ser guiados por tu Espíritu Santo, para que en todas partes la gente pueda escuchar las palabras salvíficas de nuestro Salvador, para que todos crean y encuentren la vida eterna; por el mismo Jesucristo, quien contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh gloriosísimo Dios, cuyas alabanzas son cantadas día y noche por los santos y los ángeles del cielo: Te damos gracias por Guillermo Byrd, Juan Merbecke y Tomás Tallis, cuya música ha enriquecido la alabanza que tu Iglesia te ofrece aquí en la tierra. Concede, te suplicamos, a todos los que son tocados por el poder de la música tales atisbos de la eternidad, para que podamos ser preparados a unirnos a tus santos en el cielo y contemplar tu gloria revelada por siempre jamás; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Dios misericordioso, que llamaste a Guillermo Carey a la obra misionera en la India y le dotaste de un celo tal por tu Palabra que le llevó a traducir las Escrituras a muchos idiomas y dialectos locales: Danos un corazón para la propagación de tu Evangelio y una sed de justicia para todos los pueblos del mundo; por Jesucristo nuestro Salvador, que derrama tu luz y paz por toda la humanidad, y que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

Bendito Dios, cuyo Hijo Jesús vino como siervo de todos: Te damos gracias por Guillermo Bliss y Ricardo Ely, cuyas dedicaciones al bien común mediante la justicia económica les llevaron a ser audaces reformadores del mundo y la Iglesia. Te suplicamos, que con ellos, podamos encontrar nuestra verdadera felicidad a través del autosacrificio en el servicio de tu reinado, en donde todos los hambrientos son alimentados y los oprimidos son levantados por Jesucristo nuestro Libertador; quien contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

Dios misericordioso, te damos gracias por el testimonio de Guillermo Eduardo Burghardt DuBois, profeta apasionado de los derechos civiles, cuya erudición promovió la dignidad de las almas del pueblo negro; te pedimos que nosotros, al igual que él, podamos usar nuestros dones para hacer justicia en el Nombre de Jesucristo, nuestro Libertador y Abogado; quien contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Dios omnipotente, que diste a tu siervo Guillermo Porcher DuBose dones especiales para entender las Escrituras y enseñar la verdad como se cumple en Cristo Jesús, concede que por medio de esta enseñanza te conozcamos a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien enviaste; que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Dios de luz y de amor, que iluminaste a la Iglesia con el testimonio de tu siervo Guillermo Temple: Te rogamos que nos inspires con su enseñanza y ejemplo para que nos alegremos con valentía, confianza y fe en la Palabra hecha carne, y seamos conducidos a establecer aquella ciudad que tiene por fundamento la justicia y por ley el amor; por Jesucristo, luz del mundo, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Omnipotente Dios, que sembraste en los corazones de tus siervos Guillermo Tyndale y Miles Coverdale la pasión arrolladora de ofrecer las Escrituras al pueblo en su propia lengua, dotándoles con el don de una expresión convincente y agraciada, y con la fuerza para perseverar ante todo obstáculo: Revélanos tu Palabra salvífica, mientras leemos y estudiamos las Escrituras, y las oímos llamándonos al arrepentimiento y a la vida; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.