Feasts & Fasts

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Dios todopoderoso, de quien procede todo bien, que escogiste a Ignacio de Loyola para el servicio de tu divina Majestad y para encontrarte en todas las cosas. Inspirados en su ejemplo y fortalecidos en su compañía, haz que trabajemos sin fijarnos en el costo y sin buscar otro premio que el de conocerte y cumplir tu voluntad; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

Omnipotente Dios, alabamos tu nombre por tu obispo y mártir Ignacio de Antioquía que se ofreció como grano para ser triturado por dientes de fieras salvajes, para que pudiera presentarte el pan puro del sacrificio: Te rogamos aceptes la servicial ofrenda de nuestras vidas y nos des una participación en el ofrecimiento puro y sin mancha de tu Hijo Jesucristo; que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Dios de todo los tiempos y épocas, concédenos la gracia para que siguiendo el ejemplo de tu sierva Ildegarda, conozcamos y demos a conocer la alegría y el júbilo de formar parte de la creación, y mostremos tu gloria no sólo con los labios sino en nuestras vidas; por Jesucristo nuestro salvador, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Dios todopoderoso y eterno, que escoges a los que el mundo considera indefensos para avergonzar a los poderosos, concédenos apreciar la memoria de tu joven mártir Inés, para que compartamos su fe pura y firme en ti; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Amado Dios, bendecimos tu Nombre por el testimonio de Ini Kopuria, oficial de policía y fundador de la Hermandad de Melanesia, cuyos miembros salvaron a muchos pilotos estadounidenses en tiempos de guerra, y quienes aún siguen sirviendo con valentía a los isleños de Melanesia. Abre nuestros ojos para que podamos, con estos hermanos anglicanos, establecer la paz y la esperanza en el servicio a los demás; por Jesucristo, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Dios todopoderoso, que apoyaste a tu siervo Ireneo con fuerza para defender la verdad contra toda oleada de vana doctrina, te rogamos que nos mantengas firmes en la verdadera religión, para que con constancia y paz andemos el camino que conduce a la vida eternal; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Dios de verdad y gracia, que le diste a Isaac Watts dones singulares para presentarte alabanzas en versos, y para escribir salmos, himnos y cánticos espirituales para tu Iglesia: Danos gozosa gracia para cantar tus alabanzas, ahora y en la vida venidera; por Jesucristo, nuestro Salvador, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Dios, cuyo Espíritu nos conduce a la verdad y nos hace libres, susténtanos y fortalécenos como lo hiciste con tus siervas Isabel, Amelia, Sojourner y Harriet, danos visión y valor para enfrentarnos a la opresión y a la injusticia y a todo lo que funcione en contra de la gloriosa libertad que deseas para todos tus hijos; por Jesucristo nuestro salvador que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Amado Dios, te damos gracias por la labor y el testimonio de Isabel Florencia Hapgood, quien presentó la Divina Liturgia de la Iglesia Ortodoxa Rusa a los cristianos de habla inglesa, y alentó el diálogo entre anglicanos y ortodoxos: Guíanos a medida que construimos sobre los cimientos que ella nos dio, para que todos seamos uno en Cristo; quien contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Santo Dios, tú bendijiste a Isabel Seton con tu gracia como esposa, madre, educadora y fundadora, para que pudiera dedicar su vida al servicio de tu pueblo: Ayúdanos, por su ejemplo, a expresar nuestro amor por ti en el amor hacia los demás; por Jesucristo nuestro redentor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

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