Feasts & Fasts

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Omnipotente Dios, que llevaste a tu siervo Teodoro de Tarso de Roma a la sede de Cantórbery, y le dotaste de dones de gracia y sabiduría para implantar la unidad donde había reinado la división, y orden donde había dominado el caos, crea en la Iglesia, por medio del Espíritu Santo, tal piadosa unión y concordia que proclame, de palabra y de ejemplo, el evangelio del Príncipe de la paz; que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Dios, que por el Espíritu Santo inspiraste a Teresa de Ávila a manifestar a la Iglesia el camino de perfección, te rogamos nos concedas ser alimentados por su excelente doctrina e inflamados con inapagables ansias de verdadera santidad; por Jesucristo, la alegría de los corazones amorosos, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Eterno y siempre misericordioso Dios, tu bendijiste a tu siervo Thurgood con gracia excepcional y coraje para discernir y hablar la verdad: Concede que, siguiendo su ejemplo, podamos conocerte y reconocer que todos somos tus hijos, hermanos y hermanas de Jesucristo, quien nos enseña a amarnos unos a otros; y que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Dios justo y misericordioso, en cada generación tú levantas profetas, maestros y testigos que convoquen al mundo a honrar y alabar tu santo Nombre: Te damos gracias por enviar a Timoteo, a Tito y a Silas, cuyos dones edificaron tu Iglesia por el poder del Espíritu Santo. Concede que nosotros también podamos ser piedras vivientes edificadas sobre el fundamento de Jesucristo nuestro Salvador; quien contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

Oh Dios, creador y redentor de todos los creyentes, concede a los fieles difuntos los inescrutables beneficios de la pasión de tu Hijo, para que en el día de su aparición puedan manifestarse como hijos tuyos; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Dios nuestra fortaleza y salvación, que escogiste a tu siervo Tomás Becket para que fuera un pastor de tu pueblo y defensor de la Iglesia, guarda a tu familia de toda maldad y presenta entre nosotros a fieles pastores y líderes que sean sabios en las enseñanzas del Evangelio; mediante Jesucristo el pastor de las almas, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Dios compasivo, que abriste los ojos de tu siervo Tomás Bray para que viera las necesidades de la Iglesia en el Nuevo Mundo, y lo guiaste para que fundara sociedades que colmaran aquellas necesidades, haz que la Iglesia en esta tierra sea siempre diligente para propagar el Evangelio entre los que no lo hayan recibido y para promover la difusión del saber cristiano; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Omnipotente Dios, que has enriquecido a tu Iglesia con la enseñanza y la santidad sin igual de tu siervo Tomás de Aquino, alúmbranos cada vez más, te rogamos, con la enseñanza y el pensamiento disciplinados de cristianos eruditos, y profundiza nuestra devoción con el ejemplo de vidas santas; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Santo Padre, que has alimentado y fortalecido a la Iglesia con los escritos inspirados de tu siervo Tomás de Kempis, concédenos que aprendamos por él a conocer lo que es necesario saber, a amar lo que hay que amar, a elogiar lo que te es muy agradable y a procurar siempre conocer y seguir tu voluntad; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh amantísimo Dios, que quieres que todos se salven y lleguen a ti, bendecimos tu nombre por tus siervos Tomás Gallaudet y Enrique Winter Syle cuya labor con los mudos recordamos hoy, y te rogamos que sin cesar inspires a la Iglesia para que responda con amor a las necesidades de la humanidad; por Jesucristo, que abrió los oídos de los sordos y que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

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