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La Obispa Primada da a conocer Propuesta Presupuestaria que se presentará a la Convención General

The Episcopal Church
Office of Public Affairs

Viernes, Junio 29, 2012

La Obispa Primada, Katharine Jefferts Schori, ha dado a conocer la Propuesta Presupuestaria que se presentará a la consideración de la próxima Convención General de la Iglesia Episcopal.

“El alma de este cuerpo es la misión—tanto la misión nacional como extranjera— en alianza con cualquiera que comparta esta pasión”, dijo la obispa primada Jefferts Schori en su mensaje de la Propuesta Presupuestaria. “Esta Propuesta Presupuestaria está concebida para ayudar a reorientarnos hacia esa pasión, a ser fieles a quienes somos como la comunidad de los bautizados, a llegar a conocernos como los amigos de Jesús que somos enviados a restaurar el mundo”.

Citando el Canon I.2.4(a)(1) que declara que “asumir el liderazgo necesario para iniciar y desarrollar la política y la estrategia en la Iglesia” compete al[a la] Obispo[a] Primado[a], ella apunta, “he procurado, por tanto, la elaboración de un una Propuesta Presupuestaria que pudiera presentarse a la Convención General que se base más claramente en la estrategia misional que el anteproyecto de presupuesto que ahora se propone”.

La Propuesta Presupuestaria de la Obispa Primada se basa y se afinca en las Cinco Marcas de la Misión y “asume la misión como su principio organizativo y utiliza las Cinco Marcas de la Misión refrendadas por la Convención General como las prioridades estratégicas para el presupuesto como un documento moral”.

Ella explica que su Propuesta Presupuestaria incluye aportes del personal, lo cual no es el caso en el actual anteproyecto del presupuesto aprobado por el Consejo Ejecutivo. Citando la disposición a participar del personal,  bajo el liderazgo del obispo Stacy Sauls, Jefe de Operaciones de la Iglesia, la Obispa Primada indica “un enfoque desinteresado y kenótico al bienestar de toda la Iglesia, con el cual yo sé que ellos [el personal] están profundamente comprometidos”.

Ella concluye, “Como en todas las épocas, nuestra Iglesia está necesitada de reforma, a fin de emprender la misión que Dios nos ha puesto por delante. Esta Propuesta Presupuestaria aspira a ser el comienzo de ese empeño reformador. Presenta lo que podemos hacer en esta Convención General, y ofrece una dirección estratégica para la próxima era en la vida de esta Iglesia como aliados en la restauración del mundo quebrantado de Dios”.

El mensaje de la Propuesta Presupuestaria de la Obispa Primada aparece impreso en su totalidad en este comunicado y también puede encontrarse aquí. http://www.episcopalchurch.org/sites/default/files/downloads/presiding_bishops_budget_proposal_spanish_2013-2015.pdf

 

A continuación el mensaje de la Propuesta Presupuestaria de la Obispa Primada:

Los presupuestos son documentos morales. Nuestra inversión de tiempo y energía en preparar un presupuesto es una especie de trabajo litúrgico, dándole forma a la “obra pública del pueblo”. Los presupuestos reflejan nuestras esperanzas y nuestros sueños como comunidad. Revelan los secretos de nuestros corazones.[1]  Representan una estrategia concreta para el logro de lo que creemos que Dios nos llama a hacer y a ser según avanzamos hacia el shalom o el Reino de Dios. Nos ofrecen una oportunidad de [demostrar] fidelidad.

“Asumir el liderazgo necesario para iniciar y desarrollar la política y la estrategia en la Iglesia” compete al[a la] Obispo[a] Primado[a].[2]  El proceso presupuestario que se elaboró a través del Consejo Ejecutivo representó una nueva conducta, que merecía ser aplaudida por su valor. A pesar de esos fieles empeños, no surgió una estrategia coherente.[3]

Por tanto, yo he buscado la elaboración de una Propuesta Presupuestaria que pudiera presentarse a la Convención General que se base más claramente en una estrategia misional que el anteproyecto de presupuesto que ahora se propone.  Creo que esto refleja lo que he visto y he experimentado de primera mano en mis visitas a través de toda la Iglesia Episcopal. Esos signos muy significativos de salud y esperanza en congregaciones y diócesis a través de esta Iglesia son ejemplos de un pujante compromiso con la misión de Dios. Lo que sigue es un plan para hacer a esta Iglesia un agente más efectivo del amor redentor de Dios que se manifestó en Jesucristo.

Este enfoque comienza con la misión, e insiste en que la misión configure el presupuesto y no al contrario. La perspectiva del personal de toda la Iglesia ha sido extraordinariamente útil en este proceso, porque ellos han estado profundamente conectados a la misión a nivel local, y han tenido la singular capacidad de ver más allá de las fronteras entre comunidades.[4]  Esta Propuesta Presupuestaria refleja extensas consultas con el personal, dirigidas por el jefe de operaciones, el obispo Stacy Sauls. El proceso refleja  un enfoque desinteresado y kenótico al bienestar de toda la Iglesia, con el cual yo sé que ellos [el personal] están profundamente comprometidos. 

El principio estratégico y espiritual de esta Propuesta Presupuestaria es que la Iglesia debe ser fiel a sí misma, al Cuerpo de Cristo, cuando vive y alienta la misión. En verdad, nuestra identidad bautismal se basa en el compromiso con la misión y en la certidumbre de que en la fiel consecución de esa misión Dios nos bendecirá, tanto a nosotros como a nuestra obra.

Como episcopales tenemos una interpretación comunitaria de la misión: restaurar a todos los pueblos a la unión con Dios y unos con otros en Cristo.[5]  Pablo nos recuerda que Dios nos ha dado el ministerio de la reconciliación,[6] pero así como el cuerpo está compuesto de muchos miembros con varios dones, se requieren diferentes métodos y enfoques.[7]  Algunos de nosotros  recurrimos a la Gran Comisión[8] en busca de las definiciones primarias de la misión; otros, a los objetivos de la misión expuestos por Jesús,[9] o el llamado de Jesús a cuidar de “los hermanos más pequeños”.[10]  La variedad es un reflejo de nuestra idiosincrasia anglicana, no obstante, juntos en Cristo tenemos una misión y nos dedicaremos a ella mientras oramos y adoramos, proclamamos el Evangelio y promovemos la justicia, la paz y el amor.[11]

La Propuesta Presupuestaria de la Obispa Primada asume la misión como su principio organizativo y utiliza las Cinco Marcas de la Misión[12] refrendadas por la Convención General[13] como las prioridades estratégicas para el presupuesto como un documento moral.  La Propuesta Presupuestaria contiene seis iniciativas estratégicas.

  • 1ª. Marca:  Proclamar las Buenas Nuevas del Reino de Dios.  Se designan $2 millones para comenzar nuevas congregaciones y comunidades de culto (renglón 27).  La intención es utilizar los recursos de la Iglesia para fortalecer los empeños de misión locales mediante la asociación de compañerismo con las diócesis para brindar preparación, apoyo y un tercio de los costos de nuevas fundaciones. Valiéndose de un enfoque asociativo infunde un total de $6 millones para establecer nuevas comunidades de fe, tanto tradicionales como no tradicionales.  Esta estrategia también se propone inspirar la creación de muchas nuevas comunidades religiosas multiculturales y no tradicionales. 
  • 2ª. Marca:  Enseñar, bautizar y formar a nuevos creyentes.  Una de las oportunidades más significativas y alentadoras de nuestra Iglesia es la obra de nuestras diócesis latinoamericanas de enseñar, bautizar y formar a nuevos creyentes. El liderazgo de laicos y clérigos en la IX Provincia se ha comprometido mancomunadamente con un proceso de desarrollo del liderazgo que haga al ministerio de la provincia autosuficiente y sostenible.[14]  La Iniciativa de Tela,[15] de la cual el resto de la Iglesia tiene mucho que aprender, se presentó[16]  en marzo y el Sínodo de la IX Provincia lo adoptó con entusiasmo. La Propuesta Presupuestaria  asigna $1 millón para apoyar a la IX Provincia en el desempeño de su efectiva labor de hacer discípulos de Jesús hasta bien entrado el futuro (renglón 61).
  • 3ª. Marca:  Responder a las necesidades humanas con amoroso servicio.  La Propuesta Presupuestaria contiene dos iniciativas estratégicas en conformidad con la 3ª. Marca.
  • Primera, prevé una época cuando todos los jóvenes episcopales tendrán la oportunidad y el deseo de dedicarse a este objetivo a través del servicio misionero. Se asigna $1 millón para ese empeño tanto a través del programa existente como del nuevo, y mediante la alianza con diócesis auspiciadoras para ayudar a cubrir el costo. Entre los objetivos se incluyen: 1) duplicar el número de jóvenes adultos situados en sitios de misión con diócesis patrocinadoras que cubran parte de los costos; 2) apoyar la expansión del Cuerpo de Servicio Episcopal, una red que coloca a jóvenes adultos en proyectos de misión en Estados Unidos, en relaciones de compañerismo con diócesis que participan y 3) la creación de un programa de año sabático (para jóvenes adultos entre la escuela secundaria y la universidad o el trabajo) mediante la exitosa conclusión de un proyecto experimental en al menos dos diócesis (renglón 79).
  • Segunda, la propuesta  incrementa el compromiso de la Iglesia con Los Objetivos de Desarrollo del Milenio al apoyar a la Diócesis de Haití en la reconstrucción de su fundamental infraestructura de servicios de escuelas y clínicas administradas por la Iglesia que quedaron destruidas en el terremoto de 2010. La iniciativa de Haití busca apalancar el 0.7% del presupuesto de toda la Iglesia a través de la labor de la Oficina de Desarrollo para recaudar $1,4 millones en un programa de equiparación de donaciones. Esto haría que Haití dispusiera de más de $2 millones (renglón 83).    
  • 4ª. Marca:  Procurar la transformación de las estructuras de la sociedad. Se asignó $1 millón para hacer participar a los episcopales en la erradicación de la pobreza en Estados Unidos (renglón 108).  La intención es crear una red de respondedores, recursos, apoyo y desarrollo de capacidades que hará participar a los miembros de nuestra Iglesia en relaciones transformadoras de solidaridad con los pobres —en zonas urbanas, en reservas nativoamericanas, en zonas de pobreza rural, incluida la de los Apalaches. En un época de creciente pobreza en esta nación, la oportunidad de encontrar y servir a Jesús encarnado puede llevar a los episcopales a ser promotores más eficaces del reino de justicia de Dios. 
  • 5ª. Marca:  Luchar por salvaguardar la integridad de la creación y el sostenimiento y la renovación de la vida en la tierra. Una importante labor sobre la 5ª. Marca se está llevando a cabo a nivel local. La Propuesta Presupuestaria asigna $1 millón para fortalecer y coordinar iniciativas locales en el ministerio del medioambiente y para fortalecer y alentar el compromiso de las diócesis y congregaciones en el ministerio medioambiental (renglón 122). 

La sección de misión del presupuesto también dirige los recursos de toda la Iglesia al apoyo de las Marcas de la Misión a través de la obra de otros. Una sección está dedicada a poner recursos a la disposición de expresiones locales de ministerio dentro de la Iglesia Episcopal: diócesis, congregaciones, instituciones y redes de apoyo. Otra se dedica a hacer que haya recursos disponibles más allá de la Iglesia Episcopal mediante las relaciones de compañerismo con otros miembros de la Comunión Anglicana, otros miembros y otras fes.

La Propuesta Presupuestaria de la Obispa Primada se ha organizado con una prioridad espiritual —primero la misión, seguida por secciones dedicadas al gobierno (fundamental para el modo en que nuestra comunidad participa en la toma de decisiones) y la administración (esencial para proporcionar los servicios de apoyo necesarios para las iniciativas de misión). La Propuesta Presupuestaria intenta asignarle un peso adecuado a cada una, estando la segunda y la tercera al servicio de la primera. La Propuesta Presupuestaria ha sido elaborada con la creencia de que el modelo de presupuesto canónico, de gastos canónicos corporativos y de programa ya no sirve idóneamente a la Iglesia para responder a un mundo que está mucho más necesitado de nuestro compañerismo.

Las categorías de canónicos, corporativos y de programa siempre han tenido ciertas arbitrariedades, y varios gastos se han asignado a diferentes áreas en diferentes trienios. A fin de satisfacer los cánones, a cada partida en esta propuesta también se le ha dado una designación según categorías canónicas, pero las categorías canónicas existentes no parecen estratégicamente útiles y la Propuesta Presupuestaria no está organizada en consecuencia.

Respecto a la elaboración de la Propuesta Presupuestaria de la Obispa Primada para el [trienio] 2013-2015 deben destacarse otros puntos:

  • El segmento de la misión de la Propuesta Presupuestaria de la Obispa Primada se elaboró como un enfoque de base cero. Es decir, el presupuesto actual no definió la Propuesta Presupuestaria. Esto permitió un proceso de mayor fundamentación teológica y más estratégico. En lugar de tratar de deconstruir lo que ha sido, a fin ajustarlo a las actualidades realidades económicas, la Propuesta Presupuestaria buscó construir lo que se necesitaba para la misión en nuestro contexto actual y elaborar un presupuesto para eso, mirando hacia delante a lo que pudiera ser en lugar de hacia atrás a lo que ha sido. Era un trabajo más difícil que hacerlo a partir del presupuesto para el trienio actual, pero ha estimulado la creatividad y la innovación, precisamente lo que nuestra Iglesia más necesita en este momento.  Eso ha hecho el proceso espiritualmente enriquecedor en lugar de agotador. Esto dificulta las comparaciones directas con presupuestos anteriores, pero esta propuesta sí hace lo más que puede para mostrar paralelos. A los diputados y los obispos se les ha pedido que emprendan el mismo tipo de trabajo arduo pero creativo a la hora de considerar la Propuesta Presupuestaria.
  • La propuesta se hace en el contexto del papel y cargo de la Obispa Primada y se detalla respecto a esas partes del presupuesto (misión y administración) para las cuales ese cargo conlleva supervisión y responsabilidad canónicas. En el área de gobierno, no obstante, la propuesta sugiere reducciones generales más que reducciones específicas. La propuesta anticipa un proceso para asignar la reducción total de un 5% colaborativamente, en consulta con otros líderes electos, entre ellos la Presidente de la Cámara de Diputados, el Encargado Ejecutivo de la Convención General y el Consejo Ejecutivo.
  • Aún han de elaborarse algunos detalles de las nuevas iniciativas relacionadas con las Cinco Marcas de la Misión, en consulta entre el personal denominacional y el Consejo Ejecutivo. Esto se entiende como una oportunidad para la colaboración creativa. En verdad, la creación del Cuerpo de Servicio de Jóvenes Adultos se produjo como resultado de una invitación semejante a [formar] un liderazgo creativo emitida por la Convención General en 2003, la cual definió el ministerio con los jóvenes como una prioridad estratégica. La colaboración cooperativa entre el personal y el Consejo Ejecutivo ha llevado, y puede llevar otra vez, a un enfrentamiento productivo de los retos que tenemos por delante. 
  • La Propuesta Presupuestaria asume un nuevo enfoque hacia el ministerio de la Iglesia en general  al abandonar la concepción de que el personal denominacional puede hacer todas las cosas para todos, y en lugar de eso concentra a nuestro personal y los activos financieros en iniciativas esenciales y estratégicas.
  • La Propuesta Presupuestaria sugiere eliminar 12,75 puestos de los actuales niveles de personal, algunos de los cuales existen en la actualidad pero son plazas vacantes. Es aquí que quedó particularmente probado el valor del personal, por lo cual le estoy muy agradecida.
  • Creyendo que debemos responder a una autoridad moral más allá de nosotros mismos, el personal y yo hemos buscado que el presupuesto de la Iglesia responda aunque sea mínimamente a los criterios de las instituciones benéficas seculares.  Hemos tenido algunos éxitos en esto. Parte de ello se debe a la reclasificación de algunas áreas que antes aparecían como “canónicas”, y las cuales parecen más adecuadamente clasificadas como misión; parte se debe a disponer de nuevos fondos para la misión a partir de presupuestos y anteproyectos previos; y en parte se debe a tomar en cuenta los servicios en especie proporcionados por agencias filiales (véase el documento del presupuesto para consultar las tablas).
  • Finalmente, con el deseo de contemplar el mejor uso de todos los recursos de nuestra Iglesia, he instruido al obispo Sauls que lleve a cabo un minucioso estudio  de la ubicación del centro denominacional de la Iglesia Episcopal, lo cual fue posible gracias a la generosa ayuda que brindara la Diócesis de Los Ángeles.  Esperamos que el estudio estará terminado y pueda presentarse en la próxima reunión del Consejo Ejecutivo, probablemente en octubre de 2012, y pueda ponerse en práctica antes de que la Convención General se vuelva a reunir en 2015. Nos comprometemos a laborar en pro de ulteriores ahorros y reducciones en los costos administrativos, así cono en ser los mejores mayordomos posibles de los activos financieros de la Iglesia, porque todos nosotros somos fideicomisarios para los pobres en nombre de Cristo.

El alma de este cuerpo es la misión —tanto la misión nacional como extranjera— en alianza con cualquiera que comparta esa pasión. Esta Propuesta Presupuestaria está concebida para ayudarnos a reorientarnos hacia esa pasión, a ser fieles a quienes somos como la comunidad de los bautizados, a llegar a conocernos como los amigos de Jesús que somos enviados a restaurar el mundo. Como en todas las épocas, nuestra Iglesia está necesitada de reforma, a fin de emprender la misión que Dios nos ha puesto por delante. Esta Propuesta Presupuestaria aspira a ser el comienzo de ese empeño reformador. Presenta lo que podemos hacer en esta Convención General, y ofrece una dirección estratégica para la próxima era en la vida de esta Iglesia como aliados en la restauración del mundo quebrantado de Dios.

 

                                   

Rvdma. Katharine Jefferts Schori

Obispa Presidente y Primada

Iglesia Episcopal

 

 

Convención General

La Convención General 2012 se celebrará del 5 al 12 de julio en el Centro de Convenciones de Indiana, en Indianápolis, IN (Diócesis Episcopal de Indianápolis).

  

La Convención General de la Iglesia Episcopal se celebra cada tres años, y es el organismo gubernativo bicameral de la Iglesia. Está compuesta por la Cámara de Obispos, con más de 200 obispos en activo y jubilados, y la Cámara de Diputados, con representantes electos, clérigos y laicos, provenientes de las 110 diócesis de la Iglesia que ascienden a más de 800 miembros.   

Convención General 2012 http://generalconvention.org/gc

 

 

 

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En la Red:

La Obispa Primada da a conocer la Propuesta Presupuestaria que se presentará a la Convención General

 



[1] Mateo 6:21

[2] Canon I.2.4(a)(1)

[3] Véase el Comentario sobre el Anteproyecto del Presupuesto Trienal 2013-2015: http://www.episcopalchurch.org/sites/default/files/commentary_on_the_draft_2013-2015_triennial_budget.pdf

[4] Por ejemplo, el personal de programa, trabaja actualmente con no menos de 130 comités y redes locales.

[5] LOC, p 747

[6] 2 Corintios 5:18-20

[7] Romanos 12:4ff

[8] Mateo 28:18-20

[9] Lucas 4:18-21

[10] Mateo 25:31-46

[11] LOC, p 855

[12] Enunciado por el Consejo Consultivo Anglicano en 1984 y 1990:  http://www.anglicancommunion.org/ministry/mission/fivemarks.cfm

[13] 2009 Resolución D-027