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Los Obispos Presidentes de la Iglesia Episcopal y de ELCA Emiten una Carta en el Día Mundial 2011 del SIDA

The Episcopal Church
Office of Public Affairs

“El Día Mundial del SIDA es una oportunidad para que cada uno de nosotros reflexione sobre el llamado de Dios a elevar la dignidad y los valores de cada persona”.
Martes, Noviembre 29, 2011

La Obispa Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, y el Obispo Presidente, Mark Hanson, de la Iglesia Evangélica Luterana en América (ELCA) han publicado conjuntamente una carta en el Día Mundial 2011 del SIDA.

El texto de la carta es el siguiente:

29 de noviembre de 2011

El Día Mundial del SIDA es el 1 de diciembre de 2011. Esta conmemoración anual es una oportunidad para recordar a los 30 millones de vidas que se han perdido debido a la pandemia mortal de los últimos tres decenios, para dedicar de nuevo nuestras energías al apoyo de los 34 millones que viven hoy con el VIH y el SIDA y para trabajar en la construcción de un futuro sin SIDA.

El Día Mundial del SIDA es una oportunidad para que cada uno de nosotros reflexione sobre el llamado de Dios a elevar la dignidad y los valores de cada persona. Estamos llamados a luchar contra esta pandemia, cuya escala no tiene precedentes en la historia de la humanidad, mediante la oración, con pronunciamientos en contra del estigma y la discriminación de quienes viven con el VIH y el SIDA, con el cuidado de las personas afectadas por el virus en nuestras propias comunidades, con pronunciamientos a favor de la defensa de un fuerte apoyo gubernamental a los programas que salvan vidas, y con el apoyo a los esfuerzos mundiales para aliviar los sistemas globales de la pobreza en la que el VIH y el SIDA son tan endémicos.

Escribimos juntos este año porque la Iglesia Episcopal y la Iglesia Evangélica Luterana en América (ELCA) se han embarcado en una nueva era de plena comunión mediante el intercambio de personal en asuntos internacionales en nuestras oficinas de defensa de Washington, DC, reconociendo las necesidades comunes de nuestros cuerpos eclesiales mundiales.

Nuestras iglesias han estado viviendo con el SIDA durante más de 30 años. Juntos formamos parte de una familia global de 150 millones de anglicanos y luteranos, la mayoría viven en países en desarrollo, para los que el virus es una realidad cotidiana siempre presente. La lucha contra el VIH y el SIDA es nuestra propia lucha en cuanto iglesias y, a media que la pandemia continúa en su cuarta década, la urgencia en nuestro trabajo nace de la intimidad con que lo conocemos.

Considere lo que 30 años han significado para nuestra familia global en Cristo:

  • Treinta millones de personas -padres, hijos, cónyuges, parejas, hermanos- han muerto prematura e innecesariamente.
  • Una generación entera de niños en el África subsahariana han quedado huérfanos a causa del virus, muchos de estos niños han sido infectados por la transmisión de la madre al niño, una transmisión que se puede prevenir con una atención médica básica.
  • En un mundo injusto con más riqueza que nunca jamás, la pobreza mundial ha contribuido a que más personas mueran cada día debido a que son demasiado pobres para sobrevivir y recibir la atención básica de los síntomas de la pobreza mundial: la violencia de género, la discriminación, el hambre y la falta de acceso a un tratamiento médico.

Nuestras iglesias siguen haciendo frente al virus y a los sistemas de pobreza que invade. Los programas de ELCA en Tanzania enseñan a los estudiantes habilidades útiles junto a la educación de una concientización sobre el VIH y el SIDA. Los programas apoyados por la Iglesia Episcopal en Uganda cuidan a los enfermos del SIDA, y pagan las cuotas escolares de niños huérfanos del SIDA.

Episcopales y luteranos están comprometidos en la prevención, tratamiento, atención y apoyo, y alivio del estigma de todos los que viven con el VIH y el SIDA.

  • La Coalición Nacional Episcopal del SIDA: National Episcopal AIDS Coalition (NEAC) ofrece recursos innovadores y actualizaciones de noticias a las congregaciones que ministran a las personas afectadas por el VIH y el SIDA: www.neac.org.
  • La estrategia global sobre el VIH y el SIDA: ELCA Strategy on HIV and AIDS pone de relieve un compromiso sobre la prevención, el tratamiento, alivio del estigma, y ofrece cuidado y apoyo a todos. Guía y apoya las respuestas de la congregación a nuestras comunidades domésticas y a nuestros compañeros globales necesitados.

La comunidad global ha hecho avances significativos en la lucha contra esta pandemia. Las inversiones en la medicina y la educación sobre la prevención han detenido la transmisión en las comunidades de todo el mundo. Las tasas de infección continúan descendiendo. El número de personas que reciben tratamiento antirretroviral es cada vez mayor por un factor de 13, sólo desde 2004 hasta 2009, permitiendo que decenas de millones de personas VIH-positivas conduzcan  una vida sana. Se ha impedido que cientos de miles de niños nazcan con el VIH y un número similar de huérfanos a causa del virus recibe alimentación, educación y asistencia de  iglesias y de trabajadores humanitarios.

Los miembros de ELCA y los episcopales son líderes clave en la ayuda para detener el rechazo y la vergüenza de aquellos que viven con el VIH, participando en actos públicos de arrepentimiento por la discriminación del pasado, distribuyendo medicamentos y técnicas de prevención asequibles en todas las partes del mundo, y proporcionando atención y apoyo a personas que viven con el VIH y el SIDA en nuestras comunidades.

Hoy en día, tenemos que intensificar estos esfuerzos. Nos encontramos en el umbral de llegar a la meta de lograr una “generación libre de SIDA”, establecida recientemente por la Secretaria de Estado Clinton. Pero si somos capaces o no de alcanzar este hito dependerá nada menos y nada más de si nuestras naciones y comunidades están dispuestas a ofrecer los recursos y las energías para lograr que los próximos 30 años sean diferentes a los 30 últimos.

Por desgracia, hoy nos enfrentamos al peligro de que nuestro sueño de una generación libre de SIDA siga siendo sólo eso: un sueño. La financiación de EE.UU. para estos programas globales de salud para salvar vidas sigue siendo objeto de recortes desproporcionados. Incluso recortes fraccionales de estas cuentas, que ya representan mucho menos del 1 por ciento de nuestro presupuesto federal, podrían revertir estos esfuerzos: las tasas mundiales de infección aumentarían y el SIDA se cobraría más millones de vidas de lo que hace aún hoy en día.

 A través de nuestro testimonio común en Washington, nuestras iglesias están trabajando para lograrar que nuestro gobierno asigne los niveles más altos de financiación posibles para afrontar el VIH y el SIDA, incluida la financiación completa de la Iniciativa Global de Salud del presidente. La voz de cada episcopal y de todos los miembros de ELCA es vital en esta tarea, por ello les instamos a unirse a los esfuerzos de defensa de nuestras iglesias haciéndose miembros de Episcopal Public Policy Network o de  ELCA e-Advocacy Network.

Como cristianos, hemos iniciado el tiempo de Adviento, en el que preparamos nuestras mentes y corazones para recibir al que viene para que “tengamos vida y la tengamos en abundancia”. En esta temporada, en este Día Mundial del SIDA, que la curación que ofrece nuestro encarnado, crucificado y resucitado Señor nos inspire para pasar de 30 años de muerte y pérdida a un futuro de vida abundante para todos.

En la gracia y curación de Dios,

El Rev. Mark S. Hanson                                   La Revdma Katharine Jefferts Schori
Obispo Presidente                                          Obispa Presidente y Primada
La Iglesia Evangélica Luterana en América     La Iglesia Episcopal


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