"El santo bautismo es la iniciación completa por medio del agua y del Espíritu Santo en el Cuerpo de Cristo que es la Iglesia" (Libro de Oración Común, p.218).
En las aguas del bautismo se nos recuerda que somos de Dios y que nada nos puede separar del amor de Dios. También descubrimos que formamos parte de una gran familia, formada por cristianos a lo largo de los siglos y en todo el mundo, a la que llamamos Iglesia, “una, santa, católica [que significa “universal”], y apostólica”.