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Fiesta de San Pedro y San Pablo - Dedicación del Hogar Escuela Episcopal

Heredia, Costa Rica
Saturday, June 29, 2013

Cuando yo era niño, asistí a una escuela de la iglesia durante mis primeros años.  Las monjas que enseñaban allí estaban llenas de gracia y nos enseñaron mucho acerca de lo que significa vivir como un ministro de Jesús en el mundo.  También nos mostraron lo que es de estar amado, jugando en los campos del Señor, como las ovejas que se encuentran en verdes pastos, o retozar en la ladera.  Los días de fiesta nos fuimos a la escuela y jugamos, vimos películas, hicimos sombreros divertidos, y nos regocijamos.  En días ordinarios nos estudiamos duro y nos dieron calificaciones en conducta y caligrafía, así como en las matemáticas o la francés.

Durante la Cuaresma cada estudiante se le dio un pequeño cordero de yeso blanco con su nombre en él, y todos los corderos fueron colocados a los pies de una estatua de María, con siete pasos o niveles que conducen a la parte superior.  Cada semana de la Cuaresma nos vimos cómo algunos de los corderos se acercaron a María, y algunos se quedaron dónde estaban la semana pasada.  Su movimiento dependía de lo bien que los estudiantes habían hecho en sus estudios durante esa semana, y la evaluación de las monjas de su conducta.  A pesar de las inevitables comparaciones establecidas por esta costumbre, había algo reconfortante de ser una de las ovejas, y saben que los demás estaban amando y cuidando a nosotros, ya que habíamos hecho bien o no durante la semana pasada.

Los santos que estamos celebrando hoy eran pastores de rebaños muy diferentes.  Pedro estaba a cargo de la grey judía, con sede en Jerusalén, mientras que Pablo fue a buscar a las ovejas gentiles en cada parte del mundo mediterráneo.  La Biblia registra algunos de sus desacuerdos significativos sobre la forma de conducir sus pastoreos, y los desacuerdos se basa en los tipos de ovejas humana por los cuales eran responsables.  Se les necesitan diferentes maneras de atender a las ovejas diferentes, y se reunieron los equipos de líderes para les ayudar a alimentar, alojar, y enseñar a las ovejas a su cargo.

Pastores en el servicio de Jesús tienen un mensaje de las buenas nuevas del reino de Dios, y el mensaje es eficaz sólo si puede ser escuchado y comprendido.  No tiene sentido alimentar carne a los bebés que aún no pueden masticar o digerir alimentos sólidos.  ¡No obstante, puede ser muy importante alimentar a sus madres con el carne!  Jesús, el buen pastor, respondió a lo que la gente que encontró le dijo que necesitaban.  No se establece banquetes para personas ciegas, o tratar de eliminar los espíritus de las personas que tenían hambre.  Si la gente no mencionar su necesidad inmediata, le preguntó qué querían, o se puso a conversar.  Lo hizo animar a otros en la comunidad para alimentar a las personas que habían sido curadas, como una señal de que habían sido restaurados a su lugar en el rebaño, y a su papel como miembro de la comunidad.

Este hogar escuela es el resultado de escuchar las necesidades de la comunidad y responder, como el pastor haría.  Ha supuesto una gran cantidad de pastores: el que dio la tierra - y entonces dio un terreno más grande, las que diseñaron este edificio, los que ayudaron a construir y surtir el edificio, los que supervisaron la construcción, y los que han pintado los murales.  Esta escuela se ha preparado para recibir muchos corderos, para alimentar y nutrirlos en cuerpo, mente y espíritu.  Tendrá el pastoreo permanente de las maestras y cocineros y supervisores que ayudarán a mantener la escuela sana y avanzando hacia buenos pastos.

Si la escuela se convierte en el hogar o refugio como se dice su nombre, debería llegar a la comunidad en general para alimentar y cuidar a los corderos y las ovejas que viven en la vecindad, incluyendo algunos que nunca entrarán en este lugar.  Eso pastoreo comienza con los primeros estudiantes que vendrán aquí.  Si se forman para cuidar a los demás, a ser ellos mismos pastores, la comunidad será bendecida como resultado.  Puede ser algo tan simple como aprender a compartir un libro con un vecino, o cómo mediar argumentos del parque infantil, y puede ser tan profunda como aprender a confiar en los demás y vivir con una profunda fuente de esperanza.  Estos pequeños pastores pueden aprender que son amados aquí, y así pueden aprender a hacer justicia, y cómo ayudar a otros a crear la justicia.  Pero se puedan aprender sólo si los buenos pastores ayudar a enseñarles.  Los pastores mayores necesitan saber que ellos y ellas son ovejas, también, y que son miembros de la misma manada o rebaño.

Esta escuela puede convertirse en una fuente de pastores para las personas más alejadas, así como los pastorcitos salen de esta escuela y comienzan a moverse por el mundo.  ¿Qué van a hacer estos niños y niñas a medida que crecen?  No sabemos aún, pero tenemos abundante esperanza para todos los diversos tipos de pastores que se llegaran a ser.  Podemos compartir en la formación de ellos y ellas como ovejas y pastores de la grey que llega a todo el mundo - ya que hay ovejas perdidas y hambrientos en todas partes.

Pedro y Pablo resolvieron sus diferencias - o más correctamente, aprendieron a manejarlas - cuando respondieron a las personas en sus dolores particulares.  Cuando la comunidad de Jerusalén tenía hambre, ayudaron a recaudar fondos de las comunidades cristianas más distantes y luego lo envió para comprar comida.  Y la comunidad de Jerusalén se convirtió en una fuente de hospitalidad para los peregrinos que vinieron a recordar la historia sagrada.  

Algo similar ha ocurrido aquí en la construcción y equipamiento de esta escuela.  Las necesidades y preocupaciones de los demás han llevado a la gente en ambos lugares para escuchar los gritos de ovejas lejos.  Y como las ovejas han traslado su atención más allá de su pequeño rebaño, se convierten en pastores de un rebaño más grande, aun el grey del mundo.  Jesús fue muy claro que tenía otras ovejas en otros rebaños de los de su vecindad inmediata.  Y este mural es una imagen maravillosa de esa realidad.

Ezequiel nos ofrece una visión hermosa y poderosa del pastor como uno que busca a los perdidos y cura a los heridos y enfermos.  También es claro que el gran buen pastor está buscando algo más que simplemente la tranquila en el rebaño.  Él dice que Dios "fortalecerá a los débiles, pero la engorda y la fuerte destruiré.  Las apacentaré con justicia."  El gordo y el fuerte no son ovejas simplemente muy saludable - son los que han comenzado a "enseñorean de" sus hermanos y hermanas más débiles.  En cierto sentido, ellos necesitan una dieta de la sequía y la hambruna.  Las relaciones de la justicia necesitan ser restaurados, de modo que hay el pastoreo y agua para todos.[1]

Esta escuela da evidencia de una buena comprensión de la justicia. Enseñen a estos niños y niñas acerca de la justicia y les enseñan bien.  Les muestran amor y la justicia y ellos y ellas lo harán.


[1] Hay diferentes traducciones de ese pasaje.  En uno, puede leer lo que ha citado aquí.  En otro, se dice que “y cuidaré a las gordas y fuertes.  Yo las cuidaré como es debido.”   El pastor va a guardar a las ovejas fuertes para que no puedan dañar a los demás, y se alimenta de manera adecuada.