El Ministerio Episcopal de Migración auspicia un diálogo interreligioso sobre el Día Mundial del Refugiado

June 20, 2017

La Rda. Stephanie Spellers, canóniga del Obispo Primado para la evangelización, la reconciliación y la creación, a la izquierda; el rabino Victor Urecki, de la sinagoga B’nai Jacob en Charleston, Virginia Occidental, al centro, y Hani Hamwi, de Ayuda Islámica USA, durante la mesa redonda interreligiosa del 20 de junio en ocasión del Día Mundial del Refugiado. Foto de Lynette Wilson/ENS.

[Episcopal News Service] El judaísmo, al igual que todas las tradiciones religiosas, llama al rabino Victor Urecki a acoger al extranjero y al refugiado. En la Torá, Dios le dice a los judíos no menos de 36 veces que “amen a los extranjeros que habitan en medio de ellos” recordándoles que ellos fueron alguna vez extranjeros en Egipto, dijo él.

Sin embargo, no es la fe judía de Urecki la que lo impulsa a ayudar a los refugiados que llegan a Charleston, Virginia Occidental. “Como judío, me siento llamado a dar la cara por los refugiados, porque la historia de los refugiados es algo muy personal para los judíos”, dijo Urecki, un asesor del  Ministerio Interreligioso para los Refugiados de Virginia Occidental . “Es la historia de mi pueblo. La imagen de cada refugiado debería ser una imagen impresa en el corazón de todo judío”.

Urecki habló en una mesa redonda de seis personas durante la conversación y oración interreligiosas por el Día Mundial del Refugiado  auspiciado por el Ministerio Episcopal de Migración (EMM por su sigla en inglés) en el Centro [Denominacional] de la Iglesia Episcopal en Nueva York. Una iftar, la comida de los musulmanes después de la puesta del sol durante el Ramadán, siguió al debate en la mesa redonda. (El mes santo del ramadán que lo guardan todos los musulmanes del mundo como mes de ayuno para conmemorar la primera revelación del Corán a Mahoma, comenzó el 26 de mayo y termina el 24 de junio).

El EMM alentó a las congregaciones a través del país a auspiciar conversaciones interreligiosas semejantes, y el panel del 20 de junio fue grabado en vídeo para su uso futuro, dijo la moderadora Allison Duvall, directora de relaciones eclesiásticas y colaboración del EMM.

La narrativa del refugiado está codificada en el ADN espiritual de los judíos, que se vieron obligados a escapar de pogromos en Europa, que sufrieron el antisemitismo y el odio a través del planeta y padecieron siglos de guerras y masacres. “Hemos sido arrasados como testigos y brutalizados como víctimas. Hemos sido asesinados en nuestras patrias… por ser quienes éramos, por lo que creíamos y lo que practicábamos”, dijo Urecki, un inmigrante cuyos abuelos y padre fueron refugiados.

Los refugiados se ven obligados a huir debido a lo que son, a lo que creen y a las prácticas de su religión, como confirmó otro de los panelistas. Anastasia Orlova es una solicitante de asilo procedente de Rusia. Llegó a Estados Unidos en octubre pasado con su esposa. La intolerancia de Rusia con las personas LGBT significaba que la pareja tenía muy pocos amigos, y Orlova le decía a sus conocidos que tenía un marido. Ella no se dio cuenta de cuan deprimida estaba hasta que salió de Rusia.

“Cuando tienes miedo o estás avergonzada de ti misma, vives en un aislamiento interior”, dijo Orlova. En Estados Unidos, Orlova y su esposa pueden casarse legalmente, practicar sus creencias y expresarse con libertad. “Aquí en EE.UU. al fin nos sentimos protegidas”.

Los refugiados que participaban del panel reconocieron que si bien se sienten seguros y libres para ser ellos mismos en Estados Unidos, la política polarizada y los temores económicos y de seguridad generalizados son preocupantes. El gobierno de Trump ha buscado suspender y reducir el Programa de Reasentamiento de Refugiados de EE.UU.; como resultado el EMM se vio obligado a reducir su labor de reasentamiento.

“Tal vez el desafío ahora es tan grande y el temor tan profundo y los muros tan gruesos que la única manera de restaurar el alma de una nación es mediante la creación de un círculo cada vez más amplio para respaldar a los refugiados y a las agencias de reasentamiento” dijo la Rda. Stephanie Spellers, canóniga del Obispo Primado para la evangelización, la reconciliación y la creación. Speller representó a la Iglesia Episcopal en el panel.

En Charleston, por ejemplo, el Ministerio Interreligioso para los Refugiados de Virginia Occidental funciona “en el corazón del país de Trump”, dijo Urecki. Pero si algo le da a él esperanza, es que las personas, incluso aquellos que temen por su seguridad y por la economía, están abiertos al diálogo. “Si puedes poner un pie en la puerta y sostener una conversación, puedes ganar”, afirmó.

El Ministerio Interreligioso para los Refugiados de Virginia Occidental se convirtió en una filial del EMM en diciembre.

Como la agencia de reasentamiento de refugiados de la Iglesia Episcopal, el EMM es una de las nueve agencias asociadas con el Departamento de Estado de EE.UU. para acoger y reasentar refugiados; dirige 31 filiales para el reasentamiento en 26 diócesis, las cuales les brindan asistencia directa a los recién llegados. La Iglesia Episcopal  se ha ocupado de reasentar refugiados desde la década del 30 del pasado siglo. El gobierno federal formalizó el Programa Federal de Reasentamiento de Refugiados en 1980, asociándose con organizaciones religiosas y seculares para proporcionarles ayuda directa a refugiados recién llegados en comunidades de toda la nación. Seis de los asociados del gobierno en las tareas de reasentamiento son [organizaciones] de carácter religioso; el programa, a lo largo de su historia, y en gran medida, ha disfrutado de apoyo bipartidario. Sin embargo, en los últimos dos años las actitudes de los estadounidenses hacia los refugiados han comenzado a pasar de la tranquila aceptación al miedo al otro.

Recientemente, el EMM celebró una conferencia para adiestrar a partidarios de los refugiados como sus promotores. El EMM ofrece también medios para que las congregaciones participen en el reasentamiento de refugiados en sus comunidades. La agencia alienta a los episcopales a sumarse a la Red Episcopal de Política Pública y promueve políticas que protegen los derechos de refugiados y solicitantes de asilo.

El Día Mundial del Refugiado se celebra anualmente el 20 de junio; ese día se reserva para conmemorar la fuerza, el valor y la perseverancia de millones de refugiados. En la actualidad, una población sin precedentes de 65,6 millones de personas se han visto desplazadas forzosamente en todo el mundo. Entre ellas, a 22,5 millones les han concedido estatus de refugiados y menos del 1 por ciento han sido reasentadas. Más de la mitad de todos los refugiados son menores de 18 años. Muchos nacieron en campamentos de refugiados donde el promedio de estada es de 20 años.

-Lynette Wilson es la jefa de redacción de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri.

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