Iglesia de Virginia condena la supremacía blanca después que una figura del movimiento ‘alt-right’ se muda en el barrio

February 14, 2017
Alexandria prostest

De izquierda a derecha, David Hoover, el Rdo. William Roberts y la Rda. Heather VanDeventer representan a la iglesia de Cristo en Alexandria en una protesta el 29 de enero frente a una casa donde el nacionalista blanco Richard Spencer se instaló recientemente .Foto de David Hoover.

[Episcopal News Service] Una iglesia episcopal de Virginia se ha pronunciado contra la supremacía blanca luego que una figura emblemática de lo que se conoce como el movimiento “alt-right” se residenciara a pocas cuadras de la iglesia en el histórico barrió de “Pueblo viejo” [Old Town] de Alexandria.

Miembros de la iglesia episcopal de Cristo en Alexandria [Christ Church Alexandria] se unieron a otras iglesias locales el mes pasado en una protesta pacífica frente al apartamento donde se reportó que Richard Spencer ha instalado un comercio, y se ha programado otra protesta para más adelante este mes.

Entre tanto, la iglesia, que se encuentra en la zona suburbana de Washington, D.C., , emitió un comunicado la semana pasada en que dejaba claro que está contra la supremacía blanca y que apoya la inclusión, con lo cual se hace eco de declaraciones semejantes hechas por funcionarios municipales de Alexandria.

“Nosotros, la junta parroquial de la iglesia de Cristo [en] Alexandria, reafirmamos por este medio nuestro pacto bautismal de respeto a la dignidad de todo ser humano”, dice el comunicado. “En convergencia con la Iglesia Episcopal en Estados Unidos, la Diócesis Episcopal de Virginia y la comunidad de la ciudad de Alexandria, rechazamos la supremacía blanca en todas sus formas. La supremacía blanca es un pecado y en antitética a las enseñanzas y ejemplo de Jesucristo. Continuaremos esforzándonos mediante nuestros ministerios y nuestro culto para amar a nuestros prójimos como a nosotros mismos”.

El comunicado de la iglesia no especifica ninguna motivación ni menciona a Spencer por su nombre, pero la Rda. Noelle York-Simmons, rectora de la iglesia, confirmó la presencia de Spencer en su comunidad como parte del contexto en el cual se redactó el comunicado.

“Decidimos que debíamos expresar lo que creemos teológicamente respecto a lo que somos y a quienes y cómo damos la bienvenida”, dijo ella, añadiendo que los puntos de vista de un supremacista blanco “no reflejan lo que muchos de nosotros creemos que son los valores norteamericanos”.

Spencer ha sido descrito por el New York Times como un “líder nacionalista blanco que es figura relevante en el movimiento alt-right, el cual ha atraído a elementos supremacistas blancos, racistas y antiinmigrantes”. Su perfil se realzó después de la elección presidencial cuando él instó a un grupo de asistentes a una conferencia en Washington a que corearan “¡Hail Trump!”, lo cual suscitó titulares en todo el país por su semejanza con el saludo nazi.

Él también provocó titulares por haber sido golpeado en la cara el día de la inauguración, un momento que fue captado en vídeo y luego ampliamente discutido y debatido.

Su mudanza para Alexandria puede haber llamado menos la atención nacionalmente, pero ha sido un tema candente en la localidad. Al parecer  se reportó por primera vez en The Atlantic, que dijo el 12 de enero que Spencer estaba interesado en “establecer un centro de operaciones en el área de Washington”.

Spencer y su compinche Jason Jorjani “conciben el espacio como una especie de híbrido de oficina y salón para el alt-right, un espacio privado donde la gente del movimiento pueden hacer vídeos, montar fiestas (hay un patio exterior) y trabajar en una página web naciente”. El artículo también destacaba que Spencer planeaba vivir en el último piso de la casa.

La reacción de los nuevos vecinos de Spencer fue inmediata y decididamente negativa, según AlexandriaNews.org que reportó que la casa está a unas seis cuadras del ayuntamiento en la calle King, la principal arteria comercial del Old Town de Alexandria.

En respuesta a llamadas a las oficinas municipales, el director de comunicaciones de Alexandria, Craig Fifer, publicó un comunicado en que decía: “No hay lugar para el odio y la intolerancia en Alexandria. El alcalde y el Concejo Municipal han reafirmado sistemáticamente que la diversidad y la inclusión son partes integrantes de nuestra comunidad”. Él citaba “declaración sobre la inclusión” de noviembre de 2016”  emitida por los líderes municipales.

“El municipio no tiene autoridad para controlar a los propietarios o inquilinos de propiedades residenciales o comerciales que compran o alquilan espacio conforme a la ley” dijo Fifer a AlexandriaNews.org. “Pero en tanto defendemos el derecho de la Primera Enmienda a la libre expresión, no permitiremos acoso o delitos de odio en nuestra ciudad”.

The Washington Post también informó de la reacción del barrio a la mudanza de Spencer, en una columna del 17 de enero titulado  “Para un barrio de Alexandria, el alt-right está del todo mal”, [For one Alexandria neighborhood, the ‘alt-right’ is all wrong]”

“Yo creo que el primer paso es dar testimonio”, le dijo al Post  Dennis Maloney, un consultor vecino de Alexandria. “Tal vez se trate del sencillo expediente de que conseguir gente que se pare fuera del edificio con pancartas que digan: ‘No toleramos esto. No son bienvenidos’. No hay ninguna razón por la cual no podamos ejercer nuestra libertad de expresión. Eso podría invitarles a participar”.

Aproximadamente unas 100 personas se reportó que se habían congregado para protestar el 29 de enero frente al edificio de la calle King. Esta planeada otra protesta para el 19 de febrero.

La iglesia de Cristo fue una de las varias congregaciones en llevar a cabo ese plan, hacer una protesta pacífica frente al edificio el 29 de enero. David Hoover, uno de los organizadores de la protesta y miembro de la iglesia de Cristo, sostenía un cartel que decía: “Dios ama a todos”. Su marido, Bill Roberts, sostenía otro que decía: ¡El racismo afecta a todos!”.

“Cuando los episcopales somos bautizados prometemos renunciar al poder del mal en la tierra”, dijo Hoover a AlexandriaNews.org. “Y la supremacía blanca corrompe a las criaturas de Dios. Es por eso que estamos aquí”.

Los comerciantes vecinos también han puesto carteles en sus escaparates con mensajes que se oponen a la intolerancia, dijo York-Simmons, rectora de la iglesia de Cristo, y otra protesta ya se ha programado para el 19 de febrero.

Sirve como un recordatorio a la comunidad, afirmó. “No hay lugar en nuestra ciudad para el discurso del odio”.

– David Paulsen es redactor y reportero de Episcopal News Service. Pueden comunicarse con él en [email protected]. Traducción de Vicente Echerri

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