La Convención General aprueba la igualdad matrimonial

July 2, 2015


[Episcopal News Service – Salt Lake City] A raíz del dictamen del Tribunal Supremo de EE.UU. el 26 de junio, en el que se legalizaba el matrimonio entre personas del mismo sexo para todos los norteamericanos, la Convención General siguió el ejemplo el 1 de julio con cambios canónicos y litúrgicos a fin de ofrecerles igualdad matrimonial a todos los episcopales.

La Cámara de Diputados convino con la aprobación de la Cámara de Obispos el día antes de un cambio canónico que eliminaba el lenguaje que definía el matrimonio como entre un hombre y una mujer (Resolución A036) y autorizaba dos nuevos ritos matrimoniales para ser usados igualmente con parejas del mismo sexo o de sexos opuestos (Resolución A054).

Las resoluciones marcaron la culminación de un diálogo que empezara cuando la Convención General de 1976 dijera que “las personas homosexuales son hijos de Dios que tienen pleno e igual derecho, con todas las demás personas, al amor, la aceptación y el interés y cuidado pastoral de la Iglesia”, dijo el Muy Rdo. Brian Baker, vicepresidente del Comité Legislativo Especial sobre el Matrimonio. “Esa resolución comenzó un diálogo de 39 años acerca de qué aspecto tendría ese pleno e igual derecho. El diálogo ha sido difícil para muchos y doloroso para muchos”.

Las resoluciones A054 y A036 representaron compromisos a los que se llegaron después de devota consideración y conversación dentro del comité legislativo, y luego la Cámara de Obispos le dio cabida a todo el mundo, dijo Baker. “Sé que la mayoría de ustedes encontrará algo en las resoluciones … que le disguste y con lo que discrepe”, señaló, pidiéndoles a los diputados “que miraran a través de las lentes de cómo este compromiso le dio cabida a otras personas”.

Los diputados rechazaron un intento de enmendar cada una de las resoluciones. Luego de unos 20 minutos de debate por resolución, cada resolución fue aprobada en un voto por órdenes. La A054 fue aprobada 94 a 12 con dos diputaciones divididas en el orden clerical y 90-11-3 en el orden de los laicos. La A036 fue aprobada por 85-15-6 en el orden clerical y 88-12-6 en el orden de los laicos.

Además de autorizar dos nueva liturgias matrimoniales, la A054 aprueba también el continuo uso de “El testimonio y la bendición de un pacto de por vida” que aparece en Recursos litúrgicos I, que la Convención General aprobó para uso provisional en 2012 “bajo la dirección y con la autorización del obispo que ejerza la autoridad eclesiástica”.

A principios de la semana, los obispos dividieron, para fines del debate, la porción de la A054 que trata del rito existente de la que aborda las nuevas liturgias, votando finalmente la aprobación de ambas porciones. Aprobaron la A036 en una votación de viva voz, con 129 a favor, 26 en contra y cinco abstenciones.

“En mi primera Convención General en 1991, no creo haber soñado jamás que habríamos de tener tal resolución ante nosotros”, dijo Bruce Garneer, diputado de Atlanta al tiempo de que se iniciara el debate sobre la A054. “Vine a Salt Lake City como un ciudadano de segunda clase en mi nación y en mi Iglesia y espero irme de aquí como un ciudadano de primera clase en ambas”.

Entre las voces disidentes estuvo la de Holden Holsinger, de la Diócesis de Michigan Oriental y miembro de la Presencia Oficial de la Juventud, quien instó a rechazar la resolución “a fin de mantener la unidad de la Iglesia”.

Las dos nuevas liturgias, “El testimonio y bendición de un matrimonio” y “La celebración y bendición de un matrimonio 2” de Recursos litúrgicos 1: te bendeciré y serás una bendición, [versión] revisada y ampliada 2015, de los materiales suplementarios de la Comisión Permanente sobre Liturgia y Música que aparecen en el Libro Azul, están autorizadas a usarse a partir de este Adviento. Esos ritos ofrecen la opción de usar “mujer” “marido”, “persona” y “cónyuge”, haciéndolas de este modo aplicables a todas las parejas. Las liturgias pueden encontrarse en las páginas -151 aquí, de los materiales proporcionados a la Convención por la comisión permanente, incluido uno de ellos rechazado por los obispos en sus deliberaciones.

La A054 estipula: “Los obispos que ejerzan autoridad eclesiástica o, donde fuere apropiado, supervisión eclesiástica, facilitarán que todas las parejas que pidan casarse en esta Iglesia tengan acceso a estas liturgias. El uso experimental sólo estará disponible a discreción y con permiso del obispo diocesano”.

La resolución dice también que “los obispos pueden continuar ofreciendo generosa respuesta pastoral a las necesidades de los miembros de esta Iglesia”. Durante la discusión en su cámara, los obispos dijeron que esta [cláusula] tenía la intención de responder a situaciones de obispos en jurisdicciones fuera de Estados Unidos, tales como Italia y países de la IX Provincia, donde los matrimonios entre personas del mismo sexo seguían siendo ilegales.

Ambas resoluciones dicen que los clérigos conservan el derecho canónico de rehusar oficiar en cualquier boda.

La Resolución A036 revisa el Canon I.18 titulado “De la solemnización del Santo Matrimonio” (página 58 de los Cánones de la Iglesia Episcopal aquí). Entre muchas correcciones, elimina las referencias al matrimonio como contraído entre un hombre y una mujer. La primera versión revisada del canon dice ahora que el clérigo “se avendrá a las leyes del Estado que rigen la creación del estado civil del matrimonio, y también a estos cánones en lo concerniente a la solemnización del matrimonio. Los miembros del clero pueden solemnizar un matrimonio usando cualquiera de las formas litúrgicas autorizadas por esta Iglesia”.

En conformidad con el canon revisado, las parejas firmarían una declaración de intenciones, que el comité legislativo redactó para respetar las necesidades de parejas donde uno solo de sus miembros sea cristiano.

El Rdo. Joseph Howard, de Tennessee, dijo que votaba a favor de la A054 “porque pensaba que era una declaración de honestidad respecto adonde está la Iglesia y porque regulariza lo que estamos haciendo”. Pero se opuso a la A036 “como un voto contra el buen orden porque creo que asume una creencia que aún no ha llegado a estar clara en nuestra Iglesia”.

James Steadman, de Pensilvania Noroccidental, citó las palabras de la oración de postcomunión del Libro de Oración Común, y [luego] le dijo a los diputados: “Este es el momento. Usen el valor por el que han estado orando todos estos años y voten a favor de esta resolución”.

En otra resolución relacionada con el matrimonio, la Cámara de Diputados aprobó a principios de la semana la Resolución A037, luego de rechazar varias enmiendas, conviniendo con los obispos en continuar la labor del Equipo de Trabajo sobre el Estudio del Matrimonio.

La resolución pide a las congregaciones que estudien los materiales elaborados por el Equipo de Trabajo sobre el Matrimonio, los cuales están ahora a disposición de las congregaciones (a partir de la página 9 aquí), para que les ayuden a entender la teología del matrimonio y el largo historial del matrimonio, le dijo Baker a los diputados.

Autoriza también la continua labor del equipo de trabajo “porque la tarea no ha concluido”, explicó Baker. [La resolución] invita a la exploración de la diversidad teológica y cultural para llevar adelante la conversación, dijo él, añadiendo que con frecuencia el estudio se ha concentrado en la perspectiva anglooccidental “cuando somos una Iglesia que tiene personas de diferentes naciones”.

— Sharon Sheridan es corresponsal de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri.

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