‘Pongan a Jesús al frente’ insta el Obispo primado electo al comité del presupuesto

June 30, 2015



Michael Curry, el obispo primado electo, le pide al Comité Permanente Conjunto sobre Programa, Presupuesto y Finanzas de la Convención General que ayude a la Iglesia a “participar seriamente de la evangelización”, La presidente del PB&F, Rda. Mally Lloyd, de Massachusetts, lo escucha atentamente. Foto de Frances Schjonberg/ENS.

Michael Curry, el obispo primado electo, le pide al Comité Permanente Conjunto sobre Programa, Presupuesto y Finanzas de la Convención General que ayude a la Iglesia a “participar seriamente de la evangelización”, La presidente del PB&F, Rda. Mally Lloyd, de Massachusetts, lo escucha atentamente. Foto de Frances Schjonberg/ENS.

[Episcopal News Service – Salt Lake City] Mientras el Comité Permanente Conjunto sobre Programa, Presupuesto y Finanzas (PB&F) se acercaba al 1 de julio, fecha límite del presupuesto, Michael Curry, el obispo primado electo le pedía a los miembros del comité que elaboraran un plan para ayudar a que la Iglesia “pusiera a Jesús al frente”, compartiera las buenas nuevas e hiciera discípulos.

“Me refiero al movimiento de Jesús, de la evangelización, de hacer discípulos y de nuestro testimonio a través del servicio público y de la promoción social pública”, dijo Curry al comité durante una breve conversación en el transcurso de una reunión a las 7:30 A.M. “Eso puede sonar como retórico sin auténticas consecuencias, pero permítanme asegurarles… que estamos hablando de la Iglesia que avanza, que toma la evangelización en serio —a la manera episcopal, pero tomándola en serio porque hay una buena nueva que compartir. La hay de veras”.

El servicio personal y el testimonio público y la promoción social “es lo que hacemos; ese es el movimiento de Jesús”, dijo Curry.

El obispo primado electo, que le recordó al comité que su período no comienza hasta el 1 de noviembre, dijo que el PB&F está haciendo la obra de Dios. Él comparó el trabajo de los miembros al de Pedro y Pablo, cuya festividad la Iglesia celebra el 29 de junio, diciendo que según la palabra de Jesús se extendía de Jerusalén a Roma y luego a todo el mundo conocido en esa época, los líderes tuvieron que organizarse y decidir cómo compartirían sus recursos.

“Tuvieron que tener su propio PB&F para solucionar cómo su distribución y sus fondos se usarían para cambiar el mundo”, dijo Curry. “La obra que hicieron en el siglo I es la obra que ustedes están haciendo en el siglo XXI. Dios les bendiga”.

Curry dijo que el comité tenía la ardua tarea de resolver de qué manera el movimiento de Jesús puede “traducirse en realidades prácticas y concretas desde el punto de vista del presupuesto”.

“Pongan a Jesús al frente. Pongan por delante la divulgación de esa buena nueva. Pero formando a nuestro pueblo como seguidores de Jesús —como discípulos de verdad— al frente de ello”, sugirió. ¨Luego pónganse a inspirarlos y capacitarlos para servir en sus vidas personales, y para que nosotros demos testimonio en la plaza pública, en el frente. Esa es la Iglesia; ese es el movimiento. Sé muy bien que los movimientos pueden flotar en el aire si no se encarnan en la realidad.

El obispo de Nebraska, Scott Baker, le preguntó a Curry si él ve cambios específicos en las estructuras de la Iglesia de manera que el PB&F pueda cumplir el presupuesto del trienio 2016-2018 que está elaborando para someterlo a la consideración de la Convención. El obispo primado electo, a su vez, le preguntó a la presidenta del PB&F, Rda. Canóniga Mally Lloyd, de Massachusetts, si el comité había participado en alguna conversación con el Comité Legislativo sobre Gobierno y Estructura de la Convención.

Ella le dijo a Curry, “estamos de algún modo trabados” entre tener que ajustarnos a las normas que rigen la labor del PB&F y esperar obtener lo que llamó una “hoja de ruta” a partir del debate y de los cambios estructurales de la Convención [y] cómo esos cambios se llevarán a cabo en el trienio 2016-2018, “y dejar al Consejo Ejecutivo que se las arregle con el presupuesto que tenemos que presentar”.

La Convención General aprueba el presupuesto trienal, y el Consejo con frecuencia revisa los tres presupuestos anuales, basándose en los cambios que se producen en los ingresos y en los gastos.

Curry, que formó parte del Equipo de Trabajo para Reinventar la Iglesia Episcopal (TREC), dijo que no sabe lo que la Convención decidirá acerca de los cambios estructurales. “Pero puede haber algún modo de anticipar algunas de esas posibilidades creativas… de manera que el Consejo pueda girar cuando lo necesite —que puede ser la decisión más sabía para avanzar”, afirmó.

“Cuanto más espacio creativo haya, tanto más posibilidades para un sistema grande como este de girar con rapidez y emprender lo que debe hacerse”, recalcó.

David Quittmeyer, miembro del PB&F y proveniente de la Diócesis de la Costa del Golfo Central, le preguntó a Curry si él tenía en mente algunos puntos de giro a los cuales el comité debiera prestarle atención.

“No sé lo que ocurrirá ni con la que vamos a terminar al final del día”, dijo Curry, añadiendo que la “parte decisiva” será que dimensiones de las recomendaciones del TREC “tendrán la capacidad de servir a este movimiento del que hablábamos”.

Curry sugirió que los miembros del PB&F se preguntaran “qué le permitirá a la comunidad denominacional energizar y equipar a nuestras comunidades diocesanas y locales para participar realmente en la evangelización”.

“Creo que esta misión ha logrado impulsar la organización”, afirmó, añadiendo que en las estructuras denominacionales “hay algunas cosas que están dadas, pero hay otras cosas que no están dadas”.

Él les pidió que consideraran “cambios que van a facilitar nuestra capacidad de remontar rápidamente y de participar seriamente en la evangelización”.

El PB&F está contemplando cómo adaptar el anteproyecto del presupuesto del trienio 2016-2018, de $120 millones balanceado por el Consejo Ejecutivo, que se aprobó en enero. El anteproyecto del presupuesto del Consejo se compiló después que los comités, comisiones, agencias y juntas de la Iglesia presentaron sus informes a la Convención que contenían resoluciones de financiación. Algunas de esas solicitudes se han enmendado aquí en la Convención. Además, muchas nuevas resoluciones presentadas desde que el Consejo aprobó su presupuesto también solicitan dinero a ser incluido en el presupuesto 2016-2018. El PB&F deberá decidir cómo financiar todas esas solicitudes que están ante la Convención.

El PB&F usará los comentarios que ha recibido de las dos audiencias y de las sesiones del comité durante las cuales ha oído las opiniones de episcopales invitados a discutir las partidas de su presupuesto, el anteproyecto presupuestario del Consejo y cualquier legislación aprobada o sujeta a la consideración de la Convención General para crear una propuesta presupuestaria final. Ese presupuesto debe presentarse a una sesión conjunta de la Cámara de Obispos y de la Cámara de Diputados a más tardar el tercer día antes del programado fin de la Convención. Según el programa provisional de la Convención, esa presentación tendrá lugar a las 2:15 P.M., hora local, del 1 de julio.

– La Rda Mary Frances Schjonberg es redactora y reportera de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri.

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