Estudio Bíblico: Cuaresma 5 (C) - 2013

March 17, 2013

Isaías 43:16-21

Después de leer esta sección del profeta Isaías, de inmediato me llama la atención el versículo 19. El profeta dice: “Estoy a punto de hacer algo nuevo… ¿no lo notáis?”

Esta es una sensación con la que estoy muy familiarizado. Confiamos en que Dios está siempre recreando y reformando el mundo para que pueda ser algo más a la imagen de Dios. Yo sé que esto es verdad y ciertamente lo creo, pero todavía no veo la manera en que Dios está obrando en el mundo y en mi vida. Nuestra vocación como cristianos, y de hecho mi vocación, es permanecer en oración, conectado con Dios. En este sentido, podemos ver más claramente cuando – no si – Dios está haciendo cosas nuevas.

  • ¿Cómo puedes conectarte más plenamente con el obrar de Dios en el mundo?
  • Qué te ayuda a sintonizar con la obra de Dios, para que podamos participar en ella y continuarla como seguidores de Dios?

Salmo 126

Estamos acostumbrados a ver en las Escrituras el lenguaje de la cosecha como una metáfora. Hay parábolas, historias y grandes momentos de enseñanza y todos utilizan la cosecha para comunicar su mensaje. Una vez más, en el Salmo 126, encuentro gran consuelo en esta metáfora.

El versículo 6 dice: “Los que sembraron con lágrimas, segarán con cánticos de júbilo”. Las palabras del salmista acerca de la naturaleza de Dios y de nuestro trabajo me ayudan a recordar que cuando lucho y siento que estoy fallando, Dios promete una cosecha de alegría para mí y para quienes me rodean. Esto es cierto para todos nosotros como seguidores de Cristo. No siempre veremos el final para el que trabajamos, pero como confiamos en Dios, sabemos que al final nuestra dedicación a la llamada de Dios en nuestra vida trae no solo alegría, sino también vida abundante.

  • Recuerda y describe la vez o las varias veces cuando sentiste la alegría y la paz de Dios.
  • ¿Cómo puedes celebrar y compartir la alegría que has recibido de seguir a Dios con otras personas que no han experimentado esto?

Filipenses 3:4b-14

Al principio de esta lectura de la carta a los filipenses, Pablo hace una lista de todas las razones que tiene para tener confianza y jactarse en la carne, y en los logros obtenidos. Él fue circuncidado en el día correcto, un seguidor estricto de la ley, e incluso un perseguidor de la iglesia. Sin embargo, luego se apresura a señalar que incluso con todas estas cosas de su lado, él las cuenta como pérdida o incluso como basura. Las considera así por haber conocido a Cristo y saber que al perder las cosas de la carne, ha ganado Cristo y ha entrado más plenamente en la vida de Cristo.

¡Cuán cierto es también esto para nuestras vidas! Hay tantas cosas en este mundo que nos dan un sentido de orgullo y confianza. Sabemos cómo tener éxito en esta tierra. Sin embargo, como cristianos, estamos llamados a algo más – a una vida más plena de servicio a Dios. En esto no ganamos ideales o posiciones mundanos, sino que ganamos a Cristo y su amor.

  • ¿Qué se interpone en el camino de tu conexión con Dios?
  • ¿Qué te ayuda a sintonizar con el actuar de Dios en el mundo?

Juan 12:1-8

Es enorme el contraste entre la fidelidad de María que unge los pies de Jesús (probablemente presagiando su muerte inminente) y la falsa piedad de Judas. María usa aceite caro, y mucho de ello, para mostrar su dedicación y servicio a Jesús.

Judas, por su parte, afirma que el aceite debe ser vendido y el dinero dado a los pobres. Judas, sin embargo, es el que va a traicionar a Jesús, e incluso el autor de Juan deja claro que las intenciones de Judas no son lo que parecen. Jesús, por supuesto, se da cuenta de ello y vuelve la atención del lector y del oyente a la fiel obra de María que le honra y le sirve.

Recordemos que, como seguidores de Cristo, debemos constantemente realinear o reajustar nuestras vidas y voluntades a la de Cristo. Nuestros motivos e intenciones incluso pueden ser buenos, pero se trata de algo más que eso. Esta vida, como cristianos, significa que todo nuestro ser, nuestras almas y cuerpos, se deben entregar a la voluntad de Dios.

  • Típicamente, esta llamada es más fácil de decir que de hacer. ¿Qué pequeños pasos puedes dar para comenzar a incorporar más a Cristo en tu vida?

 
 
 
 
 
 
 

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