Estudio Bíblico: Navidad 2 - 2014

January 5, 2014

Jeremías 31:7-14

A veces es fácil perder de vista lo que realmente es importante en la vida. El pueblo de Dios ha luchado por mantener su parte del pacto con Dios, y cada vez que se alejan, les cae el desastre. En el Código del Deuteronomio, han recibido numerosos y detallados ejemplos de cómo amar a Dios, sin embargo, Jeremías ha empleado casi 30 capítulos para demostrar que sus repetidos fracasos en amar a Dios, como Dios les ama a ellos, les ha llevado a la ruina y al exilio. Al final del libro de Jeremías, sin embargo, se les asegura que Dios no los ha olvidado. No importa cuántas veces el pueblo de Dios se aleja y se olvida de amar a Dios, Dios se acuerda de ellos y siempre los trae de vuelta a la alianza que les prometió.

En nuestras propias vidas, es fácil distraerse debido a las cosas que en el mundo atraen nuestra atención. A veces, sólo cuando perdemos algo que era muy importante nos damos cuenta de lo valioso que era. Afortunadamente, se nos ha asegurado que Dios siempre estará listo para darnos la bienvenida cuando nos distraemos, y nunca será demasiado tarde para recordar el amor que Dios nos tiene.

  • ¿Cuándo se ha encontrado usted tan distraído que ha perdido lo que era realmente importante en la vida?
  • ¿Qué se siente cuando uno se da cuenta de que algo es importante cuando se ha ido?
  • ¿Cómo se puede usted recordar que Dios siempre estará esperando a que usted regrese?

Salmo 84

Es importante reconocer las pequeñas alegrías de la vida. En este salmo, la gente está gritando de alegría en alabanza a Dios porque saben lo que significa ver y aferrarse a lo que es importante. No tienen que ser el rey, o tener gran riqueza material, para ser feliz, porque pueden descansar en la comodidad del amor de Dios. Saben lo que significa estar lejos de lo que más les gusta, y están seguros de dar grandes gracias cuando lo tienen cerca de ellos una vez más.

A menudo el mundo nos ciega con el pensamiento de que necesitamos los coches más rápidos, los más grandes televisores, las vacaciones más de moda, o cuentas bancarias con mucho dinero. En realidad, las mayores alegrías de la vida provienen de los momentos más pequeños y simples, de pasar tiempo con un amigo muy querido, de volver a casa después de un largo viaje, o de ser consolados en los brazos de un ser querido. Las cosas llamativas no pueden llenarnos cuando carecemos de amor y relación. Dios ha creado un mundo para nosotros en el que la mayor felicidad se puede encontrar en lugares sin pretensiones, así que no se olvide de buscarlos y ser agradecido cuando los tenga.

  • ¿Qué se siente al estar sin algo que apreciamos, y luego recuperarlo?
  • ¿Se acuerda de dar gracias por lo que tiene cuando lo tiene?

Efesios 1:3-6, 15-19

Ser una buena persona se demuestra en cómo vivimos nuestra alegría y acción de gracias, no en pagar a Dios por lo que tenemos. Cuando Pablo saluda a la iglesia en Éfeso, se apresura a elogiarlos por la fidelidad con que viven la vida cristiana. Es igual de rápido en recordarles que ya se les ha asegurado que son personas amadas de Dios que Cristo ha salvado de una vez por todas. Pablo aclama al pueblo de Éfeso y quiere mantenerlo haciendo un buen trabajo, recordando que no están comprando el amor de Dios (porque ya lo han recibido libremente), por el contrario que den gracias por el amor de Dios en la forma en que viven sus vidas.

Cuando salimos al mundo para vivir nuestro llamado como cristianos, tenemos dos opciones: podemos amar a todas las personas y difundir el evangelio del Señor, porque estamos tratando de pagarle a Dios por lo que ha hecho libremente por nosotros; o podemos amar a todas las personas y difundir el evangelio del Señor porque estamos agradecidos y alegres, y así es como queremos vivir nuestras vidas en respuesta. La primera manera convierte nuestra relación con Dios en una simple transacción. Es mucho más significativo demostrar nuestra gratitud a Dios en la vida de amor que vivimos en el mundo.

  • Cuando alguien le da un gran regalo, ¿trata de pagarle por ello?
  • ¿Cómo puede demostrar su gratitud por el regalo que alguien le ha dado?
  • ¿Cómo puede demostrar su gratitud por el amor que Dios le tiene?

Mateo 2:13-15, 19-23

Cuando se nos han dado grandes regalos en la vida, es importante no olvidar a los que sufren o viven en la miseria. Justo en medio de la narración del nacimiento de Jesús – el gran regalo que Dios nos ha dado para estar reconciliados y sanos – hay una terrible tragedia que no se debe olvidar. Muchos leccionarios, incluido éste, saltan la historia de la masacre de los niños inocentes por Herodes, en su intento de matar al Mesías. Es una historia que nos hace sentir incómodos, tristes, enojados, y no está en consonancia con la historia feliz del nacimiento de Jesús en el mundo. Sin embargo, no podemos olvidar que, incluso cuando alguien está experimentando una gran alegría, otro está sufriendo.

Tenemos que dar gracias a Dios por las alegrías y las grandes bendiciones que experimentamos en nuestras vidas; sin duda es justo hacerlo. Dar gracias, pero sin olvidar a las personas sin hogar y hambrientos, a los perdidos y solos, a los que mueren y enfermos, a los perseguidos y víctimas. Se nos pide que hagamos en este mundo el trabajo duro de ser agradecidos mientras vemos que hay mucha sanación que hay que lograr, se nos pide que descansemos en el amor de Dios mientras vemos que tenemos que desafiar las injusticias del mundo, encontrando alegría en el nacimiento de Jesús mientras que todavía luchamos contra el pecado humano.

  • ¿Cuándo la maldad que hay en el mundo le impidió sentir alegría?
  • ¿Cuándo la alegría que en el mundo le impidió notar las maldades?
  • ¿Qué puede hacer usted para equilibrar el estar alegre con los regalos y ser diligente sobre la injusticia que le rodea?

 
 
 
 
 
 
 

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