Los credos

Credos EpiscopalLos credos son declaraciones de nuestras creencias básicas acerca de Dios. El término proviene del latín credo, que significa yo creo.

Si bien siempre tendremos preguntas sobre Dios, la Iglesia y nuestra propia fe, tenemos dos credos fundacionales que usamos durante el culto: el Credo de los Apóstoles utilizado en el bautismo y la adoración diaria, y el Credo de Nicea, utilizado en la comunión. Al recitar y afirmar estos credos, nos unimos a cristianos de todo el mundo y de todas las épocas para afirmar nuestra fe en el único Dios que nos creó, nos redimió y nos santificó.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso,
   creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor
    Fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo
        y nació de la Virgen María.
    Padeció bajo el poder de Poncio Pilato.
    Fue crucificado, muerto y sepultado.
    Descendió a los infiernos.
    Al tercer día resucitó de entre los muertos.
    Subió a los cielos, 
        y está sentado a la diestra de Dios Padre.
    Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. 
Creo en el Espíritu Santo,
    la santa Iglesia católica, 
    la comunión de los santos, 
    el perdón de los pecados, 
    la resurrección de los muertos, 
    y la vida eterna. Amén.

(Libro de Oración Común, pp. 59-60).

El Credo Niceno

Creemos en un solo Dios, 
    Padre todopoderoso, 
    Creador de cielo y tierra, 
    de todo lo visible e invisible.
Creemos en un solo Señor, Jesucristo, 
    Hijo único de Dios, 
    nacido del Padre antes de todos los siglos: 
    Dios de Dios, Luz de Luz, 
    Dios verdadero de Dios verdadero, 
    engendrado, no creado, 
    de la misma naturaleza que el Padre, 
    por quien todo fue hecho; 
    que por nosotros
    y por nuestra salvación     bajó del cielo: 
    por obra del Espíritu Santo 
    se encarnó de María, la Virgen, 
    y se hizo hombre.
    Por nuestra causa fue crucificado 
    en tiempos de Poncio Pilato: 
    padeció y fue sepultado. 
    Resucitó al tercer día, según las Escrituras, 
    subió al cielo
    y está sentado a la derecha del Padre. 
    De nuevo vendrá con gloria 
    para juzgar a vivos y muertos, 
    y su reino no tendrá fin.
Creemos en el Espíritu Santo, 
    Señor y dador de vida, 
    que procede del Padre y del Hijo, 
    que con el Padre y el Hijo 
    recibe una misma adoración y gloria, 
    y que habló por los profetas. 
    Creemos en la Iglesia, 
    que es una, santa, católica y apostólica. 
    Reconocemos un solo Bautismo 
    para el perdón de los pecados. 
    Esperamos la resurrección de los muertos 
    y la vida del mundo futuro. Amén.

Share This: