Consejo Ejecutivo de La Iglesia Episcopal: discurso de apertura de la Presidenta de la Cámara de Diputados

Consejo Ejecutivo de La Iglesia Episcopal: discurso de apertura de la Presidenta de la Cámara de Diputados

June 12, 2019

Los siguientes son los comentarios iniciales de la Presidenta de la Cámara de Diputados Gay Clark Jennings en el Consejo Ejecutivo de La Iglesia Episcopal, que actualmente se reúne hasta el 13 de junio en el centro de conferencias del Maritime Institute en Linthicum Heights, Maryland.

Consejo Ejecutivo
10 de junio de 2019
Comentarios de apertura

Buenos días. Bienvenidos, una vez más, al Maritime Institute. Espero con interés nuestra reunión, y en particular quiero darles la bienvenida a nuestros invitados, la Dra. Ursuline Bankhead, que liderará nuestra capacitación de sesgo implícito esta tarde, y el Dr. Mathew Sheep, a quien escucharemos más adelante en esta sesión.

La semana pasada, tuve la oportunidad de unirme al personal del Centro de la Iglesia Episcopal para su reunión interna. Disfruté de la oportunidad, como siempre, de pasar tiempo con las personas dedicadas que ayudan a implementar el trabajo de la Convención General y el Consejo Ejecutivo, y me alegré de hablar con ellos sobre la razón por la cual su trabajo es esencial para la misión de la iglesia.

Cuando me reuní con el personal, reflexioné sobre el 75 º aniversario del Día D, que observamos el jueves pasado. En el Día D, las tropas aliadas aterrizaron en las playas de Normandía, comenzando la liberación de Francia que condujo a la victoria en el frente europeo de la Segunda Guerra Mundial. Este hito, el último aniversario significativo en el que tendremos a los veteranos del Día D entre nosotros, se ha inmortalizado con una nueva ronda de artículos y documentales y exhibiciones e incluso el relanzamiento de la épica película de 1998 "Salvar al Soldado Ryan."

El aniversario nos ha dado mucho que reflexionar: sobre la pacificación y la guerra justa, sobre la xenofobia y el genocidio, sobre el imperialismo y las alianzas globales, sobre nuestra relación con Gran Bretaña y demás aliados europeos. Pero el motivo por el cual tengo esto en mente ahora es que creo que nos brinda la oportunidad de considerar el papel de las estructuras institucionales en el mundo cambiante.

Ahora, permítanme apresurar a decir que no soy un belicista, ni tengo una comprensión de color rosa del pasado imperial de Estados Unidos, ni de su presente. La glorificación del sacrificio de campo de batalla y la versión de masculinidad que ha promovido son profundamente problemáticas para los cristianos y otros seres humanos.

Pero me fascina el hecho de que, 75 años después, estemos cautivados por la creciente retórica de los líderes aliados, por los discursos de Churchill y las Charlas Fogoneras de Roosevelt, y por la vasta tarea logística y operativa de aterrizar 156,000 tropas en las playas en Normandía. Al mismo tiempo, sin embargo, estamos profundamente desconfiados del tipo de estructuras institucionales que lo hicieron posible.

Al glorificar al soldado Ryan y a sus camaradas, proclamamos que vivimos en una era postinstitucional. No queremos jerarquías, queremos redes. Buscamos aplanar las estructuras y descentralizar el poder. En la iglesia, cada tres años, vamos a la Convención General para debatir el presupuesto, y escuchamos acerca de cómo deberíamos estar financiando la misión, no la gobernanza y las estructuras institucionales. Como si la misión sucediera como por la magia.

Si tenemos la intención de ser el movimiento de Jesús—¡y sí es así! —tenemos que centrarnos en cómo vamos a movernos realmente.  Tenemos que recordar que la gobernanza es la misión, al igual de los programas que se definen más comúnmente de esa manera. Los compromisos de la Convención General para con el cuidado de la creación, la reconciliación racial y el evangelismo significarían muy poco sin las estructuras de gobierno de la iglesia que le ayudan a hacerlos realidad.

Ahora, muchas personas aquí presentes hoy han hecho contribuciones significativas para hacer que la misión suceda a través de la gobernanza, y se los agradezco a todos ustedes. Pero una de ustedes ha hecho más que nadie, según mi conocimiento, para ayudar a los Episcopales a entender el ministerio de gobernanza de la iglesia.

Mary Frances Schjonberg, editora y periodista veterana del Servicio de Prensa Episcopal (ENS por sus siglas en inglés), ha reportado las noticias de la iglesia durante casi catorce años como miembro del personal, y por un par de años antes de eso como intendente. Ella está a punto de retirarse el 1 de julio, así que permítanme decirles un poco sobre su carrera en ENS. Mary Frances ha cubierto seis Convenciones Generales consecutivas, cuatro reuniones consecutivas del Consejo Consultivo Anglicano, la Conferencia Lambeth 2008, y — esto les hará marear — 41 de las últimas 42 reuniones del Consejo Ejecutivo. Sí, es cierto. 41 reuniones del Consejo Ejecutivo.

Ahora, yo he asistido a muchas más de las reuniones que Mary Frances ha cubierto de lo que me gustaría recordar. Pero, gracias a ella, no tengo que recordarlas. Las noticias de Mary Frances, archivadas en el sitio web de ENS, son claras, reportadas cuidadosamente, precisas y detalladas. Sus estándares periodísticos e integridad establecen un estándar no sólo para todos los demás periodistas, tanto en la iglesia como fuera de ella, sino para todos los que tenemos el trabajo de gobernar la iglesia y hacer que esa gobernanza sea transparente. Ella siempre, pero que siempre, ha defendido, y a veces, cuando era necesario, hasta ha luchado por la transparencia en la gobernanza. Incluso cuando era unpopular. Incluso cuando tuvo que pagar algún un precio. Todos le debemos una gran gratitud por sus estándares intransigentes.

Debido a que la Cámara de Diputados ha ayudado a crear algunas de las noticias que Mary Frances ha reportado, puedo decirles que una de las razones por las que sus reportajes son tan buenos es que ella hace preguntas con perceptivas, ella va más allá para hablar con personas de todos los ángulos de un asunto, y ella busca personas más allá de los mismos de siempre. Yo siendo una de las mismas de siempre, me siento particularmente agradecida por ello.

Mary Frances ha cubierto las elecciones y los mandatos de la Obispa Presidente Katharine Jefferts Schori y del Obispo Presidente Michael Curry, la historia de la elección y del episcopado del Obispo Gene Robinson, y el movimiento de la Iglesia hacia la inclusión plena de las personas LGBT. Cuando se anunció su jubilación, Mary Frances dijo: "yo he sido bendecida con lo que todos los periodistas aspiran tener, la oportunidad de presenciar la historia y de poder escribir sobre ella."

Cuando la noticia de su jubilación irrumpió en Facebook, elogios por Mary Frances fluyeron de alrededor de la iglesia. “Siempre me siento mejor conectada e informada sobre lo que está ocurriendo en varias partes de TEC después de leer sus noticias”, escribió la Diputada Cindi Bartol de Virginia. “Gracias por su excelente y perspicaz periodismo”, escribió la Diputada Vanessa Glass de California. La Diputada Mary Beth Rivetti de Spokane hizo el excelente intento de simplemente prohibirle a Mary Frances que se retire, y yo la felicito por ello. Pero resulta que incluso el temor al desagrado de un diputado no pudo prevenir lo inevitable, y en julio, Mary Frances y Sharon emprenderán de camino a nuevas aventuras, tanto cercanas como lejanas.

Mary Frances, ha sido un privilegio presenciar su trabajo a través de La Iglesia Episcopal y alrededor de la Comunión Anglicana durante tantos años. Por su compromiso con la gobernanza de nuestra amada iglesia, por su dedicación a la transparencia y la verdad, y por su ministerio de periodismo que ha sido tan esencial para la obra del pueblo de Dios, me siento honrado de presentarle a usted la Medalla de la Cámara de Diputados.

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