El Obispo primado Curry se dirige al personal con información actualizada

April 4, 2016

El Rvdmo. Michael Curry, obispo presidente y primado de la Iglesia Episcopal, se dirigió hoy al personal de la Iglesia Episcopal y le brindó la siguiente información actualizada:

 

4 de abril de 2016

 

Como saben, el 9 de diciembre de 2015, impuse licencia administrativa al obispo Stacy Sauls, director de Operaciones, al Sr. Sam McDonald, subdirector de Operaciones y director de Misión, y al Sr. Alex Baumgarten, director de Participación Pública y de Comunicaciones de la Misión, pendiente de una investigación de denuncias y alegaciones de posibles violaciones de las normas del personal de la DFMS, recibidas de numerosos miembros del personal del Obispo Primado.

Respondiendo a mi solicitud, la firma de Curley, Hessinger & Johnsrud llevó a cabo una investigación independiente de estas denuncias y alegaciones. Al solicitar una investigación independiente y externa, no supuse ni culpa ni inocencia, tan sólo me comprometí con una indagación de la verdad. Los investigadores se reunieron, o hablaron por teléfono, con más de 40 personas diferentes, incluidos los tres individuos mencionados en las denuncias, y revisaron miles de páginas de documentos. La Iglesia Episcopal no ejerció ninguna restricción ni influencia en la investigación, y se ha salvaguardado la confianza compartida con los investigadores independientes.

Las decisiones que tomo se basan en los hechos determinados y en los resultados alcanzados por esa investigación independiente.

 

Resultados y decisión

 

Nuestra tarea como personal es servir a la Iglesia Episcopal de tal manera que ella pueda servir al mundo en el Nombre y en el Espíritu de Jesucristo. Somos llamados, en consecuencia, a luchar por alcanzar y ser fieles a las más elevadas normas de conducta personales y profesionales que encarnen el amor de Dios y reflejen las enseñanzas y el camino de Jesús.

Me entristece que la investigación haya llegado a la conclusión de que dos miembros del personal violaron esas normas. Específicamente, se reveló que Sam McDonald and Alex Baumgarten han violado normas laborales establecidas y no han vivido a la altura de las normas de conducta personal de la Iglesia en sus relaciones con algunos empleados, lo cual contribuyó a crear, con frecuencia, un ambiente laboral incompatible con los valores y expectativas de la Iglesia Episcopal. Por tanto, ambos fueron rescindidos inmediatamente de sus cargos.

La investigación concluyó que el obispo Stacy Sauls no violó las normas laborales, que no era consciente de las violaciones de las normas de los dos miembros del personal que le rendían cuentas a él y que funcionaban dentro del ámbito de su oficina. No se precisa ninguna investigación ulterior. Sin embargo, dadas las necesidades del liderazgo del personal a la luz de mis prioridades para la dirección de la Iglesia, el obispo Sauls no continuará como director de Operaciones de la DFMS. Hay conversaciones en marcha para implementar esta decisión.

 

En adelante

 

Habiendo dejado atrás la investigación independiente, quiero decir algo respecto a como avanzaremos a partir de aquí.

Hemos de llevar a cabo [un proceso de] recuperación. Los patrones de conducta de poca ayuda deben reemplazarse con nuevas formas de trabajar juntos. Esto no sucederá de la noche a la mañana. Sin embargo, resultará gratificante. Todos debemos estar dispuestos a la crítica [constructiva] —incluido yo. Todos necesitamos imaginar un mejor ambiente laboral y estar dispuestos a cambiar para mejorar las cosas.

 

  1. Una auditoría de los RH y una revisión procedimental de todos los sistemas de salvaguarda.

 

En adelante, estoy comprometido a garantizar que las preocupaciones respecto a la falta de ética laboral y cualquier otro tipo de denuncias o conflicto se aborden con eficacia, a tiempo, eficientemente y en el nivel más bajo posible. A ese fin, estoy en el proceso de contratar a un experto en este campo para que lleve a cabo una auditoría independiente de los Recursos Humanos y una revisión procedimental de todas las salvaguardas y funciones de nuestro sistema laboral, con el objetivo particular de brindar y mantener un ambiente laboral seguro y saludable para todos. Al concluir esta auditoría y revisión, llevaremos a cabo un re-adiestramiento sustantivo de todo el personal de la Iglesia Episcopal.

Oramos y seguiremos orando por todas aquellas personas afectadas por esta situación, y bridamos o brindaremos apoyo pastoral directo a los individuos que así lo deseen.

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  1. Trabajar hacia una cultura saludable

 

Resulta claro para mí que la verdadera labor y la más importante que debemos emprender juntos en lo adelante no es fundamentalmente organizacional ni estructural, sino profundamente cultural y espiritual. A ese fin he contratado una firma llamada Human Synergistics [Sinergía Humana] Viene recomendada por personas en cuyo saber y juicio tengo una gran confianza, y aporta extensa experiencia y la capacidad de ayudarnos a abordar inquietudes acerca de la cultura del personal y de nuestro sistema que ahora han aflorado debido en parte a esta situación. Ellos [los representantes de esta empresa] han realizado una gran labor al ayudar a la Diócesis de Chicago y a muchas otras organizaciones a entender su cultura y a ingresar más rápidamente en patrones culturales más saludables. En un futuro cercano, a cada miembro del personal se le pedirá que participe en una serie de encuestas acerca de la cultura que ahora tenemos y de qué manera, juntos, podemos movernos en una dirección más sana. Les pido valor según hacemos esto. Debemos trabajar juntos para reconocer y cambiar los viejos patrones de conducta que no son útiles, para imaginar nuevas posibilidades para nuestro ambiente laboral y, finalmente, afirmar el noble llamado a servir a Dios sirviendo al pueblo de Dios conocido como la Iglesia Episcopal en la labor de servir y dar testimonio del camino de Jesús de Nazaret, que es la senda del verdadero amor de Dios.

 

  1. Operaciones en el ínterin

 

En términos prácticos, continuaremos en la estructura que hemos utilizado desde principios de diciembre según nos adaptamos a estructuras más efectivas para responder a las necesidades de la Iglesia en el futuro.

El equipo de liderazgo seguirá incluyéndome a mí, al director de Finanzas Kurt Barnes y a los canónigos Charles "Chuck" Robertson, Michael Hunn y Stephanie Spellers.  Trabajaremos con ustedes en la creación de un ambiente de liderazgo receptivo y colaborativo. A su debido momento, les brindaremos más información respecto a lo que ocurrirá con el cargo canónicamente descrito como Dirección de Operaciones.

Los líderes del equipo del Departamento de Misión continuarán reuniéndose semanalmente con los canónigos para coordinar el ministerio de ese departamento. Participaré de esas reuniones cada 4 o 6 semanas, de manera que pueda estar más estrechamente conectado a esos ministerios.

El canónigo Robertson, con la ayuda del Rdo. Mark Stevenson, seguirá orientando la Oficina de Relaciones Gubernamentales y su trabajo de promoción de política pública a favor de una comunidad nacional y global más justa y humana. Trabajaremos en determinar la forma de liderazgo que necesitamos a largo plazo.

El canónigo Hunn continuará orientando el Departamento de Comunicaciones mientras  re-ideamos la manera en que el Departamento de Comunicaciones puede ayudar a la Iglesia a hacer evangelización al proclamar las buenas nuevas a través de todos los medios, desde Twitter hasta impresos y YouTube. Finalmente, contrataremos a un nuevo director de Comunicaciones una vez que determinemos qué tipo de persona necesitamos para que nos conduzca al futuro.

La canóniga Spellers continuará orientando y asociada con los líderes en [los terrenos] de Evangelización, Reconciliación, Plantación de Iglesias y Ministerios Étnicos. Trabajaremos juntos  para re-idear la mejor manera de estructurar ese trabajó y cómo la evangelización y las comunicaciones están constantemente conectadas.

 

Conclusión

A pesar del estrés y las dificultades de los últimos meses, ustedes han continuado haciendo su trabajo fielmente. Estoy profundamente agradecido por ello y honrado y bendecido de servir a nuestro Señor con ustedes.

Nuestra tarea como personal es servir a la Iglesia Episcopal de tal manera que pueda servir al mundo en el Nombre y en el Espíritu de Jesucristo. Nuestro compromiso de ocupar nuestro lugar como parte del Movimiento de Jesús en el mundo, nuestro compromiso con la labor de la evangelización, nuestro compromiso con la labor de la reconciliación racial está directamente vinculada con esto. Y yo soy inquebrantable en mi compromiso con ello.

Si bien no preví esta situación como el primer gran desafío de mi ejercicio como Obispo Primado, soy asimismo inquebrantable en mi compromiso con cada uno de ustedes de que colaboraremos juntos para tener un lugar de trabajo que refleje el amor de Dios y las enseñanzas de Jesús. Trabajaremos juntos para tener un lugar de trabajo que realmente se asemeje algo al sueño que Dios concibe para todos nosotros y para el mundo entero.

 

Dios les ama. Dios les bendiga.

 

+Michael

 

Rvdmo. Michael Curry

Obispo Presidente y Primado

de la Iglesia Episcopal