Se acerca la fecha límite para solicitar plazas en el Cuerpo de Servicio de Adultos Jóvenes 2019-2020

January 3, 2019

Todavía queda tiempo para solicitar ser parte del Cuerpo de Servicio de Adultos Jóvenes y pasar un año sirviendo a Dios mientras aprende sobre sí mismo y el mundo a su alrededor.

El Cuerpo de Servicio de Adultos Jóvenes comúnmente conocido como YASC (por su sigla en inglés) está abierto a los episcopales entre 21 y 30 años de edad. La solicitud para el ciclo 2019-2020 estará disponible hasta el viernes, 11 de enero de 2019. Conozca más sobre como los adultos jóvenes sirven como misioneros en todos los rincones de la Comunión Anglicana leyendo sus blogs y mirando los videos que le muestran un día en la vida de algunos de los participantes de YASC.

Solicite aquí para ser parte del grupo activo de YASC 2019-2020.

Las plazas cambian un poco cada año porque las personalizamos conforme a los intereses, destrezas y esperanzas de aquellos que solicitan. Las posibles plazas para el 2019-2020 incluyen (pero no se limitan a) Brasil, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Inglaterra, Francia, Ghana, Honduras, Hong Kong, Italia, México, Panamá, las Filipinas, Sudáfrica, Sri Lanka, Taiwán y Tanzania.

Spencer Cantrell quien sirvió en Hong Kong, y que en la actualidad trabaja como una abogada en Washington D.C. dice que el año que pasó en YASC fue “sumamente formativo para mi fe y las lecciones que aprendí sobre el evangelio y la iglesia todavía me acompañan hoy día”. Además, añade, “el programa de YASC cementó mi pasión por servir a los demás y me recordó que todos tenemos diferentes talentos para ayudar de diferentes maneras. El año que pasé en el exterior me guió al escoger entre pasantías legales y al decidir cuál era la dirección que quería para mi carrera en leyes. El trabajo que hago ahora está directamente relacionado a lo que hice en Hong Kong”.

Alan Yarborough, quien actualmente trabaja en la Oficina de Relaciones Gubernamentales de la Iglesia Episcopal reflexiona sobre el impacto que su servicio YASC en Haití tuvo en él, “Desarrollé un mejor entendimiento de la justicia y cómo la cultura y el contexto son importantes para entender no solamente a culturas extranjeras sino también nuestra propia cultura aquí en Estados Unidos. Tiene un significado profundamente espiritual el que haya abierto los ojos a la complejidad y las complicaciones de mi propio país y comunidad como resultado de poder observarlos desde afuera y aprender sobre otras culturas”.

¿Adónde lo llama Dios?

Para más información, contacte a Elizabeth Boe, Funcionaria encargada del personal de Misión.