Video: mensaje del Obispo Presidente “¿Quién es mi prójimo?”

Video: mensaje del Obispo Presidente “¿Quién es mi prójimo?”

July 15, 2019

“Hay algo muy arraigado en la fe cristiana y en la tradición judía (que es la madre de la fe cristiana) y arraigado en la fe, tradiciones y valores de muchas de las grandes religiones: La convicción profunda de que ayudar al extranjero y forasteros y visitantes es un deber y una promesa sagrada.”

El mensaje de video del Obispo Presidente se puede encontrar aquí:

 

 

Buenos días. Soy Michael Curry, obispo presidente de la Iglesia Episcopal. No cabe ninguna duda de que hay una crisis humanitaria en el sur de los Estados Unidos. Es una crisis humana. Sus causas y raíces son complejas. Es una crisis de las hijas y los hijos de Dios.

Una crisis de sufrimiento y penurias,

Una crisis ardua y compleja.

Pero como nación, como comunidad global debemos hallarle a esta crisis una salida por el bien de nuestras hermanos y hermanas, de todas y todos.

Hay algo muy arraigado en la fe cristiana y en la tradición judía (que es la madre de la fe cristiana) y arraigado en la fe, tradiciones y valores de muchas de las grandes religiones: La convicción profunda de que ayudar al extranjero y a forasteros y visitantes es un deber y una promesa sagrada.

En la escritura hebrea, en el Deuteronomio, dice: “Ustedes, pues, amen al extranjero, porque también ustedes fueron extranjeros en Egipto”.

En el capítulo 25 de Mateo, en el Nuevo Testamento, en la parábola del juicio

a las naciones, Jesús dice: “Cuando le dieron alojamiento al extranjero, lo que hicieron por estos miembros de mi familia, por mí lo hicieron”.

Cuando reciben al extranjero, reciben a Jesús. El libro de Hebreos en el Nuevo Testamento dice que los que han recibido a extranjeros, a veces han hospedado ángeles sin saberlo.

Acoger a los forasteros o extranjeros y darles la bienvenida a los visitantes es una virtud y un valor cardinal de la fe cristiana.

Dice Lucas que Jesús hablaba una vez con un maestro de la ley, o sea, con un abogado, que le preguntó qué debía hacer para obtener la vida eterna. Jesús le dijo: “¿Qué enseñó Moisés en la escritura hebrea?” Y el abogado le respondió: “Ama al Señor tu Dios y a tu prójimo como a ti mismo”.

Y Jesús le dijo: “Haz eso, y vivirás”.

Pero el abogado le preguntó: “¿Quién es mi prójimo?” Él quería una definición

más precisa.  “¿Quién es mi prójimo?” Y entonces Jesús relata la Parábola del Buen Samaritano: Una persona ayuda a alguien que es totalmente diferente, que no es ni de su tribu, ni nacionalidad, ni religión. Ni siquiera un amigo. Y al final de la parábola Jesús le preguntó: “¿Quién se hizo prójimo de aquel hombre necesitado?” Y el abogado dijo: “Bueno, él que [realmente] mostró compasión”.

Y Jesús le dijo: “Pues ve y haz tú lo mismo”.

La Parábola del Buen Samaritano nos invita, llama y desafía a hacernos prójimo de nuestros vecinos.

Parte de este prójimo está en la frontera y parte son los que han inmigrado a este país, y viven en nuestros vecindarios y ciudades, en nuestras comunidades y estados. Mostrarles compasión es obedecer a Jesús. Ve y haz tú lo mismo.

Muestra compasión. Muestra piedad. Ayuda a tu prójimo. Ayuda al extranjero. Ama al Señor tu Dios y ama a tu prójimo como a ti mismo.

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