{"id":166884,"date":"2019-03-17T21:42:58","date_gmt":"2019-03-18T01:42:58","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/bible_study\/estudio-biblico-cuaresma-2-c-2019\/"},"modified":"2020-12-03T11:02:57","modified_gmt":"2020-12-03T16:02:57","slug":"estudio-biblico-cuaresma-2-c-2019","status":"publish","type":"bible_study","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/bible_study\/estudio-biblico-cuaresma-2-c-2019\/","title":{"rendered":"Estudio B\u00edblico: Cuaresma 2 (C) &#8211; 2019"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>G\u00e9nesis 15: 1-12,17-18<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-2C-2018-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-192554\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-2C-2018-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-2C-2018-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-2C-2018-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-2C-2018-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Cuaresma-2C-2018.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El problema para muchos de nosotros es la cuesti\u00f3n de nuestro legado: qu\u00e9 ser\u00e1 de nosotros. Es una pregunta que a menudo implica la vida m\u00e1s all\u00e1 de nuestro vivir actual, m\u00e1s all\u00e1 de simplemente estar vivos, m\u00e1s all\u00e1 de nosotros mismos como seres humanos individuales. Porque aunque no tengamos la capacidad de imaginar el futuro, no es por falta de intentarlo. Sin embargo, todav\u00eda nos preguntamos \u00bfpor qu\u00e9 nos preocupamos en considerar un legado, por qu\u00e9 nos preocupamos en imaginarnos un m\u00e1s all\u00e1 de nosotros mismos: que nuestras preciadas posesiones puedan mantenerse bien? \u00bfQue nuestro arduo trabajo no haya sido en vano? \u00bfEs simplemente la alegr\u00eda inmediata de pensar en un mundo en el que existimos m\u00e1s all\u00e1 de nuestros cuerpos, la emoci\u00f3n de una trascendencia que nuestros cuerpos parecen restringir? Cualquiera que sea la raz\u00f3n de nuestra propensi\u00f3n humana a pensar en el legado, a pensar en nuestras vidas m\u00e1s all\u00e1 de las vidas actuales, siempre requerir\u00e1 que otras personas puedan contar la historia y un mundo en el que se pueda contar la historia&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Para Abraham, como para muchos de nosotros, la preocupaci\u00f3n por el legado, de ser recordado, est\u00e1 directamente relacionada con la capacidad de producci\u00f3n (especialmente la descendencia). Y aunque ya hay un ni\u00f1o en la casa de Abraham, \u00e9l no cree que ese ni\u00f1o sea digno. Entonces, el Se\u00f1or le promete a Abraham lo que m\u00e1s desea: el fruto de su propio trabajo. Pero, la promesa del Se\u00f1or no es aqu\u00ed la verdadera recompensa. La verdadera recompensa es enfrentarnos a la realidad de que el Se\u00f1or es el centro creativo de nuestra imaginaci\u00f3n y de las esperanzas para el futuro. Veamos detenidamente, por ejemplo, todo lo que Dios le pide a Abraham para convencerlo de que lo escuche: que cuente las estrellas infinitas, que traiga una ternera, una cabra, un carnero, una t\u00f3rtola y un pich\u00f3n. El Se\u00f1or requiere que, al imaginar su legado, Abraham considere la fecundidad de la tierra que el Se\u00f1or cre\u00f3. Como tal, el legado de Abraham no es verdaderamente suyo, sino del Se\u00f1or. A su vez, lo mismo se puede decir de nosotros: todo lo que tenemos viene del Se\u00f1or; todo lo que producimos es de la mera participaci\u00f3n de lo que el Se\u00f1or ya ha provisto, no de nuestro propio ingenio. Y, de esta manera, si el legado ha de ser una preocupaci\u00f3n humana positiva, no debe estar arraigado a la propia capacidad de producir o reproducir, sino al deseo de uno mismo de haber sido un participante activo y humilde de la riqueza de la creaci\u00f3n de Dios ya presente.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfC\u00f3mo entiende que su propio legado de usted est\u00e1 vinculado a su relaci\u00f3n con Dios?<\/li><li>\u00bfC\u00f3mo Dios le ha proporcionado provisi\u00f3n para la ansiedad sobre el futuro?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Salmo 27<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Hay momentos en cada persona humana cuando toda la vida parece una gran guerra. En cada esquina, parece que espera una batalla m\u00e1s temible que la anterior. Relaciones problem\u00e1ticas, aspiraciones incumplidas, desempleo, enfermedad, hambre, muerte. Si somos honestos, en toda persona se dan estos momentos de angustia. Y caracter\u00edstico de tales problemas son a menudo los sentimientos de soledad, debilidad y derrota, cuando uno se da cuenta de que ninguna medida de auto control o fortaleza mental puede hacer frente, singularmente, a la agitaci\u00f3n y la inquietud de la vida. Sentimientos, una conciencia de que pueden convertirse en narrativas internas muy convincentes. Narrativas internas que pueden convertirse en la \u00fanica lente a trav\u00e9s de la cual uno aprende a ver el mundo como siempre ya perdido.<\/p>\n\n\n\n<p>No es inusual, en esos momentos, que las personas de fe recurran a los salmos en busca de orientaci\u00f3n, como un medio para replantear la visi\u00f3n. El 27mo salmo es un paradigma a este respecto. Aqu\u00ed, el salmista nos invita a un momento doble y vulnerable de auto identificaci\u00f3n, el primero de los cuales es identificarse con un sentimiento b\u00e1sico de \u201c\u00a1yo contra el mundo!\u201d (hay enemigos, adversarios entre los cuales nuestros seres queridos m\u00e1s cercanos pueden estar incluidos), profundamente inquietante, por lo menos. El segundo de ellos es constatar que, de hecho, nunca estamos verdaderamente solos (el Se\u00f1or sigue siendo una ayuda siempre presente), un hecho por el cual damos gracias y al que damos a conocer. Al dar gracias y dar a conocer, la luz del Se\u00f1or, lenta pero seguramente, se convierte en la energ\u00eda mediante la cual se transforman nuestras narraciones internas, mediante la cual las batallas de la vida no siempre se pierden, sino que siempre se ganan.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfActualmente cu\u00e1les son algunos problemas en su propia vida?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Filipenses 3: 17-4: 1<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Un tema com\u00fan en la literatura cristiana es enmarcar la \u201ctierra\u201d y el \u201ccielo\u201d como conceptos diametralmente opuestos, a fin de se\u00f1alar el problema que cosas, como la arrogancia humana, el poder y la avaricia plantean para la salvaci\u00f3n. Anteriormente, en el tercer cap\u00edtulo de la ep\u00edstola, el Ap\u00f3stol distingue entre \u201cla carne\u201d y \u201cel esp\u00edritu\u201d, una dicotom\u00eda que coincide con la de \u201ctierra\u201d y \u201ccielo\u201d. Tanto \u201ccarne\u201d como \u201cesp\u00edritu\u201d, y \u201ctierra\u201d y \u201ccielo\u201d se\u00f1alan la diferencia entre una vida de corrupci\u00f3n humana y una vida de amor semejante a la de Cristo. Sin embargo, esto no significa que la carne (o la tierra) sea mala, y el esp\u00edritu (o el cielo) sea bueno. M\u00e1s bien, la carne y la tierra adquieren su m\u00e1ximo potencial cuando sus deseos son transformados y conformados por el testimonio, la vida y la gloria ejemplificados y dados por Dios hecho carne: Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>La ciudadan\u00eda del cielo, entonces, no nos da permiso para ser descuidados en la ciudadan\u00eda de la tierra. Nuestra ciudadan\u00eda del cielo fue otorgada a trav\u00e9s de la cruz de Cristo, de la cual se derram\u00f3 el Esp\u00edritu Santo sobre toda carne. Por lo tanto, somos ciudadanos del cielo en la medida en que el Esp\u00edritu de Dios en Cristo mora en nosotros y nos hace una sola familia. Dicha visi\u00f3n debe obligarnos a cuestionarnos la forma en que incluso los cristianos han sido \u201cenemigos de la cruz de Cristo\u201d, la forma en que los cristianos han mirado (y contin\u00faan haci\u00e9ndolo) a trav\u00e9s de los ojos terrenales de la fobia humana, y no a trav\u00e9s de los ojos celestiales del amor de Cristo. Cuando la tierra y el cielo no se leen como separados, sino entrelazados, nuestra salvaci\u00f3n, y c\u00f3mo vivimos a la luz de ella, se convierte en una cuesti\u00f3n de acci\u00f3n de gracias a trav\u00e9s de la responsabilidad \u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfQu\u00e9 se siente al tomar conciencia de que uno mismo mira a trav\u00e9s de los ojos terrenos?<\/li><li>\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda nuestra ciudadan\u00eda celestial enfrentar las cuestiones contempor\u00e1neas de la ciudadan\u00eda pol\u00edtica?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Lucas 13: 31-35<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>A veces es demasiado tarde. A veces perdemos la oportunidad de hablar con una persona, de ver algo, de hacer un cambio. Las se\u00f1ales de advertencia pueden haber estado todas presentes. La puerta puede haber estado abierta. El tiempo puede haber sido oportuno. Pero por alguna raz\u00f3n, nos negamos, nos estancamos, ignoramos. Y luego, llega el d\u00eda en que intentamos defender un caso que parece casi perdido. Esto, en alg\u00fan nivel, parece describir c\u00f3mo Jes\u00fas entiende la trayectoria de su recepci\u00f3n por parte de algunos. Sin embargo, hay en Cristo un perd\u00f3n que redime, parece que incluso las negativas inconcebibles son atra\u00eddas, despertadas, salvadas.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, eso es lo interesante de este pasaje: Jes\u00fas no estipula exactamente qu\u00e9 suceder\u00e1 con aquellos que solo vendr\u00e1n a recibirlo cuando parezca que es demasiado tarde. Aunque sabe que dir\u00e1n en el \u00faltimo minuto: \u201cBienaventurado el que viene en el nombre del Se\u00f1or\u201d Jes\u00fas no responde, \u201c\u00a1y dir\u00e9 LO QUE SEA!\u201d \u00a1No! De hecho, mucho antes de este lamento de que su trabajo no ha sido apreciado por su gravedad, hasta el punto del asesinato, asegura a los fariseos, independientemente de aquellos que no pueden o se niegan a escuchar, que terminar\u00e1 el trabajo que ha venido a realizar; hasta (y m\u00e1s all\u00e1) su muerte, expulsar\u00e1 demonios y realizar\u00e1 curas. \u00a1Y la Buena Nueva consiste en su resistencia, en la negativa de Jes\u00fas a verse socavado por amenazas de violencia! Son buenas noticias porque sabemos que el final de la obra de Jes\u00fas no es cuando lanza su \u00faltimo aliento en la cruz, sino cuando revela, al vencer a la muerte, que su poder para reprender y sanar es el poder que mantiene todo el universo junto. Por siempre somos bienvenidos a ser atra\u00eddos, despertados, salvados.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfDe qu\u00e9 manera trata Cristo de atraerlo, pero usted se ha negado?<\/li><li>\u00bfQu\u00e9 obst\u00e1culos se interponen en el camino de ser atra\u00eddo hacia Cristo?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bible-Study-Spanish-Cuaresma-2C-2019.pdf\"><strong>Bible-Study-Spanish-Cuaresma-2C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bible-Study-Spanish-Cuaresma-2C-2019.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201220,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1014,1012],"class_list":["post-166884","bible_study","type-bible_study","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaresma-2c","category-cuaresma-c"],"acf":{"sermon_date":"2019-03-17","drupal_id":"315376","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168817,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Estudio B\u00edblico: Cuaresma 2 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/bible_study\/bible-study-lent-2-c-2019\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Estudio B\u00edblico: Cuaresma 2 (C) - 2019\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"G\u00e9nesis 15: 1-12,17-18 El problema para muchos de nosotros es la cuesti\u00f3n de nuestro legado: qu\u00e9 ser\u00e1 de nosotros. 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