{"id":168264,"date":"2019-09-22T22:50:17","date_gmt":"2019-09-23T02:50:17","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/bible_study\/estudio-biblico-propio-20-c-2019\/"},"modified":"2020-12-03T11:07:52","modified_gmt":"2020-12-03T16:07:52","slug":"estudio-biblico-propio-20-c-2019","status":"publish","type":"bible_study","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/bible_study\/estudio-biblico-propio-20-c-2019\/","title":{"rendered":"Estudio B\u00edblico: Propio 20 (C) &#8211; 2019"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Jerem\u00edas 8: 18-9: 1<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-20C-2019-1-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-192884\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-20C-2019-1-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-20C-2019-1-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-20C-2019-1-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-20C-2019-1-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-20C-2019-1.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Hay momentos en que sentimos el peso de la vida sobre nuestros hombros. Jerem\u00edas se lamenta: \u201cMi dolor no tiene remedio, mi coraz\u00f3n desfallece\u201d (8:18). En este pasaje, Jerem\u00edas est\u00e1 de luto no solo por la pr\u00f3xima destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, sino tambi\u00e9n por el exilio de su pueblo. El mundo se desmorona a su alrededor; el pueblo de Israel se ha alejado de Dios y viene el juicio. \u201cEstoy triste, sufro\u201d (8:21), escribe el profeta, no solo como una declaraci\u00f3n de tristeza sino de resignaci\u00f3n para la gente de su naci\u00f3n. Sin embargo, tan desesperado y resignado como es este pasaje, Dios no es un observador ap\u00e1tico; Dios est\u00e1 activamente comprometido. Y aunque la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y el exilio de Israel ser\u00e1 un tiempo de lucha, dolor y desesperaci\u00f3n, hay esperanza. Dios est\u00e1 all\u00ed, sosteniendo al pueblo de Dios en la mano de Dios, mientras esperan y finalmente soportan el sufrimiento venidero. Las personas de fe tienden a simpatizar con el dolor en este mundo. Nos esforzamos por la justicia, la paz y el amor, pero cuando esas virtudes parecen ausentes, nosotros tambi\u00e9n nos lamentamos. Pero, como no solo hablamos en contra de la injusticia, la lucha y el miedo, sino que tambi\u00e9n trabajamos para abordar esos problemas, tenemos que entender que el pecado no tiene la \u00faltima palabra. Dios la tiene. Por eso, siempre debemos vivir, independientemente de las circunstancias, vidas de esperanza.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>En tiempos de lamento, \u00bfc\u00f3mo se aferra a la esperanza en Dios?<\/li><li>\u00bfCu\u00e1l es el papel de la voz prof\u00e9tica en nuestra cultura hoy?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Salmo 79: 1-9<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Este salmo, como muchos de los salmos, es muy v\u00edvido. Queda poco para la imaginaci\u00f3n con respecto a los estados mentales, emocionales y espirituales del escritor. El escritor est\u00e1 molesto por el hecho de que el Templo, el lugar donde se mezclan el cielo y la tierra, ha sido \u201cprofanado\u201d (v. 1, LOC), Jerusal\u00e9n ha sido destruida y una porci\u00f3n significativa de la poblaci\u00f3n ha sido masacrada. No es de extra\u00f1ar por qu\u00e9 el autor le pide a Dios que \u201cderrame su ira sobre los paganos que no le conocen\u201d (v. 6). Es cierto que puede ser inc\u00f3modo para nosotros enfrentar el hecho de que hay un clamor de venganza en nuestras escrituras, escrituras que nos exigen ser compasivos, indulgentes y completamente generosos. Sin embargo, lo que nos muestran los salmos es c\u00f3mo dar voz a nuestro dolor, c\u00f3mo nosotros tambi\u00e9n podemos ofrecer esos sentimientos crudos a Dios. Lo peor que podemos hacer es permitir que esas emociones crudas se infecten, muden y finalmente corrompan nuestro ser. Ofrecemos esos sentimientos a Dios para que Dios pueda retenerlos y ayudarnos a lidiar con ellos antes de que se conviertan en palabras o acciones destructivas.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfC\u00f3mo expresa sus emociones crudas a Dios?<\/li><li>\u00bfTiende a limpiar sus pensamientos y emociones antes de ofrec\u00e9rselos a Dios?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>1 Timoteo 2: 1-7<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>La oraci\u00f3n es un aspecto esencial de la vida cristiana. En esta selecci\u00f3n de la primera carta a&nbsp; Timoteo, el autor de esta carta insta a quienes est\u00e1n en \u00c9feso a celebrar reuniones regulares de oraci\u00f3n. Sin embargo, las oraciones ofrecidas en estas reuniones no solo se ofrecen por los presentes, sino tambi\u00e9n por los que tienen autoridad. La oraci\u00f3n no es algo reservado para unos pocos seleccionados, sino algo que se ofrecer\u00e1 a todas las personas, independientemente de qui\u00e9nes sean. Oramos para cultivar un ambiente de paz. A medida que fomentamos la paz dentro de nosotros mismos y deseamos paz y buena voluntad para toda la humanidad, vivimos nuestra vocaci\u00f3n como cristianos, como seguidores del encarnado Dios de la paz, Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfC\u00f3mo se siente la oraci\u00f3n cuando reza por aquellos que no le gustan o con los que no est\u00e1 de acuerdo?<\/li><li>Cuando reza, \u00bfsiente que est\u00e1 alimentando la paz?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Lucas 16: 1-13<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Esta par\u00e1bola es confusa. Parece como si fuera una par\u00e1bola de que el fin justifica los medios. Ser\u00eda incorrecto decir que el gerente no fue ego\u00edsta en esta par\u00e1bola. \u00c9l sabe que no es apto para ning\u00fan otro trabajo (v. 3). El vers\u00edculo 4 nos da una pista de a qu\u00e9 se refiere esta par\u00e1bola: el gerente quiere ser caritativo porque entiende que los deudores le mostrar\u00e1n caridad cuando pierda su trabajo. Sin embargo, su maestro inesperadamente muestra caridad con el gerente por su forma astuta de cobrar las deudas.<\/p>\n\n\n\n<p>El gerente no gan\u00f3 nada financieramente al saldar las deudas, pero recuper\u00f3 la confianza de su amo. Al recortar las deudas, el gerente esencialmente redujo su comisi\u00f3n del precio. Pero lo que recuper\u00f3 fue la confianza de su amo. El gerente mostr\u00f3 caridad a los deudores y el amo mostr\u00f3 caridad al gerente.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta forma de caridad basada en las expectativas es solo el primer paso hacia la caridad del Reino de Dios. La caridad en el Reino de Dios es una calle de sentido \u00fanico, caridad que no espera nada a cambio. Lo que estamos viendo aqu\u00ed es la primera etapa imperfecta en anticipaci\u00f3n para el reino de los \u201chogares eternos\u201d (v. 9) que son parte del Reino de Dios. Y si bien esta forma de adquirir y distribuir riqueza astutamente funciona, la verdadera expectativa es una caridad completa para todos, independientemente de las circunstancias. As\u00ed es como se ve servir a Dios y s\u00f3lo a Dios<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfC\u00f3mo es una sociedad perfectamente caritativa?<\/li><li>\u00bfC\u00f3mo aporta caridad a su vida?\u200b\u200b\u200b\u200b\u200b\u200b<\/li><\/ul>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bible-Study-Spanish-Propio-20C-2019.docx\"><strong>Bible-Study-Spanish-Propio-20C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bible-Study-Spanish-Propio-20C-2019.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bible-Study-Spanish-Propio-20C-2019.pdf\"><strong>Bible-Study-Spanish-Propio-20C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bible-Study-Spanish-Propio-20C-2019.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201220,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1051],"class_list":["post-168264","bible_study","type-bible_study","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-20c"],"acf":{"sermon_date":"2019-09-22","drupal_id":"325326","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168916,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Estudio B\u00edblico: Propio 20 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/bible_study\/bible-study-proper-20-c-2019\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Estudio B\u00edblico: Propio 20 (C) - 2019\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Jerem\u00edas 8: 18-9: 1 Hay momentos en que sentimos el peso de la vida sobre nuestros hombros. 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