{"id":168266,"date":"2019-10-06T13:20:46","date_gmt":"2019-10-06T17:20:46","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/bible_study\/estudio-biblico-propio-22-c-2019\/"},"modified":"2020-12-03T11:08:16","modified_gmt":"2020-12-03T16:08:16","slug":"estudio-biblico-propio-22-c-2019","status":"publish","type":"bible_study","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/bible_study\/estudio-biblico-propio-22-c-2019\/","title":{"rendered":"Estudio B\u00edblico: Propio 22 (C) &#8211; 2019"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Lamentaciones 1:1-6<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-22C-2019-1-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-192904\" width=\"512\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-22C-2019-1-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-22C-2019-1-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-22C-2019-1-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-22C-2019-1-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Propio-22C-2019-1.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>A veces, solo necesitamos expresar nuestro dolor. Lo peor que podemos hacer es ignorarlo, dejarlo de lado porque es demasiado doloroso. En la lectura del Antiguo Testamento de hoy, el autor se enfrenta a la realidad de que Jerusal\u00e9n, una ciudad que alguna vez estuvo llena de gloria, prosperidad y prominencia, ha ca\u00eddo. Es un momento triste para el autor, un tiempo para enfrentar de frente la implacable realidad del dolor y el sufrimiento. A pesar de todo, Dios est\u00e1 all\u00ed. El dolor es un crisol del cual emerger\u00e1 el pueblo jud\u00edo; Dios los ver\u00e1 a trav\u00e9s de \u00e9l. Eso es lo interesante de Lamentaciones: es una oraci\u00f3n larga, una oraci\u00f3n de expresi\u00f3n, un elevar el propio dolor a Dios. Dios puede soportar el dolor, Dios quiere que levantemos nuestro dolor a Dios porque Dios quiere toda nuestra humanidad, no solo las partes limpias y ordenadas.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfC\u00f3mo expresa su dolor?<\/li><li>\u00bfC\u00f3mo lleva su dolor a la oraci\u00f3n?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Salmo 137<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Este es un salmo que a muy pocos cristianos les gusta. Es brutal y contiene algunas de las im\u00e1genes m\u00e1s inquietantes que se encuentran en las Escrituras. \u201c\u00a1Dichoso el que tome tus ni\u00f1os y los estrelle contra la pe\u00f1a!\u201d (Salmo 137: 9, LOC). \u00bfQui\u00e9n puede encontrar a Dios en eso? Pero cuando imaginamos los ecos en los que se escribi\u00f3 este salmo, podemos entender al autor.<\/p>\n\n\n\n<p>Jerusal\u00e9n ha sido arrasada, muchos de sus habitantes asesinados: hombres, mujeres, ni\u00f1os e incluso beb\u00e9s. El templo de Dios fue saqueado y destruido, y la mayor\u00eda de los sobrevivientes fueron llevados cautivos a Babilonia. Este es un duro recuerdo de una despiadada violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Y el autor no oculta los sentimientos creados por este evento. La emoci\u00f3n cruda y expuesta del autor se exhibe a la vista de todos. Las palabras se ofrecen a Dios como una aut\u00e9ntica, aunque inquietante, reflexi\u00f3n no solo sobre el estado emocional y espiritual del autor, sino tambi\u00e9n sobre el estado emocional y espiritual del pueblo jud\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es algo de lo que tratamos de evitar cuando hablamos con Dios: el ofrecimiento de nuestros pensamientos impuros y contaminados. \u201c\u00bfHasta qu\u00e9 punto puedo ser honesto?\u201d, nos preguntamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas veces tratamos de esconder las partes oscuras de nuestra humanidad, pensando que podr\u00edan ofender a Dios o alejar a Dios de nosotros. Pero Dios puede soportarlo. Podemos ofrecer esos sentimientos a Dios y dejar que Dios los sostenga, que Dios los tenga para que pueda ayudarnos en esos momentos en que nuestros pensamientos son menos que magn\u00e1nimos. Solo necesitamos confiar en que el Dios en el que vivimos, nos movemos y existimos (Hechos 17:28) est\u00e1 all\u00ed independientemente de nuestro estado emocional o espiritual. Solo necesitamos abrirnos a la abundante gracia generosa de Dios.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfAlguna vez se ha avergonzado de sus pensamientos?<\/li><li>\u00bfTrata de ocultar esos pensamientos a Dios?<\/li><li>\u00bfC\u00f3mo se sentir\u00eda si ofreciera abierta y aut\u00e9nticamente toda su humanidad a Dios?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>2 Timoteo 1:1-14<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Pablo escribe a Timoteo algo muy interesante. Escribe: \u201cMe acuerdo de la fe sincera que tienes. Primero la tuvieron tu abuela Loida y tu madre Eunice y estoy seguro de que t\u00fa tambi\u00e9n la tienes\u201d (v. 5). \u00a1Qu\u00e9 importante es transmitir nuestra fe a las generaciones futuras! Deber\u00edamos transmitirla porque nuestra fe deber\u00eda inspirarnos, entusiasmarnos e informar la esencia misma de qui\u00e9nes somos y qui\u00e9nes queremos ser. Y esa es la cuesti\u00f3n: nuestra fe es una fe viva. Pero una fe viva necesita ser vivida, explorada, desafiada e internalizada hasta que se convierta en parte de nuestro ADN. Entonces, y solo entonces, puede transmitirse nuestra fe, como un rasgo f\u00edsico dominante, de una generaci\u00f3n a otra. La \u00fanica forma de difundir la Buena Nueva de Jes\u00fas es vivirla y proclamarla, especialmente a las personas m\u00e1s cercanas a nosotros.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfC\u00f3mo proclama el evangelio a las personas m\u00e1s cercanas a usted?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Lucas 17:5-10<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>La fe nos pide que nos entreguemos plena y completamente a Dios. Al hacerlo, nos veremos obligados a servir a Dios plena y completamente. Servir a Dios implica no solo amar a Dios sino tambi\u00e9n amar a nuestro pr\u00f3jimo como a nosotros mismos (Lucas 10: 25-28). Al amar a Dios, servimos a los dem\u00e1s, dando nuestro tiempo, talento y tesoro para asegurar que se haga realidad la dignidad de cada ser humano. Hacemos esto no solo porque es lo correcto, sino porque cada humano ha sido creado a imagen de Dios y es conocido por Dios mucho antes de que fuera creado en el \u00fatero. No es necesario dar gracias. No es necesaria la atenci\u00f3n. Solo hacemos lo que debemos hacer (Lucas 17:10) porque como seguidores de Cristo, no podemos hacer otra cosa. Esto no es f\u00e1cil a veces: tenemos dudas, frustraciones y ansiedades con las que luchar mientras trabajamos para entregarnos desinteresadamente a Dios y a los dem\u00e1s. Debemos confiar en nuestra fe: la fe de que Dios est\u00e1 all\u00ed apoy\u00e1ndonos y reteni\u00e9ndonos mientras nos entregamos a la obra de construir el reino de Dios aqu\u00ed en la tierra.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfC\u00f3mo sirve a Dios y a los dem\u00e1s?<\/li><li>\u00bfC\u00f3mo le ayuda su fe en ese servicio?\u200b\u200b\u200b\u200b\u200b\u200b<\/li><\/ul>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bible-Study-Spanish-Propio-22C-2019.docx\"><strong>Bible-Study-Spanish-Propio-22C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bible-Study-Spanish-Propio-22C-2019.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bible-Study-Spanish-Propio-22C-2019.pdf\"><strong>Bible-Study-Spanish-Propio-22C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Bible-Study-Spanish-Propio-22C-2019.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201220,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1053],"class_list":["post-168266","bible_study","type-bible_study","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-22c"],"acf":{"sermon_date":"2019-10-06","drupal_id":"325951","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168916,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Estudio B\u00edblico: Propio 22 (C) - 2019 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/bible_study\/bible-study-proper-22-c-2019\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Estudio B\u00edblico: Propio 22 (C) - 2019\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Lamentaciones 1:1-6 A veces, solo necesitamos expresar nuestro dolor. 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