{"id":304238,"date":"2024-03-22T14:28:46","date_gmt":"2024-03-22T18:28:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=bible_study&#038;p=304238"},"modified":"2024-03-22T14:28:50","modified_gmt":"2024-03-22T18:28:50","slug":"estudio-biblico-pascua-5-b-28-de-abril-de-2024","status":"publish","type":"bible_study","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/bible_study\/estudio-biblico-pascua-5-b-28-de-abril-de-2024\/","title":{"rendered":"Estudio B\u00edblico: Pascua 5 (B) \u2013 28 de abril de 2024"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/pascua-5b\/\">LCR: Hechos 8:26-40; Salmo 22:24-30; 1 Juan 4:7-21; Juan 15:1-8<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Ea5-2024-Bible-Study-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-304254\" style=\"width:512px\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Ea5-2024-Bible-Study-Graphic-SP-1024x536.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Ea5-2024-Bible-Study-Graphic-SP-300x157.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Ea5-2024-Bible-Study-Graphic-SP-768x402.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Ea5-2024-Bible-Study-Graphic-SP-480x251.png 480w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Ea5-2024-Bible-Study-Graphic-SP.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Hechos 8:26-40<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Felipe encuentra a un eunuco et\u00edope que vuelve a casa tras una peregrinaci\u00f3n a Jerusal\u00e9n. Impulsado por el Esp\u00edritu, Felipe entabla amistad con \u00e9l y discuten sobre las Escrituras. Al final, el eunuco se deja llevar por una lectura cristol\u00f3gica y opta por bautizarse de inmediato. (Se aprecia la naturalidad de la declaraci\u00f3n del eunuco en el v. 36: &#8220;Aqu\u00ed hay agua!&#8221;). Felipe es arrebatado r\u00e1pidamente por el Esp\u00edritu, pero esto no parece inquietar al implacable eunuco. Simplemente sigue &#8220;alegre su camino&#8221; (v. 39). Hay mucho que apreciar en el ejemplo del eunuco et\u00edope.<\/p>\n\n\n\n<p>El eunuco tiene una fe curiosa, que busca el sentido de las Escrituras. Pero el eunuco no s\u00f3lo es curioso. Toma la iniciativa. Adquiere las Escrituras para estudiarlas. Pide ser bautizado. No es un receptor pasivo del Evangelio, sino que participa activamente en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>El eunuco es un africano con una identidad \u00e9tnica diferente a la de muchos de los personajes que encontramos en la Biblia. Su fe es un testimonio de la diversidad de la Iglesia primitiva. Recordar su historia puede ayudarnos a descentrar una perspectiva misionera blanca cuando hablamos del cristianismo africano.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que respecta al sexo, la sexualidad y el g\u00e9nero, el eunuco es una figura liminal o ambigua no s\u00f3lo en su \u00e9poca, sino tambi\u00e9n en la nuestra. La confianza y la alegr\u00eda con las que reivindica su identidad en Cristo pueden inspirar a los oyentes de esta historia que ocupan identidades liminales similares en nuestra cultura. \u00c9l es un recordatorio de que el Evangelio pertenece a aquellos para quienes las categor\u00edas binarias de la sociedad no siempre funcionan. Aquellos cuyas identidades son liminales o ambiguas son amados en Cristo y se les invita a reclamar esa amabilidad.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Siguiendo el esp\u00edritu del eunuco et\u00edope, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos llevar nuestra curiosidad a Dios en la oraci\u00f3n? \u00bfY c\u00f3mo podr\u00edamos reivindicar nuestra identidad \u00fanica en Cristo?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Salmo <\/strong><strong>22:24-30<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>El salmista pide misericordia a Dios en el contexto de las ofensas, la maldad, las transgresiones y el mal. N\u00f3tese que la oraci\u00f3n no es s\u00f3lo por misericordia, ni siquiera por una relaci\u00f3n neutral, sino por alegr\u00eda. La alegr\u00eda se menciona dos veces, en los vers\u00edculos 9 y 13. Primero, el salmista ruega a Dios que les haga &#8220;o\u00edr gozo y alegr\u00eda&#8221;. Quiz\u00e1 haya una distancia inicial, una petici\u00f3n nacida de la humildad, de una intensa autorreflexi\u00f3n sobre c\u00f3mo el salmista ha errado el tiro. Pero m\u00e1s tarde, es como si el salmista hubiera adquirido valor, basado en la fe en un Dios amoroso y perdonador, de modo que en el vers\u00edculo 13, la oraci\u00f3n se convierte en una petici\u00f3n audaz: Devu\u00e9lveme el gozo de tu salvaci\u00f3n; dame de nuevo un esp\u00edritu noble.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que el salmista comienza con un honesto reconocimiento del pecado, sin rehuir la dura realidad de la condici\u00f3n humana, irrumpe la realidad contrapuesta de un Dios que muestra &#8220;bondad&#8221;, como la luz que irrumpe en las tinieblas. Obs\u00e9rvese tambi\u00e9n que el perd\u00f3n aqu\u00ed no consiste s\u00f3lo en borrar las ofensas, sino en una verdadera transformaci\u00f3n. No se trata de un balance c\u00f3smico, sino de una relaci\u00f3n amorosa y renovada con Dios. El salmista espera ser cambiado, como o\u00edmos en la oraci\u00f3n Crea en m\u00ed, Dios, un coraz\u00f3n limpio y renueva en m\u00ed un esp\u00edritu recto.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfC\u00f3mo puede este salmo hablar a los que se relacionan m\u00e1s con los vers\u00edculos anteriores y m\u00e1s oscuros del Salmo 22? \u00bfC\u00f3mo puede predicar a quienes a\u00fan esperan la ayuda de Dios?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>1 Juan 4:7-21<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Esta lectura es una de las reflexiones m\u00e1s profundas y hermosas sobre el amor de Dios en toda la Biblia. Tiene su origen en la declaraci\u00f3n del v. 8: &#8220;Dios es amor&#8221;. Es decir, el amor no es s\u00f3lo una caracter\u00edstica de Dios. M\u00e1s bien, el amor es la sustancia de Dios. El amor es qui\u00e9n y qu\u00e9 es Dios. No podemos conocer a Dios sin conocer el amor, ya que, en cierto nivel, Dios y el amor son la misma &#8220;cosa&#8221;. Pero, despu\u00e9s de todo, \u00bfes el amor una &#8220;cosa&#8221;? Podr\u00edamos inclinarnos a pensar que el amor es una cosa, un sustantivo, como un sentimiento cari\u00f1oso o apasionado. El amor puede incluir cari\u00f1o y pasi\u00f3n, y ciertamente Dios siente un cari\u00f1o apasionado por nosotros. Pero seg\u00fan 1 Juan, el amor sustancial de Dios no es s\u00f3lo un sustantivo como el cari\u00f1o o la pasi\u00f3n. El amor de Dios es un verbo. Se revela a trav\u00e9s de la acci\u00f3n: enviando a su Hijo y haciendo un sacrificio expiatorio por nuestros pecados (v. 10). El amor de Dios no es s\u00f3lo una cosa; es una cosa hecha. Y no s\u00f3lo eso: el amor de Dios es algo que se hace por los dem\u00e1s, y no s\u00f3lo por nosotros. Actuar en favor de los dem\u00e1s es, por tanto, el n\u00facleo del ser amoroso de Dios. En resumen, esto significa que, para que Dios sea m\u00e1s \u00e9l mismo, Dios debe actuar por el bien de los dem\u00e1s. El amor de Dios es un don activo de s\u00ed mismo al otro.<strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El pasaje tambi\u00e9n deja claro que existe una profunda relaci\u00f3n entre el amor de Dios y el nuestro: \u201cSi Dios nos ha amado as\u00ed, nosotros tambi\u00e9n debemos amarnos unos a otros.\u201d (v. 11). El amor de Dios estimula el nuestro; debemos amar como Dios. Estamos llamados a un amor que es una acci\u00f3n abnegada en favor de los dem\u00e1s. Esto es, por supuesto, mucho pedir. Pero tambi\u00e9n es potencialmente liberador. Si, como sugiere este pasaje, el amor divino es una acci\u00f3n m\u00e1s que un sentimiento, entonces nos sentimos libres para considerar c\u00f3mo podemos amar a aquellos por los que no albergamos sentimientos afectuosos o, para decirlo m\u00e1s claramente, c\u00f3mo podemos amar a aquellos que no nos gustan.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfC\u00f3mo podemos, como Iglesia, encarnar el tipo de amor descrito en este pasaje: un amor que no es un sentimiento, sino una acci\u00f3n? \u00bfA qui\u00e9n podemos incluir en nuestro amor que no esperemos?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><strong>Juan 15:1-8<\/strong><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>En este discurso del Evangelio de Juan, Jes\u00fas explora una met\u00e1fora. Jes\u00fas es la vid y los disc\u00edpulos (l\u00e9ase: \u00a1nosotros!) son los sarmientos. La met\u00e1fora facilita una analog\u00eda. Al igual que el viticultor &#8220;poda&#8221; los sarmientos para que den m\u00e1s fruto, los disc\u00edpulos son &#8220;limpiados&#8221; por las palabras de Cristo. La conexi\u00f3n entre las dos ideas es m\u00e1s clara en el texto original, ya que en griego neotestamentario, &#8220;poda&#8221; y &#8220;limpia&#8221; tienen la misma ra\u00edz: katharos, que significa &#8220;limpio&#8221; o &#8220;puro&#8221;. Esta ra\u00edz es el origen de nuestra palabra &#8220;catarsis&#8221;. Literalmente, las palabras de Jes\u00fas nos proporcionan catarsis y ayudan a que nuestras vidas den fruto. Pero lo crucial es que las palabras de Jes\u00fas no son s\u00f3lo las palabras de un maestro o instructor en el sentido convencional y did\u00e1ctico de esos t\u00e9rminos. Jes\u00fas no est\u00e1 de pie y habla junto a los sarmientos, o fuera de ellos. Jes\u00fas es la vid de la que brotan los sarmientos. Jes\u00fas es la base del ser de los sarmientos. Y as\u00ed, el Jes\u00fas que nos dice palabras de catarsis habla como alguien que fundamenta nuestra vida y existencia. No est\u00e1 fuera de nosotros. \u00c9l nos sostiene, y nosotros nos sostenemos en \u00c9l y a trav\u00e9s de \u00c9l. Vivir es estar unido a Cristo, brotar de su vida; recibir la palabra de Cristo es recibir la palabra de la vida misma de nuestra vida, ser limpiados por la verdad que aflora dentro de nosotros y ante nosotros.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfC\u00f3mo podemos conectar con Cristo, la vid para nuestro sarmiento, el fundamento de nuestro ser, aqu\u00ed y ahora?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfC\u00f3mo encontramos nuestra tierra en el momento presente, pase lo que pase? \u00bfY c\u00f3mo nos mantenemos en esa tierra a pesar de las circunstancias?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong><em>Aidan Luke Stoddart<\/em><\/strong><em> es seminarista de tercer a\u00f1o en<strong> la Berkeley Divinity School de Yale. <\/strong>Su principal inter\u00e9s acad\u00e9mico es la teolog\u00eda de la oraci\u00f3n. Est\u00e1 muy ilusionado con su ordenaci\u00f3n dentro de poco m\u00e1s de un a\u00f1o, y mientras tanto planea pasar alg\u00fan tiempo trabajando como capell\u00e1n de hospital despu\u00e9s de graduarse. Adem\u00e1s de Jesucristo, las pasiones de Aidan son los videojuegos, la literatura fant\u00e1stica, la m\u00fasica ambiental y los paseos por las teter\u00edas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-eadf4b2e-642e-4f49-aa65-45770311eba7\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Pascua-5-SP.docx\">Word \u2013 Pascua 5 (B) Estudio B\u00edblico<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Pascua-5-SP.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-eadf4b2e-642e-4f49-aa65-45770311eba7\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-37a140f1-fdae-4d92-992a-d2378a91f082\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Pascua-5-SP.pdf\">PDF \u2013 Pascua 5 (B) Estudio B\u00edblico<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Pascua-5-SP.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-37a140f1-fdae-4d92-992a-d2378a91f082\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"featured_media":201220,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[967,961],"class_list":["post-304238","bible_study","type-bible_study","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-5b","category-pascua-b"],"acf":{"drupal_id":null,"lectionary_id":null,"sermon_date":null,"sermon_other_translation":null,"sermon_language":null,"author_id":null},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Estudio B\u00edblico: Pascua 5 (B) \u2013 28 de abril de 2024 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/bible_study\/estudio-biblico-pascua-5-b-28-de-abril-de-2024\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Estudio B\u00edblico: Pascua 5 (B) \u2013 28 de abril de 2024\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LCR: Hechos 8:26-40; Salmo 22:24-30; 1 Juan 4:7-21; Juan 15:1-8 Hechos 8:26-40 Felipe encuentra a un eunuco et\u00edope que vuelve a casa tras una peregrinaci\u00f3n a Jerusal\u00e9n. 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