{"id":3492586,"date":"2026-10-19T17:07:49","date_gmt":"2026-10-19T21:07:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=bible_study&#038;p=3492586"},"modified":"2026-10-19T17:08:26","modified_gmt":"2026-10-19T21:08:26","slug":"estudio-biblico-propio-27-a-8-de-noviembre-de-2026","status":"publish","type":"bible_study","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/bible_study\/estudio-biblico-propio-27-a-8-de-noviembre-de-2026\/","title":{"rendered":"Estudio B\u00edblico: Propio 27 (A) \u2013 8 de noviembre de 2026"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>[RCL]\u00a0<\/strong><a href=\"https:\/\/lectionary.episcopalchurch.org\/lectionary-post\/134?date=2026-11-08&amp;year=Year%20A%20%2F%20II\">Josu\u00e9 24:1-3a, 14-25; Salmo 78:1-7; 1 Tesalonicenses 4:13-18;\u00a0<strong>Mateo 25:1-13<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Propio-27A-estudio-biblico-1024x576.png\" alt=\"\u00bfQu\u00e9 significant preparers para el regreso de Cristo?\" class=\"wp-image-3492587\" style=\"width:512px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Propio-27A-estudio-biblico-1024x576.png 1024w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Propio-27A-estudio-biblico-300x169.png 300w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Propio-27A-estudio-biblico-768x432.png 768w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Propio-27A-estudio-biblico-1536x864.png 1536w, https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Propio-27A-estudio-biblico.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Oraci\u00f3n inicial |&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Supremo Dios, cuyo Hijo bendito vino al mundo a deshacer las obras del demonio y hacernos tus hijas e hijos, herederos de la vida eterna: Concede que, con esta esperanza, seamos tan puros como \u00e9l; para que cuando vuelva lleno de poder y gloria seamos, como \u00e9l, transformados en su reino glorioso y eterno; donde contigo y el Esp\u00edritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Contexto |<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Mateo 24, Jes\u00fas les dice a los disc\u00edpulos que alg\u00fan d\u00eda el Templo ser\u00e1 destruido, por lo que ellos le preguntan: \u00abQueremos que nos digas cu\u00e1ndo va a ocurrir esto. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de tu regreso y del fin del mundo?\u00bb (Mateo 24:3).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunas preguntas son demasiado grandes para una respuesta sencilla. En el Nuevo Testamento, cuando alguien le hace una pregunta a Jes\u00fas una pregunta, rara vez responde de manera directa. A veces responde con otra pregunta, pero otras veces responde con una historia. El pasaje del Evangelio de Mateo 25:1-13 es una de estas historias, llamada par\u00e1bola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las par\u00e1bolas son como una lente a trav\u00e9s de la cual se puede ver la complejidad de una pregunta. A menudo se cuentan varias par\u00e1bolas se cuentan una tras otra, con el fin de demostrar la pluralidad de lentes posibles. Pueden a veces parecen una alegor\u00eda sencilla, pero con frecuencia contienen elementos inquietantes o partes que parecen no tener sentido. Estos pasajes inquietantes son una invitaci\u00f3n a profundizar. A veces, despu\u00e9s de contar la par\u00e1bola, el propio Jes\u00fas sugiere una interpretaci\u00f3n, y otras veces no lo hace.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las primeras comunidades cristianas se habr\u00edan planteado la misma pregunta que los disc\u00edpulos: \u00bfCu\u00e1ndo regresar\u00e1 Jes\u00fas? \u00bfY c\u00f3mo ser\u00e1 el fin de las cosas? La par\u00e1bola de las diez doncellas es una respuesta dif\u00edcil a esta pregunta sin duda dif\u00edcil. Las otras par\u00e1bolas de esta serie \u2014como la par\u00e1bola de los talentos y la par\u00e1bola del siervo infiel\u2014 se centran en c\u00f3mo viven los personajes mientras el amo est\u00e1 ausente, si han sido misericordiosos o sabios. Esta historia, sin embargo, utiliza la imagen de una boda para desarrollar su narrativa. En Galilea, las bodas eran celebraciones de alegr\u00eda y festines, abiertas a toda la comunidad. Las procesiones nupciales, tal como se describe en esta historia, eran una antigua costumbre en la que la novia y sus damas de honor esperaban a que el novio llegara a su casa para llevarla a la suya, donde se celebrar\u00eda el banquete de bodas celebrar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Reflexi\u00f3n teol\u00f3gica |<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta par\u00e1bola comienza (v. 1) con una descripci\u00f3n de los personajes. Tenemos a las diez j\u00f3venes, las damas de honor, y tenemos al novio. Llama la atenci\u00f3n la ausencia de la novia. La literatura del Antiguo Testamento a menudo se refiere al pueblo de Israel como la novia del Se\u00f1or, como en el profeta Oseas. Los primeros escritores de la Iglesia tambi\u00e9n entend\u00edan que la Iglesia era la novia de Cristo, recurriendo a libros como el Cantar de los Cantares como una alegor\u00eda de la relaci\u00f3n entre Dios y la Iglesia. As\u00ed que, en medio de esta imaginer\u00eda nupcial, el lector se pregunta: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la novia?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre las damas de honor hay tanto insensatas como sabias, pero todas esperan que llegue el novio (v. 2-4). Seg\u00fan las antiguas costumbres nupciales, es probable que las damas de honor amigas de la novia, vigilando el regreso de su futuro esposo. Era una occasion de alegr\u00eda y anhelo, en la que se esperaba el momento tan esperado en que el novio finalmente llegara.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas las j\u00f3venes, tanto las necias como las prudentes, se quedan dormidas mientras esperan porque el novio se demora (v. 5). Esta demora se asocia a menudo con la demora del regreso de Cristo. Los primeros seguidores de Jes\u00fas habr\u00edan anhelado el d\u00eda en que Cristo regresara en gloria y habr\u00edan esperado que estuviera cerca. Pero en esta espera, el descanso no est\u00e1 prohibido. No hay nada de necio en quedarse dormido, y aqu\u00ed no se presenta como un error.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, llega el momento emocionante: \u00ab\u00a1Ya viene el novio! \u00a1Salgan a recibirlo!\u00bb (v. 6). Pero aqu\u00ed es donde empiezan los problemas. Algunas de las damas de honor est\u00e1n preparadas con aceite de reserva para sus l\u00e1mparas, pero las l\u00e1mparas de las dem\u00e1s, que han estado encendidas mientras esperaban, est\u00e1n empezando a. Las que no tienen suficiente aceite piden ayuda, pero no hay suficiente para compartir (v. 7-9).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tensi\u00f3n va en aumento a medida que llega el novio, y las damas de honor prudentes se dirigen a la boda. Las insensatas, en cambio, salen en busca de aceite. Cuando finalmente llegan al banquete nupcial, las puertas ya est\u00e1n cerradas (v. 10). En el tr\u00e1gico desenlace del viaje de las damas de honor, el novio dice: \u00abLes aseguro que no las conozco\u00bb (v. 12). Pero este no es el final de la par\u00e1bola. La frase final, dirigida al oyente, dice: \u00abMant\u00e9nganse ustedes despiertos, porque no saben ni el d\u00eda ni la hora\u00bb (v. 13).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed hay una se\u00f1al de que algo misterioso est\u00e1 por suceder: \u00abMant\u00e9nganse ustedes despiertos\u00bb. Esta advertencia se ofrece al el final de la historia. Pero ninguna de las damas de honor de la historia se mantuvo despierta, y sin embargo, las afortunadas llegaron al banquete de bodas. En el v. 12 parece que las damas de honor insensatas son est\u00e1n siendo castigadas por no estar preparadas \u2014por no haber guardado suficiente aceite cuando deber\u00edan haberlo saberlo mejor\u2014; sin embargo, la advertencia le dice al oyente que no sabr\u00e1 ni el d\u00eda ni la hora. Es imposible saber cu\u00e1ndo vendr\u00e1 el novio. \u00bfQu\u00e9 significa entonces estar preparado para algo que es incognoscible? \u00bfAcaso las damas de honor prudentes simplemente tuvieron suerte?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta par\u00e1bola puede resultarnos dif\u00edcil de leer, porque sus desenlaces parecen tan injustos, tan duros. Y, sin embargo, tal vez las damas de honor nos distraigan de la novia. Ni las damas de honor insensatas ni las prudentes mostraron ninguna preocupaci\u00f3n por la novia, a quien se supone que deben atender y guiar. \u00bfQu\u00e9 sugiere su ausencia sobre el desarrollo del banquete?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para cuando las \u00faltimas l\u00edneas narran el banquete de bodas, es evidente que el novio y la novia por fin se han casado. Nada puede impedir que se lleve a cabo esta uni\u00f3n llena de alegr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las palabras del novio en el vers\u00edculo 12 nos dan una pista sobre nuestro papel en la celebraci\u00f3n: prepararse para la boda es conocer al novio, y estar listos para su llegada nos lleva a estar presentes para disfrutar de la alegr\u00eda de su gran banquete.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Preguntas para el debate |<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfCon qu\u00e9 personaje de esta par\u00e1bola te identificas? \u00bfPor qu\u00e9?\u00a0<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfQu\u00e9 significa prepararse para el regreso de Cristo?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfTe sientes desafiado por esta par\u00e1bola? Si es as\u00ed, \u00bfpor qu\u00e9? Si no, \u00bfpor qu\u00e9? \u00bfC\u00f3mo lidias con los pasajes dif\u00edciles o inc\u00f3modos de las Escrituras?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfQu\u00e9 pr\u00e1cticas te ayudan a buscar la presencia de Cristo todos los d\u00edas? \u00bfQu\u00e9 te mantiene alerta ante su aparici\u00f3n entre nosotros?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La fe en la pr\u00e1ctica |<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">T\u00f3mate un tiempo esta semana para leer todo el pasaje en el que se encuentra esta par\u00e1bola (Mateo 24-25), utilizando&nbsp;<em>la lectio divina&nbsp;<\/em>o tu forma preferida de orar con las Escrituras. Reflexiona sobre las suposiciones que puedas tener acerca del regreso de Cristo e invita al Esp\u00edritu Santo a abrir tu coraz\u00f3n y tu mente. Medita sobre c\u00f3mo te mantienes \u00abdespierto\u00bb en este tiempo mientras esperamos la venida de Cristo. \u00bfQu\u00e9 preparativos est\u00e1s haciendo para \u00e9l y para la fiesta que se avecina?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Kelsey Aebi&nbsp;<\/em><\/strong><em>es postulante al sacerdocio en la Di\u00f3cesis del Este de Tennessee y estudiante de la Maestr\u00eda en Divinidad (M.Div.) en la Escuela de Teolog\u00eda de Sewanee, Tennessee. Como seminarista, a Kelsey le gusta especialmente el estudio de la Biblia hebrea y servir como sacristana en la Capilla de los Ap\u00f3stoles. En su tiempo libre, disfruta leer fantas\u00eda y ciencia ficci\u00f3n, rezar el rosario y viajar con su c\u00f3nyuge.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-efc8f5c7-5b8a-4fa1-b5d6-bdfa506ae134\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Propio-27A-estudio-biblico.docx\">Word &#8211; Propio 27A estudio b\u00edblico<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Propio-27A-estudio-biblico.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-efc8f5c7-5b8a-4fa1-b5d6-bdfa506ae134\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-23c915d4-9d97-4649-9453-12bff7b675e2\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Propio-27A-estudio-biblico.pdf\">PDF &#8211; Propio 27A estudio b\u00edblico<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Propio-27A-estudio-biblico.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-23c915d4-9d97-4649-9453-12bff7b675e2\">Descargar<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[RCL]\u00a0Josu\u00e9 24:1-3a, 14-25; Salmo 78:1-7; 1 Tesalonicenses 4:13-18;\u00a0Mateo 25:1-13 Oraci\u00f3n inicial |&nbsp; Supremo Dios, cuyo Hijo bendito vino al mundo a deshacer las obras del demonio y hacernos tus hijas e hijos, herederos de la vida eterna: Concede que, con esta esperanza, seamos tan puros como \u00e9l; para que cuando vuelva lleno de poder y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[],"tags":[2073],"class_list":["post-3492586","bible_study","type-bible_study","status-publish","hentry","tag-propio-27a"],"acf":[],"taxonomy_info":{"post_tag":[{"value":2073,"label":"Propio 27A"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":[],"comment_info":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/bible_study\/3492586","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/bible_study"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/bible_study"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/bible_study\/3492586\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3492590,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/bible_study\/3492586\/revisions\/3492590"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3492586"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3492586"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3492586"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}