{"id":210521,"date":"2011-07-05T18:43:40","date_gmt":"2011-07-05T18:43:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/lectionary\/proper-7b\/"},"modified":"2026-03-05T11:39:37","modified_gmt":"2026-03-05T16:39:37","slug":"propio-7b","status":"publish","type":"lectionary","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-7b\/","title":{"rendered":"Quinto Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Propio 7<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Colecta:<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Haznos tener siempre, buen Se\u00f1or, amor y reverencia por tu santo nombre, pues nunca fallas en guiar y en ayudar a quienes has fijado firmemente sobre el cimiento de tu amor y tu ternura; por Jesucristo nuestro Se\u00f1or, que contigo y el Esp\u00edritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs\" data-active-tab=\"0\"><ul class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-links\"><\/ul>\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"#\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\"><strong>Semicontinuas<\/strong><\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<p><strong>Antiguo Testamento:<\/strong> 1 Samuel 17: (1a, 4-11, 19-23), 32-49 o 1 Samuel 17:57-18:5,10-16<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1&nbsp;<\/sup>[Los filisteos juntaron sus ej\u00e9rcitos para la guerra. [\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p><sup>4&nbsp;<\/sup>De pronto, de entre las filas de los filisteos sali\u00f3 un guerrero como de tres metros de estatura. Se llamaba Goliat y era de la ciudad de Gat.&nbsp;<sup>5&nbsp;<\/sup>En la cabeza llevaba un casco de bronce, y sobre su cuerpo una coraza, tambi\u00e9n de bronce, que pesaba cincuenta y cinco kilos.&nbsp;<sup>6&nbsp;<\/sup>Del mismo metal eran las placas que le proteg\u00edan las piernas y la jabalina que llevaba al hombro.&nbsp;<sup>7&nbsp;<\/sup>El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y su punta de hierro pesaba m\u00e1s de seis kilos. Delante de \u00e9l iba su ayudante.&nbsp;<sup>8&nbsp;<\/sup>Goliat se detuvo y dijo a los soldados israelitas: \u2014\u00bfPara qu\u00e9 han salido en orden de combate? Puesto que yo soy un filisteo, y ustedes est\u00e1n al servicio de Sa\u00fal, elijan a uno de ustedes para que baje a luchar conmigo.&nbsp;<sup>9&nbsp;<\/sup>Si es capaz de pelear conmigo y vencerme, nosotros seremos esclavos de ustedes; pero si yo lo venzo, ustedes ser\u00e1n nuestros esclavos.&nbsp;<sup>10&nbsp;<\/sup>En este d\u00eda, yo lanzo este desaf\u00edo al ej\u00e9rcito de Israel: \u00a1Denme un hombre para que luche conmigo!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>11&nbsp;<\/sup>Al o\u00edr Sa\u00fal y todos los israelitas las palabras del filisteo, perdieron el \u00e1nimo y se llenaron de miedo. [\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p><sup>19&nbsp;<\/sup>Mientras tanto, Sa\u00fal y los hermanos de David y todos los israelitas estaban en el valle de El\u00e1 luchando contra los filisteos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>20&nbsp;<\/sup>Al d\u00eda siguiente, David madrug\u00f3 y, dejando las ovejas al cuidado de otro, se puso en camino llevando consigo las provisiones que le entreg\u00f3 Jes\u00e9. Cuando lleg\u00f3 al campamento, el ej\u00e9rcito se dispon\u00eda a salir a la batalla y lanzaba gritos de guerra.&nbsp;<sup>21&nbsp;<\/sup>Los israelitas y los filisteos se alinearon frente a frente.&nbsp;<sup>22&nbsp;<\/sup>David dej\u00f3 lo que llevaba al cuidado del encargado de armas y provisiones, y corriendo a las filas se meti\u00f3 en ellas para preguntar a sus hermanos c\u00f3mo estaban.&nbsp;<sup>23&nbsp;<\/sup>Mientras hablaba con ellos, aquel guerrero filisteo llamado Goliat, de la ciudad de Gat, sali\u00f3 de entre las filas de los filisteos y volvi\u00f3 a desafiar a los israelitas como lo hab\u00eda estado haciendo hasta entonces. David lo oy\u00f3.] [\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p><sup>32&nbsp;<\/sup>Entonces David le dijo a Sa\u00fal: \u2014Nadie debe desanimarse por culpa de ese filisteo, porque yo, un servidor de Su Majestad, ir\u00e9 a pelear contra \u00e9l.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>33&nbsp;<\/sup>\u2014No puedes ir t\u00fa solo a luchar contra ese filisteo \u2014contest\u00f3 Sa\u00fal\u2014, porque a\u00fan eres muy joven; en cambio, \u00e9l ha sido hombre de guerra desde su juventud.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>34&nbsp;<\/sup>David contest\u00f3: \u2014Cuando yo, el servidor de Su Majestad, cuidaba las ovejas de mi padre, si un le\u00f3n o un oso ven\u00eda y se llevaba una oveja del reba\u00f1o,&nbsp;<sup>35&nbsp;<\/sup>iba detr\u00e1s de \u00e9l y se la quitaba del hocico; y si se volv\u00eda para atacarme, lo agarraba por la quijada y le daba de golpes hasta matarlo.&nbsp;<sup>36&nbsp;<\/sup>As\u00ed fuera un le\u00f3n o un oso, este servidor de Su Majestad lo mataba. Y a este filisteo pagano le va a pasar lo mismo, porque ha desafiado al ej\u00e9rcito del Dios viviente.&nbsp;<sup>37&nbsp;<\/sup>El Se\u00f1or, que me ha librado de las garras del le\u00f3n y del oso, tambi\u00e9n me librar\u00e1 de las manos de este filisteo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces Sa\u00fal le dijo: \u2014Anda, pues, y que el Se\u00f1or te acompa\u00f1e.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>38&nbsp;<\/sup>Luego hizo Sa\u00fal que vistieran a David con la misma ropa que \u00e9l usaba, y que le pusieran un casco de bronce en la cabeza y lo cubrieran con una coraza.&nbsp;<sup>39&nbsp;<\/sup>Finalmente, David se colg\u00f3 la espada al cinto, sobre su ropa, y trat\u00f3 de andar as\u00ed, porque no estaba acostumbrado a todo aquello. Pero en seguida le dijo a Sa\u00fal: \u2014No puedo andar con esto encima, porque no estoy acostumbrado a ello.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces se quit\u00f3 todo aquello,&nbsp;<sup>40&nbsp;<\/sup>tom\u00f3 su bast\u00f3n, escogi\u00f3 cinco piedras lisas del arroyo, las meti\u00f3 en la bolsa que tra\u00eda consigo y, con su honda en la mano, se enfrent\u00f3 con el filisteo.&nbsp;<sup>41&nbsp;<\/sup>El filisteo, a su vez, se acercaba poco a poco a David. Delante de \u00e9l iba su ayudante.&nbsp;<sup>42&nbsp;<\/sup>Cuando el filisteo mir\u00f3 a David, y vio que era joven, de piel sonrosada y bien parecido, no lo tom\u00f3 en serio,&nbsp;<sup>43&nbsp;<\/sup>sino que le dijo: \u2014\u00bfAcaso soy un perro, para que vengas a atacarme con palos?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y en seguida maldijo a David en nombre de su dios.&nbsp;<sup>44&nbsp;<\/sup>Adem\u00e1s le dijo: \u2014\u00a1Ven aqu\u00ed, que voy a dar tu carne como alimento a las aves del cielo y a las fieras!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>45&nbsp;<\/sup>David le contest\u00f3: \u2014T\u00fa vienes contra m\u00ed con espada, lanza y jabalina, pero yo voy contra ti en nombre del Se\u00f1or todopoderoso, el Dios de los ej\u00e9rcitos de Israel, a los que t\u00fa has desafiado.&nbsp;<sup>46&nbsp;<\/sup>Ahora el Se\u00f1or te entregar\u00e1 en mis manos, y hoy mismo te matar\u00e9 y te cortar\u00e9 la cabeza, y los cad\u00e1veres del ej\u00e9rcito filisteo se los dar\u00e9 a las aves del cielo y a las fieras. As\u00ed todo el mundo sabr\u00e1 que hay un Dios en Israel;&nbsp;<sup>47&nbsp;<\/sup>todos los aqu\u00ed reunidos sabr\u00e1n que el Se\u00f1or no salva con espada ni con lanza. Esta batalla es del Se\u00f1or, y \u00e9l los entregar\u00e1 a ustedes en nuestras manos.&nbsp;<sup>48&nbsp;<\/sup>El filisteo se levant\u00f3 y sali\u00f3 al encuentro de David, quien, a su vez, r\u00e1pidamente se dispuso a hacer frente al filisteo:&nbsp;<sup>49&nbsp;<\/sup>meti\u00f3 su mano en la bolsa, sac\u00f3 una piedra y, arroj\u00e1ndola con la honda contra el filisteo, lo hiri\u00f3 en la frente. Con la piedra clavada en la frente, el filisteo cay\u00f3 de cara al suelo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>o<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><sup>57&nbsp;<\/sup>Por lo tanto, cuando David volv\u00eda de matar al filisteo, trayendo a\u00fan su cabeza en la mano, Abner lo tom\u00f3 y lo llev\u00f3 ante Sa\u00fal,&nbsp;<sup>58&nbsp;<\/sup>quien le pregunt\u00f3: \u2014Dime, muchacho, \u00bfde qui\u00e9n eres hijo?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>David respondi\u00f3: \u2014Soy hijo de Jes\u00e9, el de Bel\u00e9n, servidor de Su Majestad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1&nbsp;<\/sup>Despu\u00e9s que David termin\u00f3 de hablar con Sa\u00fal, Jonat\u00e1n se hizo muy amigo de David, y lleg\u00f3 a quererlo como a s\u00ed mismo.&nbsp;<sup>2&nbsp;<\/sup>Sa\u00fal, por su parte, aquel mismo d\u00eda lo tom\u00f3 a su servicio y no lo dej\u00f3 volver a casa de su padre.&nbsp;<sup>3&nbsp;<\/sup>Y Jonat\u00e1n y David se juraron eterna amistad, porque Jonat\u00e1n quer\u00eda a David como a s\u00ed mismo.&nbsp;<sup>4&nbsp;<\/sup>Adem\u00e1s, Jonat\u00e1n se quit\u00f3 la capa y la t\u00fanica que llevaba puestas, y se las dio a David, junto con su espada, su arco y su cintur\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5&nbsp;<\/sup>Tanta capacidad demostr\u00f3 David para cumplir con todo lo que Sa\u00fal le ordenaba hacer, que Sa\u00fal lo puso al mando de hombres de guerra. Esto agrad\u00f3 a todo el ej\u00e9rcito y a los oficiales de Sa\u00fal. [\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p><sup>10&nbsp;<\/sup>Al d\u00eda siguiente, el esp\u00edritu maligno mandado por Dios se apoder\u00f3 de Sa\u00fal, y \u00e9ste se puso como loco dentro de su palacio. David estaba tocando el arpa, como de costumbre, y Sa\u00fal ten\u00eda su lanza en la mano.&nbsp;<sup>11&nbsp;<\/sup>De pronto Sa\u00fal levant\u00f3 la lanza con la intenci\u00f3n de clavar a David en la pared, pero David esquiv\u00f3 a Sa\u00fal dos veces.&nbsp;<sup>12&nbsp;<\/sup>Sa\u00fal ten\u00eda miedo de David, porque el Se\u00f1or ayudaba a David pero ya no lo ayudaba a \u00e9l.&nbsp;<sup>13&nbsp;<\/sup>Por eso lo retir\u00f3 de su lado y lo nombr\u00f3 comandante de un batall\u00f3n, al frente del cual sal\u00eda a campa\u00f1a y volv\u00eda.&nbsp;<sup>14&nbsp;<\/sup>Y como el Se\u00f1or lo ayudaba, David ten\u00eda \u00e9xito en todo lo que hac\u00eda.&nbsp;<sup>15&nbsp;<\/sup>Por eso Sa\u00fal ten\u00eda miedo de \u00e9l, al ver c\u00f3mo prosperaba.&nbsp;<sup>16&nbsp;<\/sup>Pero todos en Israel y Jud\u00e1 quer\u00edan a David, porque \u00e9l era quien los dirig\u00eda cuando sal\u00edan a campa\u00f1a y volv\u00edan.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Salmo:<\/strong> 9:9-20 o 133<\/p>\n\n\n\n<p><sup>9<\/sup>&nbsp;Dios es el refugio de los oprimidos; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;ser\u00e1 su amparo en tiempos de peligro.<br><sup>10<\/sup>&nbsp;Los que saben tu nombre confiar\u00e1n en ti, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;porque t\u00fa no abandonas a quienes te buscan.<br><sup>11<\/sup>&nbsp;Canten al Se\u00f1or que reina en Sion; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;entre los pueblos proclamen sus proezas.<br><sup>12<\/sup>&nbsp;El Vengador de sangre se acord\u00f3 de ellos; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y no olvid\u00f3 el clamor del afligido.<br><sup>13<\/sup>&nbsp;Api\u00e1date de m\u00ed, Se\u00f1or, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;mira cu\u00e1nto sufro por mis adversarios,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;t\u00fa que me salvas de las puertas de la muerte,<br><sup>14<\/sup>&nbsp;para que proclame tu Alabanza<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;y me goce por tu salvaci\u00f3n *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;en los portales de Sion.<br><sup>15<\/sup>&nbsp;Los imp\u00edos caen en su propia fosa; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;se tropiezan con sus propias redes.<br><sup>16<\/sup>&nbsp;Famoso es el Se\u00f1or por su justicia; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;los malos caen por sus propias manos.<br><sup>17<\/sup>&nbsp;La tumba ha de tragarse a los malvados *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y a todos los que olvidan a su Dios.<br><sup>18<\/sup>&nbsp;El necesitado no ser\u00e1 olvidado *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;ni morir\u00e1 la esperanza de los pobres.<br><sup>19<\/sup>&nbsp;Lev\u00e1ntate, Dios, sobre el malvado *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;para juzgarlo ante tu trono.<br><sup>20<\/sup>&nbsp;Se\u00f1or, inf\u00fandeles temor a los imp\u00edos *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y recu\u00e9rdales que son mortales.<\/p>\n\n\n\n<p><em>o<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>&nbsp;\u00a1Miren qu\u00e9 grato y placentero *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;es convivir en hermandad!<br><sup>2<\/sup>&nbsp;Es como ser ungidos con perfume *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;que desciende por la barba;<br><sup>3<\/sup>&nbsp;desciende por la barba de Aar\u00f3n *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;hasta el cuello de su vestidura;<br><sup>4<\/sup>&nbsp;desciende como el roc\u00edo del Herm\u00f3n *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;sobre los montes de Sion,<br><sup>5<\/sup>&nbsp;porque all\u00ed manda Dios su bendici\u00f3n: *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;una vida para siempre.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"#\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\"><strong>Complementarias<\/strong><\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<p><strong>Antiguo Testamento:<\/strong> Job 38:1-11<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1&nbsp;<\/sup>Entonces el Se\u00f1or le habl\u00f3 a Job de en medio de la tempestad:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>2&nbsp;<\/sup>\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa para dudar de mi providencia&nbsp;<br>y mostrar con tus palabras tu ignorancia?&nbsp;<br><sup>3&nbsp;<\/sup>Mu\u00e9strame ahora tu valent\u00eda,&nbsp;<br>y resp\u00f3ndeme a estas preguntas:&nbsp;<br><sup>4&nbsp;<\/sup>\u00bfD\u00f3nde estabas cuando yo afirm\u00e9 la tierra?&nbsp;<br>\u00a1D\u00edmelo, si de veras sabes tanto!&nbsp;<br><sup>5&nbsp;<\/sup>\u00bfSabes qui\u00e9n decidi\u00f3 cu\u00e1nto habr\u00eda de medir,&nbsp;<br>y qui\u00e9n fue el arquitecto que la hizo?&nbsp;<br><sup>6&nbsp;<\/sup>\u00bfSobre qu\u00e9 descansan sus cimientos?&nbsp;<br>\u00bfQui\u00e9n le puso la piedra principal de apoyo,&nbsp;<br><sup>7&nbsp;<\/sup>mientras cantaban a coro las estrellas de la aurora&nbsp;<br>entre la alegr\u00eda de mis servidores celestiales?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>8&nbsp;<\/sup>Cuando el mar brot\u00f3 del seno de la tierra,&nbsp;<br>\u00bfqui\u00e9n le puso compuertas para contenerlo?&nbsp;<br><sup>9&nbsp;<\/sup>Yo le di una nube por vestido&nbsp;<br>y la niebla por pa\u00f1ales.&nbsp;<br><sup>10&nbsp;<\/sup>Yo le puse un l\u00edmite al mar&nbsp;<br>y cerr\u00e9 con llave sus compuertas.&nbsp;<br><sup>11&nbsp;<\/sup>Y le dije: \u00abLlegar\u00e1s hasta aqu\u00ed,&nbsp;<br>y de aqu\u00ed no pasar\u00e1s;&nbsp;aqu\u00ed se romper\u00e1n tus olas arrogantes.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Salmo:<\/strong> 107:1-3, 23-32<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>&nbsp;\u00a1Den gracias a Dios porque es bueno, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;porque su misericordia dura para siempre!<br><sup>2<\/sup>&nbsp;D\u00edganlo los redimidos del Se\u00f1or, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;a quienes redimi\u00f3 del poder del enemigo,<br><sup>3<\/sup>&nbsp;a quienes congreg\u00f3 de las naciones: *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;del oriente y del occidente,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;del norte y del sur.<br><sup>23<\/sup>&nbsp;Se hicieron a la mar en sus barcos; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;para comerciar, surcaron las olas.<br><sup>24<\/sup>&nbsp;Vieron las obras del Se\u00f1or, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;las maravillas que hace en altamar.<br><sup>25<\/sup>&nbsp;Dios habl\u00f3, y desat\u00f3 una tempestad *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y se formaron olas gigantescas.<br><sup>26<\/sup>&nbsp;Sub\u00edan al cielo, bajaban al abismo; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;sus almas desmayaban de temor.<br><sup>27<\/sup>&nbsp;Como borrachos, se tambaleaban; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;de nada les serv\u00eda su destreza.<br><sup>28<\/sup>&nbsp;En su angustia, clamaron al Se\u00f1or *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y \u00e9l los libr\u00f3 de su aflicci\u00f3n.<br><sup>29<\/sup>&nbsp;Dios calm\u00f3 la tempestad; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;con un susurro soseg\u00f3 las olas.<br><sup>30<\/sup>&nbsp;Se alegraron de que todo se aquiet\u00f3; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Dios los condujo al puerto ansiado.<br><sup>31<\/sup>&nbsp;Den gracias a Dios porque es bueno, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;por las maravillas que hace por la gente.<br><sup>32<\/sup>&nbsp;Alaben a Dios en la congregaci\u00f3n; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;ex\u00e1ltenlo en el consejo de ancianos.<\/p>\n<\/div><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><strong>Nuevo Testamento:<\/strong> 2 Corintios 6:1-13<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1&nbsp;<\/sup>Ahora pues, como colaboradores en la obra de Dios, les rogamos a ustedes que no desaprovechen la bondad que Dios les ha mostrado.&nbsp;<sup>2&nbsp;<\/sup>Porque \u00e9l dice en las Escrituras:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn el momento oportuno te escuch\u00e9;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>en el d\u00eda de la salvaci\u00f3n te ayud\u00e9.\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y ahora es el momento oportuno. \u00a1Ahora es el d\u00eda de la salvaci\u00f3n!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>3&nbsp;<\/sup>En nada damos mal ejemplo a nadie, para que nuestro trabajo no caiga en descr\u00e9dito.&nbsp;<sup>4&nbsp;<\/sup>Al contrario, en todo damos muestras de que somos siervos de Dios, soportando con mucha paciencia los sufrimientos, las necesidades, las dificultades,&nbsp;<sup>5&nbsp;<\/sup>los azotes, las prisiones, los alborotos, el trabajo duro, los desvelos y el hambre.&nbsp;<sup>6&nbsp;<\/sup>Tambi\u00e9n lo demostramos por nuestra pureza de vida, por nuestro conocimiento de la verdad, por nuestra tolerancia y bondad, por la presencia del Esp\u00edritu Santo en nosotros, por nuestro amor sincero,&nbsp;<sup>7&nbsp;<\/sup>por nuestro mensaje de verdad y por el poder de Dios en nosotros. Usamos las armas de la rectitud, tanto para el ataque como para la defensa.&nbsp;<sup>8&nbsp;<\/sup>Unas veces se nos honra, y otras veces se nos ofende; unas veces se habla bien de nosotros, y otras veces se habla mal. Nos tratan como a mentirosos, a pesar de que decimos la verdad.&nbsp;<sup>9&nbsp;<\/sup>Nos tratan como a desconocidos, a pesar de que somos bien conocidos. Estamos medio muertos, pero seguimos viviendo; nos castigan, pero no nos matan.&nbsp;<sup>10&nbsp;<\/sup>Parecemos tristes, pero siempre estamos contentos; parecemos pobres, pero enriquecemos a muchos; parece que no tenemos nada, pero lo tenemos todo.&nbsp;<sup>11&nbsp;<\/sup>Hermanos corintios, les hemos hablado con toda franqueza; les hemos abierto por completo nuestro coraz\u00f3n.&nbsp;<sup>12&nbsp;<\/sup>No tenemos con ustedes ninguna clase de reserva; son ustedes quienes tienen reservas.&nbsp;<sup>13&nbsp;<\/sup>Les ruego por lo tanto, como un padre ruega a sus hijos, que me abran su coraz\u00f3n, como yo lo he hecho con ustedes.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Evangelio:<\/strong> Marcos 4:35-41<\/p>\n\n\n\n<p><sup>35&nbsp;<\/sup>Al anochecer de aquel mismo d\u00eda, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u2014Vamos al otro lado del lago.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>36&nbsp;<\/sup>Entonces dejaron a la gente y llevaron a Jes\u00fas en la barca en que ya estaba; y tambi\u00e9n otras barcas lo acompa\u00f1aban.&nbsp;<sup>37&nbsp;<\/sup>En esto se desat\u00f3 una tormenta, con un viento tan fuerte que las olas ca\u00edan sobre la barca, de modo que se llenaba de agua.&nbsp;<sup>38&nbsp;<\/sup>Pero Jes\u00fas se hab\u00eda dormido en la parte de atr\u00e1s, apoyado sobre una almohada. Lo despertaron y le dijeron: \u2014\u00a1Maestro! \u00bfNo te importa que nos estemos hundiendo?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>39&nbsp;<\/sup>Jes\u00fas se levant\u00f3 y dio una orden al viento, y dijo al mar: \u2014\u00a1Silencio! \u00a1Qu\u00e9date quieto!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El viento se calm\u00f3, y todo qued\u00f3 completamente tranquilo.&nbsp;<sup>40&nbsp;<\/sup>Despu\u00e9s dijo Jes\u00fas a los disc\u00edpulos: \u2014\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1n asustados? \u00bfTodav\u00eda no tienen fe?&nbsp;<sup>41&nbsp;<\/sup>Ellos se llenaron de miedo, y se preguntaban unos a otros: \u2014\u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 \u00e9ste, que hasta el viento y el mar lo obedecen?&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"class_list":["post-210521","lectionary","type-lectionary","status-publish","hentry"],"acf":{"lectionary_cycle":["B"],"lectionary_type":"revised-common-lectionary","lectionary_date":"2021-06-20","lectionary_date_month":"6","lectionary_date_day":"20","drupal_id":"128750","lectionary_language":"en","lectionary_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Quinto Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s &#8211; 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