{"id":211591,"date":"2011-07-05T18:43:19","date_gmt":"2011-07-05T18:43:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/lectionary\/proper-14b\/"},"modified":"2026-03-16T12:53:25","modified_gmt":"2026-03-16T16:53:25","slug":"propio-14b","status":"publish","type":"lectionary","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-14b\/","title":{"rendered":"Duod\u00e9cimo Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Propio 14<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Colecta:<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Conc\u00e9denos, Dios de justicia, el \u00e1nimo de pensar y hacer siempre lo justo; y as\u00ed nosotros, que sin ti no existir\u00edamos, recibamos de ti el poder de vivir de acuerdo a tus deseos; por Jesucristo nuestro Se\u00f1or, que contigo y el Esp\u00edritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs\" data-active-tab=\"0\"><ul class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-links\"><\/ul>\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"#\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\"><strong><strong>Semicontinuas<\/strong><\/strong><\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<p><strong>Antiguo Testamento:<\/strong> 2 Samuel 18:5-9, 15, 31-33<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5&nbsp;<\/sup>El rey David orden\u00f3 a Joab, a Abisai y a Itai que, en atenci\u00f3n a \u00e9l, trataran con consideraci\u00f3n al joven Absal\u00f3n, y todo el ej\u00e9rcito escuch\u00f3 la orden que el rey dio a los jefes acerca de Absal\u00f3n.&nbsp;<sup>6&nbsp;<\/sup>As\u00ed pues, las tropas marcharon al campo para enfrentarse con las tropas de Israel.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La batalla tuvo lugar en el bosque de Efra\u00edn, y&nbsp;<sup>7&nbsp;<\/sup>los de Israel fueron derrotados por los seguidores de David. Hubo una gran matanza aquel d\u00eda, pues murieron veinte mil hombres.&nbsp;<sup>8&nbsp;<\/sup>La lucha se hab\u00eda extendido por todo el territorio, y en esta ocasi\u00f3n el bosque mismo caus\u00f3 m\u00e1s muertes que la espada.&nbsp;<sup>9&nbsp;<\/sup>Absal\u00f3n, que iba montado en un mulo, se encontr\u00f3 de repente frente a los seguidores de David. Entonces el mulo se meti\u00f3 debajo de una gran encina, y a Absal\u00f3n se le qued\u00f3 trabada la cabeza en las ramas, por lo que se qued\u00f3 colgado en el aire, pues el mulo sigui\u00f3 de largo. [\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p><sup>15&nbsp;<\/sup>Luego, diez asistentes de Joab rodearon a Absal\u00f3n, y lo remataron. [\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p><sup>31&nbsp;<\/sup>En aquel momento lleg\u00f3 el etiope, y dijo:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Reciba estas buenas noticias Su Majestad: hoy el Se\u00f1or ha hecho justicia a Su Majestad, libr\u00e1ndolo del poder de todos los que se rebelaron contra Su Majestad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>32&nbsp;<\/sup>El rey pregunt\u00f3 al etiope:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Y el joven Absal\u00f3n, \u00bfest\u00e1 bien?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El etiope contest\u00f3:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ojal\u00e1 que los enemigos de Su Majestad y todos los que se rebelen contra Su Majestad y busquen su mal, acaben como ese muchacho.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1&nbsp;<\/sup>El rey se conmovi\u00f3, y subiendo al cuarto que estaba encima de la puerta, se ech\u00f3 a llorar. Y mientras caminaba, dec\u00eda: \u00ab\u00a1Absal\u00f3n, hijo m\u00edo! \u00a1Absal\u00f3n, hijo m\u00edo! \u00a1Ojal\u00e1 yo hubiera muerto en tu lugar! \u00a1Hijo m\u00edo, Absal\u00f3n, hijo m\u00edo!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Salmo:<\/strong> 130<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>&nbsp;\u00a1De lo profundo te clamo, Se\u00f1or! Oye mi voz; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;est\u00e9n atentos tus o\u00eddos a mi s\u00faplica.<br><sup>2<\/sup>&nbsp;Dios, si notaras los pecados, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfqui\u00e9n podr\u00eda mantenerse en pie?<br><sup>3<\/sup>&nbsp;Pero en ti hay perd\u00f3n *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y por eso eres venerado.<br><sup>4<\/sup>&nbsp;Espero a Dios con toda el alma; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;en su palabra he puesto mi esperanza.<br><sup>5<\/sup>&nbsp;Mi alma espera en Dios,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;m\u00e1s que el centinela espera la ma\u00f1ana, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;m\u00e1s que el centinela espera la ma\u00f1ana.<br><sup>6<\/sup>&nbsp;Israel, pon tu esperanza en Dios, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;porque en el Se\u00f1or hay firme bondad.<br><sup>7<\/sup>&nbsp;En Dios hay plena redenci\u00f3n *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y redimir\u00e1 a Israel de todos sus agravios.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"#\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\"><strong><strong>Complementarias<\/strong><\/strong><\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<p><strong>Antiguo Testamento:<\/strong> 1 Reyes 19:4-8<\/p>\n\n\n\n<p><sup>4&nbsp;<\/sup>El\u00edas se fue hacia el desierto, y camin\u00f3 durante un d\u00eda, hasta que finalmente se sent\u00f3 bajo una retama. Era tal su deseo de morirse, que dijo: \u00ab\u00a1Basta ya, Se\u00f1or! \u00a1Qu\u00edtame la vida, pues yo no soy mejor que mis padres!\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5&nbsp;<\/sup>Y se acost\u00f3 all\u00ed, bajo la retama, y se qued\u00f3 dormido. Pero un \u00e1ngel lleg\u00f3, y toc\u00e1ndolo le dijo: \u00abLev\u00e1ntate y come.\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>6&nbsp;<\/sup>El\u00edas mir\u00f3 a su alrededor, y vio que cerca de su cabecera hab\u00eda una torta cocida sobre las brasas y una jarra de agua. Entonces se levant\u00f3, y comi\u00f3 y bebi\u00f3; despu\u00e9s se volvi\u00f3 a acostar.&nbsp;<sup>7&nbsp;<\/sup>Pero el \u00e1ngel del Se\u00f1or vino por segunda vez, y toc\u00e1ndolo le dijo: \u00abLev\u00e1ntate y come, porque si no el viaje ser\u00eda demasiado largo para ti.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><sup>8&nbsp;<\/sup>El\u00edas se levant\u00f3, y comi\u00f3 y bebi\u00f3. Y aquella comida le dio fuerzas para caminar cuarenta d\u00edas y cuarenta noches hasta llegar a Horeb, el monte de Dios.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Salmo:<\/strong> 34:1-8<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>&nbsp;Bendecir\u00e9 a Dios por siempre; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;su alabanza, siempre en mi boca.<br><sup>2<\/sup>&nbsp;En el Se\u00f1or me gloriar\u00e9; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;que los pobres oigan y se alegren.<br><sup>3<\/sup>&nbsp;Canten conmigo la grandeza de Dios; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;celebremos juntos la gloria de su nombre.<br><sup>4<\/sup>&nbsp;Busqu\u00e9 al Se\u00f1or, y me respondi\u00f3; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;me libr\u00f3 de todos mis temores.<br><sup>5<\/sup>&nbsp;Cont\u00e9mplenlo y reluzcan, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;sin rostros avergonzados.<br><sup>6<\/sup>&nbsp;Este pobre clam\u00f3 y Dios lo escuch\u00f3 *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y me libr\u00f3 de todos mis aprietos.<br><sup>7<\/sup>&nbsp;El \u00e1ngel de Dios rodea a sus devotos *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y los rescatar\u00e1.<br><sup>8<\/sup>&nbsp;Gusten, y vean qu\u00e9 bueno es Dios. *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00a1Dichosos los que en \u00e9l conf\u00edan!<\/p>\n<\/div><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><strong>Nuevo Testamento:<\/strong> Efesios&nbsp;4:25-5:2<\/p>\n\n\n\n<p><sup>25&nbsp;<\/sup>Por lo tanto, ya no mientan m\u00e1s, sino diga cada uno la verdad a su pr\u00f3jimo, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>26&nbsp;<\/sup>Si se enojan, no pequen; que el enojo no les dure todo el d\u00eda.&nbsp;<sup>27&nbsp;<\/sup>No le den oportunidad al diablo.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>28&nbsp;<\/sup>El que robaba, deje de robar y p\u00f3ngase a trabajar, realizando un buen trabajo con sus manos para que tenga algo que dar a los necesitados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>29&nbsp;<\/sup>No digan malas palabras, sino s\u00f3lo palabras buenas que edifiquen la comunidad y traigan beneficios a quienes las escuchen.&nbsp;<sup>30&nbsp;<\/sup>No hagan que se entristezca el Esp\u00edritu Santo de Dios, con el que ustedes han sido sellados para distinguirlos como propiedad de Dios el d\u00eda en que \u00e9l les d\u00e9 la liberaci\u00f3n definitiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>31&nbsp;<\/sup>Alejen de ustedes la amargura, las pasiones, los enojos, los gritos, los insultos y toda clase de maldad.&nbsp;<sup>32&nbsp;<\/sup>Sean buenos y compasivos unos con otros, y perd\u00f3nense mutuamente, como Dios los perdon\u00f3 a ustedes en Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1&nbsp;<\/sup>Ustedes, como hijos amados de Dios, procuren imitarlo.&nbsp;<sup>2&nbsp;<\/sup>Traten a todos con amor, de la misma manera que Cristo nos am\u00f3 y se entreg\u00f3 por nosotros, como ofrenda y sacrificio de olor agradable a Dios.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Evangelio:<\/strong> Juan 6:35, 41-51<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas les dijo: \u2014Yo soy el pan que da vida. El que viene a m\u00ed, nunca tendr\u00e1 hambre; y el que cree en m\u00ed, nunca tendr\u00e1 sed. [\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p><sup>41&nbsp;<\/sup>Por esto los jud\u00edos comenzaron a murmurar de Jes\u00fas, porque afirm\u00f3: \u00abYo soy el pan que ha bajado del cielo.\u00bb&nbsp;<sup>42&nbsp;<\/sup>Y dijeron: \u2014\u00bfNo es este Jes\u00fas, el hijo de Jos\u00e9? Nosotros conocemos a su padre y a su madre. \u00bfC\u00f3mo dice ahora que ha bajado del cielo?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>43&nbsp;<\/sup>Jes\u00fas les dijo entonces: \u2014Dejen de murmurar.&nbsp;<sup>44&nbsp;<\/sup>Nadie puede venir a m\u00ed, si no lo trae el Padre, que me ha enviado; y yo lo resucitar\u00e9 en el d\u00eda \u00faltimo.&nbsp;<sup>45&nbsp;<\/sup>En los libros de los profetas se dice: \u201cDios instruir\u00e1 a todos.\u201d As\u00ed que todos los que escuchan al Padre y aprenden de \u00e9l, vienen a m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>46&nbsp;<\/sup>\u00abNo es que alguno haya visto al Padre; el \u00fanico que lo ha visto es el que procede de Dios.&nbsp;<sup>47&nbsp;<\/sup>Les aseguro que quien cree, tiene vida eterna.&nbsp;<sup>48&nbsp;<\/sup>Yo soy el pan que da vida.&nbsp;<sup>49&nbsp;<\/sup>Los antepasados de ustedes comieron el man\u00e1 en el desierto, y a pesar de ello murieron;&nbsp;<sup>50&nbsp;<\/sup>pero yo hablo del pan que baja del cielo; quien come de \u00e9l, no muere.&nbsp;<sup>51&nbsp;<\/sup>Yo soy ese pan vivo que ha bajado del cielo; el que come de este pan, vivir\u00e1 para siempre. El pan que yo dar\u00e9 es mi propia carne. Lo dar\u00e9 por la vida del mundo.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-mas-recursos-para-propio-14b\"><strong>M\u00e1s recursos para Propio 14B<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link has-blue-background-color has-background wp-element-button\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermones-que-iluminan\/propio-14b\/\">Sermones<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link has-blue-background-color has-background wp-element-button\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/estudio-biblico\/propio-14b\/\">Estudio B\u00edblico<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"class_list":["post-211591","lectionary","type-lectionary","status-publish","hentry"],"acf":{"lectionary_cycle":["B"],"lectionary_type":"revised-common-lectionary","lectionary_date":"2021-08-08","lectionary_date_month":"8","lectionary_date_day":"8","drupal_id":"128803","lectionary_language":"en","lectionary_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Duod\u00e9cimo Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s &#8211; 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