{"id":212286,"date":"2011-07-05T18:43:31","date_gmt":"2011-07-05T18:43:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/lectionary\/proper-25b\/"},"modified":"2026-03-26T12:52:01","modified_gmt":"2026-03-26T16:52:01","slug":"propio-25b","status":"publish","type":"lectionary","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-25b\/","title":{"rendered":"Vig\u00e9simo tercero Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Propio 25<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Colecta:<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Dios de poder y vida eterna: haz crecer en nosotros los dones de fe, esperanza y caridad; y, para obtener tus promesas, inspira en nosotros el amor por tus mandatos; por Jesucristo nuestro Se\u00f1or, que contigo y el Esp\u00edritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs\" data-active-tab=\"0\"><ul class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-links\"><\/ul>\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"#\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\"><strong><strong>Semicontinuas<\/strong><\/strong><\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<p><strong>Antiguo Testamento:<\/strong> Job 42:1-6, 10-17<\/p>\n\n\n\n<p>Job contest\u00f3 al Se\u00f1or:<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1-2&nbsp;<\/sup>Yo s\u00e9 que t\u00fa lo puedes todo&nbsp;<br>y que no hay nada que no puedas realizar.&nbsp;<br><sup>3&nbsp;<\/sup>\u00bfQui\u00e9n soy yo para dudar de tu providencia,&nbsp;<br>mostrando as\u00ed mi ignorancia?&nbsp;<br>Yo estaba hablando de cosas que no entiendo,&nbsp;<br>cosas tan maravillosas que no las puedo comprender.&nbsp;<br><sup>4&nbsp;<\/sup>T\u00fa me dijiste: \u00abEscucha, que quiero hablarte;&nbsp;<br>resp\u00f3ndeme a estas preguntas.\u00bb&nbsp;<br><sup>5&nbsp;<\/sup>Hasta ahora, s\u00f3lo de o\u00eddas te conoc\u00eda,&nbsp;<br>pero ahora te veo con mis propios ojos.&nbsp;<br><sup>6&nbsp;<\/sup>Por eso me retracto arrepentido,&nbsp;<br>sentado en el polvo y la ceniza.&nbsp;&nbsp;[\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p><sup>10&nbsp;<\/sup>Despu\u00e9s que Job or\u00f3 por sus amigos, Dios le devolvi\u00f3 su prosperidad anterior, y aun le dio dos veces m\u00e1s de lo que antes ten\u00eda.&nbsp;<sup>11&nbsp;<\/sup>Entonces fueron a visitarlo todos sus hermanos, hermanas y amigos, y todos sus antiguos conocidos, y en su compa\u00f1\u00eda celebraron un banquete en su casa. Le ofrecieron sus condolencias y lo consolaron por todas las calamidades que el Se\u00f1or le hab\u00eda enviado, y cada uno de ellos le dio una cantidad de dinero y un anillo de oro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>12&nbsp;<\/sup>Dios bendijo a Job en sus \u00faltimos a\u00f1os m\u00e1s abundantemente que en los anteriores. Lleg\u00f3 a tener catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas.&nbsp;<sup>13&nbsp;<\/sup>Tambi\u00e9n tuvo catorce hijos y tres hijas.&nbsp;<sup>14&nbsp;<\/sup>A la mayor la llam\u00f3 Jemim\u00e1, a la segunda, Quesi\u00e1 y a la tercera, Queren-hapuc.&nbsp;<sup>15&nbsp;<\/sup>No hab\u00eda en todo el mundo mujeres tan bonitas como las hijas de Job. Su padre las hizo herederas de sus bienes, junto con sus hermanos.&nbsp;<sup>16-17&nbsp;<\/sup>Despu\u00e9s de esto, Job vivi\u00f3 ciento cuarenta a\u00f1os, y muri\u00f3 a una edad muy avanzada, llegando a ver a sus hijos, nietos, bisnietos y tataranietos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Salmo:<\/strong> 34:1-8, (19-22)<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>&nbsp;Bendecir\u00e9 a Dios por siempre; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;su alabanza, siempre en mi boca.<br><sup>2<\/sup>&nbsp;En el Se\u00f1or me gloriar\u00e9; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;que los pobres oigan y se alegren.<br><sup>3<\/sup>&nbsp;Canten conmigo la grandeza de Dios; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;celebremos juntos la gloria de su nombre.<br><sup>4<\/sup>&nbsp;Busqu\u00e9 al Se\u00f1or, y me respondi\u00f3; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;me libr\u00f3 de todos mis temores.<br><sup>5<\/sup>&nbsp;Cont\u00e9mplenlo y reluzcan, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;sin rostros avergonzados.<br><sup>6<\/sup>&nbsp;Este pobre clam\u00f3 y Dios lo escuch\u00f3 *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y me libr\u00f3 de todos mis aprietos.<br><sup>7<\/sup>&nbsp;El \u00e1ngel de Dios rodea a sus devotos *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y los rescatar\u00e1.<br><sup>8<\/sup>&nbsp;Gusten, y vean qu\u00e9 bueno es Dios. *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00a1Dichosos los que en \u00e9l conf\u00edan!<br>[<sup>19<\/sup>&nbsp;El justo sufre muchas aflicciones, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;pero el Se\u00f1or lo librar\u00e1 de todas ellas.<br><sup>20<\/sup>&nbsp;Le guardar\u00e1 todos sus huesos; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;no le quebrar\u00e1n ni uno.<br><sup>21<\/sup>&nbsp;La maldad matar\u00e1 a los malvados *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y quien odia al justo ser\u00e1 castigado.<br><sup>22<\/sup>&nbsp;Dios rescatar\u00e1 la vida de sus siervos *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y no castigar\u00e1 a quienes en \u00e9l conf\u00edan.]<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"#\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\"><strong><strong>Complementarias<\/strong><\/strong><\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<p><strong>Antiguo Testamento:<\/strong> Jerem\u00edas 31:7-9<\/p>\n\n\n\n<p><sup>7\u00a0<\/sup>El Se\u00f1or dice:\u00a0<br>\u00abCanten de gozo y alegr\u00eda por el pueblo de Jacob,\u00a0<br>la principal entre todas las naciones.\u00a0<br>Hagan o\u00edr sus alabanzas y digan:\u00a0<br>\u201cEl Se\u00f1or salv\u00f3 a su pueblo,\u00a0<br>lo que quedaba de Israel.\u201d\u00a0<br><sup>8\u00a0<\/sup>Voy a hacerlos volver del pa\u00eds del norte,\u00a0<br>y a reunirlos del \u00faltimo rinc\u00f3n del mundo.\u00a0<br>Con ellos vendr\u00e1n los ciegos y los cojos,\u00a0<br>las mujeres embarazadas y las que ya dieron a luz;\u00a0<br>\u00a1volver\u00e1 una enorme multitud!\u00a0<br><sup>9\u00a0<\/sup>Vendr\u00e1n orando y llorando.\u00a0<br>Yo los llevar\u00e9 a corrientes de agua,\u00a0<br>por un camino llano, donde no tropiecen.\u00a0<br>Pues soy el padre de Israel,\u00a0<br>y Efra\u00edn es mi hijo mayor.\u00bb\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Salmo:<\/strong> 126<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>&nbsp;Cuando Dios restaur\u00f3 los cautivos de Sion, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;nos pareci\u00f3 como un sue\u00f1o.<br><sup>2<\/sup>&nbsp;Se nos llen\u00f3 la boca de risa *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y la lengua, de cantos de alegr\u00eda.<br><sup>3<\/sup>&nbsp;Entonces se dijo entre los pueblos: *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00ab\u00a1Qu\u00e9 prodigios les ha hecho el Se\u00f1or!\u00bb.<br><sup>4<\/sup>&nbsp;\u00a1Qu\u00e9 prodigios nos hizo Dios! *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00a1Qu\u00e9 j\u00fabilo tenemos!<br><sup>5<\/sup>&nbsp;Restaura, Se\u00f1or, nuestras fortunas, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;como vuelven los arroyos al desierto.<br><sup>6<\/sup>&nbsp;Quienes siembran con l\u00e1grimas *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;cosechar\u00e1n cantando de alegr\u00eda.<br><sup>7<\/sup>&nbsp;Quienes riegan las semillas llorando *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;regresar\u00e1n cantando, cargados de gavillas.<\/p>\n<\/div><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><strong>Nuevo Testamento:<\/strong> Hebreos 7:23-28<\/p>\n\n\n\n<p><sup>23&nbsp;<\/sup>Los otros sacerdotes fueron muchos porque la muerte les imped\u00eda seguir viviendo;&nbsp;<sup>24&nbsp;<\/sup>pero como Jes\u00fas no muere, su oficio sacerdotal no pasa a ning\u00fan otro.&nbsp;<sup>25&nbsp;<\/sup>Por eso puede salvar para siempre a los que se acercan a Dios por medio de \u00e9l, pues vive para siempre, para rogar a Dios por ellos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>26&nbsp;<\/sup>As\u00ed pues, Jes\u00fas es precisamente el Sumo sacerdote que necesit\u00e1bamos. \u00c9l es santo, sin maldad y sin mancha, apartado de los pecadores y puesto m\u00e1s alto que el cielo.&nbsp;<sup>27&nbsp;<\/sup>No es como los otros sumos sacerdotes, que tienen que matar animales y ofrecerlos cada d\u00eda en sacrificio, primero por sus propios pecados y luego por los pecados del pueblo. Por el contrario, Jes\u00fas ofreci\u00f3 el sacrificio una sola vez y para siempre, cuando se ofreci\u00f3 a s\u00ed mismo.&nbsp;<sup>28&nbsp;<\/sup>La ley de Mois\u00e9s nombra como Sumos sacerdotes a hombres imperfectos; pero el juramento de Dios, que fue hecho despu\u00e9s de la ley, nombra sumo sacerdote a su Hijo, quien ha sido hecho perfecto para siempre.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Evangelio:<\/strong> Marcos 10:46-52<\/p>\n\n\n\n<p><sup>46&nbsp;<\/sup>Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos&nbsp;llegaron a Jeric\u00f3. Y cuando Jes\u00fas ya sal\u00eda de la ciudad, seguido de sus disc\u00edpulos y de mucha gente, un mendigo ciego llamado Bartimeo, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino.&nbsp;<sup>47&nbsp;<\/sup>Al o\u00edr que era Jes\u00fas de Nazaret, el ciego comenz\u00f3 a gritar: \u2014\u00a1Jes\u00fas, Hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>48&nbsp;<\/sup>Muchos lo reprend\u00edan para que se callara, pero \u00e9l gritaba m\u00e1s todav\u00eda: \u2014\u00a1Hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>49&nbsp;<\/sup>Entonces Jes\u00fas se detuvo, y dijo: \u2014Ll\u00e1menlo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Llamaron al ciego, dici\u00e9ndole: \u2014\u00c1nimo, lev\u00e1ntate; te est\u00e1 llamando.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>50&nbsp;<\/sup>El ciego arroj\u00f3 su capa, y dando un salto se acerc\u00f3 a Jes\u00fas,&nbsp;<sup>51&nbsp;<\/sup>que le pregunt\u00f3: \u2014\u00bfQu\u00e9 quieres que haga por ti?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El ciego le contest\u00f3: \u2014Maestro, quiero recobrar la vista.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>52&nbsp;<\/sup>Jes\u00fas le dijo: \u2014Puedes irte; por tu fe has sido sanado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En aquel mismo instante el ciego recobr\u00f3 la vista, y sigui\u00f3 a Jes\u00fas por el camino.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-mas-recursos-para-propio-25b\"><strong>M\u00e1s recursos para Propio 25B<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link has-blue-background-color has-background wp-element-button\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermones-que-iluminan\/propio-25b\/\">Sermones<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link has-blue-background-color has-background wp-element-button\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/estudio-biblico\/propio-25b\/\">Estudio B\u00edblico<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"class_list":["post-212286","lectionary","type-lectionary","status-publish","hentry"],"acf":{"lectionary_cycle":["B"],"lectionary_type":"revised-common-lectionary","lectionary_date":"2021-10-24","lectionary_date_month":"10","lectionary_date_day":"24","drupal_id":"128930","lectionary_language":"en","lectionary_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Vig\u00e9simo tercero Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-25b\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Vig\u00e9simo tercero Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Propio 25 La Colecta: Dios de poder y vida eterna: haz crecer en nosotros los dones de fe, esperanza y caridad; y, para obtener tus promesas, inspira en nosotros el amor por tus mandatos; por Jesucristo nuestro Se\u00f1or, que contigo y el Esp\u00edritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. 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