{"id":218631,"date":"2011-07-05T18:43:37","date_gmt":"2011-07-05T18:43:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/lectionary\/proper-28b\/"},"modified":"2026-03-26T16:26:47","modified_gmt":"2026-03-26T20:26:47","slug":"propio-28b","status":"publish","type":"lectionary","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-28b\/","title":{"rendered":"Vig\u00e9simo sexto Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Propio 28<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Colecta:<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Bendito Dios, que mandaste escribir las sagradas Escrituras para instruirnos: Haznos o\u00edr, leer, aprender, recordar y digerirlas de tal manera que abracemos y nos aferremos siempre a la esperanza de la vida eterna que nos diste en Jesucristo, nuestro Salvador; que contigo y el Esp\u00edritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs\" data-active-tab=\"0\"><ul class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-links\"><\/ul>\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"#\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\"><strong><strong>Semicontinuas<\/strong><\/strong><\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<p><strong>Antiguo Testamento:<\/strong> 1 Samuel 1:4-20<\/p>\n\n\n\n<p><sup>4&nbsp;<\/sup>Cuando Elcan\u00e1 ofrec\u00eda el sacrificio, daba su raci\u00f3n correspondiente a Penin\u00e1 y a todos los hijos e hijas de ella,&nbsp;<sup>5&nbsp;<\/sup>pero a Ana le daba una raci\u00f3n especial, porque la amaba mucho, a pesar de que el Se\u00f1or le hab\u00eda impedido tener hijos.&nbsp;<sup>6&nbsp;<\/sup>Por esto Penin\u00e1, que era su rival, la molestaba y se burlaba de ella, humill\u00e1ndola porque el Se\u00f1or la hab\u00eda hecho est\u00e9ril.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>7&nbsp;<\/sup>Cada a\u00f1o, cuando iban al templo del Se\u00f1or, Penin\u00e1 la molestaba de este modo; por eso Ana lloraba y no com\u00eda.&nbsp;<sup>8&nbsp;<\/sup>Entonces le dec\u00eda Elcan\u00e1, su marido: \u00abAna, \u00bfpor qu\u00e9 lloras? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s triste y no comes? \u00bfAcaso no soy para ti mejor que diez hijos?\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>9&nbsp;<\/sup>En cierta ocasi\u00f3n, estando en Sil\u00f3, Ana se levant\u00f3 despu\u00e9s de la comida. El sacerdote El\u00ed estaba sentado en un sill\u00f3n, cerca de la puerta de entrada del templo del Se\u00f1or.&nbsp;<sup>10&nbsp;<\/sup>Y Ana, llorando y con el alma llena de amargura, se puso a orar al Se\u00f1or&nbsp;<sup>11&nbsp;<\/sup>y le hizo esta promesa: \u00abSe\u00f1or todopoderoso: Si te dignas contemplar la aflicci\u00f3n de esta sierva tuya, y te acuerdas de m\u00ed y me concedes un hijo, yo lo dedicar\u00e9 toda su vida a tu servicio, y en se\u00f1al de esa dedicaci\u00f3n no se le cortar\u00e1 el pelo.\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>12&nbsp;<\/sup>Como Ana estuvo orando largo rato ante el Se\u00f1or, El\u00ed se fij\u00f3 en su boca;&nbsp;<sup>13&nbsp;<\/sup>pero ella oraba mentalmente. No se escuchaba su voz; s\u00f3lo se mov\u00edan sus labios. El\u00ed crey\u00f3 entonces que estaba borracha,&nbsp;<sup>14&nbsp;<\/sup>y le dijo: \u2014\u00bfHasta cu\u00e1ndo vas a estar borracha? \u00a1Deja ya el vino!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>15&nbsp;<\/sup>\u2014No es eso, se\u00f1or \u2014contest\u00f3 Ana\u2014. No es que haya bebido vino ni ninguna bebida fuerte, sino que me siento angustiada y estoy desahogando mi pena delante del Se\u00f1or.&nbsp;<sup>16&nbsp;<\/sup>No piense usted que soy una mala mujer, sino que he estado orando todo este tiempo porque estoy preocupada y afligida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>17&nbsp;<\/sup>\u2014Vete en paz \u2014le contest\u00f3 El\u00ed\u2014, y que el Dios de Israel te conceda lo que le has pedido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>18&nbsp;<\/sup>\u2014Much\u00edsimas gracias \u2014contest\u00f3 ella.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Luego Ana regres\u00f3 por donde hab\u00eda venido, y fue a comer, y nunca m\u00e1s volvi\u00f3 a estar triste.&nbsp;<sup>19&nbsp;<\/sup>A la ma\u00f1ana siguiente madrugaron y, despu\u00e9s de adorar al Se\u00f1or, regresaron a su casa en Ram\u00e1. Despu\u00e9s Elcan\u00e1 se uni\u00f3 con su esposa Ana, y el Se\u00f1or tuvo presente la petici\u00f3n que ella le hab\u00eda hecho.&nbsp;<sup>20&nbsp;<\/sup>As\u00ed Ana qued\u00f3 embarazada, y cuando se cumpli\u00f3 el tiempo dio a luz un hijo y le puso por nombre Samuel, porque se lo hab\u00eda pedido al Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Salmo:<\/strong> 1 Samuel 2:1-10<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1&nbsp;<\/sup>Y Ana or\u00f3 de esta manera:&nbsp;<br>\u00abSe\u00f1or, yo me alegro en ti de coraz\u00f3n&nbsp;<br>porque t\u00fa me das nuevas fuerzas.&nbsp;<br>Puedo hablar contra mis enemigos&nbsp;<br>porque t\u00fa me has ayudado.&nbsp;<br>\u00a1Estoy alegre!&nbsp;<br><sup>2&nbsp;<\/sup>\u00a1Nadie es santo como t\u00fa, Se\u00f1or!&nbsp;<br>\u00a1Nadie protege como t\u00fa, Dios nuestro!&nbsp;<br>\u00a1Nadie hay fuera de ti!&nbsp;<br><sup>3&nbsp;<\/sup>Que nadie hable con orgullo,&nbsp;<br>que nadie se jacte demasiado,&nbsp;<br>porque el Se\u00f1or es el Dios que todo lo sabe,&nbsp;<br>y \u00e9l pesa y juzga lo que hace el hombre.&nbsp;<br><sup>4&nbsp;<\/sup>\u00c9l destruye los arcos de los poderosos,&nbsp;<br>y reviste de poder a los d\u00e9biles;&nbsp;<br><sup>5&nbsp;<\/sup>los que antes ten\u00edan de sobra,&nbsp;<br>ahora se alquilan por un pedazo de pan;&nbsp;<br>pero los que ten\u00edan hambre,&nbsp;<br>ahora ya no la tienen.&nbsp;<br>La mujer que no pod\u00eda tener hijos,&nbsp;<br>ha dado a luz siete veces;&nbsp;<br>pero la que ten\u00eda muchos hijos,&nbsp;<br>ahora est\u00e1 completamente marchita.&nbsp;<br><sup>6&nbsp;<\/sup>El Se\u00f1or quita la vida y la da;&nbsp;<br>nos hace bajar al sepulcro&nbsp;<br>y de \u00e9l nos hace subir.&nbsp;<br><sup>7&nbsp;<\/sup>El Se\u00f1or nos hace pobres o ricos;&nbsp;<br>nos hace caer y nos levanta.&nbsp;<br><sup>8&nbsp;<\/sup>Dios levanta del suelo al pobre&nbsp;<br>y saca del basurero al mendigo,&nbsp;<br>para sentarlo entre grandes hombres&nbsp;<br>y hacerle ocupar un lugar de honor;&nbsp;<br>porque el Se\u00f1or es el due\u00f1o&nbsp;<br>de las bases de la tierra,&nbsp;<br>y sobre ellas coloc\u00f3 el mundo.&nbsp;<br><sup>9&nbsp;<\/sup>\u00c9l cuida los pasos de sus fieles,&nbsp;<br>pero los malvados mueren en la oscuridad,&nbsp;<br>porque nadie triunfa por la fuerza.&nbsp;<br><sup>10&nbsp;<\/sup>El Se\u00f1or har\u00e1 pedazos a sus enemigos,&nbsp;<br>y desde el cielo enviar\u00e1 truenos contra ellos.&nbsp;<br>El Se\u00f1or juzgar\u00e1 al mundo entero;&nbsp;<br>dar\u00e1 poder al rey que ha escogido&nbsp;<br>y har\u00e1 crecer su poder.\u00bb&nbsp;<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"#\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\"><strong><strong>Complementarias<\/strong><\/strong><\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<p><strong>Antiguo Testamento:<\/strong> Daniel 12:1-3<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que est\u00e1 inscrito en el libro de la verdad, como revelado a Daniel:<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1&nbsp;<\/sup>\u00ab\u201cEn ese momento aparecer\u00e1 Miguel, el gran \u00e1ngel protector que defiende a tu pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bb\u201dSer\u00e1 un momento angustioso,&nbsp;<br>un momento como no ha habido otro&nbsp;<br>desde que existen las naciones.&nbsp;<br>Cuando ese momento llegue,&nbsp;<br>se salvar\u00e1n todos los de tu pueblo&nbsp;<br>que tienen su nombre escrito en el libro.&nbsp;<br><sup>2&nbsp;<\/sup>Muchos de los que duermen en la tumba, despertar\u00e1n:&nbsp;<br>unos para vivir eternamente,&nbsp;<br>y otros para la verg\u00fcenza y el horror eternos.&nbsp;<br><sup>3&nbsp;<\/sup>Los hombres sabios,&nbsp;<br>los que guiaron a muchos por el camino recto,&nbsp;<br>brillar\u00e1n como la b\u00f3veda celeste;&nbsp;<br>\u00a1brillar\u00e1n por siempre, como las estrellas!\u201d\u00bb&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Salmo:<\/strong> 16<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>&nbsp;Gu\u00e1rdame, Dios, que en ti me refugio; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A Dios le dije \u00abT\u00fa eres mi Dios<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y para m\u00ed, no hay mejor bien.<br><sup>2<\/sup>&nbsp;Me deleito en los justos de la tierra, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;en los m\u00e1s excelentes de este pueblo.<br><sup>3<\/sup>&nbsp;Pero los que corren en busca de otros dioses *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;padecer\u00e1n numerosas aflicciones.<br><sup>4<\/sup>&nbsp;No ofrecer\u00e9 la sangre de sus sacrificios *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;ni invocar\u00e1n mis labios a sus dioses.<br><sup>5<\/sup>&nbsp;T\u00fa, Se\u00f1or, eres mi copa y mi heredad; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;t\u00fa eres quien sostiene mi destino.<br><sup>6<\/sup>&nbsp;Mi heredad es una tierra hermosa *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y poseo una herencia deleitable.<br><sup>7<\/sup>&nbsp;Bendecir\u00e9 a Dios, que me aconseja; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;noche tras noche me instruye el coraz\u00f3n.<br><sup>8<\/sup>&nbsp;He puesto a Dios siempre por delante; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;con Dios a mi lado, no puedo tropezar.<br><sup>9<\/sup>&nbsp;Mi coraz\u00f3n, pues, goza y mi alma se deleita; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;mi cuerpo descansa esperanzado.<br><sup>10<\/sup>&nbsp;Pues no has de abandonarme en el sepulcro *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;ni dejar\u00e1s que tu santo vea el abismo.<br><sup>11<\/sup>&nbsp;Me mostrar\u00e1s el sendero de la vida; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;en tu presencia hay plenitud de gozo<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y a tu diestra, deleites incontables.<\/p>\n<\/div><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><strong>Nuevo Testamento:<\/strong> Hebreos 10:11-14 (15-18) 19-25<\/p>\n\n\n\n<p><sup>11&nbsp;<\/sup>Todo sacerdote jud\u00edo oficia cada d\u00eda y sigue ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, aunque \u00e9stos nunca pueden quitar los pecados.&nbsp;<sup>12&nbsp;<\/sup>Pero Jesucristo ofreci\u00f3 por los pecados un solo sacrificio para siempre, y luego se sent\u00f3 a la derecha de Dios.&nbsp;<sup>13&nbsp;<\/sup>All\u00ed est\u00e1 esperando hasta que Dios haga de sus enemigos el estrado de sus pies,&nbsp;<sup>14&nbsp;<\/sup>porque por medio de una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los que han sido consagrados a Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>[<sup>15&nbsp;<\/sup>Y el Esp\u00edritu Santo nos lo confirma, al decir:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>16&nbsp;<\/sup>\u00abLa alianza que har\u00e9 con ellos&nbsp;<br>despu\u00e9s de aquellos d\u00edas,&nbsp;<br>ser\u00e1 \u00e9sta, dice el Se\u00f1or:&nbsp;<br>Pondr\u00e9 mis leyes en su coraz\u00f3n&nbsp;<br>y las escribir\u00e9 en su mente.&nbsp;<br><sup>17&nbsp;<\/sup>Y no me acordar\u00e9 m\u00e1s de sus pecados y maldades.\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>18&nbsp;<\/sup>As\u00ed pues, cuando los pecados han sido perdonados, ya no hay necesidad de m\u00e1s ofrendas por el pecado.]&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>19&nbsp;<\/sup>Hermanos, ahora podemos entrar con toda libertad en el santuario gracias a la sangre de Jes\u00fas,&nbsp;<sup>20&nbsp;<\/sup>siguiendo el nuevo camino de vida que \u00e9l nos abri\u00f3 a trav\u00e9s del velo, es decir, a trav\u00e9s de su propio cuerpo.&nbsp;<sup>21&nbsp;<\/sup>Tenemos un gran sacerdote al frente de la casa de Dios.&nbsp;<sup>22&nbsp;<\/sup>Por eso, acerqu\u00e9monos a Dios con coraz\u00f3n sincero y con una fe completamente segura, limpios nuestros corazones de mala conciencia y lavados nuestros cuerpos con agua pura.&nbsp;<sup>23&nbsp;<\/sup>Manteng\u00e1monos firmes, sin dudar, en la esperanza de la fe que profesamos, porque Dios cumplir\u00e1 la promesa que nos ha hecho.&nbsp;<sup>24&nbsp;<\/sup>Busquemos la manera de ayudarnos unos a otros a tener m\u00e1s amor y a hacer el bien.&nbsp;<sup>25&nbsp;<\/sup>No dejemos de asistir a nuestras reuniones, como hacen algunos, sino anim\u00e9monos unos a otros; y tanto m\u00e1s cuanto que vemos que el d\u00eda del Se\u00f1or se acerca.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Evangelio:<\/strong> Marcos 13:1-8<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1&nbsp;<\/sup>Al salir Jes\u00fas del templo, uno de sus disc\u00edpulos le dijo: \u2014\u00a1Maestro, mira qu\u00e9 piedras y qu\u00e9 edificios!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>2&nbsp;<\/sup>Jes\u00fas le contest\u00f3: \u2014\u00bfVes estos grandes edificios? Pues no va a quedar de ellos ni una piedra sobre otra. Todo ser\u00e1 destruido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>3&nbsp;<\/sup>Luego se fueron al Monte de los Olivos, que est\u00e1 frente al templo. Jes\u00fas se sent\u00f3, y Pedro, Santiago, Juan y Andr\u00e9s le preguntaron aparte&nbsp;<sup>4&nbsp;<\/sup>cu\u00e1ndo iba a ocurrir esto y cu\u00e1l ser\u00eda la se\u00f1al de que todo esto estar\u00eda para llegar a su t\u00e9rmino.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5&nbsp;<\/sup>Jes\u00fas les contest\u00f3: \u00abTengan cuidado de que nadie los enga\u00f1e.&nbsp;<sup>6&nbsp;<\/sup>Porque vendr\u00e1n muchos haci\u00e9ndose pasar por m\u00ed. Dir\u00e1n: \u201cYo soy\u201d, y enga\u00f1ar\u00e1n a mucha gente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>7&nbsp;<\/sup>\u00bbCuando ustedes tengan noticias de que hay guerras aqu\u00ed y all\u00e1, no se asusten. As\u00ed tiene que ocurrir; sin embargo, a\u00fan no ser\u00e1 el fin.&nbsp;<sup>8&nbsp;<\/sup>Porque una naci\u00f3n pelear\u00e1 contra otra y un pa\u00eds har\u00e1 guerra contra otro; y habr\u00e1 terremotos en muchos lugares, y habr\u00e1 hambres. Eso apenas ser\u00e1 el comienzo de los dolores.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-mas-recursos-para-propio-28b\"><strong>M\u00e1s recursos para Propio 28B<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link has-blue-background-color has-background wp-element-button\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermones-que-iluminan\/propio-28b\/\">Sermones<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link has-blue-background-color has-background wp-element-button\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/estudio-biblico\/propio-28b\/\">Estudio B\u00edblico<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"class_list":["post-218631","lectionary","type-lectionary","status-publish","hentry"],"acf":{"lectionary_cycle":["B"],"lectionary_type":"revised-common-lectionary","lectionary_date":"2021-11-14","lectionary_date_month":"11","lectionary_date_day":"14","drupal_id":"128972","lectionary_language":"en","lectionary_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Vig\u00e9simo sexto Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s &#8211; 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