{"id":224151,"date":"2011-07-05T18:43:34","date_gmt":"2011-07-05T18:43:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/lectionary\/easter-3c\/"},"modified":"2023-05-30T16:36:27","modified_gmt":"2023-05-30T20:36:27","slug":"pascua-3c","status":"publish","type":"lectionary","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/pascua-3c\/","title":{"rendered":"Tercer Domingo de Pascua"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La Colecta:<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Oh Dios, cuyo bendito Hijo se dio a conocer a sus disc\u00edpulos en la fracci\u00f3n del pan: Abre los ojos de nuestra fe, para que podamos contemplarle en toda su obra redentora; quien vive y reina contigo, en la unidad del Esp\u00edritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Primera Lectura:<\/strong> Hechos 9:1-6,(7-20)<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>&nbsp;Mientras tanto, Saulo no dejaba de amenazar de muerte a los creyentes en el Se\u00f1or. Por eso, se present\u00f3 al sumo sacerdote,&nbsp;<sup>2<\/sup>&nbsp;y le pidi\u00f3 cartas de autorizaci\u00f3n para ir a las sinagogas de Damasco, a buscar a los que segu\u00edan el Nuevo Camino, tanto hombres como mujeres, y llevarlos presos a Jerusal\u00e9n.&nbsp;<sup>3<\/sup>&nbsp;Pero cuando ya se encontraba cerca de la ciudad de Damasco, una luz que ven\u00eda del cielo brill\u00f3 de repente a su alrededor.&nbsp;<sup>4<\/sup>&nbsp;Saulo cay\u00f3 al suelo, y oy\u00f3 una voz que le dec\u00eda: \u00abSaulo, Saulo, \u00bfpor qu\u00e9 me persigues?\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5<\/sup>&nbsp;Saulo pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres, Se\u00f1or?\u00bb La voz le contest\u00f3: \u00abYo soy Jes\u00fas, el mismo a quien est\u00e1s persiguiendo.&nbsp;<sup>6<\/sup>&nbsp;Lev\u00e1ntate y entra en la ciudad; all\u00ed te dir\u00e1n lo que debes hacer.\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>7<\/sup>&nbsp;[Los que viajaban con Saulo estaban muy asustados, porque hab\u00edan o\u00eddo la voz pero no hab\u00edan visto a nadie.&nbsp;<sup>8<\/sup>&nbsp;Luego, Saulo se levant\u00f3 del suelo; pero cuando abri\u00f3 los ojos, no pod\u00eda ver. As\u00ed que lo tomaron de la mano y lo llevaron a Damasco.&nbsp;<sup>9<\/sup>&nbsp;All\u00ed estuvo tres d\u00edas sin ver, y sin comer ni beber nada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>10<\/sup>&nbsp;En Damasco viv\u00eda un creyente que se llamaba Anan\u00edas, a quien el Se\u00f1or se le present\u00f3 en una visi\u00f3n y le dijo: \u00ab\u00a1Anan\u00edas!\u00bb \u00c9l contest\u00f3: \u00abAqu\u00ed estoy, Se\u00f1or.\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>11<\/sup>&nbsp;El Se\u00f1or le dijo: \u00abLev\u00e1ntate y vete a la calle llamada Derecha, y en la casa de Judas pregunta por un hombre de Tarso que se llama Saulo. Est\u00e1 orando,&nbsp;<sup>12<\/sup>&nbsp;y en una visi\u00f3n ha visto a uno llamado Anan\u00edas que entra y pone sus manos sobre \u00e9l para que pueda ver de nuevo.\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>13<\/sup>&nbsp;Al o\u00edr esto, Anan\u00edas dijo: \u00abSe\u00f1or, muchos me han hablado de ese hombre y de todos los males que ha causado en Jerusal\u00e9n a tu pueblo santo.&nbsp;<sup>14<\/sup>&nbsp;Y ahora ha venido aqu\u00ed, con autorizaci\u00f3n de los jefes de los sacerdotes, a llevarse presos a todos los que invocan tu nombre.\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>15<\/sup>&nbsp;Pero el Se\u00f1or le dijo: \u00abVe, porque he escogido a ese hombre para que hable de m\u00ed a la gente de otras naciones, y a sus reyes, y tambi\u00e9n a los israelitas.&nbsp;<sup>16<\/sup>&nbsp;Yo le mostrar\u00e9 lo mucho que tiene que sufrir por mi causa.\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>17<\/sup>&nbsp;Anan\u00edas fue a la casa donde estaba Saulo. Al entrar, puso sus manos sobre \u00e9l, y le dijo: \u2014Hermano Saulo, el Se\u00f1or Jes\u00fas, el que se te apareci\u00f3 en el camino por donde ven\u00edas, me ha mandado para que recobres la vista y quedes lleno del Esp\u00edritu Santo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>18<\/sup>&nbsp;Al momento cayeron de los ojos de Saulo una especie de escamas, y recobr\u00f3 la vista. Entonces se levant\u00f3 y fue bautizado.&nbsp;<sup>19<\/sup>&nbsp;Despu\u00e9s comi\u00f3 y recobr\u00f3 las fuerzas, y se qued\u00f3 algunos d\u00edas con los creyentes que viv\u00edan en Damasco.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>20<\/sup>&nbsp;Luego Saulo comenz\u00f3 a proclamar en las sinagogas que Jes\u00fas es el Hijo de Dios.]<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Salmo:<\/strong> 30<\/p>\n\n\n\n<p><sup>&nbsp;&nbsp;1<\/sup>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Te ensalzar\u00e9, oh Se\u00f1or, porque me has alzado, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y no permitiste que mis enemigos triunfaran sobre m\u00ed.<br><sup>&nbsp;&nbsp;2<\/sup>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Oh Se\u00f1or Dios m\u00edo, a ti clam\u00e9, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y t\u00fa me sanaste.<br><sup>&nbsp;&nbsp;3<\/sup>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Oh Se\u00f1or, me sacaste del abismo; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;me hiciste revivir, para que no descendiese a la sepultura.<br><sup>&nbsp;&nbsp;4<\/sup>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Canten al Se\u00f1or, ustedes sus fieles, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y celebren su santo Nombre;<br><sup>&nbsp;&nbsp;5<\/sup>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Porque s\u00f3lo un momento dura su ira, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;pero su favor toda la vida.<br><sup>&nbsp;&nbsp;6<\/sup>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Aunque al anochecer nos visite el llanto, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;en la ma\u00f1ana vendr\u00e1 la alegr\u00eda.<br><sup>&nbsp;&nbsp;7<\/sup>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Dije yo en mi comodidad, \u201cNo ser\u00e9 jam\u00e1s conmovido; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;t\u00fa, oh Se\u00f1or, con tu favor me afirmaste como monte fuerte\u201d.<br><sup>&nbsp;&nbsp;8<\/sup>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Luego escondiste tu rostro, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y fui muy turbado.<br><sup>&nbsp;&nbsp;9<\/sup>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A ti, oh Se\u00f1or, clam\u00e9, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y a mi Soberano supliqu\u00e9, diciendo:<br><sup>10<\/sup>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u201c\u00bfQu\u00e9 provecho hay en mi muerte, cuando yo descienda a la fosa? *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfTe alabar\u00e1 el polvo? \u00bfAnunciar\u00e1 tu fidelidad?<br><sup>11<\/sup>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Escucha, oh Se\u00f1or, y ten misericordia de m\u00ed; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;oh Se\u00f1or s\u00e9 t\u00fa mi ayudador.\u201d<br><sup>12<\/sup>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Has cambiado mi lamento en danzas; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;me has quitado el luto, y me has vestido de fiesta.<br><sup>13<\/sup>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Por tanto a ti canta mi coraz\u00f3n, y no llora m\u00e1s; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;oh Se\u00f1or Dios m\u00edo, te dar\u00e9 gracias para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Segunda Lectura:<\/strong> Apocalipsis 5:11-14<\/p>\n\n\n\n<p><sup>11<\/sup>&nbsp;Luego mir\u00e9, y o\u00ed la voz de muchos \u00e1ngeles que estaban alrededor del trono, de los seres vivientes y de los ancianos. Hab\u00eda millones y millones de ellos,&nbsp;<sup>12<\/sup>&nbsp;y dec\u00edan con fuerte voz:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00a1El Cordero que fue sacrificado&nbsp;<br>es digno de recibir el poder y la riqueza,&nbsp;<br>la sabidur\u00eda y la fuerza,&nbsp;<br>el honor, la gloria y la alabanza!\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>13<\/sup>&nbsp;Y o\u00ed tambi\u00e9n que todas las cosas creadas por Dios en el cielo, en la tierra, debajo de la tierra y en el mar, dec\u00edan:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00a1Al que est\u00e1 sentado en el trono y al Cordero,&nbsp;<br>sean dados la alabanza, el honor, la gloria y el poder&nbsp;<br>por todos los siglos!\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>14<\/sup>&nbsp;Los cuatro seres vivientes respond\u00edan: \u00ab\u00a1Am\u00e9n!\u00bb Y los veinticuatro ancianos se pusieron de rodillas y adoraron.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Evangelio:<\/strong> Juan 21:1-19<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>&nbsp;Despu\u00e9s de esto, Jes\u00fas se apareci\u00f3 otra vez a sus disc\u00edpulos, a orillas del Lago de Tiberias. Sucedi\u00f3 de esta manera:&nbsp;<sup>2<\/sup>&nbsp;Estaban juntos Sim\u00f3n Pedro, Tom\u00e1s, al que llamaban el Gemelo, Natanael, que era de Can\u00e1 de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos disc\u00edpulos de Jes\u00fas.&nbsp;<sup>3<\/sup>&nbsp;Sim\u00f3n Pedro les dijo: \u2014Voy a pescar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ellos contestaron: \u2014Nosotros tambi\u00e9n vamos contigo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fueron, pues, y subieron a una barca; pero aquella noche no pescaron nada.&nbsp;<sup>4<\/sup>&nbsp;Cuando comenzaba a amanecer, Jes\u00fas se apareci\u00f3 en la orilla, pero los disc\u00edpulos no sab\u00edan que era \u00e9l.&nbsp;<sup>5<\/sup>&nbsp;Jes\u00fas les pregunt\u00f3: \u2014Muchachos, \u00bfno tienen pescado?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ellos le contestaron: \u2014No.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>6<\/sup>&nbsp;Jes\u00fas les dijo: \u2014Echen la red a la derecha de la barca, y pescar\u00e1n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo hicieron, y despu\u00e9s no pod\u00edan sacar la red por los muchos pescados que ten\u00eda.&nbsp;<sup>7<\/sup>&nbsp;Entonces el disc\u00edpulo a quien Jes\u00fas quer\u00eda mucho, le dijo a Pedro: \u2014\u00a1Es el Se\u00f1or!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Apenas oy\u00f3 Sim\u00f3n Pedro que era el Se\u00f1or, se visti\u00f3, porque estaba sin ropa, y se tir\u00f3 al agua.&nbsp;<sup>8<\/sup>&nbsp;Los otros disc\u00edpulos llegaron a la playa con la barca, arrastrando la red llena de pescados, pues estaban a cien metros escasos de la orilla.&nbsp;<sup>9<\/sup>&nbsp;Al bajar a tierra, encontraron un fuego encendido, con un pescado encima, y pan.&nbsp;<sup>10<\/sup>&nbsp;Jes\u00fas les dijo: \u2014Traigan algunos pescados de los que acaban de sacar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>11<\/sup>&nbsp;Sim\u00f3n Pedro subi\u00f3 a la barca y arrastr\u00f3 hasta la playa la red llena de grandes pescados, ciento cincuenta y tres; y aunque eran tantos, la red no se rompi\u00f3.&nbsp;<sup>12<\/sup>&nbsp;Jes\u00fas les dijo: \u2014Vengan a desayunarse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ninguno de los disc\u00edpulos se atrev\u00eda a preguntarle qui\u00e9n era, porque sab\u00edan que era el Se\u00f1or.&nbsp;<sup>13<\/sup>&nbsp;Luego Jes\u00fas se acerc\u00f3, tom\u00f3 en sus manos el pan y se lo dio a ellos; y lo mismo hizo con el pescado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>14<\/sup>&nbsp;\u00c9sta fue la tercera vez que Jes\u00fas se apareci\u00f3 a sus disc\u00edpulos despu\u00e9s de haber resucitado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>15<\/sup>&nbsp;Terminado el desayuno, Jes\u00fas le pregunt\u00f3 a Sim\u00f3n Pedro: \u2014Sim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme amas m\u00e1s que \u00e9stos?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pedro le contest\u00f3: \u2014S\u00ed, Se\u00f1or, t\u00fa sabes que te quiero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u2014Cuida de mis corderos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>16<\/sup>&nbsp;Volvi\u00f3 a preguntarle: \u2014Sim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme amas?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pedro le contest\u00f3: \u2014S\u00ed, Se\u00f1or, t\u00fa sabes que te quiero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u2014Cuida de mis ovejas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>17<\/sup>&nbsp;Por tercera vez le pregunt\u00f3: \u2014Sim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme quieres?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pedro, triste porque le hab\u00eda preguntado por tercera vez si lo quer\u00eda, le contest\u00f3: \u2014Se\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo: t\u00fa sabes que te quiero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u2014Cuida de mis ovejas.&nbsp;<sup>18<\/sup>&nbsp;Te aseguro que cuando eras m\u00e1s joven, te vest\u00edas para ir a donde quer\u00edas; pero cuando ya seas viejo, extender\u00e1s los brazos y otro te vestir\u00e1, y te llevar\u00e1 a donde no quieras ir.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>19<\/sup>&nbsp;Al decir esto, Jes\u00fas estaba dando a entender de qu\u00e9 manera Pedro iba a morir y a glorificar con su muerte a Dios. Despu\u00e9s le dijo: \u2014\u00a1S\u00edgueme!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>M\u00e1s recursos para Pascua 3C<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link has-blue-background-color has-background wp-element-button\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermones-que-iluminan\/pascua-3c\/\">Sermones<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link has-blue-background-color has-background wp-element-button\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/estudio-biblico\/pascua-3c\/\">Estudio B\u00edblico<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"class_list":["post-224151","lectionary","type-lectionary","status-publish","hentry"],"acf":{"lectionary_cycle":["C"],"lectionary_type":"revised-common-lectionary","lectionary_date":"2019-05-05","lectionary_date_month":"5","lectionary_date_day":"4","drupal_id":"129138","lectionary_language":"en","lectionary_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Tercer Domingo de Pascua &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/pascua-3c\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Tercer Domingo de Pascua\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La Colecta: Oh Dios, cuyo bendito Hijo se dio a conocer a sus disc\u00edpulos en la fracci\u00f3n del pan: Abre los ojos de nuestra fe, para que podamos contemplarle en toda su obra redentora; quien vive y reina contigo, en la unidad del Esp\u00edritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. 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