{"id":236375,"date":"2011-07-05T18:43:20","date_gmt":"2011-07-05T18:43:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/lectionary\/proper-19a\/"},"modified":"2026-02-11T10:44:27","modified_gmt":"2026-02-11T15:44:27","slug":"propio-19a","status":"publish","type":"lectionary","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-19a\/","title":{"rendered":"Decimosexto Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Propio 19<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Colecta:<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Dios omnipotente, sin tu ayuda, nunca podr\u00edamos complacerte; concede, por tu gran misericordia, que tu Esp\u00edritu dirija y gobierne nuestros corazones en todo lo que hagamos; por Jesucristo nuestro Se\u00f1or, que contigo y el Esp\u00edritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs\" data-active-tab=\"0\"><ul class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-links\"><\/ul>\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"#\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\"><strong><strong>Semicontinuas<\/strong><\/strong><\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<p><strong>Antiguo Testamento:<\/strong> \u00c9xodo 14:19-31<\/p>\n\n\n\n<p><sup>19<\/sup>&nbsp;En ese momento el \u00e1ngel de Dios y la columna de nube, que marchaban al frente de los israelitas, cambiaron de lugar y se pusieron detr\u00e1s de ellos.&nbsp;<sup>20<\/sup>&nbsp;As\u00ed la columna de nube qued\u00f3 entre el ej\u00e9rcito egipcio y los israelitas; para los egipcios era una nube oscura, pero a los israelitas los alumbraba. Por eso los egipcios no pudieron alcanzar a los israelitas en toda la noche.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>21<\/sup>&nbsp;Mois\u00e9s extendi\u00f3 su brazo sobre el mar, y el Se\u00f1or envi\u00f3 un fuerte viento del este que sopl\u00f3 durante toda la noche y parti\u00f3 el mar en dos. As\u00ed el Se\u00f1or convirti\u00f3 el mar en tierra seca,&nbsp;<sup>22<\/sup>&nbsp;y por tierra seca lo cruzaron los israelitas, entre dos murallas de agua, una a la derecha y otra a la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>23<\/sup>&nbsp;Toda la caballer\u00eda y los carros del fara\u00f3n entraron detr\u00e1s de ellos, y los persiguieron hasta la mitad del mar;&nbsp;<sup>24<\/sup>&nbsp;pero a la madrugada el Se\u00f1or mir\u00f3 de tal manera al ej\u00e9rcito de los egipcios, desde la columna de fuego y de nube, que provoc\u00f3 un gran desorden entre ellos;&nbsp;<sup>25<\/sup>&nbsp;descompuso adem\u00e1s las ruedas de sus carros, de modo que apenas pod\u00edan avanzar. Entonces los egipcios dijeron: \u2014Huyamos de los israelitas, pues el Se\u00f1or pelea a favor de ellos y contra nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>26<\/sup>&nbsp;Pero el Se\u00f1or le dijo a Mois\u00e9s: \u2014Extiende tu brazo sobre el mar, para que el agua regrese y caiga sobre los egipcios, y sobre sus carros y caballer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>27<\/sup>&nbsp;Mois\u00e9s extendi\u00f3 su brazo sobre el mar y, al amanecer, el agua volvi\u00f3 a su cauce normal. Cuando los egipcios trataron de huir, se toparon con el mar, y as\u00ed el Se\u00f1or los hundi\u00f3 en \u00e9l.&nbsp;<sup>28<\/sup>&nbsp;Al volver el agua a su cauce normal, cubri\u00f3 los carros y la caballer\u00eda, y todo el ej\u00e9rcito que hab\u00eda entrado en el mar para perseguir a los israelitas. Ni un solo soldado del fara\u00f3n qued\u00f3 vivo.&nbsp;<sup>29<\/sup>&nbsp;Sin embargo, los israelitas cruzaron el mar por tierra seca, entre dos murallas de agua, una a la derecha y otra a la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>30<\/sup>&nbsp;En aquel d\u00eda el Se\u00f1or salv\u00f3 a los israelitas del poder de los egipcios, y los israelitas vieron los cad\u00e1veres de los egipcios a la orilla del mar.&nbsp;<sup>31<\/sup>&nbsp;Al ver los israelitas el gran poder que el Se\u00f1or hab\u00eda desplegado contra Egipto, mostraron reverencia ante el Se\u00f1or y tuvieron confianza en \u00e9l y en su siervo Mois\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Salmo:<\/strong> Salmo 114 o \u00c9xodo 15:1b-11,20-21<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>&nbsp;\u00a1Aleluya!<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando Israel parti\u00f3 de Egipto *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y sali\u00f3 de un pueblo ajeno,<br><sup>2<\/sup>&nbsp;Jud\u00e1 se convirti\u00f3 en santuario de Dios *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;e Israel, en tierra de su dominio.<br><sup>3<\/sup>&nbsp;El mar lo vio y huy\u00f3; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;el Jord\u00e1n se volvi\u00f3 atr\u00e1s.<br><sup>4<\/sup>&nbsp;Las cerros brincaron como ovejas; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;los montes, como corderitos.<br><sup>5<\/sup>&nbsp;\u00bfQu\u00e9 te pas\u00f3, mar, que huiste? *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfY a ti, Jord\u00e1n, que te volviste atr\u00e1s?<br><sup>6<\/sup>&nbsp;Cerros, \u00bfpor qu\u00e9 brincaron como ovejas? *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Montes, \u00bfpor qu\u00e9 bailaron como corderitos?<br><sup>7<\/sup>&nbsp;Tiembla, tierra, ante el Se\u00f1or, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;ante el Dios de Jacob,<br><sup>8<\/sup>&nbsp;que de la roca sac\u00f3 un arroyo *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y de la dura piedra, un manantial.<\/p>\n\n\n\n<p><em>o<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCantar\u00e9 en honor del Se\u00f1or, que tuvo un triunfo maravilloso *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; al hundir en el mar caballos y jinetes.<br>Mi canto es al Se\u00f1or, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; quien es mi fuerza y salvaci\u00f3n.<br>\u00c9l es mi Dios, y he de alabarlo; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; es el Dios de mi padre, y he de enaltecerlo.<br>El Se\u00f1or es un gran guerrero. *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El Se\u00f1or, \u00a1\u00e9se es su nombre!<br>El Se\u00f1or hundi\u00f3 en el mar los carros y el ej\u00e9rcito del fara\u00f3n; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00a1sus mejores oficiales se ahogaron en el Mar Rojo!<br>Cayeron hasta el fondo, como piedras, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y el mar profundo los cubri\u00f3.<br>Oh, Se\u00f1or, fue tu mano derecha, fuerte y poderosa, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; la que destroz\u00f3 al enemigo.<br>Con tu gran poder aplastaste a los que se enfrentaron contigo; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; se encendi\u00f3 tu enojo, y ellos ardieron como paja.<br>Soplaste con furia, y el agua se amonton\u00f3; las olas se levantaron como un muro; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00a1el centro del mar profundo se qued\u00f3 inm\u00f3vil!<br>El enemigo hab\u00eda pensado: \u201cLos voy a perseguir hasta alcanzarlos,<br>y voy a repartir lo que les quite hasta quedar satisfecho. *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sacar\u00e9 la espada, y mi brazo los destruir\u00e1.\u201d<br>Pero soplaste, y el mar se los trag\u00f3; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; se hundieron como plomo en el agua tempestuosa.<br>Oh, Se\u00f1or, \u00a1ning\u00fan dios puede compararse a ti! \u00a1Nadie es santo ni grande como t\u00fa! *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00a1Haces cosas maravillosas y terribles! \u00a1Eres digno de alabanza!\u00bb<br>Entonces la profetisa Mar\u00eda, hermana de Aar\u00f3n, tom\u00f3 una pandereta, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y todas las mujeres la siguieron, bailando y tocando panderetas,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; mientras ella les cantaba:<br>\u00abCanten en honor al Se\u00f1or, que tuvo un triunfo maravilloso *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; al hundir en el mar caballos y jinetes.\u00bb<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"#\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\"><strong><strong>Complementarias<\/strong><\/strong><\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<p><strong>Antiguo Testamento:<\/strong> G\u00e9nesis 50:15-21<\/p>\n\n\n\n<p><sup>15<\/sup>&nbsp;Como Jacob hab\u00eda muerto, los hermanos de Jos\u00e9 pensaron: \u00abTal vez Jos\u00e9 nos odia, y se va a vengar de todo el mal que le hicimos.\u00bb&nbsp;<sup>16<\/sup>&nbsp;Entonces le mandaron a decir: \u00abAntes de que tu padre muriera, nos orden\u00f3&nbsp;<sup>17<\/sup>&nbsp;que te dij\u00e9ramos: \u201cPor favor, te pido que perdones la maldad y pecado de tus hermanos, que tan mal te trataron.\u201d Por eso te rogamos que perdones nuestra maldad, pues somos siervos del Dios de tu padre.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras los mensajeros le daban este mensaje, Jos\u00e9 lloraba.&nbsp;<sup>18<\/sup>&nbsp;Entonces llegaron sus propios hermanos, se inclinaron delante de \u00e9l hasta tocar el suelo con la frente, y le dijeron: \u2014Aqu\u00ed nos tienes. Somos tus esclavos.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>19<\/sup>&nbsp;Pero Jos\u00e9 les contest\u00f3: \u2014No tengan miedo. Yo no puedo ponerme en lugar de Dios.&nbsp;<sup>20<\/sup>&nbsp;Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios cambi\u00f3 ese mal en bien para hacer lo que hoy vemos: para salvar la vida de mucha gente.&nbsp;<sup>21<\/sup>&nbsp;As\u00ed que no tengan miedo. Yo les dar\u00e9 de comer a ustedes y a sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed Jos\u00e9 los tranquiliz\u00f3, pues les habl\u00f3 con mucho cari\u00f1o.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Salmo:<\/strong> 103:(1-7), 8-13<\/p>\n\n\n\n<p>[<em>&nbsp;<\/em><sup>1<\/sup>&nbsp;\u00a1Bendice, alma m\u00eda, al Se\u00f1or *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y bendice, todo mi ser, su santo nombre!<br><sup>2<\/sup>&nbsp;\u00a1Bendice, alma m\u00eda, al Se\u00f1or *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y no olvides sus bondades!<br><sup>3<\/sup>&nbsp;Dios perdona todos tus pecados *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y cura todas tus dolencias;<br><sup>4<\/sup>&nbsp;Dios rescata tu vida de la tumba *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y te corona con amor y compasi\u00f3n.<br><sup>5<\/sup>&nbsp;Te sacia de bondad *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y te rejuvenece como el \u00e1guila.<br><sup>6<\/sup>&nbsp;El Se\u00f1or hace justicia *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y defiende a los oprimidos.<br><sup>7<\/sup>&nbsp;Le revel\u00f3 sus caminos a Mois\u00e9s *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y sus obras al pueblo de Israel.]<br><sup>8<\/sup>&nbsp;Dios es clemente y compasivo; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;lento para la ira y grande en la bondad.<br><sup>9<\/sup>&nbsp;No nos acusar\u00e1 por siempre *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;ni guardar\u00e1 rencor perpetuamente.<br><sup>10<\/sup>&nbsp;No nos trata seg\u00fan nuestras ofensas *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;ni nos paga seg\u00fan nuestros pecados.<br><sup>11<\/sup>&nbsp;Como m\u00e1s alto es el cielo que la tierra, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;as\u00ed es su bondad por quien lo teme.<br><sup>12<\/sup>&nbsp;Como distante es el oriente de occidente, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;as\u00ed ha alejado \u00e9l nuestros pecados.<br><sup>13<\/sup>&nbsp;Como se compadece una madre de sus hijos, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;as\u00ed se apiada el Se\u00f1or de quien lo teme.<strong><\/strong><\/p>\n<\/div><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><strong>Nuevo Testamento:<\/strong> Romanos 14:1-12<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>&nbsp;Reciban bien al que es d\u00e9bil en la fe, y no entren en discusiones con \u00e9l.&nbsp;<sup>2<\/sup>&nbsp;Por ejemplo, hay quienes piensan que pueden comer de todo, mientras otros, que son d\u00e9biles en la fe, comen solamente verduras.&nbsp;<sup>3<\/sup>&nbsp;Pues bien, el que come de todo no debe menospreciar al que no come ciertas cosas; y el que no come ciertas cosas no debe criticar al que come de todo, pues Dios lo ha aceptado.&nbsp;<sup>4<\/sup>&nbsp;\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa para criticar al servidor de otro? Si queda bien o queda mal, es asunto de su propio amo. Pero quedar\u00e1 bien, porque el Se\u00f1or tiene poder para hacerlo quedar bien.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5<\/sup>&nbsp;Otro caso: Hay quienes dan m\u00e1s importancia a un d\u00eda que a otro, y hay quienes creen que todos los d\u00edas son iguales. Cada uno debe estar convencido de lo que cree.&nbsp;<sup>6<\/sup>&nbsp;El que guarda cierto d\u00eda, para honrar al Se\u00f1or lo guarda. Y el que come de todo, para honrar al Se\u00f1or lo come, y da gracias a Dios; y el que no come ciertas cosas, para honrar al Se\u00f1or deja de comerlas, y tambi\u00e9n da gracias a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>7<\/sup>&nbsp;Ninguno de nosotros vive para s\u00ed mismo ni muere para s\u00ed mismo.&nbsp;<sup>8<\/sup>&nbsp;Si vivimos, para el Se\u00f1or vivimos; y si morimos, para el Se\u00f1or morimos. De manera que, tanto en la vida como en la muerte, del Se\u00f1or somos.&nbsp;<sup>9<\/sup>&nbsp;Para eso muri\u00f3 Cristo y volvi\u00f3 a la vida: para ser Se\u00f1or tanto de los muertos como de los vivos.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>10<\/sup>&nbsp;\u00bfPor qu\u00e9, entonces, criticas a tu hermano? \u00bfO t\u00fa, por qu\u00e9 lo desprecias? Todos tendremos que presentarnos delante de Dios, para que \u00e9l nos juzgue.&nbsp;<sup>11<\/sup>&nbsp;Porque la Escritura dice:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abJuro por mi vida, dice el Se\u00f1or,<br>que ante m\u00ed todos doblar\u00e1n la rodilla<br>y todos alabar\u00e1n a Dios.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><sup>12<\/sup>&nbsp;As\u00ed pues, cada uno de nosotros tendr\u00e1 que dar cuenta de s\u00ed mismo a Dios.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Evangelio:<\/strong> Mateo 18:21-35<\/p>\n\n\n\n<p><sup>21<\/sup>&nbsp;Pedro fue y pregunt\u00f3 a Jes\u00fas: \u2014Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces deber\u00e9 perdonar a mi hermano, si me hace algo malo? \u00bfHasta siete?<\/p>\n\n\n\n<p><sup>22<\/sup>&nbsp;Jes\u00fas le contest\u00f3: \u2014No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>23<\/sup>&nbsp;\u00bbPor esto, sucede con el reino de los cielos como con un rey que quiso hacer cuentas con sus funcionarios.&nbsp;<sup>24<\/sup>&nbsp;Estaba comenzando a hacerlas cuando le presentaron a uno que le deb\u00eda muchos millones.&nbsp;<sup>25<\/sup>&nbsp;Como aquel funcionario no ten\u00eda con qu\u00e9 pagar, el rey orden\u00f3 que lo vendieran como esclavo, junto con su esposa, sus hijos y todo lo que ten\u00eda, para que quedara pagada la deuda.&nbsp;<sup>26<\/sup>&nbsp;El funcionario se arrodill\u00f3 delante del rey, y le rog\u00f3: \u201cTenga usted paciencia conmigo y se lo pagar\u00e9 todo.\u201d&nbsp;<sup>27<\/sup>&nbsp;Y el rey tuvo compasi\u00f3n de \u00e9l; as\u00ed que le perdon\u00f3 la deuda y lo puso en libertad.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>28<\/sup>&nbsp;\u00bbPero al salir, aquel funcionario se encontr\u00f3 con un compa\u00f1ero suyo que le deb\u00eda una peque\u00f1a cantidad. Lo agarr\u00f3 del cuello y comenz\u00f3 a estrangularlo, dici\u00e9ndole: \u201c\u00a1P\u00e1game lo que me debes!\u201d&nbsp;<sup>29<\/sup>&nbsp;El compa\u00f1ero, arrodill\u00e1ndose delante de \u00e9l, le rog\u00f3: \u201cTen paciencia conmigo y te lo pagar\u00e9 todo.\u201d&nbsp;<sup>30<\/sup>&nbsp;Pero el otro no quiso, sino que lo hizo meter en la c\u00e1rcel hasta que le pagara la deuda.&nbsp;<sup>31<\/sup>&nbsp;Esto doli\u00f3 mucho a los otros funcionarios, que fueron a contarle al rey todo lo sucedido.&nbsp;<sup>32<\/sup>&nbsp;Entonces el rey lo mand\u00f3 llamar, y le dijo: \u201c\u00a1Malvado! Yo te perdon\u00e9 toda aquella deuda porque me lo rogaste.&nbsp;<sup>33<\/sup>&nbsp;Pues t\u00fa tambi\u00e9n debiste tener compasi\u00f3n de tu compa\u00f1ero, del mismo modo que yo tuve compasi\u00f3n de ti.\u201d&nbsp;<sup>34<\/sup>&nbsp;Y tanto se enoj\u00f3 el rey, que orden\u00f3 castigarlo hasta que pagara todo lo que deb\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>35<\/sup>&nbsp;Jes\u00fas a\u00f1adi\u00f3: \u2014As\u00ed har\u00e1 tambi\u00e9n con ustedes mi Padre celestial, si cada uno de ustedes no perdona de coraz\u00f3n a su hermano.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"class_list":["post-236375","lectionary","type-lectionary","status-publish","hentry"],"acf":{"lectionary_cycle":["A"],"lectionary_type":"revised-common-lectionary","lectionary_date":"2020-09-13","lectionary_date_month":"9","lectionary_date_day":"13","drupal_id":"129310","lectionary_language":"en","lectionary_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Decimosexto Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-19a\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Decimosexto Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Propio 19 La Colecta: Dios omnipotente, sin tu ayuda, nunca podr\u00edamos complacerte; concede, por tu gran misericordia, que tu Esp\u00edritu dirija y gobierne nuestros corazones en todo lo que hagamos; por Jesucristo nuestro Se\u00f1or, que contigo y el Esp\u00edritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. Am\u00e9n. 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