{"id":239823,"date":"2011-07-05T18:43:15","date_gmt":"2011-07-05T18:43:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/lectionary\/proper-25a\/"},"modified":"2026-02-11T10:55:23","modified_gmt":"2026-02-11T15:55:23","slug":"propio-25a","status":"publish","type":"lectionary","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-25a\/","title":{"rendered":"Vig\u00e9simo segundo Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Propio 25<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Colecta:<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Dios de poder y vida eterna: haz crecer en nosotros los dones de fe, esperanza y caridad; y, para obtener tus promesas, inspira en nosotros el amor por tus mandatos; por Jesucristo nuestro Se\u00f1or, que contigo y el Esp\u00edritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs\" data-active-tab=\"0\"><ul class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-links\"><\/ul>\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"#\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\"><strong><strong>Semicontinuas<\/strong><\/strong><\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<p><strong>Antiguo Testamento:<\/strong> Deuteronomio 34:1-12<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>&nbsp;Mois\u00e9s subi\u00f3 del desierto de Moab al monte Nebo, a la cumbre del monte Pisg\u00e1, que est\u00e1 frente a Jeric\u00f3. Desde all\u00ed el Se\u00f1or le hizo contemplar toda la regi\u00f3n de Galaad hasta el territorio de Dan,&nbsp;<sup>2<\/sup>&nbsp;las regiones de Neftal\u00ed, Efra\u00edn y Manas\u00e9s, todo el territorio de Jud\u00e1 hasta el mar Mediterr\u00e1neo,&nbsp;<sup>3<\/sup>&nbsp;el N\u00e9gueb, el valle del Jord\u00e1n y la llanura de Jeric\u00f3, ciudad de las palmeras, hasta S\u00f3ar.&nbsp;<sup>4<\/sup>&nbsp;Y el Se\u00f1or le dijo: \u00ab\u00c9ste es el pa\u00eds que yo jur\u00e9 a Abraham, Isaac y Jacob que dar\u00eda a sus descendientes. He querido que lo veas con tus propios ojos, aunque no vas a entrar en \u00e9l.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5<\/sup>&nbsp;Y as\u00ed Mois\u00e9s, el siervo de Dios, muri\u00f3 en la tierra de Moab, tal como el Se\u00f1or lo hab\u00eda dicho,&nbsp;<sup>6<\/sup>&nbsp;y fue enterrado en un valle de la regi\u00f3n de Moab, frente a Bet-peor, en un lugar que hasta la fecha nadie conoce.&nbsp;<sup>7<\/sup>&nbsp;Muri\u00f3 a los ciento veinte a\u00f1os de edad, habiendo conservado hasta su muerte buena vista y buena salud.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>8<\/sup>&nbsp;Los israelitas lloraron a Mois\u00e9s durante treinta d\u00edas en el desierto de Moab, cumpliendo as\u00ed los d\u00edas de llanto y luto por su muerte.&nbsp;<sup>9<\/sup>&nbsp;Y Josu\u00e9, hijo de Nun, recibi\u00f3 de Mois\u00e9s sabidur\u00eda, pues Mois\u00e9s puso sus manos sobre \u00e9l; as\u00ed que los israelitas le obedecieron e hicieron como el Se\u00f1or hab\u00eda ordenado a Mois\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>10<\/sup>&nbsp;Sin embargo, nunca m\u00e1s hubo en Israel otro profeta como Mois\u00e9s, con quien el Se\u00f1or hablara cara a cara,&nbsp;<sup>11<\/sup>&nbsp;o que hiciera todos los prodigios y maravillas que el Se\u00f1or le mand\u00f3 hacer en Egipto contra el fara\u00f3n, sus funcionarios y todo su pa\u00eds,&nbsp;<sup>12<\/sup>&nbsp;o que le igualara en poder y en los hechos grandes e importantes que hizo a la vista de todo Israel.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Salmo:<\/strong> 90:1-6, 13-17<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>&nbsp;Se\u00f1or, t\u00fa has sido nuestro refugio, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;en cada generaci\u00f3n.<br><sup>2<\/sup>&nbsp;Antes que nacieran la monta\u00f1as,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;que dieras a luz la tierra y el planeta, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;desde siempre y por siempre t\u00fa eres Dios.<br><sup>3<\/sup>&nbsp;Nos haces volver al polvo de la tierra *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y nos dices: \u00ab\u00a1Mortales, vuelvan!\u00bb.<br><sup>4<\/sup>&nbsp;Para ti, mil a\u00f1os no son m\u00e1s que un ayer, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;una corta vigilia de la noche.<br><sup>5<\/sup>&nbsp;En la noche, nos arrasas como un sue\u00f1o *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y en la ma\u00f1ana brotamos como hierba.<br><sup>6<\/sup>&nbsp;La hierba germina y crece en la ma\u00f1ana; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y por la tarde se marchita y se seca.<br><sup>13<\/sup>&nbsp;\u00a1Vuelve, Se\u00f1or! \u00bfHasta cu\u00e1ndo tardar\u00e1s? *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ten misericordia de tus siervos.<br><sup>14<\/sup>&nbsp;S\u00e1cianos de amor por la ma\u00f1ana *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y cantaremos, alegres, toda la vida.<br><sup>15<\/sup>&nbsp;Al\u00e9granos en la medida que nos afligiste, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;por tantos a\u00f1os de desdichas.<br><sup>16<\/sup>&nbsp;Que tus fieles vean tus proezas *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y sus descendientes admiren tu esplendor.<br><sup>17<\/sup>&nbsp;Se\u00f1or, que nos cubra tu dulzura; *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;establece la obra de nuestras manos;<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;prospera nuestra labor.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"#\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\"><strong><strong>Complementarias<\/strong><\/strong><\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<p><strong>Antiguo Testamento:<\/strong> Lev\u00edtico 19:1-2, 15-18<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>&nbsp;El Se\u00f1or se dirigi\u00f3 a Mois\u00e9s y le dijo:<\/p>\n\n\n\n<p><sup>2<\/sup>&nbsp;\u00abDile a la comunidad israelita lo siguiente:<br>\u00bbSean ustedes santos, pues yo, el Se\u00f1or su Dios, soy santo.<br><sup>15<\/sup>&nbsp;\u00bbNo act\u00faes con injusticia cuando dictes sentencia: ni favorezcas al d\u00e9bil, ni te rindas ante el poderoso. Ap\u00e9gate a la justicia cuando dictes sentencia.<br><sup>16<\/sup>&nbsp;\u00bbNo andes con chismes entre tu gente.<br>\u00bbNo tomes parte en el asesinato de tu pr\u00f3jimo. Yo soy el Se\u00f1or.<br><sup>17<\/sup>&nbsp;\u00bbNo abrigues en tu coraz\u00f3n odio contra tu hermano.<br>\u00bbReprende a tu pr\u00f3jimo cuando debas reprenderlo. No te hagas c\u00f3mplice de su pecado.<br><sup>18<\/sup>&nbsp;\u00bbNo seas vengativo ni rencoroso con tu propia gente. Ama a tu pr\u00f3jimo, que es como t\u00fa mismo. Yo soy el Se\u00f1or.\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Salmo:<\/strong> 1<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>&nbsp;Dichoso quien no sigui\u00f3 el consejo de malvados, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;ni se detuvo en la senda de los pecadores,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;ni se sent\u00f3 de juerga con los burladores,<br><sup>2<\/sup>&nbsp;sino que se deleita en la ley de Dios *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y en ella medita d\u00eda y noche.<br><sup>3<\/sup>&nbsp;Es como un \u00e1rbol plantado junto al r\u00edo:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;da fruto a su tiempo, sus hojas no se secan *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y todo lo que hace, prosperar\u00e1.<br><sup>4<\/sup>&nbsp;No ocurre as\u00ed con el malvado, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;que es como paja que se lleva el viento.<br><sup>5<\/sup>&nbsp;No podr\u00e1 erguirse el malo cuando llegue el juicio *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;ni sentarse el pecador entre los justos.<br><sup>6<\/sup>&nbsp;Porque Dios conoce la senda de los justos, *<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;pero el camino del malvado es perdici\u00f3n.<\/p>\n<\/div><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><strong>Nuevo Testamento:<\/strong> 1 Tesalonicenses 2:1-8<\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>&nbsp;Ustedes mismos, hermanos, saben que nuestra visita a ustedes no fue en vano.&nbsp;<sup>2<\/sup>&nbsp;M\u00e1s bien, aunque, como ya saben, antes hab\u00edamos sido insultados y maltratados en Filipos, Dios nos ayud\u00f3 a anunciarles a ustedes su evangelio, con todo valor y en medio de una fuerte lucha.&nbsp;<sup>3<\/sup>&nbsp;Porque no est\u00e1bamos equivocados en lo que predic\u00e1bamos, ni tampoco habl\u00e1bamos con malas intenciones ni con el prop\u00f3sito de enga\u00f1ar a nadie.&nbsp;<sup>4<\/sup>&nbsp;Al contrario, Dios nos aprob\u00f3 y nos encarg\u00f3 el evangelio, y as\u00ed es como hablamos. No tratamos de agradar a la gente, sino a Dios, que examina nuestros corazones.&nbsp;<sup>5<\/sup>&nbsp;Como ustedes saben, nunca los hemos halagado con palabras bonitas, ni hemos usado pretextos para ganar dinero. Dios es testigo de esto.&nbsp;<sup>6<\/sup>&nbsp;Nunca hemos buscado honores de nadie: ni de ustedes ni de otros.&nbsp;<sup>7<\/sup>&nbsp;Aunque muy bien hubi\u00e9ramos podido hacerles sentir el peso de nuestra autoridad como ap\u00f3stoles de Cristo, nos hicimos como ni\u00f1os entre ustedes. Como una madre que cr\u00eda y cuida a sus propios hijos,&nbsp;<sup>8<\/sup>&nbsp;as\u00ed tambi\u00e9n les tenemos a ustedes tanto cari\u00f1o que hubi\u00e9ramos deseado darles, no s\u00f3lo el evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias vidas. \u00a1Tanto hemos llegado a quererlos!&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Evangelio:<\/strong> Mateo 22:34-46<\/p>\n\n\n\n<p><sup>34<\/sup>&nbsp;Los fariseos se reunieron al saber que Jes\u00fas hab\u00eda hecho callar a los saduceos,&nbsp;<sup>35<\/sup>&nbsp;y uno, que era maestro de la ley, para tenderle una trampa, le pregunt\u00f3:&nbsp;<sup>36<\/sup>&nbsp;\u2014Maestro, \u00bfcu\u00e1l es el mandamiento m\u00e1s importante de la ley?<\/p>\n\n\n\n<p><sup>37<\/sup>&nbsp;Jes\u00fas le dijo: \u2014\u201cAma al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con toda tu mente.\u201d&nbsp;<sup>38<\/sup>&nbsp;\u00c9ste es el m\u00e1s importante y el primero de los mandamientos.&nbsp;<sup>39<\/sup>&nbsp;Pero hay un segundo, parecido a \u00e9ste; dice: \u201cAma a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo.\u201d&nbsp;<sup>40<\/sup>&nbsp;En estos dos mandamientos se basan toda la ley y los profetas.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>41<\/sup>&nbsp;Mientras los fariseos todav\u00eda estaban reunidos,&nbsp;<sup>42<\/sup>&nbsp;Jes\u00fas les pregunt\u00f3: \u2014\u00bfQu\u00e9 piensan ustedes del Mes\u00edas? \u00bfDe qui\u00e9n desciende?<\/p>\n\n\n\n<p>Le contestaron: \u2014Desciende de David.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>43<\/sup>&nbsp;Entonces les dijo Jes\u00fas: \u2014\u00bfPues c\u00f3mo es que David, inspirado por el Esp\u00edritu, lo llama Se\u00f1or? Porque David dijo:<\/p>\n\n\n\n<p><sup>44<\/sup>&nbsp;\u201cEl Se\u00f1or dijo a mi Se\u00f1or:<br>Si\u00e9ntate a mi derecha,<br>hasta que yo ponga a tus enemigos<br>debajo de tus pies.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><sup>45<\/sup>&nbsp;\u00bfC\u00f3mo puede el Mes\u00edas descender de David, si David mismo lo llama Se\u00f1or?<\/p>\n\n\n\n<p><sup>46<\/sup>&nbsp;Nadie pudo responderle ni una sola palabra, y desde ese d\u00eda ninguno se atrevi\u00f3 a hacerle m\u00e1s preguntas.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":true,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"class_list":["post-239823","lectionary","type-lectionary","status-publish","hentry"],"acf":{"lectionary_cycle":["A"],"lectionary_type":"revised-common-lectionary","lectionary_date":"2020-10-25","lectionary_date_month":"10","lectionary_date_day":"25","drupal_id":"129322","lectionary_language":"en","lectionary_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Vig\u00e9simo segundo Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-25a\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Vig\u00e9simo segundo Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Propio 25 La Colecta: Dios de poder y vida eterna: haz crecer en nosotros los dones de fe, esperanza y caridad; y, para obtener tus promesas, inspira en nosotros el amor por tus mandatos; por Jesucristo nuestro Se\u00f1or, que contigo y el Esp\u00edritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. 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