{"id":3483683,"date":"2013-05-02T17:49:14","date_gmt":"2013-05-02T21:49:14","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3483683"},"modified":"2026-08-21T06:17:47","modified_gmt":"2026-08-21T10:17:47","slug":"compromiso-de-la-iglesia-episcopal-la-iglesia-de-suecia-y-la-iglesia-evangelica-luterana-de-estados-unidos-mantener-la-esperanza-ante-el-cambio-climatico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/source\/public-affairs\/compromiso-de-la-iglesia-episcopal-la-iglesia-de-suecia-y-la-iglesia-evangelica-luterana-de-estados-unidos-mantener-la-esperanza-ante-el-cambio-climatico\/","title":{"rendered":"Compromiso de la Iglesia Episcopal, la Iglesia de Suecia y la Iglesia Evang\u00e9lica Luterana de Estados Unidos: \u00abMantener la esperanza ante el cambio clim\u00e1tico\u00bb"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Los l\u00edderes de tres denominaciones religiosas \u2014la Iglesia Episcopal, la Iglesia de Suecia y la Iglesia Evang\u00e9lica Luterana de Estados Unidos (Evangelical Lutheran Church of America, ELCA)\u2014 firmaron una declaraci\u00f3n conjunta \u00abpara celebrar nuestro compromiso con la esperanza frente al cambio clim\u00e1tico\u00bb.<\/p><p>La obispa presidenta de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori; el arzobispo\/a de la Iglesia de Suecia, Anders Wejryd; y el obispo\/a presidente de la Iglesia Evang\u00e9lica Luterana de Estados Unidos, Mark Hanson, presentaron el documento al concluir la primera jornada de un evento medioambiental de dos d\u00edas, titulado \u00abMantener la esperanza ante el cambio clim\u00e1tico\u00bb, celebrado en Washington, D.C., los d\u00edas 1 y 2 de mayo.<\/p><p>En la declaraci\u00f3n, los l\u00edderes religiosos hicieron promesas solemnes: \u00abEs un desaf\u00edo comprometernos a seguir un camino diferente y servir como las manos de Dios al trabajar para sanar la fractura de nuestro mundo herido\u00bb.<\/p><p><em>A continuaci\u00f3n se presenta el texto completo de la declaraci\u00f3n: <\/em><\/p><p>Una declaraci\u00f3n dirigida a nuestras Iglesias y a las personas de fe de todo el mundo:<\/p><p>La Iglesia Episcopal, la Iglesia Evang\u00e9lica Luterana en Am\u00e9rica y la Iglesia de Suecia (luterana) nos reunimos en Washington, D.C., en este tiempo de Pascua para celebrar nuestro compromiso con la esperanza frente al cambio clim\u00e1tico.\u00a0 Como cristianos, no vivimos en la desesperanza y la melancol\u00eda de la tumba, sino en la luz de Cristo resucitado. Nuestra esperanza en la resurrecci\u00f3n se basa en la promesa de renovaci\u00f3n y restauraci\u00f3n para toda la creaci\u00f3n de Dios, lo cual nos da energ\u00eda, fuerza y perseverancia ante un desaf\u00edo abrumador. Para nosotros, esta promesa es m\u00e1s que una abstracci\u00f3n. Es un llamado a comprometernos a seguir un camino diferente y a servir como las manos de Dios en la labor de sanar lo quebrantado de nuestro mundo herido.<\/p><p>Debemos ser claros: los datos cient\u00edficos son contundentes, pues incluso hoy en d\u00eda experimentamos los efectos del cambio clim\u00e1tico con inundaciones catastr\u00f3ficas, sequ\u00edas prolongadas y lluvias sin precedentes. Las investigaciones cient\u00edficas demuestran que el cambio clim\u00e1tico afecta casi todos los aspectos de la vida. Esto incluye la seguridad alimentaria mundial y la capacidad de la humanidad para cultivar alimentos que alimenten a una poblaci\u00f3n mundial en crecimiento.\u00a0 Del mismo modo, la biodiversidad se est\u00e1 destruyendo y los ecosistemas se ven socavados en muchas partes del mundo a medida que las especies se extinguen. El agua seguir\u00e1 escaseando, lo que provocar\u00e1 conflictos regionales. Los pueblos ind\u00edgenas se ver\u00e1n obligados a abandonar sus formas de vida tradicionales, ya que los m\u00e1s pobres entre nosotros soportar\u00e1n la mayor carga del cambio clim\u00e1tico.<\/p><p>Nuestro objetivo como cristianos no es atribuir culpas, sino examinar nuestras propias acciones y c\u00f3mo se relacionan con la voluntad de Dios para nosotros y para el orden de la creaci\u00f3n, y desafiar a nuestras comunidades a adoptar una nueva forma de ser.\u00a0 Somos dolorosamente conscientes de que quienes vivimos en el hemisferio norte somos hist\u00f3ricamente responsables de la mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, el principal factor que contribuye al cambio clim\u00e1tico.\u00a0\u00a0\u00a0 Por consiguiente, tenemos una responsabilidad especial en los cambios de pr\u00e1cticas que revertir\u00e1n la trayectoria del calentamiento atmosf\u00e9rico y salvaguardar\u00e1n la santidad de lo que el llamado de Dios llama \u00abmuy bueno\u00bb (G\u00e9nesis 1).<\/p><p>Por ello, confesamos nuestro propio papel en la crisis que enfrenta nuestro mundo:<\/p><p>Confesamos que, a pesar de que Dios ha confiado el cuidado del mundo a las manos humanas, hemos tratado este encargo sagrado como una licencia para consumir en lugar de edificar, para cosechar en lugar de sembrar.<\/p><p>Confesamos que hemos antepuesto los intereses de nuestra propia comodidad y estilo de vida al bien de la creaci\u00f3n y al bienestar de los dem\u00e1s, en particular de los m\u00e1s vulnerables entre nosotros.<\/p><p>Confesamos nuestra propia indiferencia ante el bienestar de las innumerables generaciones futuras que sufrir\u00e1n las consecuencias de las decisiones que tomamos hoy.<\/p><p>Por estas cosas y por todo lo dem\u00e1s que hemos hecho para contribuir a la profanaci\u00f3n del mundo que Dios tanto ama, nos arrepentimos y pedimos perd\u00f3n. Al mismo tiempo, encontramos esperanza \u2014y una base para enmendar nuestras propias vidas\u2014 en la creciente evidencia de que una transici\u00f3n hacia una sociedad con bajas emisiones de carbono es tanto factible como econ\u00f3mica, y puede ayudar a fomentar una buena vida.\u00a0\u00a0 Nos comprometemos a ser la voz que impulse a nuestras comunidades a actuar: en la comunidad global, en nuestros propios contextos pol\u00edticos y en nuestra vida cotidiana.<\/p><p>Nos comprometemos a ser la voz y las manos que den testimonio del Evangelio de Jesucristo y construyan la voluntad moral y pol\u00edtica que impulse a nuestros l\u00edderes electos a actuar. Como iglesias internacionales con congregaciones en muchas naciones, podemos y utilizaremos nuestras redes globales para promover un marco pol\u00edtico que limite el cambio clim\u00e1tico, al tiempo que, con una sola voz, le hablamos al mundo sobre la urgencia de un trabajo comprometido en favor del clima.\u00a0\u00a0 Nos comprometemos a liderar una conversi\u00f3n de escala \u00e9pica, una metanoia, o un movimiento espiritual comunitario que se aleje del pecado y la desesperanza hacia la renovaci\u00f3n y la sanaci\u00f3n de toda la creaci\u00f3n.<\/p><p>Espec\u00edficamente, nos comprometemos a:\u00a0<\/p><p>1) Abogar por pol\u00edticas y regulaciones nacionales e internacionales que permitan una transici\u00f3n r\u00e1pida de la dependencia de los combustibles f\u00f3siles hacia energ\u00edas limpias, seguras y renovables, as\u00ed como por sistemas econ\u00f3micos que sean justos y equitativos.<\/p><p>2) Mantener un di\u00e1logo interreligioso e internacional en torno al cambio clim\u00e1tico y la justicia social y econ\u00f3mica, al tiempo que trabajamos para que el cambio clim\u00e1tico siga siendo un tema de inter\u00e9s p\u00fablico.\u00a0\u00a0<\/p><p>3) Alentar a nuestras comunidades de fe a una reflexi\u00f3n teol\u00f3gica m\u00e1s profunda sobre la respuesta moral y \u00e9tica al cambio clim\u00e1tico, y luego dar testimonio p\u00fablico sobre el cambio clim\u00e1tico a trav\u00e9s de la defensa de causas a nivel local, nacional e internacional.<\/p><p>4) Invitar a nuestras comunidades a considerar, devotamente, c\u00f3mo sus propias acciones y sus elecciones de estilo de vida \u2014en particular nuestro consumo de energ\u00eda\u2014 afectan al medio ambiente.<\/p><p>5) Ofrecer a nuestras comunidades oportunidades continuas para aprender sobre el cambio clim\u00e1tico y la respuesta de la Iglesia universal a esta crisis.\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p><strong>Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori<\/strong><\/p><p><strong>Arzobispo\/a de la Iglesia de Suecia, Anders Wejryd<\/strong><\/p><p><strong>Obispo\/a Presidente de la Iglesia Evang\u00e9lica Luterana de Estados Unidos, Mark Hanson<\/strong><\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p><em>La Iglesia Episcopal: www.episcopalchurch.org<\/em><\/p><p><em>Facebook: www.facebook.com\/episcopalian<\/em><\/p><p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/iamepiscopalian\">www.twitter.com\/iamepiscopalian<\/a><\/em><\/p><p><em>YouTube: <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/user\/EpiscopalChurchYT\">https:\/\/www.youtube.com\/user\/EpiscopalChurchYT<\/a><\/em><\/p><p>\u00a0\u00a0<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los l\u00edderes de tres denominaciones religiosas \u2014la Iglesia Episcopal, la Iglesia de Suecia y la Iglesia Evang\u00e9lica Luterana de Estados Unidos (Evangelical Lutheran Church of America, ELCA)\u2014 firmaron una declaraci\u00f3n conjunta \u00abpara celebrar nuestro compromiso con la esperanza frente al cambio clim\u00e1tico\u00bb. 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