{"id":3483788,"date":"2013-02-12T14:14:55","date_gmt":"2013-02-12T19:14:55","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3483788"},"modified":"2026-08-21T06:17:42","modified_gmt":"2026-08-21T10:17:42","slug":"el-obispo-a-presidente-de-la-iglesia-episcopal-presenta-su-testimonio-sobre-la-violencia-armada-ante-el-subcomite-judicial-del-senado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/public-affairs\/el-obispo-a-presidente-de-la-iglesia-episcopal-presenta-su-testimonio-sobre-la-violencia-armada-ante-el-subcomite-judicial-del-senado\/","title":{"rendered":"El Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal presenta su testimonio sobre la violencia armada ante el Subcomit\u00e9 Judicial del Senado"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">El Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, ha presentado un testimonio escrito ante el Subcomit\u00e9 Judicial del Senado de los Estados Unidos sobre la Constituci\u00f3n, los Derechos Civiles y los Derechos Humanos, presidido por el senador Dick Durbin, de Illinois, con motivo de la audiencia sobre \u00abPropuestas para reducir la violencia con armas de fuego: proteger a nuestras comunidades respetando la Segunda Enmienda\u00bb.<\/p><p>\u00abInsto a los legisladores a que presionen para que se implementen verificaciones de antecedentes exhaustivas y universales para la tenencia de armas de fuego, sin importar d\u00f3nde ni c\u00f3mo se adquiera un arma; para que se proh\u00edba el acceso de los civiles a rifles de asalto y cargadores de alta capacidad; y para que se establezcan pol\u00edticas dise\u00f1adas a fin de regular mejor la fabricaci\u00f3n de armas\u00bb, afirma el Obispo\/a Presidente en su testimonio. \u00abLa Iglesia Episcopal tambi\u00e9n apoya el m\u00e1s alto nivel de rendici\u00f3n de cuentas por la violaci\u00f3n de todas las leyes vigentes relacionadas con la violencia en nuestro entorno\u00bb.<\/p><p><em>A continuaci\u00f3n se presenta el texto completo del testimonio de la Obispa Presidente Jefferts Schori.<\/em><\/p><p style=\"text-align: center\"><strong>TESTIMONIO DE<\/strong><\/p><p align=\"center\"><strong>LA MUY REVERENDA KATHARINE JEFFERTS SCHORI<\/strong><\/p><p align=\"center\"><strong>OBISPA PRESIDENTE Y PRIMADA,<\/strong><\/p><p align=\"center\"><strong>LA IGLESIA EPISCOPAL<\/strong><\/p><p align=\"center\"><strong>SUBCOMIT\u00c9 JUDICIAL DEL SENADO <\/strong><\/p><p align=\"center\"><strong>SOBRE LA CONSTITUCI\u00d3N, LOS DERECHOS CIVILES Y LOS DERECHOS HUMANOS<\/strong><\/p><p align=\"center\"><strong>AUDIENCIA:<\/strong><\/p><p align=\"center\"><strong>\u00abPROPUESTAS PARA REDUCIR LA VIOLENCIA CON ARMAS DE FUEGO: PROTEGER A NUESTRAS COMUNIDADES RESPETANDO LA SEGUNDA ENMIENDA\u00bb<\/strong><\/p><p align=\"center\"><strong>12 DE FEBRERO DE 2013<\/strong><\/p><p>Se\u00f1or presidente y miembros de la Subcomisi\u00f3n:<\/p><p>En nombre de la Iglesia Episcopal, una denominaci\u00f3n religiosa cristiana multinacional de dos millones de personas con sede en los Estados Unidos, agradezco la oportunidad de presentar este testimonio sobre la urgente tarea de reducir la violencia con armas de fuego en nuestras comunidades.<\/p><p>Estados Unidos ha sido testigo de demasiados tiroteos p\u00fablicos en los \u00faltimos meses y a\u00f1os. Demasiadas vidas se han visto truncadas o mutiladas por actos de violencia armada, tanto aleatorios como selectivos. El tiroteo en la escuela de Newtown, Connecticut, horroriz\u00f3 a los estadounidenses y a personas de todo el mundo; sin embargo, desde ese d\u00eda, han muerto por disparos varias veces m\u00e1s j\u00f3venes.\u00a0 Cada a\u00f1o, la violencia armada se cobra la vida de m\u00e1s de 3.000 ni\u00f1os en Estados Unidos. Las v\u00edctimas de cada uno de estos tiroteos son miembros de nuestras familias, congregaciones religiosas y comunidades, y seguimos llorando tanto a los vivos como a los muertos.\u00a0\u00a0<\/p><p>Elogio la determinaci\u00f3n de los legisladores que creen que ha llegado el momento en que nuestra naci\u00f3n debe unirse para plantear las preguntas dif\u00edciles y discernir cu\u00e1les podr\u00edan ser las respuestas \u2014igualmente desafiantes\u2014 sobre c\u00f3mo podemos comenzar a romper los ciclos de violencia que conducen a masacres en escuelas suburbanas y a muertes rutinarias en las calles de nuestras ciudades.\u00a0 Para m\u00ed est\u00e1 muy claro, al viajar por comunidades de todo el pa\u00eds y conversar con personas de diversos \u00e1mbitos de la vida, que los estadounidenses han comenzado a encontrar la determinaci\u00f3n para enfrentar las complejidades de la violencia en nuestra cultura.\u00a0\u00a0<\/p><p>No es una tarea f\u00e1cil. As\u00ed como las causas fundamentales de la violencia c\u00edclica en nuestra cultura, y las formas en que se manifiesta esa violencia, son variadas y complicadas, tambi\u00e9n lo son las soluciones.\u00a0\u00a0 Debemos resistir la tentaci\u00f3n de utilizar este momento de angustia nacional como pretexto para agendas pol\u00edticas preestablecidas o respuestas simplistas que se adaptan mejor a frases de efecto que a un cambio significativo y a largo plazo.\u00a0 Todos compartimos la responsabilidad de examinar las m\u00faltiples facetas de los ciclos de violencia en nuestra sociedad y de discernir respuestas igualmente integrales que aborden las causas, los medios y los efectos de la violencia.<\/p><p>Sugerir\u00eda que pudi\u00e9ramos comenzar por examinar tres niveles diferentes de respuesta.<\/p><p>En primer lugar, debemos examinar sin miedo nuestras actitudes culturales subyacentes hacia la violencia, as\u00ed como las formas en que esas actitudes se expresan, consciente e inconscientemente, en nuestras comunidades. Existe una peligrosa paradoja en la forma en que nuestra cultura trata la violencia: por un lado, la glorifica, mientras que, por otro, la trivializa.\u00a0 La violencia \u2014ya sea f\u00edsica, verbal o mental\u2014 se expresa de manera habitual en nuestro entretenimiento, nuestras actividades recreativas, la pol\u00edtica y nuestra visi\u00f3n de los asuntos mundiales. La violencia y la agresi\u00f3n, polos opuestos de la civilidad y la rectitud, llegan a asociarse con la fuerza, el hero\u00edsmo y el \u00e9xito.\u00a0 Una vez que se establece esa conexi\u00f3n, estas actitudes redefinen de manera insidiosa nuestra visi\u00f3n de las relaciones familiares y comunitarias.  La violencia casi siempre engendra m\u00e1s violencia.<\/p><p>La sociedad, en todos los niveles, debe asumir la responsabilidad de construir una cultura que se niegue a tolerar cualquier noci\u00f3n de violencia desprovista de consecuencias o claridad moral, o cualquier sensaci\u00f3n de que la vida humana sea explotable o prescindible. Las familias, las comunidades de fe, las escuelas, los gobiernos, la industria del entretenimiento y otros actores tienen responsabilidades en este \u00e1mbito.\u00a0 Como episcopales, estamos comprometidos a examinar nuestras propias actitudes culturales hacia la violencia a trav\u00e9s de esfuerzos en nuestras propias congregaciones y comunidades, a arrepentirnos de nuestro propio papel en la glorificaci\u00f3n y trivializaci\u00f3n de la violencia, y a comprometernos con otro camino.\u00a0<\/p><p>Insto a los l\u00edderes de nuestra naci\u00f3n a que fomenten esta misma forma de responsabilidad en otros aspectos de nuestra vida nacional.  Examinen el entretenimiento y la recreaci\u00f3n, s\u00ed.\u00a0 Pero tambi\u00e9n examinar c\u00f3mo se vive la civilidad en nuestros asuntos nacionales, particularmente la ret\u00f3rica que menosprecia y demoniza a quienes tienen opiniones contrarias. Examinar c\u00f3mo se ense\u00f1an la tolerancia y la comprensi\u00f3n en nuestras escuelas. Alentar a cada estadounidense a examinar sus propias actitudes.\u00a0 Pong\u00e1monos el reto, tal como lo declar\u00f3 nuestra Iglesia hace casi dos d\u00e9cadas en respuesta a esta misma conversaci\u00f3n, de \u201ccrear santuarios para nuestros ni\u00f1os, para que todos puedan llegar a identificarse y valorarse a s\u00ed mismos y a los dem\u00e1s como los preciosos hijos de Dios que son, y para que puedan llegar a conocer la paz en sus vidas y a crear paz para las generaciones futuras\u201d.<\/p><p>En segundo lugar, reflexionemos juntos seriamente sobre el bienestar psicol\u00f3gico en nuestra cultura. Muchos han se\u00f1alado que el autor del tiroteo de Sandy Hook, al igual que tantos otros en tragedias similares recientes, parece haber padecido una enfermedad mental. Nos hemos acostumbrado a escuchar a los conocidos de un agresor expresar que sus acciones no les sorprendieron demasiado, dado su comportamiento inapropiado previo.\u00a0 En muchos de estos casos, los fallos documentados a la hora de brindar atenci\u00f3n de salud mental adecuada a adolescentes o adultos en situaci\u00f3n de riesgo se han convertido en parte habitual de la historia. En otros contextos, incluidos muchos entornos urbanos en los que la violencia se ha vuelto habitual, el acceso a la atenci\u00f3n de salud mental a menudo es pr\u00e1cticamente inexistente, o est\u00e1 tan estigmatizado o malinterpretado que resulta insignificante para quienes est\u00e1n en riesgo.<\/p><p>La Iglesia Episcopal, al igual que muchas otras comunidades de fe, ha abogado desde hace tiempo por un enfoque m\u00e1s serio de la atenci\u00f3n de salud mental en Estados Unidos: una mayor disponibilidad; la eliminaci\u00f3n del estigma asociado a su uso; y una mejor adaptaci\u00f3n a una variedad de contextos culturales, econ\u00f3micos y educativos. El progreso social en esta \u00e1rea ha sido lento.\u00a0 \u00bfD\u00f3nde podemos identificar ahora puntos de cambio? \u00bfC\u00f3mo podemos comprometernos a acoger a los marginados y garantizar que todos los miembros de todas las comunidades tengan acceso a toda la gama de servicios de salud, incluida la atenci\u00f3n de salud mental, necesarios para su pleno desarrollo?\u00a0\u00a0<\/p><p>Exhorto a los legisladores a abordar esta cuesti\u00f3n de la manera m\u00e1s integral y creativa posible. Un enfoque prometedor se refleja en una nueva legislaci\u00f3n bipartidista presentada la semana pasada por los senadores Debbie Stabenow (D-MI) y Roy Blunt (R-MO), conocida como la \u201cLey de Excelencia en Salud Mental\u201d.\u00a0 Esa ley busca crear nuevos centros comunitarios de salud mental\ny mejorar los ya existentes, as\u00ed como permitir que esos centros facturen a Medicaid y a los seguros privados por los tratamientos, tal como lo hacen cuando brindan servicios de salud f\u00edsica.  Insto a los legisladores a que consideren esta y otras respuestas similares, y a que traten la atenci\u00f3n de la salud mental tambi\u00e9n como una prioridad presupuestaria.<\/p><p>Por \u00faltimo, creo \u2014tal como lo ha afirmado continuamente la Iglesia Episcopal durante m\u00e1s de 40 a\u00f1os\u2014 que no se puede ignorar el papel de las armas de fuego en la cultura de violencia de nuestra sociedad. El f\u00e1cil acceso a las armas de fuego por parte de quienes son propensos a cometer delitos, y el peligro que representa el car\u00e1cter cada vez m\u00e1s letal tanto del armamento como de la munici\u00f3n disponible, son constantes que atraviesan gran parte de la violencia reciente en nuestra cultura.\u00a0\u00a0<\/p><p>Quiero dejar claro que la Iglesia Episcopal apoya el derecho constitucional de los ciudadanos que respetan la ley a poseer y portar armas. Reconocemos que los propietarios de armas que respetan la ley no son responsables de los delitos que estamos discutiendo hoy y no deben ser el foco de nuestras respuestas a esos delitos.\u00a0 No obstante, nuestra Iglesia tiene claro que las leyes federales, estatales y locales sobre armas, as\u00ed como las actividades de aplicaci\u00f3n de la ley, deben centrar sus esfuerzos en mantener las armas fuera del alcance de los ni\u00f1os y de quienes las usar\u00edan para cometer delitos violentos.\u00a0 Tambi\u00e9n abogamos por restricciones m\u00e1s estrictas sobre el armamento dise\u00f1ado principalmente para matar a otros seres humanos de manera m\u00e1s eficaz, como lo que com\u00fanmente se conoce como rifles de asalto de estilo militar.\u00a0\u00a0<\/p><p>Insto a los legisladores a que presionen para que se implementen verificaciones de antecedentes exhaustivas y universales para la tenencia de armas de fuego, sin importar d\u00f3nde ni c\u00f3mo se adquiera un arma; para que se proh\u00edba el acceso de los civiles a los rifles de asalto y a los cargadores de alta capacidad; y para que se adopten pol\u00edticas dise\u00f1adas a fin de regular mejor la fabricaci\u00f3n de armas.\u00a0 La Iglesia Episcopal tambi\u00e9n apoya el m\u00e1s alto nivel de rendici\u00f3n de cuentas por la violaci\u00f3n de todas las leyes vigentes relacionadas con la violencia en nuestra sociedad.<\/p><p>Como cristianos, creemos que todo el pueblo de Dios debe poder vivir en paz.  Tal como sue\u00f1a el profeta Zacar\u00edas: \u00abLos ancianos y las ancianas volver\u00e1n a sentarse en las calles&#8230; Y las calles de la ciudad estar\u00e1n llenas de ni\u00f1os y ni\u00f1as jugando\u00bb.\u00a0 El profeta les recuerda a sus oyentes que, aunque esto parezca imposible, para Dios no lo es (Zac 8:4-6).<\/p><p>Hoy insto a los legisladores de nuestra naci\u00f3n, y de hecho a todos los estadounidenses, a comprometerse con la labor de hacer posible la paz en cada calle y en cada comunidad de esta naci\u00f3n.<\/p><p>Gracias por la oportunidad de ofrecer este testimonio, y tengan la seguridad de que rezo constantemente por ustedes y por todos los que asumen la ardua labor del servicio p\u00fablico.<\/p><p>\u00a0<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, ha presentado un testimonio escrito ante el Subcomit\u00e9 Judicial del Senado de los Estados Unidos sobre la Constituci\u00f3n, los Derechos Civiles y los Derechos Humanos, presidido por el senador Dick Durbin, de Illinois, con motivo de la audiencia sobre \u00abPropuestas para reducir la violencia con&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1961],"tags":[],"class_list":["post-3483788","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-public-affairs"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":1961,"label":"Public Affairs"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":{"display_name":"srands","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/srands\/"},"comment_info":0,"category_info":[{"term_id":1961,"name":"Public Affairs","slug":"public-affairs","term_group":0,"term_taxonomy_id":1961,"taxonomy":"category","description":"","parent":0,"count":2415,"filter":"raw","cat_ID":1961,"category_count":2415,"category_description":"","cat_name":"Public Affairs","category_nicename":"public-affairs","category_parent":0}],"tag_info":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483788","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3483788"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483788\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3483790,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483788\/revisions\/3483790"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3483788"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3483788"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3483788"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}