{"id":3483812,"date":"2013-01-14T15:56:24","date_gmt":"2013-01-14T20:56:24","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3483812"},"modified":"2026-08-21T06:17:40","modified_gmt":"2026-08-21T10:17:40","slug":"el-obispo-a-presidente-en-el-aniversario-del-terremoto-de-haiti-dios-esta-con-nosotros-dios-esta-aqui-dios-siempre-estara-aqui-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/source\/public-affairs\/el-obispo-a-presidente-en-el-aniversario-del-terremoto-de-haiti-dios-esta-con-nosotros-dios-esta-aqui-dios-siempre-estara-aqui-2\/","title":{"rendered":"El Obispo\/a Presidente en el aniversario del terremoto de Hait\u00ed: \u00abDios est\u00e1 con nosotros, Dios est\u00e1 aqu\u00ed, Dios siempre estar\u00e1 aqu\u00ed\u00bb"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: center\"><em>Aniversario<\/em><br \/><em>del terremoto de Hait\u00ed,<\/em> <em><em>12 de enero de 2013<\/em><br \/><em>, Catedral de la Sant\u00edsima Trinidad, Puerto Pr\u00edncipe<\/em><\/em><\/p><p>\u00a0<\/p><p>Hemos escuchado las palabras del Apocalipsis: \u00abVi la ciudad santa, ataviada como una novia&#8230; y o\u00ed una voz que dec\u00eda: \u201cLa morada de Dios con los hombres.\u00a0 \u00c9l morar\u00e1 con ellos, enjugar\u00e1 toda l\u00e1grima, acabar\u00e1 con la muerte, con el duelo, con el llanto y con el dolor\u00bb.<\/p><p>El lamento contin\u00faa aqu\u00ed: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 esa ciudad? \u00bfEncontrar\u00e1n alguna vez Puerto Pr\u00edncipe y las dem\u00e1s zonas devastadas de Hait\u00ed ese tipo de paz y gracia? Tres a\u00f1os despu\u00e9s del terremoto, la naci\u00f3n sigue esperando y anhelando.\u00a0 Cientos de miles de personas siguen viviendo en tiendas de campa\u00f1a; la violencia y los secuestros parecen aumentar en lugar de disminuir; la corrupci\u00f3n contin\u00faa y, por eso, los donantes se niegan a cumplir sus promesas.<\/p><p>Sin embargo, y sin embargo\u2026 la gente de este pa\u00eds sigue reuni\u00e9ndose, como lo hacemos hoy, para tener esperanza, orar y recordar la promesa.  El buen Dios est\u00e1 aqu\u00ed en las tiendas de campa\u00f1a \u2014las tiendas de campa\u00f1a de carne y hueso, as\u00ed como las de lona y las de pl\u00e1stico\u2014.\u00a0 Las manos fieles de Dios (en carne humana) secar\u00e1n las l\u00e1grimas, un ni\u00f1o a la vez.  A los enfermos se les atiende, y a los muertos se les entierra y se les llora, uno por uno.  Se recuerda la promesa y esta se est\u00e1 cumpliendo.<\/p><p>El buen pastor trabaja, cuidando y reuniendo al reba\u00f1o.\u00a0 Si observas con atenci\u00f3n, podr\u00e1s ver la labor del pastor.  No es la acci\u00f3n de una sola figura humana, sino el acto de todo el cuerpo divino, la labor de quienes entregan su vida por sus ovejas.\u00a0 Muchas personas comparten esta labor, pues una sola persona no puede hacerlo todo, y algunas han dedicado, literalmente y hasta el final, lo que les queda de vida para que otros puedan vivir.<\/p><p>Estos actos de los pastores dan vida a los dem\u00e1s de muchas maneras, como al marcar a la oveja con la se\u00f1al de la cruz en el bautismo y al alentar a los nuevos miembros del reba\u00f1o a cuidar de los dem\u00e1s.\u00a0 Los buenos pastores ayudan a encontrar alimento para las ovejas y liberan a los d\u00e9biles del miedo a la noche y a la soledad. Los buenos pastores re\u00fanen a las ni\u00f1as en grupos y les entregan silbatos para su seguridad.\u00a0 Los pastores encuentran refugios para las multitudes, construyen escuelas para ense\u00f1ar a los ni\u00f1os, y los buenos pastores ayudan al reba\u00f1o a descubrir o recordar la alegr\u00eda. \u00a1Cuando las ovejas cantan y bailan, puedes ver la ciudad santa emergiendo de los cielos!<\/p><p>El Buen Pastor tiene la intenci\u00f3n de reunir a todo el reba\u00f1o, incluso a aquellos que no pertenecen a este redil. El pastor sigue invitando y reuniendo a todas estas ovejas tan diversas como un r\u00edo, que se ensancha a medida que fluye hacia esa ciudad santa.<\/p><p>Esta ciudad de nuestros sue\u00f1os \u2014y el sue\u00f1o de Dios\u2014 desea la presencia de todas las ovejas, y de las cabras, y de los prisioneros, y de los cojos y de los que est\u00e1n de luto, de la gente triste y alegre y de los malvados, quienes todos ser\u00e1n sanados al entrar en la ciudad santa.<br \/><br \/>Tuvimos un anticipo de esta ciudad celestial \u2014en el establo donde naci\u00f3 Jes\u00fas\u2014. Ese lugar para los animales era sin duda oscuro, sucio y maloliente. Dios se hizo carne en un lugar un poco como una de esas tiendas que permanecieron tanto tiempo en el Campo de Marte.\u00a0 Los tres Reyes Magos llevaron sus ofrendas a un lugar as\u00ed, porque ve\u00edan la promesa y compart\u00edan el sue\u00f1o. Jes\u00fas est\u00e1 aqu\u00ed entre nosotros, viviendo con las personas que sufren el lodo y el hambre.\u00a0 Jes\u00fas comparte la vida y la muerte con nosotros, y tambi\u00e9n la sed y el c\u00f3lera.  Jes\u00fas est\u00e1 aqu\u00ed en carne y hueso, como la esperanza entre nosotros.  El buen pastor vive entre el reba\u00f1o y comparte con ellos sus fuentes de agua y sus pastos.<\/p><p>Si queremos encontrar esa ciudad santa, Jes\u00fas ya nos ha mostrado d\u00f3nde buscar.  Vayan a ser pastores y gu\u00eden a los dem\u00e1s hacia esa ciudad sanada.\u00a0 Vivan entre las ovejas y descubran al Buen Pastor que ya est\u00e1 presente y trabajando \u2014y la ciudad que comienza a emerger de las nubes de polvo y suciedad. Dios est\u00e1 con nosotros, Dios est\u00e1 aqu\u00ed, Dios siempre estar\u00e1 ah\u00ed.\u00a0 La \u00fanica pregunta es si estamos listos para mirar y descubrir la presencia de Dios, y si estamos listos para convertirnos en pastores de nuestras ovejas compatriotas.  Canten, hagan m\u00fasica, ense\u00f1en a los ni\u00f1os y a los j\u00f3venes, sanen a los enfermos, construyan la nueva ciudad.  Sean buenos pastores.<\/p><p>\u00a0<\/p><p><em>La Iglesia Episcopal: www.episcopalchurch.org<\/em><br \/><em>Di\u00f3cesis de Hait\u00ed: http:\/\/www.egliseepiscopaledhaiti.org\/<\/em><\/p><p><em>Facebook: www.facebook.com\/episcopalian<\/em><br \/><em><em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/iamepiscopalian\">Twitter<\/a>: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/iamepiscopalian\">www.twitter.com\/iamepiscopalian<\/a><\/em><\/em><\/p><p><em>En la web:<\/em><br \/><em><em>El Obispo\/a Presidente en el aniversario del terremoto de Hait\u00ed: \u00abDios est\u00e1 con nosotros, Dios est\u00e1 aqu\u00ed, Dios siempre estar\u00e1 aqu\u00ed\u00bb<\/em><br \/><em>http:\/\/www.episcopalchurch.org\/notice\/presiding-bishop-haiti-earthquake-anniversary-%E2%80%9Cgod-us-god-here-god-will-always-be-here%E2%80%9D \u00a0<\/em><\/em><br \/><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aniversariodel terremoto de Hait\u00ed, 12 de enero de 2013, Catedral de la Sant\u00edsima Trinidad, Puerto Pr\u00edncipe \u00a0 Hemos escuchado las palabras del Apocalipsis: \u00abVi la ciudad santa, ataviada como una novia&#8230; y o\u00ed una voz que dec\u00eda: \u201cLa morada de Dios con los hombres.\u00a0 \u00c9l morar\u00e1 con ellos, enjugar\u00e1 toda l\u00e1grima, acabar\u00e1 con la muerte,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[41],"tags":[],"class_list":["post-3483812","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-public-affairs"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":41,"label":"Public Affairs"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":{"display_name":"srands","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/srands\/"},"comment_info":0,"category_info":[{"term_id":41,"name":"Public Affairs","slug":"public-affairs","term_group":0,"term_taxonomy_id":41,"taxonomy":"category","description":"","parent":27,"count":2415,"filter":"raw","cat_ID":41,"category_count":2415,"category_description":"","cat_name":"Public Affairs","category_nicename":"public-affairs","category_parent":27}],"tag_info":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483812","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3483812"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483812\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3483814,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483812\/revisions\/3483814"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3483812"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3483812"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3483812"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}