{"id":3483815,"date":"2013-01-13T15:40:24","date_gmt":"2013-01-13T20:40:24","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3483815"},"modified":"2026-08-21T06:17:40","modified_gmt":"2026-08-21T10:17:40","slug":"el-obispo-a-presidente-en-el-aniversario-del-terremoto-de-haiti-dios-esta-con-nosotros-dios-esta-aqui-dios-siempre-estara-aqui","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/public-affairs\/el-obispo-a-presidente-en-el-aniversario-del-terremoto-de-haiti-dios-esta-con-nosotros-dios-esta-aqui-dios-siempre-estara-aqui\/","title":{"rendered":"El Obispo\/a Presidente en el aniversario del terremoto de Hait\u00ed: \u00abDios est\u00e1 con nosotros, Dios est\u00e1 aqu\u00ed, Dios siempre estar\u00e1 aqu\u00ed\u00bb"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cDios est\u00e1 con nosotros, Dios est\u00e1 aqu\u00ed, Dios siempre estar\u00e1 aqu\u00ed\u201d, dijo el Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, en su serm\u00f3n en la Catedral de la Sant\u00edsima Trinidad en Puerto Pr\u00edncipe el 12 de enero, al conmemorar el tercer aniversario del terremoto de Hait\u00ed.<\/p><p>El 12 de enero de 2010, un terremoto de gran magnitud sacudi\u00f3 a Hait\u00ed, causando la muerte de m\u00e1s de 300 000 personas, dejando a m\u00e1s de 250 000 gravemente heridas y dejando a 1,3 millones sin hogar.\u00a0 Un gran n\u00famero de edificios p\u00fablicos y privados quedaron destruidos, entre ellos la Catedral de la Sant\u00edsima Trinidad y las instituciones episcopales afiliadas ubicadas en el complejo de la catedral.<\/p><p><em>A continuaci\u00f3n se presenta el serm\u00f3n del Obispo\/a Presidente en ingl\u00e9s y en franc\u00e9s, tal como fue predicado. <\/em><\/p><p align=\"center\"><strong>Aniversario<br \/>del terremoto de Hait\u00ed, 12 de enero de 2013<br \/>, Catedral de la Sant\u00edsima Trinidad, Puerto Pr\u00edncipe<\/strong><\/p><p align=\"center\">\u00a0<\/p><p>La Rvdma. Katharine Jefferts Schori<br \/>, Obispo\/a Presidente y Primado\/a<br \/>de la Iglesia Episcopal<\/p><p><br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hemos escuchado las palabras del Apocalipsis: \u00abVi la ciudad santa, adornada como una novia\u2026 y o\u00ed una voz que dec\u00eda: \u201cLa morada de Dios est\u00e1 entre los mortales. \u00c9l morar\u00e1 con ellos, enjugar\u00e1 toda l\u00e1grima, acabar\u00e1 con la muerte, el luto, el llanto y el dolor\u201d\u00bb.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El lamento contin\u00faa aqu\u00ed: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 esa ciudad? \u00bfEncontrar\u00e1n alguna vez Puerto Pr\u00edncipe y las dem\u00e1s zonas devastadas de Hait\u00ed ese tipo de paz y gracia? Tres a\u00f1os despu\u00e9s del terremoto, esta naci\u00f3n sigue esperando y anhelando.\u00a0 Cientos de miles de personas siguen viviendo en tiendas de campa\u00f1a; la violencia y los secuestros parecen aumentar en lugar de disminuir; la corrupci\u00f3n contin\u00faa y, a causa de ella, los donantes se niegan a cumplir sus promesas.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo, y sin embargo\u2026 la gente de esta tierra sigue reuni\u00e9ndose, como lo hacemos hoy, para tener esperanza, orar y recordar la promesa. Dios est\u00e1 aqu\u00ed en las tiendas \u2014las tiendas de carne humana, as\u00ed como las de lona y pl\u00e1stico\u2014. Las manos fieles de Dios (en carne humana) enjugan las l\u00e1grimas, un ni\u00f1o a la vez.\u00a0 Se atiende a los enfermos, y a los muertos se les entierra y se les llora, uno por uno. Se recuerda la promesa y se est\u00e1 cumpliendo.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El buen pastor est\u00e1 obrando, cuidando y reuniendo al reba\u00f1o. Ese pastoreo se puede ver, si se observa con atenci\u00f3n.\u00a0 No es la acci\u00f3n de una sola figura humana, sino el acto de todo el cuerpo, la labor de muchos que est\u00e1n dando su vida por las ovejas. Muchos comparten esa labor, pues nadie puede hacerlo todo, y algunos han entregado, literal y definitivamente, lo que les queda de vida para que otros puedan vivir.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ese pastoreo es vivificador para otros de muchas maneras, como al marcar a las ovejas con el signo de la cruz en el Bautismo, y al desafiar a los nuevos miembros del reba\u00f1o a cuidar de los dem\u00e1s. Los buenos pastores ayudan a las ovejas a encontrar alimento y liberan a las d\u00e9biles del miedo a la oscuridad o a estar solas.\u00a0 Los buenos pastores re\u00fanen a las ni\u00f1as en grupos y les reparten silbatos por seguridad. Los pastores encuentran refugio para las multitudes, construyen escuelas y ense\u00f1an a los ni\u00f1os, y los buenos pastores ayudan al reba\u00f1o a descubrir o recordar la alegr\u00eda. \u00a1Cuando las ovejas cantan y bailan, se puede ver la ciudad santa emergiendo de los cielos!<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El buen pastor tiene la intenci\u00f3n de reunir a todo el reba\u00f1o, incluso a quienes no pertenecen a este redil. El pastor sigue invitando y reuniendo a todas esas ovejas tan diversas en corrientes cada vez m\u00e1s amplias, que fluyen hacia esa ciudad de la Santidad.\u00a0<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esa ciudad de nuestros sue\u00f1os \u2014y del sue\u00f1o de Dios\u2014 desea la presencia de todas las ovejas, y de las cabras, y de los prisioneros, y de los cojos, y de los que est\u00e1n de luto, de los tristes y de los alegres y de los malos, todos los cuales ser\u00e1n sanados al entrar.\u00a0<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hemos tenido un anticipo de esa ciudad celestial: en el establo donde naci\u00f3 Jes\u00fas. Ese lugar para animales era sin duda oscuro, sucio y maloliente. Dios se hizo carne en un lugar muy parecido a una de esas tiendas que permanecieron tanto tiempo en los Campos de Marte.\u00a0 Los magos llevaron sus regalos a un lugar as\u00ed, pues vieron la promesa y compartieron el sue\u00f1o.\u00a0 Dios est\u00e1 aqu\u00ed en medio de nosotros, viviendo en el lodo, pasando hambre, compartiendo con nosotros la vida y la muerte, as\u00ed como la sed y el c\u00f3lera. Jes\u00fas est\u00e1 aqu\u00ed en carne y hueso, como esperanza en medio de nosotros. El buen pastor vive entre el reba\u00f1o, compartiendo sus fuentes de agua y sus pastos.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si vamos a encontrar esa ciudad de la Santidad, Jes\u00fas ya nos ha mostrado d\u00f3nde buscar. Ve y s\u00e9 un pastor, y gu\u00eda a otros hacia esa ciudad sanada. Habita entre las ovejas y descubre al buen pastor que ya est\u00e1 presente y obrando \u2014y a la ciudad que comienza a emerger de las nubes de polvo y suciedad.\u00a0 Dios est\u00e1 con nosotros, Dios est\u00e1 aqu\u00ed, Dios siempre estar\u00e1 aqu\u00ed.  La \u00fanica pregunta es si estamos dispuestos a mirar y descubrir, y a convertirnos en pastores para nuestras ovejas.  \u00a1Canten, hagan m\u00fasica, ense\u00f1en a los ni\u00f1os y a los j\u00f3venes, sanen a los enfermos, construyan la nueva ciudad!  Sean buenos pastores.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cDios est\u00e1 con nosotros, Dios est\u00e1 aqu\u00ed, Dios siempre estar\u00e1 aqu\u00ed\u201d, dijo el Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, en su serm\u00f3n en la Catedral de la Sant\u00edsima Trinidad en Puerto Pr\u00edncipe el 12 de enero, al conmemorar el tercer aniversario del terremoto de Hait\u00ed. El 12 de enero de 2010, un&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1961],"tags":[],"class_list":["post-3483815","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-public-affairs"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":1961,"label":"Public Affairs"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":{"display_name":"srands","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/srands\/"},"comment_info":0,"category_info":[{"term_id":1961,"name":"Public Affairs","slug":"public-affairs","term_group":0,"term_taxonomy_id":1961,"taxonomy":"category","description":"","parent":0,"count":2415,"filter":"raw","cat_ID":1961,"category_count":2415,"category_description":"","cat_name":"Public Affairs","category_nicename":"public-affairs","category_parent":0}],"tag_info":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483815","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3483815"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483815\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3483817,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483815\/revisions\/3483817"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3483815"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3483815"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3483815"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}