{"id":3483836,"date":"2012-12-25T03:14:58","date_gmt":"2012-12-25T08:14:58","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3483836"},"modified":"2026-08-21T06:17:39","modified_gmt":"2026-08-21T10:17:39","slug":"el-obispo-a-presidente-en-nochebuena-ha-nacido-un-nino-un-principe-de-la-paz-que-establecera-la-justicia-aqui-y-en-toda-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/public-affairs\/el-obispo-a-presidente-en-nochebuena-ha-nacido-un-nino-un-principe-de-la-paz-que-establecera-la-justicia-aqui-y-en-toda-la-tierra\/","title":{"rendered":"El Obispo\/a Presidente en Nochebuena: \u00abHa nacido un ni\u00f1o, un pr\u00edncipe de la paz que establecer\u00e1 la justicia, aqu\u00ed y en toda la tierra\u00bb."},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abHa nacido un ni\u00f1o, un pr\u00edncipe de la paz que establecer\u00e1 la justicia, aqu\u00ed y en toda la tierra\u00bb, dijo el Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, en su serm\u00f3n de la Nochebuena, el 24 de diciembre, desde la Catedral de San Jorge en Jerusal\u00e9n.<\/p><p>A continuaci\u00f3n se presenta el texto del serm\u00f3n de Navidad del Obispo\/a Presidente:<\/p><p>\u00a0<\/p><p align=\"center\">Nochebuena<br \/>, Catedral de San Jorge, Jerusal\u00e9n, 11:30 p. m.<br \/>, 24 de diciembre de 2012<\/p><p>\u00a0<\/p><p><strong>La Rvdma. Katharine Jefferts Schori<\/strong><br \/><strong>,<\/strong> <strong>Obispa Presidente y Primada<\/strong><br \/><strong>de la Iglesia Episcopal<\/strong><\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Les traigo buenas nuevas de gran alegr\u00eda! Ha nacido un ni\u00f1o, un pr\u00edncipe de paz que establecer\u00e1 la justicia, aqu\u00ed y en toda la tierra. \u00c9l ser\u00e1 gu\u00eda y consejero, un gobernante que nos conducir\u00e1 por caminos de paz, quien derribar\u00e1 muros y enderezar\u00e1 el camino.\u00a0 El profeta promete un pr\u00edncipe de paz que quemar\u00e1 todas las botas de combate y los uniformes ensangrentados, avivando un fuego para iluminar el camino hacia la justicia y la paz.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ese mundo a\u00fan parece estar muy lejos. M\u00e1s de 2000 a\u00f1os despu\u00e9s, seguimos esperando, anhelando y deseando que esa luz expulse la oscuridad de una vez por todas y nos libere de la larga noche.\u00a0 Nos reunimos <u>esta<\/u> noche para celebrar el encendido de esa luz en carne humana \u2014en el nacimiento del Santo entre nosotros\u2014. Estamos aqu\u00ed para recordar y redescubrir la luz que brilla intensamente en la oscuridad, una luz que la oscuridad no apag\u00f3 \u2014ni en esta tierra hace tantos a\u00f1os, ni a lo largo de los a\u00f1os transcurridos desde entonces\u2014.\u00a0 La oscuridad no prevaleci\u00f3; no vencer\u00e1 ni podr\u00e1 vencer a la luz de Cristo. La luz sigue ardiendo a trav\u00e9s de las pruebas y las migraciones, las guerras y las plagas, las maquinaciones pol\u00edticas y la muerte. La luz est\u00e1 aqu\u00ed esta noche, ardiendo a\u00fan en los corazones humanos encendidos por Dios.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La Santidad viene entre nosotros en la luz y en la oscuridad, tanto cuando m\u00e1s lo necesitamos y estamos desesperados, como en los momentos de alegr\u00eda. Dios est\u00e1 aqu\u00ed, Emmanuel.\u00a0<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Recordamos al ni\u00f1o Jes\u00fas que naci\u00f3 en una sombr\u00eda noche de pleno invierno. Su madre Mar\u00eda y Jos\u00e9 se adentraron en la oscuridad, buscando refugio en una noche fr\u00eda y amarga, sabiendo que el momento del parto estaba muy cerca.\u00a0 Esta noche, en ciudades de todo el mundo, los adolescentes sin hogar siguen luchando por encontrar refugio.  En muchas de esas ciudades, hacen fila para ver si un sorteo les proporcionar\u00e1 una cama en un refugio superpoblado.  Ma\u00f1ana traer\u00e1 el mismo desaf\u00edo: \u00bfhabr\u00e1 un lugar en la posada?\u00a0<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Recordamos a un ni\u00f1o santo y a su familia huyendo al exilio, refugiados ante un rey terrenal que buscaba silenciar de una vez por todas toda amenaza y oposici\u00f3n. Esta Tierra del Santo a\u00fan espera que los l\u00edderes terrenales se sientan a la mesa y ofrezcan hogares donde todos los ni\u00f1os puedan crecer y prosperar a la luz de la paz.\u00a0 Oh Se\u00f1or, t\u00fa nos preparas una mesa ante nuestros enemigos, extend\u00e9s tu banquete y dejas que tu generosidad se desborde. Que el miedo que tus hijos sienten unos de otros sea desterrado por la luz que derramas entre nosotros.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los imperios de este mundo siguen haciendo la guerra: en Afganist\u00e1n, en el Mar de China, en Pakist\u00e1n y en el Congo. Esperamos con inquietud el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo en Ir\u00e1n, Siria y Egipto. Danos tu paz, oh Se\u00f1or; que venga tu reino, y pronto.\u00a0 Danos corazones llenos de esperanza mientras t\u00fa llevas a cabo tus designios sobre toda la tierra. Haznos vasos de tu paz, enci\u00e9ndenos como compa\u00f1eros de tu llama eterna.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Herodes amenaz\u00f3 a este ni\u00f1o, este beb\u00e9 de Mar\u00eda.  Los ni\u00f1os siguen muriendo a manos de los enojados, los confundidos y los pose\u00eddos; son asesinados a tiros en las escuelas y convertidos en soldados drogados en guerras de conquista.\u00a0 Se\u00f1or, libera a tu pueblo de s\u00ed mismo.  Deja que tus fuegos consuman el armamento de la violencia y los instrumentos de muerte.  Ens\u00e9\u00f1anos la paz; deja que la paz prevalezca esta noche y todas las noches.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los seres humanos, aqu\u00ed y en todo el mundo, viven con miedo, agredidos por tiranos mezquinos que dominan a otros para escapar de su propio miedo y ansiedad. Dios santo, creador de todos nosotros, recu\u00e9rdanos la dignidad que otorgas a cada ser humano a trav\u00e9s de tu nacimiento en carne humana.\u00a0 Ay\u00fadanos a sostener espejos para ver tu rostro tanto en el tirano como en el prisionero. Ens\u00e9\u00f1anos la equidad en tu abrazo a todo el mundo esta noche. Porque t\u00fa naciste en medio de nosotros para sanar toda divisi\u00f3n.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dios responde a la oscuridad de los corazones humanos con un peque\u00f1o llanto en una tierra ocupada: el llanto de un beb\u00e9 nacido de una adolescente sorprendida que dijo s\u00ed a la abrumadora invitaci\u00f3n de Dios. Esa madre y ese ni\u00f1o est\u00e1n protegidos por la compasi\u00f3n de un padre adoptivo, quien ha respondido a otra invitaci\u00f3n sorprendente.\u00a0 Jes\u00fas es el \u00abs\u00ed\u00bb de Dios mismo a la humanidad, como se le recuerda en su Bautismo: \u00abT\u00fa eres mi amado; en ti tengo complacencia\u00bb. \u00a0El \u00abs\u00ed\u00bb de Dios vence a la oscuridad, y el \u00abS\u00cd\u00bb de Jes\u00fas trae restauraci\u00f3n e integridad a la humanidad y a toda la creaci\u00f3n. Dios nos dice esta noche: \u00abUstedes son mis hijos amados, entre quienes me regocijo en morar\u00bb.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A veces, la invitaci\u00f3n a abrazar esa luz divina llega en lugares sorprendentes. Hace dos semanas, en Nueva York, el l\u00edder de la mezquita m\u00e1s grande de esa ciudad y el Gran Rabino ashkenaz\u00ed de Israel se sentaron a compartir una cena de Januc\u00e1 junto con varios otros rabinos e imanes.<u>[1]<\/u>  Esa cena tambi\u00e9n estuvo iluminada por velas en la oscuridad.  El rabino principal invit\u00f3 a los imanes a visitar Israel, y varios aceptaron.<u>[2]<\/u>  Hay un destello de luz cada vez mayor en la oscuridad, mientras los hijos de Abraham buscan la paz en esta Tierra de la Santidad.\u00a0<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfC\u00f3mo responder\u00e1s a la invitaci\u00f3n de Dios esta noche?  \u00bfBuscar\u00e1s la luz en la oscuridad?  Nuestro propio \u00abs\u00ed\u00bb responde al \u00abs\u00ed\u00bb de Dios encarnado, y la luz de Cristo se enciende dentro de nosotros como una vela en la noche.\u00a0 \u00bfAcoger\u00e1 tu propio coraz\u00f3n el nacimiento de Cristo en tu interior?  \u00bfAvivar\u00e1s y alimentar\u00e1s esa luz de Cristo para que arda con fuerza y expulse la oscuridad?<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque nos ha nacido un ni\u00f1o, sanador de la humanidad y de toda la creaci\u00f3n, el pr\u00edncipe de la paz. Esta es, en verdad, una buena noticias de gran alegr\u00eda para todo el pueblo. Levanta tu voz, expresa tu alegr\u00eda, canta un canto nuevo y anuncia la luz nacida esta noche en carne humana, Emmanuel.\u00a0 Gloria a Dios en las alturas, y paz en la tierra a todos los pueblos \u2014a toda la creaci\u00f3n de Dios\u2014. Que la luz de Cristo arda dentro de nosotros, entre nosotros y entre todos nosotros. \u00a0La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron. Que la paz de Cristo se extienda como un fuego que consuma los instrumentos de violencia y guerra. \u00a1Que esa luz resplandezca como el amanecer! \u00a1El Sol de justicia ha nacido entre nosotros! La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas nunca la vencer\u00e1n.<\/p><div><hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/><div id=\"ftn1\"><p><u>[1]<\/u> <u>http:\/\/www.http:\/\/www.cityroom.blogs.nytimes.com\/2012\/12\/12\/at-interfaith-luncheon-an-appeal-for-a-miracle\/\/<\/u><\/p><\/div><div id=\"ftn2\"><p><u>[2]<\/u> <a href=\"https:\/\/blogs.timesofisrael.com\/the-making-of-a-miracle-the-chief-rabbi-and-the-imams\/\"><u>http:\/\/blogs.timesofisrael.com\/the-making-of-a-miracle-the-chief-rabbi-and-the-imams\/<\/u><\/a><\/p><\/div><\/div><p>\u00a0<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abHa nacido un ni\u00f1o, un pr\u00edncipe de la paz que establecer\u00e1 la justicia, aqu\u00ed y en toda la tierra\u00bb, dijo el Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, en su serm\u00f3n de la Nochebuena, el 24 de diciembre, desde la Catedral de San Jorge en Jerusal\u00e9n. A continuaci\u00f3n se presenta el texto del&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1961],"tags":[],"class_list":["post-3483836","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-public-affairs"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":1961,"label":"Public Affairs"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":{"display_name":"srands","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/srands\/"},"comment_info":0,"category_info":[{"term_id":1961,"name":"Public Affairs","slug":"public-affairs","term_group":0,"term_taxonomy_id":1961,"taxonomy":"category","description":"","parent":0,"count":2415,"filter":"raw","cat_ID":1961,"category_count":2415,"category_description":"","cat_name":"Public Affairs","category_nicename":"public-affairs","category_parent":0}],"tag_info":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483836","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3483836"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483836\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3483838,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483836\/revisions\/3483838"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3483836"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3483836"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3483836"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}