{"id":3484145,"date":"2011-12-28T22:00:20","date_gmt":"2011-12-29T03:00:20","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3484145"},"modified":"2026-08-21T06:16:12","modified_gmt":"2026-08-21T10:16:12","slug":"el-obispo-a-presidente-de-la-iglesia-episcopal-en-nochebuena-nos-reunimos-para-celebrar-su-nacimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/public-affairs\/el-obispo-a-presidente-de-la-iglesia-episcopal-en-nochebuena-nos-reunimos-para-celebrar-su-nacimiento\/","title":{"rendered":"El Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal en Nochebuena: \u00abNos reunimos para celebrar su nacimiento\u00bb."},"content":{"rendered":"<div><div id=\"ftn3\"><p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00abLa esperanza y el anhelo eternos de la raza humana emergen de la oscuridad hacia la luz con el nacimiento de este ni\u00f1o, a la vez humilde y divino\u00bb, se\u00f1al\u00f3 la Obispa Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, en su homil\u00eda de la Nochebuena de 2011. \u00abNos reunimos para celebrar su nacimiento y recuperar esa esperanza eterna\u00bb.<\/p><p>La obispa presidenta Jefferts Schori present\u00f3 su homil\u00eda durante el especial televisivo de Nochebuena de 2011 de la CBS, de una hora de duraci\u00f3n, transmitido desde la Capilla del Buen Pastor en el Seminario Teol\u00f3gico General de la ciudad de Nueva York. El especial se transmiti\u00f3 a nivel nacional el 24 de diciembre y est\u00e1 disponible para su visualizaci\u00f3n a la carta en www.gts.edu. La homil\u00eda del Obispo\/a Presidente est\u00e1 disponible en www.episcopalchurch.org.<\/p><p>A continuaci\u00f3n se presenta el texto de la homil\u00eda del Obispo\/a Presidente.<\/p><p align=\"center\">\u00a0<\/p><p align=\"center\"><strong>Nochebuena de 2011<\/strong><\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p><p><em>El pueblo que caminaba en tinieblas ha visto una gran luz. Dios ha aumentado su alegr\u00eda, pues se les ha dado un ni\u00f1o, cuya autoridad crecer\u00e1 continuamente y traer\u00e1 paz sin fin\u2026 desde ahora y para siempre,<strong>[1]<\/strong> dice Isa\u00edas.<\/em><\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La esperanza y el anhelo eternos de la raza humana emergen de las tinieblas hacia la luz con el nacimiento de este ni\u00f1o, a la vez humilde y divino.\u00a0 Hemos cargado sobre sus hombros todas las fallas terrenales y todas las esperanzas divinas: luz en la oscuridad, calor en el fr\u00edo, alimento para nuestro hambre, justicia en lugar de injusticia, el fin de la violencia y la guerra, y una paz duradera y eterna.\u00a0 Esos anhelos siguen brotando en los corazones humanos, y vivimos con la esperanza de que su reinado los haga realidad en \u00faltima instancia. Nos reunimos para celebrar su nacimiento y recuperar esa esperanza eterna.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hace poco conoc\u00ed a un joven llamado Jesse en lo alto de las monta\u00f1as, en un pueblo de Colorado. Me cont\u00f3 que lo hab\u00edan echado del lugar donde viv\u00eda, sin que fuera culpa suya. Dijo que era la segunda vez que se quedaba sin hogar.\u00a0 La primera vez lo dejaron en la oscuridad de una noche nevada, sin dinero y solo con la ropa que llevaba puesta. Deambul\u00f3 por las calles hasta que la polic\u00eda lo detuvo y le pregunt\u00f3 qu\u00e9 le pasaba. Lo llevaron a una agencia comunitaria que lo ayud\u00f3 a encontrar una habitaci\u00f3n de hotel para pasar la noche.\u00a0 La segunda expulsi\u00f3n de su hogar temporal significaba que ahora tendr\u00eda que huir de ese pueblo y buscar cobijo y refugio en un clima m\u00e1s c\u00e1lido, en el desierto.  Quiz\u00e1 no contara con los compa\u00f1eros de viaje del ni\u00f1o nacido en Bel\u00e9n, pero s\u00ed contaba con una comunidad a su alrededor que le brindaba cuidado y ayuda, llevando luz a su oscuridad.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jes\u00fas naci\u00f3 para esto: para el sin techo Jesse y sus hermanos y hermanas en la oscuridad fr\u00eda y hambrienta del rechazo y la violencia. Jes\u00fas nace de nuevo en los corazones humanos cada vez que nos encontramos con los vulnerables \u2014que somos todos nosotros, una vez que despertamos a la realidad de nuestro propio anhelo\u2014.\u00a0<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todos estamos llenos de los mismos anhelos de un hogar duradero y de sanaci\u00f3n en una comunidad de paz. Especialmente en esta \u00e9poca de carencias e incertidumbre, buscamos estabilidad, confianza y fe en algo o alguien m\u00e1s all\u00e1 de nuestra propia insuficiencia.\u00a0 Que Dios pueda despojarse de su gloria divina y ser lo suficientemente vulnerable como para revestirse de carne humana parece estar m\u00e1s all\u00e1 del entendimiento de muchos. Sin embargo, es precisamente esa vulnerabilidad la que ofrece esperanza \u2014cuando reconocemos nuestra propia necesidad, hambre y anhelo\u2014.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Este fr\u00e1gil beb\u00e9 est\u00e1 revestido de gloria divina: los humildes son exaltados y los hambrientos son alimentados al nacer. Y sobre todo este drama de la entrada divina en la carne humana se cierne una comunidad no muy diferente a esta.\u00a0 Los \u00e1ngeles dirigen nuestra atenci\u00f3n hacia la santidad que hay entre nosotros. Los padres, los patriarcas y los maestros cuidan nuestra sabidur\u00eda y conciencia en crecimiento, y nos gu\u00edan hacia el crecimiento hasta alcanzar la estatura plena de Cristo: la gloria de Dios en un ser humano plenamente vivo.[2] Los pastores vigilan, para que ning\u00fan peligro alcance a los vulnerables.\u00a0<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los \u00e1ngeles de Jes\u00e9 guiaron a los pastores que velaban en la noche hasta su lado y lo llevaron a un refugio.  Los patriarcas de Leadville lo guiaron al coraz\u00f3n de una mesa comunitaria acogedora.[3]\u00a0 Esa mesa tiene lugar para todos los que tienen hambre y sed \u2014en cuerpo y en esp\u00edritu\u2014. Est\u00e1 poblada por pobres y personas de mejores condiciones econ\u00f3micas, por hispanohablantes y anglosajones, por gente de Irlanda y Grecia, por los heridos y los que aparentemente est\u00e1n bien. Cada uno entra en un establo como este, con la esperanza de encontrarse con la Santidad.\u00a0 Nos encontramos con ese ni\u00f1o santo en cada ser humano vulnerable, en cada uno que tiene hambre y sed.  Lo encontramos creciendo hasta la madurez en todos los que responden a la vulnerabilidad y la necesidad de su pr\u00f3jimo.  \u00c9l est\u00e1 presente con nosotros en esta mesa y en cada mesa y encuentro donde la necesidad encuentra respuesta.  La salvaci\u00f3n est\u00e1 a nuestro alrededor.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfD\u00f3nde nace de nuevo el ni\u00f1o de la Santidad?\u00a0 \u00bfQui\u00e9nes se re\u00fanen para velar, nutrir y proteger al Redentor que crece entre nosotros?  \u00bfReconoceremos de verdad la imagen de Dios en todos los rostros, y llevaremos esa marca divina a una estatura m\u00e1s plena, a una mayor gloria y a una vida m\u00e1s abundante?  Compartimos este drama creativo y redentor de maneras que escapan a nuestro entendimiento.  \u00bfTe reunir\u00e1s en torno al Santo?<\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p><strong>La Rvdmo. Katharine Jefferts Schori<\/strong><\/p><p><strong>Obispo\/a Presidente y Primado\/a<\/strong><\/p><p><strong>la Iglesia Episcopal <\/strong><\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p>La Iglesia Episcopal da la bienvenida a todos quienes participan en el culto a Jesucristo en 109 di\u00f3cesis y tres \u00e1reas regionales en 16 pa\u00edses. La Iglesia Episcopal es una provincia miembro de la Comuni\u00f3n Anglicana mundial.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Enlaces:<\/p><p>\u00a0<\/p><p><em>La Iglesia Episcopal: www.episcopalchurch.org<\/em><\/p><p><em>Seminario Teol\u00f3gico General (General Theological Seminary, GTS) <a href=\"https:\/\/www.gts.edu\/\">www.gts.edu<\/a><\/em><\/p><p>\u00a0<\/p><p><em>Facebook: www.facebook.com\/episcopalian<\/em><\/p><p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/iamepiscopalian\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">twitter.com\/iamepiscopalian<\/a><\/em><\/p><p><em>YouTube: <a href=\"\/\"><\/a><\/em><\/p><div><br \/><hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/><div id=\"ftn1\"><p>[1] Isa\u00edas 9:2-7<\/p><\/div><div id=\"ftn2\"><p>[2] Ireneo<\/p><\/div><div id=\"ftn3\"><p>[3] Comida comunitaria de St. George, Leadville.  http:\/\/www.hikinghumanitarian.com\/day-112-91311-leadville-to-blm-cg-on-co-91\/<\/p><\/div><\/div><\/div><\/div><p>\u00a0<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00abLa esperanza y el anhelo eternos de la raza humana emergen de la oscuridad hacia la luz con el nacimiento de este ni\u00f1o, a la vez humilde y divino\u00bb, se\u00f1al\u00f3 la Obispa Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, en su homil\u00eda de la Nochebuena de 2011. \u00abNos reunimos para celebrar su nacimiento y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1961],"tags":[],"class_list":["post-3484145","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-public-affairs"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":1961,"label":"Public Affairs"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":{"display_name":"srands","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/srands\/"},"comment_info":0,"category_info":[{"term_id":1961,"name":"Public Affairs","slug":"public-affairs","term_group":0,"term_taxonomy_id":1961,"taxonomy":"category","description":"","parent":0,"count":2415,"filter":"raw","cat_ID":1961,"category_count":2415,"category_description":"","cat_name":"Public Affairs","category_nicename":"public-affairs","category_parent":0}],"tag_info":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3484145","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3484145"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3484145\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3484147,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3484145\/revisions\/3484147"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3484145"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3484145"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3484145"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}