{"id":3484382,"date":"2011-03-26T05:00:00","date_gmt":"2011-03-26T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3484382"},"modified":"2026-08-21T06:16:00","modified_gmt":"2026-08-21T10:16:00","slug":"el-obispo-a-presidente-predica-en-la-eucaristia-de-la-camara-de-obispos-estamos-aqui-hermanos-y-hermanas-reunidos-como-parte-del-cuerpo-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/source\/public-affairs\/el-obispo-a-presidente-predica-en-la-eucaristia-de-la-camara-de-obispos-estamos-aqui-hermanos-y-hermanas-reunidos-como-parte-del-cuerpo-de-cristo\/","title":{"rendered":"El Obispo\/a Presidente predica en la Eucarist\u00eda de la C\u00e1mara de Obispos: \u00abEstamos aqu\u00ed, hermanos y hermanas, reunidos como parte del cuerpo de Cristo\u00bb."},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">El Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, predic\u00f3 en la eucarist\u00eda de apertura de la C\u00e1mara de Obispos, que se reuni\u00f3 en el Centro de Conferencias Kanuga, en Carolina del Norte, del 25 al 30 de marzo.\u00a0<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n se presenta el serm\u00f3n del Obispo\/a Presidente pronunciado durante la Eucarist\u00eda de apertura el viernes 25 de marzo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Anunciaci\u00f3n<\/p>\n<p>25 de marzo de 2011<\/p>\n<p>Apertura de la C\u00e1mara de Obispos<\/p>\n<p>Centro de Conferencias Kanuga<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>La Rvdmo. Katharine Jefferts Schori<\/strong><\/p>\n<p><strong>Obispo\/a Presidente y Primado\/a<\/strong><\/p>\n<p><strong>la Iglesia Episcopal<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s deber\u00edamos empezar cantando: \u00ab\u00a1Hurra, hurra, ya estamos todos aqu\u00ed!\u00bb. Aqu\u00ed estamos de nuevo, hermanos y hermanas en un encuentro como parte del cuerpo de Cristo. Algunos est\u00e1n aqu\u00ed con ganas de ver a viejos amigos y compartir tiempo juntos.\u00a0 Algunos han venido con un poco de inquietud a su primera reuni\u00f3n, o a la primera en mucho tiempo. Tenemos diferentes expectativas sobre lo que vamos a lograr mientras estemos aqu\u00ed, pero hemos venido porque esta reuni\u00f3n es parte de lo que se espera de nosotros como obispos\/as. Yo no los convoqu\u00e9.\u00a0 Nadie sali\u00f3 a las calles para obligarlos a entrar.  Nuestro acuerdo de reunirnos forma parte de c\u00f3mo entendemos el llamado de Dios a nuestro servicio com\u00fan, y cada obispo\/a es libre de responder.<\/p>\n<p>De eso se trata, en gran parte, la fiesta de hoy. Mar\u00eda es invitada a formar parte de un aspecto sorprendente de la misi\u00f3n de Dios; se le anima a desempe\u00f1ar su papel de una manera hasta entonces inesperada. Quiz\u00e1s no se sienta lista, pero dice que s\u00ed.\u00a0 Ella dice: \u00abAqu\u00ed estoy. H\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u00bb. Estoy lista; adelante. Es una respuesta impresionante a un mensaje sumamente desafiante.<\/p>\n<p>Sin embargo, esta no es la primera vez que escuchamos \u00abaqu\u00ed estoy\u00bb. Algunas de las otras respuestas nos resultan tan familiares \u2014como las de Isa\u00edas o Samuel al responder al llamado de Dios\u2014 que han dado lugar a algunas canciones bastante manidas. Pero esa respuesta, \u00abaqu\u00ed estoy\u00bb, aparece en muchos otros contextos.\u00a0<\/p>\n<p>Abraham da esta respuesta tres veces: dos veces a Dios cuando se le pide que lleve a Isaac a la cima de la monta\u00f1a, y otra vez cuando saca su cuchillo para sacrificar a su hijo. Y cuando Isaac le pregunta, \u00e9l tambi\u00e9n responde de esta manera.\u00a0<\/p>\n<p>\u00abAqu\u00ed estoy\u00bb, responde Esa\u00fa cuando su padre Isaac lo llama para hablar sobre su herencia, e Isaac responde de la misma manera cuando Jacob entra para recibir la bendici\u00f3n de su hermano de parte de su padre moribundo.\u00a0 Y as\u00ed le responde Jacob a Dios en su sue\u00f1o cuando se le insta a bajar a Egipto. Y de nuevo, Mois\u00e9s responde cuando oye el llamado de Dios desde la zarza ardiente.\u00a0<\/p>\n<p>Esta respuesta dispuesta tambi\u00e9n aparece un par de veces m\u00e1s en los Evangelios: cuando el hijo pr\u00f3digo recobra el sentido y decide regresar a casa (\u00abaqu\u00ed estoy, muri\u00e9ndome de hambre\u00bb), y cuando Jes\u00fas habla a sus disc\u00edpulos en el Evangelio de Juan (\u00abVine de Dios y ahora estoy aqu\u00ed. No vine por mi cuenta, sino que \u00e9l me envi\u00f3\u00bb 8:42b).\u00a0<\/p>\n<p>\u00abAqu\u00ed estoy\u00bb es un reconocimiento b\u00e1sico, un compromiso en una relaci\u00f3n.  Es una forma de decir que estoy listo y dispuesto a explorar lo que venga despu\u00e9s.\u00a0 Es una respuesta de fidelidad \u2014incluso ante la inmensa duda, la incertidumbre y la ausencia de la m\u00e1s m\u00ednima idea de lo que se nos pedir\u00e1 a continuaci\u00f3n\u2014.\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es la respuesta que tal vez mejor refleje la imagen de Dios que llevamos en nosotros, respondiendo al gran \u00abYo soy\u00bb. Cuando el Yo Soy llama, la respuesta fiel es \u00abaqu\u00ed estoy\u00bb, \u00abestoy listo\u00bb, \u00abte recibir\u00e9 con lo \u00fanico que podr\u00eda ser apropiado: la forma en que reflejo el origen de mi ser\u00bb.\u00a0<\/p>\n<p>Mar\u00eda responde: \u00abAqu\u00ed estoy\u00bb, y el \u00abYO SOY\u00bb habita en ella. El ni\u00f1o nacido de la disposici\u00f3n de Mar\u00eda lleva el nombre de Emanuel, una se\u00f1al de que el \u00abYO SOY\u00bb est\u00e1 con nosotros. La respuesta fundamental de quien es fiel tiene que ver con la disposici\u00f3n, con presentarse, con responder: \u00abAqu\u00ed estoy\u00bb.\u00a0 [El autor de Hebreos dice lo mismo: \u00abMira, Dios, he venido para hacer tu voluntad\u00bb.]\u00a0<\/p>\n<p>Estar presentes aqu\u00ed indica nuestra disposici\u00f3n a responder, incluso de maneras inesperadas. Tenemos nuevos miembros que incorporar a este cuerpo, quienes traen nuevos dones y desaf\u00edos: Terry y Michael, Scott y Mike, Marty y Dan, y Bill y Rayford. \u00bfD\u00f3nde y c\u00f3mo descubriremos al \u00abYO SOY\u00bb en estas nuevas relaciones?<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay nuevos miembros que incorporar al cuerpo m\u00e1s amplio de Cristo, y vamos a dedicar buena parte de este encuentro a aprender a estar presentes para entablar relaci\u00f3n con la imagen de Dios tatuada, con piercings, que rapea y tuitea en las comunidades que nos rodean.\u00a0 Vamos a descubrir cosas que no hab\u00edamos imaginado en esas im\u00e1genes de Dios. \u00bfC\u00f3mo vamos a estar lo suficientemente presentes para que ellos descubran la imagen de Dios en nosotros y en el cuerpo de Cristo?<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se nos pedir\u00e1 que nos acerquemos al cuerpo abrah\u00e1mico m\u00e1s amplio. Es posible que Mar\u00eda sea honrada a\u00fan m\u00e1s en el islam que en las comunidades cristianas.\u00a0 Sin duda, se la menciona con m\u00e1s frecuencia en el Cor\u00e1n. \u00bfEstamos dispuestos a estar presentes el tiempo suficiente y con la fidelidad necesaria para descubrir por qu\u00e9? \u00bfC\u00f3mo se va a profundizar nuestra propia fidelidad cristiana en ese encuentro?<\/p>\n<p>El \u00e1ngel sigue apareci\u00e9ndose, invit\u00e1ndonos a dejar que el esp\u00edritu del YO SOY more en nosotros y a traer nueva vida a este mundo quebrantado. Ese mensajero sigue record\u00e1ndonos que nada es imposible para Dios. La respuesta esperada es: \u00abAqu\u00ed estoy\u00bb.\u00a0 Es una respuesta que se vuelve m\u00e1s f\u00e1cil con una intenci\u00f3n consciente: \u00abHar\u00e9 todo lo posible por estar presente\u00bb o \u00abLo har\u00e9, con la ayuda de Dios\u00bb.\u00a0 Nunca lo hacemos a la perfecci\u00f3n, pero, de hecho, la Cuaresma es un tiempo especialmente adecuado para practicarlo. Estamos llamados a estar presentes aqu\u00ed con el coraz\u00f3n y la mente abiertos, listos para responder a la invitaci\u00f3n de Dios. Se nos invita continuamente a ser parte de la obra vivificadora de Dios.\u00a0 Se requiere una vulnerabilidad radical, incluso ante el temor de Mar\u00eda o la verg\u00fcenza de Jos\u00e9. Sin embargo, los fieles colaboradores piadosos de Dios siguen respondiendo: \u00abAqu\u00ed estoy\u00bb.<\/p>\n<p>Saludos, benditos, el Se\u00f1or est\u00e1 con ustedes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, predic\u00f3 en la eucarist\u00eda de apertura de la C\u00e1mara de Obispos, que se reuni\u00f3 en el Centro de Conferencias Kanuga, en Carolina del Norte, del 25 al 30 de marzo.\u00a0 A continuaci\u00f3n se presenta el serm\u00f3n del Obispo\/a Presidente pronunciado durante la Eucarist\u00eda de apertura&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[41],"tags":[],"class_list":["post-3484382","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-public-affairs"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":41,"label":"Public Affairs"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":{"display_name":"srands","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/srands\/"},"comment_info":0,"category_info":[{"term_id":41,"name":"Public Affairs","slug":"public-affairs","term_group":0,"term_taxonomy_id":41,"taxonomy":"category","description":"","parent":27,"count":2415,"filter":"raw","cat_ID":41,"category_count":2415,"category_description":"","cat_name":"Public Affairs","category_nicename":"public-affairs","category_parent":27}],"tag_info":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3484382","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3484382"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3484382\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3484384,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3484382\/revisions\/3484384"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3484382"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3484382"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3484382"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}