{"id":3484643,"date":"2010-09-19T05:00:00","date_gmt":"2010-09-19T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3484643"},"modified":"2026-08-21T06:15:09","modified_gmt":"2026-08-21T10:15:09","slug":"el-obispo-gregory-rickel-en-la-iglesia-de-la-natividad-en-scottsdale-arizona-no-podemos-servir-a-dios-y-a-las-riquezas-tenemos-que-elegir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/source\/public-affairs\/el-obispo-gregory-rickel-en-la-iglesia-de-la-natividad-en-scottsdale-arizona-no-podemos-servir-a-dios-y-a-las-riquezas-tenemos-que-elegir\/","title":{"rendered":"El obispo Gregory Rickel, en la Iglesia de la Natividad, en Scottsdale, Arizona: \u00abNo podemos servir a Dios y a las riquezas; tenemos que elegir\u00bb."},"content":{"rendered":"\u00abNo podemos servir a Dios y a las riquezas; tenemos que elegir\u00bb, dijo el obispo Gregory Rickel, de la Di\u00f3cesis de Olympia, a la Iglesia Episcopal de la Natividad en Scottsdale, Arizona (Di\u00f3cesis de Arizona), el domingo durante la reuni\u00f3n de la C\u00e1mara de Obispos.\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n se presenta el texto del serm\u00f3n del obispo\/a Rickel.<\/p>\n<p>_______________________-<\/p>\n<p>El Rvdmo. Gregory H. Rickel<\/p>\n<p>Iglesia de la Natividad, Scottsdale, Arizona<\/p>\n<p>19 de septiembre de 2010<\/p>\n<p> <\/p>\n<p>Tenemos que tomar algunas decisiones. La vida se compone de esto: decisiones continuas, a veces mundanas, casi autom\u00e1ticas; otras veces, de vida o muerte. Pero tenemos opciones. Algunas de las decisiones en este mundo se toman por nosotros, o al menos eso nos gusta creer.  De algunas nos escondemos; otras las negamos. Al igual que nosotros, la iglesia \u2014y eso lo formamos t\u00fa y yo\u2014 tambi\u00e9n tiene opciones. As\u00ed que perm\u00edtanme comenzar con una que creo que tomamos. <\/p>\n<p>Creo que la Iglesia sufre de una cultura de la amabilidad. Me parece que esto es un problema enorme. No me malinterpreten, no hay necesariamente nada malo en ser \u00abamables\u00bb. Pero esto por s\u00ed solo no deber\u00eda ser nuestro atributo principal. Incluso podr\u00eda ser m\u00e1s audaz y decir que la cultura de la amabilidad nos est\u00e1 matando.  El rabino Edwin Friedman no lo llam\u00f3 exactamente as\u00ed, \u00abla cultura de la amabilidad\u00bb, pero s\u00ed sugiri\u00f3 que ten\u00edamos un problema entre manos.  Dijo que nuestra situaci\u00f3n actual, en la Iglesia,  se puede resumir diciendo que\u2026 nuestro enfoque se desplaza hacia la patolog\u00eda en lugar de hacia la fortaleza, la seguridad se vuelve m\u00e1s importante que la aventura, la adaptaci\u00f3n se inclina hacia la dependencia y la empat\u00eda se vuelve m\u00e1s importante que la responsabilidad.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos pasar toda una vida analizando esas palabras, pero ni t\u00fa ni yo tenemos tanto tiempo.  <\/p>\n<p>Jerem\u00edas tampoco parec\u00eda tenerlo; lo resumi\u00f3 diciendo: \u00abMi alegr\u00eda se ha ido\u00bb.  No son palabras muy alentadoras para empezar el d\u00eda de hoy, pero ah\u00ed es donde comienza Jerem\u00edas.  Mi alegr\u00eda se ha ido.  Contin\u00faa lament\u00e1ndose y preguntando: \u00bfacaso no hay b\u00e1lsamo en Galaad? \u00bfB\u00e1lsamo para calmar nuestras almas, nuestras heridas, los dolores de nuestras vidas?  Mi alegr\u00eda se ha ido.   <\/p>\n<p>En esta vida que llevamos hoy en d\u00eda, es muy f\u00e1cil confundir la alegr\u00eda con el placer. Son cosas muy diferentes. Thomas Merton sugiri\u00f3 una vez que necesitamos conocer la diferencia entre la alegr\u00eda y el placer. Sugiri\u00f3 que la mayor parte de lo que se hace pasar por alegr\u00eda en nuestro mundo, en realidad pertenece al mundo del placer.  Nos esforzamos por encontrar la alegr\u00eda buscando los placeres que nos rodean. Me recuerda al comercial del Hummer de hace unos a\u00f1os, que simplemente mostraba un Hummer cruzando r\u00e1pidamente la playa, y finalmente aparec\u00edan en silencio las palabras justo debajo: \u00abLa necesidad es una palabra muy subjetiva\u00bb. <\/p>\n<p>Es sorprendente que nos lancen a la cara una verdad as\u00ed precisamente quienes podr\u00edan ser los que m\u00e1s tienen que perder al revelarla.  Est\u00e9s de acuerdo o no, ese es el tipo de verdad que necesitamos escuchar, aunque no nos guste o\u00edrla. <\/p>\n<p>Merton sugiri\u00f3 que buscamos el placer a costa de nuestra alma, y finalmente se\u00f1al\u00f3 que si a\u00fan no conoces la diferencia entre la alegr\u00eda y el placer, entonces, amigo m\u00edo, a\u00fan no has comenzado a vivir. <\/p>\n<p>Este es un problema ancestral, no es nuevo, y por eso Jerem\u00edas se lamenta: \u00abMi alegr\u00eda se ha ido\u00bb.  <\/p>\n<p>Perm\u00edtanme plantear una idea tal vez radical: la alegr\u00eda es una elecci\u00f3n. La alegr\u00eda no simplemente nos sucede a ti o a m\u00ed. S\u00ed, es posible que nos topemos con ella por accidente, o que ella se nos cruce de vez en cuando, pero las lecturas de hoy \u2014y me atrever\u00eda a decir que la experiencia de nuestras vidas\u2014 nos muestran que la alegr\u00eda es una elecci\u00f3n.   De eso tratan todas las lecturas de hoy, y si llevamos esto lo suficientemente lejos, creo que podr\u00eda argumentar que de eso se trata todo el empe\u00f1o cristiano.  Decisiones. El b\u00e1lsamo de Gilead, a decir verdad, siempre est\u00e1 ah\u00ed, presente, listo para ser aplicado, pero para que funcione hay que aplicarlo. No funciona por s\u00ed solo.  <\/p>\n<p>Creo que esta par\u00e1bola de Lucas a menudo se malinterpreta, y con raz\u00f3n.  \u00bfNo parece que Jes\u00fas est\u00e1 aprobando la astucia y la deshonestidad? Supongo que se podr\u00eda interpretar as\u00ed, pero, francamente, creo que el punto se trata de la capacidad de respuesta, m\u00e1s que de la moralidad; de la elecci\u00f3n, m\u00e1s que de la astucia; de la intenci\u00f3n, m\u00e1s que de la inteligencia; de la aventura, m\u00e1s que de la seguridad; de la responsabilidad, m\u00e1s que de la empat\u00eda.   <\/p>\n<p>En la Iglesia de hoy no estamos realmente preparados para escuchar esto porque, con demasiada frecuencia, hemos sucumbido a una cultura dominante que tiene dos principios b\u00e1sicos: evitar todo conflicto y, sobre todo, ser amables.  Si alguna vez cuestionamos a alguien o le pedimos que rinda cuentas, nos rega\u00f1an por no ser amables, ni bondadosos, o incluso, como suelen decir en el Sur: \u00ab\u00a1eso no es muy \u201ccristiano\u201d de tu parte!\u00bb.<\/p>\n<p>M. Scott Peck lo llam\u00f3 \u00abpseudocomunidad\u00bb, y plante\u00f3 que la mayor\u00eda de las comunidades cristianas se quedan ah\u00ed. Es m\u00e1s f\u00e1cil estar ah\u00ed, m\u00e1s c\u00f3modo, simplemente mantenerse al margen del conflicto y de la incomodidad que implica rendir cuentas.  Peck cre\u00eda que las comunidades ten\u00edan que atravesar el conflicto y la incomodidad, para luego experimentar una especie de vaciamiento. En nuestra vida cristiana podr\u00edamos llamarlo una especie de muerte: soltar todo aquello a lo que nos hemos aferrado con tanta fuerza, para que podamos conocer la verdadera comunidad.  <\/p>\n<p>Evitar toda incomodidad y ser amables no es la receta para una vida en comunidad profunda. Y Jerem\u00edas incluso sugiere que es una receta para el desastre, para perder toda alegr\u00eda. Jes\u00fas, hoy, dice: \u00abTienen que tomar algunas decisiones\u00bb.  <\/p>\n<p>Por supuesto, para nosotros, el Nuevo Testamento y la vida y la realidad salvadora de Jesucristo son el verdadero b\u00e1lsamo, son la respuesta, en cierto sentido, al lamento de Jerem\u00edas; pero incluso mientras se proclama esta noticias Buenas Nuevas, escuchamos esto: \u00abNo pueden tenerlo todo, eso no es el Evangelio\u00bb.  <\/p>\n<p>No estamos llamados a convertirnos en felpudos para Jes\u00fas. Quiz\u00e1s estemos llamados a dar nuestra vida. Esas no son la misma cosa, y ser\u00eda bueno que sigui\u00e9ramos luchando con esa decisi\u00f3n. <\/p>\n<p>Jes\u00fas parece pedirles a sus seguidores que tengan el mismo celo ingenioso por el Reino de Dios que tienen los hijos de la gente del mundo. Ellos se esfuerzan por superar cada barrera para alcanzar y poseer los placeres de este mundo.  Jes\u00fas quiere ese mismo celo de parte de quienes luchan por el Reino de Dios, sabiendo muy bien que hay un pa\u00eds diferente para quienes siguen ese camino, uno lleno de alegr\u00eda, no de placeres. [1]   <\/p>\n<p>Hay una astucia en nuestras vidas, una disposici\u00f3n a emplear alguna estrategia para que la palabra de Dios sea mejor conocida y vivida.    Se trata de ser lo suficientemente receptivos como para creer que aqu\u00ed hay algo en juego.    Como comunidad de Cristo, estamos llamados a enfrentar la realidad, a analizar los hechos de nuestra situaci\u00f3n, a examinar a veces aspectos dif\u00edciles sobre nosotros mismos y sobre nuestra vida en comunidad, y tambi\u00e9n a tomar algunas decisiones dif\u00edciles. No podemos tenerlo todo; eso no es el Evangelio. <\/p>\n<p>Es como el autob\u00fas de C. S. Lewis en *El gran divorcio*, que ofrece un viaje gratis hasta las estribaciones del cielo, pero tienes que subirte; tienes que tomar la decisi\u00f3n de tomar el autob\u00fas, de viajar en \u00e9l. Tienes que tomar la decisi\u00f3n de dejar atr\u00e1s lo familiar y lo conocido.   Tienes que confiar en que Dios te guiar\u00e1 y te est\u00e1 guiando, pero no puedes quedarte \ny irte al mismo tiempo.  Tienes que elegir.  <\/p>\n<p>En mis viajes y experiencias de estos \u00faltimos d\u00edas en tu di\u00f3cesis, mis ojos se fijaron en este poema de Heather Murray Elkins, titulado: <\/p>\n<p> <\/p>\n<p><em>\u00abUna gu\u00eda de viaje para los peregrinos del amor en tiempos de terror\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em><\/em> <\/p>\n<p><em>Lleva solo lo que necesites y est\u00e9s dispuesto a compartir.  <\/em><\/p>\n<p><em>Deja en la frontera todas las armas, excepto la Verdad. <\/em><\/p>\n<p><em>En cuanto al dinero, s\u00e9 prudente. <\/em><\/p>\n<p><em>Evita el oro<\/em><\/p>\n<p><em>Lleva cobre en su lugar\/<\/em><\/p>\n<p><em>Los perros guardianes de C\u00e9sar no podr\u00e1n rastrearlo hasta que sea demasiado tarde.<\/em><\/p>\n<p><em>Cualquier centavo es un bien com\u00fan, y dos centavos generan confianza.<\/em><\/p>\n<p><em>Todo verdadero sentido de la libertad (forjado por la sabidur\u00eda y entrelazado con el Evangelio) <\/em><\/p>\n<p><em>genera una visi\u00f3n el\u00e9ctrica<\/em><\/p>\n<p><em>Sin malicia hacia nadie, con caridad hacia todos\n<\/em><\/p>\n<p><em>Los bienes ocultos de la viuda. [2]<\/em><\/p>\n<p> <\/p>\n<p>Lamento dec\u00edrtelo, pero las Buenas Nuevas suelen ser malas antes de ser buenas; no importa lo que diga este mundo, no puedes tenerlo todo. Y, de todos modos, la alegr\u00eda no se encuentra ah\u00ed.  <\/p>\n<p><em>Lleva solo lo que necesites y est\u00e9s dispuesto a compartir. Deja todas las armas, excepto la Verdad, en la frontera. <\/em><\/p>\n<p>No podemos servir a Dios y a la riqueza; tenemos que elegir.  <\/p>\n<p> <\/p>\n<p> <\/p>\n<p><strong>Di\u00f3cesis Episcopal de Olympia: <\/strong><a href=\"https:\/\/ecww.org\/\"><strong>http:\/\/www.ecww.org\/<\/strong><\/a><\/p>\n<p> <\/p>\n<p>[1] Leccionario Homil\u00e9tico, agosto-septiembre de 2010.  <\/p>\n<p>[2] Leccionario Homil\u00e9tico, agosto-septiembre de 2010.  <br \/><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNo podemos servir a Dios y a las riquezas; tenemos que elegir\u00bb, dijo el obispo Gregory Rickel, de la Di\u00f3cesis de Olympia, a la Iglesia Episcopal de la Natividad en Scottsdale, Arizona (Di\u00f3cesis de Arizona), el domingo durante la reuni\u00f3n de la C\u00e1mara de Obispos. 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