{"id":3484751,"date":"2010-06-13T05:00:00","date_gmt":"2010-06-13T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3484751"},"modified":"2026-08-21T06:15:03","modified_gmt":"2026-08-21T10:15:03","slug":"el-obispo-a-presidente-de-la-iglesia-episcopal-jefferts-schori-predica-en-la-catedral-de-southwark-inglaterra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/source\/public-affairs\/el-obispo-a-presidente-de-la-iglesia-episcopal-jefferts-schori-predica-en-la-catedral-de-southwark-inglaterra\/","title":{"rendered":"El Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Jefferts Schori, predica en la Catedral de Southwark, Inglaterra"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">El Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, predic\u00f3 en la Catedral de Southwark, Inglaterra, el domingo 13 de junio. A continuaci\u00f3n se presenta el serm\u00f3n del Obispo\/a Presidente.<\/p>\n<p><strong>\nLa Rvdma Katharine Jefferts Schori<br \/>\n, Obispo\/a Presidente y Primado\/a<br \/>\n\nde la Iglesia Episcopal <\/strong><\/p>\n<p><strong>\nCatedral de Southwark, 11:00 a. m.<br \/>\n, 13 de junio de 2010<br \/>\n, 6.\u00ba domingo del tiempo, A\u00f1o C (Leccionario Com\u00fan Revisado)<\/strong><\/p>\n<p>Vengo de un lugar famoso. En Nevada, el juego y la prostituci\u00f3n son legales. Ejercer el ministerio all\u00ed significa que muchas congregaciones ofrecen programas de 12 pasos, no solo para alcoh\u00f3licos y adictos a las drogas, sino tambi\u00e9n para quienes son adictos al juego. Tambi\u00e9n hay algunos grupos para adictos al sexo. Cuando estuve all\u00ed, circul\u00f3 discretamente una historia sobre un presb\u00edtero\/a que animaba a las madamas locales y a sus empleadas a visitar las iglesias en las que \u00e9l oficiaba. Una congregaci\u00f3n les dio una bienvenida tan c\u00e1lida que las mujeres de la noche regresaban con frecuencia. Otras congregaciones se comportaron m\u00e1s como los comensales de Jes\u00fas \u2014\u00ab\u00bfQui\u00e9n la dej\u00f3 entrar aqu\u00ed?\u00bb\u2014. Las mujeres no regresaron a esas mesas.<\/p>\n<p>No s\u00e9 c\u00f3mo es en la Iglesia de Inglaterra, pero en algunos c\u00edrculos la Iglesia Episcopal tiene la reputaci\u00f3n de ser un lugar donde hay que vestirse correctamente y saber c\u00f3mo comportarse \u2014es decir, realmente deber\u00edas saberte todas las respuestas de memoria y saber orientarte entre los distintos libros que usamos en el culto \u0096 o ni siquiera deber\u00edas molestarte en cruzar la puerta principal. S\u00ed, admito que hay algunos lugares as\u00ed, donde los feligreses locales tienen m\u00e1s miedo que sus posibles invitados, pero hay muchas m\u00e1s comunidades donde a todos los que llegan no solo se les invita, sino que se les recibe con los brazos abiertos.<\/p>\n<p>Tengo un viejo amigo, un presb\u00edtero peculiar que ha sido capell\u00e1n\/a universitario durante d\u00e9cadas, quien cuenta sobre el verano en que viaj\u00f3 por todo Estados Unidos visitando diferentes iglesias. Acampaba y no se ba\u00f1aba todos los d\u00edas, pero hablaba de lo diferente que era la acogida que recib\u00eda cuando llevaba puesto su cuello clerical, incluso cuando estaba sucio. El obispo\/a de Rhode Island pas\u00f3 parte de su \u00faltimo a\u00f1o sab\u00e1tico aprendiendo c\u00f3mo es vivir en la calle. Cuenta que dorm\u00eda en refugios para personas sin hogar en algunas de sus propias iglesias y que luego sub\u00eda a la iglesia los domingos por la ma\u00f1ana. Nunca la reconocieron, pero aprendi\u00f3 mucho sobre la acogida y la falta de acogida de las diferentes congregaciones.<\/p>\n<p>Es un trabajo arduo llegar al punto en que uno sea capaz y est\u00e9 dispuesto a ver al Se\u00f1or del amor en la persona de la calle que huele mal y est\u00e1 a tu lado en el banco de la iglesia. Puede ser igual de dif\u00edcil encontrarlo en el anfitri\u00f3n que no da la bienvenida.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 nos hace temer tanto al otro? Hay algo en nuestra antigua memoria gen\u00e9tica que eleva nuestro estado de alerta cuando nos encontramos con un desconocido; es un mecanismo de supervivencia que ha mantenido viva a nuestra especie durante milenios al hacernos desconfiar de los extra\u00f1os. Pero tambi\u00e9n hay una parte de nuestra naturaleza de la que hablamos en t\u00e9rminos m\u00e1s de Teolog\u00eda: la parte que se apresura a juzgar los pecados de esa persona. Est\u00e1 relacionada con el reconocimiento de nuestra propia pecaminosidad y nuestra tendencia a la competencia \u2014bueno, ella debe de ser una pecadora peor que yo\u2014 \u00a1gracias a Dios!<\/p>\n<p>Esa mujer que entra en la casa de Sim\u00f3n viene con la cabeza descubierta \u2014\u00ab\u00a1Oh, qu\u00e9 esc\u00e1ndalo! \u00a1Claramente es una mujer de la calle!\u00bb\u2014. Y empieza a comportarse de manera profundamente vergonzosa, llorando sobre los pies de Jes\u00fas y sec\u00e1ndose las l\u00e1grimas con su cabello. Y: \u00ab\u00a1Ay, Se\u00f1or, ahora lo est\u00e1 cubriendo de perfume! Esto no puede ser en una casa decente \u2014\u00bfqu\u00e9 pensar\u00e1 la gente? Y supongo que ahora ya sabemos exactamente qu\u00e9 clase de persona es este tipo\u00bb.<\/p>\n<p>El desprecio que algunos est\u00e1n dispuestos a arrojar sobre otros porque creemos que han amado en exceso o de manera inapropiada sigue siendo bastante conocido. Sin embargo, es la respuesta amorosa de esta mujer hacia Jes\u00fas lo que le trae el perd\u00f3n, y la celebraci\u00f3n de Jes\u00fas de su relaci\u00f3n correcta con Dios. Ni siquiera tiene que pedirlo. Jes\u00fas parece decir que ya se ha dado la prueba de su perd\u00f3n \u2014en medida plena, apretada y desbordante\u2014, igual que sus l\u00e1grimas, su cabello y el frasco de nardo.<\/p>\n<p>Es el mismo mensaje que Jes\u00fas nos ofrece una y otra vez: \u00abEl amor perfecto echa fuera el temor\u00bb (1 Jn 4:18). En realidad, es nuestro temor a la miseria que hay en nuestras propias almas lo que nos aleja de nuestras hermanas y hermanos. El miedo es lo \u00fanico que nos impide conocer el amor de Dios \u2014y, con frecuencia, lo descubrimos en las personas que nos rodean. Jes\u00fas no tuvo miedo de comer con pecadores, ni con Sim\u00f3n ni con los dem\u00e1s comensales, y tampoco temi\u00f3 lo que la mujer de la ciudad pudiera hacer con su reputaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La mujer de la ciudad a quien se le perdon\u00f3 es hermana del hijo pr\u00f3digo. Ambos son nuestros hermanos. Podemos unirnos a esa familia si estamos dispuestos a desprendernos de esa fachada temerosa de rectitud. Ella oculta nuestro anhelo de ser conocidos plenamente, porque no creemos del todo que seamos dignos de ser amados. Esa fachada es lo \u00fanico que se interpone entre nosotros y un \u00abbienvenido a casa\u00bb de todo coraz\u00f3n. Es arriesgado dejar que esa fachada se desprenda, pero lo \u00fanico que arriesgamos es el amor.<\/p>\n<p>De eso habla Pablo en su carta a los G\u00e1latas. \u00c9l sabe que todo su esfuerzo por cumplir con los detalles m\u00e1s sutiles de la ley es como apilar capas en un trozo de madera contrachapada. Esas capas de chapa pueden hacer que la madera contrachapada sea resistente, pero en los seres humanos deben ser desprendidas, o tal vez cambiadas por otras transparentes. Esas capas no enderezar\u00e1n nuestra relaci\u00f3n con Dios. El amor s\u00ed lo har\u00e1. Pablo dice: \u00abSi vuelvo a edificar precisamente lo que antes derrib\u00e9, entonces demuestro que soy un pecador\u00bb. El yo recubierto de chapas simplemente no puede ser lo suficientemente vulnerable como para recibir el amor que se le ofrece. \u00bfPodemos ver el coraz\u00f3n humano anhelando amor en esa persona de all\u00e1? \u00bfPodemos recordar nuestro propio anhelo y encontrar la conexi\u00f3n? Eso es lo que es la compasi\u00f3n: abrirnos al amor.<\/p>\n<p>Practicar la compasi\u00f3n en lugar del juicio es una forma en que las capas comienzan a desprenderse. Piensa en todos esos invitados a la cena. La fiesta ser\u00e1 mucho m\u00e1s interesante si podemos encontrar algo que amar en el anfitri\u00f3n gru\u00f1\u00f3n y sus amigos. Rechazarlos cerrar\u00e1 cualquier posibilidad real de compasi\u00f3n. Es arriesgado, s\u00ed, pero lo \u00fanico que arriesgamos son nuestros propios corazones, y la posibilidad de que se desborden tan f\u00e1cilmente como las l\u00e1grimas de esa mujer. Es un gran riesgo desprenderse de esas capas, pero lo \u00fanico que arriesgamos es descubrir a un hermano o una hermana bajo la superficie.<\/p>\n<p>Jes\u00fas nos invita a todos a su fiesta itinerante. Se retira de esa cena con Sim\u00f3n y se va a visitar otros lugares que necesitan amor pr\u00f3digo y perd\u00f3n prodigioso. Sus compa\u00f1eros, literalmente sus comensales, son los 12 y \u00abalgunas mujeres que hab\u00edan sido sanadas de esp\u00edritus malignos y de enfermedades\u00bb. Hmmm. Mujeres fuertes y sanas, y a tres de ellas se las nombra aqu\u00ed: Mar\u00eda Magdalena, Juana y Susana. Junto con muchas otras, apoyaron y alimentaron a la comunidad; se convirtieron en las anfitrionas del banquete.<\/p>\n<p>Quienes conocen la profunda aceptaci\u00f3n y el amor que acompa\u00f1an a la sanaci\u00f3n y al perd\u00f3n pueden despojarse de esa coraza defensiva que busca excluir a otros pecadores. Descubren que cubrirse el cabello, ocultar sus l\u00e1grimas o atesorar su rico perfume no es la forma en que act\u00faan los amados, aunque eso ponga nerviosos a los dem\u00e1s. Con el tiempo, esto incluso puede curar a los ansiosos de su propio miedo al atraerlos hacia un asiento en ese banquete celestial. Hay lugar para todos nosotros en esta mesa; hay l\u00e1grimas de bienvenida y un beso para el errante, y el dulce aroma del hogar.<\/p>\n<p>\u00bfQuieres unirte al banquete? Eres bienvenido aqu\u00ed. El amor te ha salvado; vete en paz. Incl\u00ednate y dile lo mismo a tres desconocidos: eres bienvenido aqu\u00ed. El amor te ha salvado; ten paz.<\/p>\n<p>La Iglesia Episcopal da la bienvenida a todos los que participan en el culto a Jesucristo en 109 di\u00f3cesis y tres \u00e1reas regionales en 16 pa\u00edses. La Iglesia Episcopal es una provincia miembro de la Comuni\u00f3n Anglicana mundial.<\/p>\n<p>Catedral de Southwark: <a href=\"https:\/\/cathedral.southwark.anglican.org\/\">http:\/\/cathedral.southwark.anglican.org<\/a><\/p>\n<p><em>La Iglesia Episcopal: www.episcopalchurch.org<\/em><br \/>\n\n<em>IamEpiscopalian: http:\/\/www.iamepiscopalian.org\/<\/em><br \/>\n\n<em>Facebook: http:\/\/www.facebook.com\/episcopalian<\/em><br \/>\n\n<em>Twitter: <\/em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/iamepiscopalian\"><em>http:\/\/twitter.com\/iamepiscopalian<\/em><\/a><br \/>\n\n<em>YouTube: http:\/\/www.youtube.com\/TECtube<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, predic\u00f3 en la Catedral de Southwark, Inglaterra, el domingo 13 de junio. A continuaci\u00f3n se presenta el serm\u00f3n del Obispo\/a Presidente. 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