{"id":162384,"date":"2016-05-01T03:29:13","date_gmt":"2016-05-01T07:29:13","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/pascua-6-c-2016\/"},"modified":"2020-12-03T10:46:43","modified_gmt":"2020-12-03T15:46:43","slug":"pascua-6-c-2016","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-6-c-2016\/","title":{"rendered":"Pascua 6 (C) &#8211; 2016"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Parece imposible que ya hayan pasado seis semanas desde la noche en que encendimos el fuego de la gran vigilia para alumbrar el nuevo cirio pascual. Es la noche cuando salimos de la sombra de la cruz y entramos en la luz de la gloriosa resurrecci\u00f3n de Cristo. No debemos olvidar el poder transformador de esa luz de Cristo en nuestras vidas.<\/p>\n\n<p>A trav\u00e9s de esta magn\u00edfica temporada de Pascua, somos invitados a saborear la vida abundante que Cristo Jes\u00fas nos ofrece por medio de su resurrecci\u00f3n. Las tinieblas se han dispersado y la luz resplandece sobre todo. Desafortunadamente, nuestra naturaleza humana f\u00e1cilmente se acostumbra a la oscuridad. Tanto as\u00ed, que cuando vemos luz nos ciega y nos sorprende. En esos momentos tendemos a aferrarnos a la oscuridad que conocemos, en vez de recibir la luz que alumbra nuestro caminar con Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Hoy d\u00eda nos encontramos de vuelta en Jerusal\u00e9n con Jes\u00fas, cerca de la puerta llamada de la Ovejas, donde hab\u00eda un estanque llamado Betzat\u00e1. Los que visitaban ese lugar cre\u00edan que un \u00e1ngel mov\u00eda el agua y que las personas, que en esos momentos pudieran de cualquier forma entrar en el agua, se sanaban de sus males. Entre los muchos enfermos que rodeaban el estanque se encontraba un hombre que hac\u00eda treinta y ocho a\u00f1os estaba enfermo y que d\u00eda tras d\u00eda esperaba entrar en el estanque en el momento preciso, pero no hab\u00eda conseguido qui\u00e9n lo ayudara.<\/p>\n\n<p>Pero lleg\u00f3 Jes\u00fas. Se fij\u00f3 en ese pobre hombre tirado en el suelo, sin esperanza de ser sanado en las aguas de Betzat\u00e1. Jes\u00fas se dirigi\u00f3 a \u00e9l con una simple pregunta: \u201c\u00bfQuieres recobrar la salud?\u201d La respuesta obvia ser\u00eda \u201c\u00a1por supuesto que s\u00ed!\u201d\u00bfQui\u00e9n no quisiera ser sanado? \u00bfVerdad? \u00bfQui\u00e9n no quisiera ser liberado del dolor y la enfermedad? Sin embargo, desde su camilla, el enfermo cegado por la desesperaci\u00f3n y sumido en su propia oscuridad le contesta con todas las razones por las cuales no puede sanarse. No reconoci\u00f3 a Jes\u00fas el Sanador. Tal era su falta de esperanza, que ni siquiera reconoci\u00f3 que ten\u00eda en frente a la persona que podr\u00eda ayudarle a entrar al estanque.<\/p>\n\n<p>Muchos consideran que tal es la forma en que Dios act\u00faa la mayor parte del tiempo. Nos ofrece muchas oportunidades de encontrarnos con \u00c9l y con su poder sanador. Dios no se impone. El amor y la gracia de Dios son dones gratuitos, siempre a nuestra disposici\u00f3n. Dios nos ofrece esos dones y nos invita\u2014pero nunca nos obliga.&nbsp; Lo que falta de nuestra parte, es el deseo de recibir esos dones de Dios.<\/p>\n\n<p>\u00bfQueremos ser amados? \u00bfQueremos aceptar el perd\u00f3n? \u00bfQueremos ser sanados? Tal vez, pero en vez de recibirlo con un \u201c\u00a1s\u00ed!\u201d nos decimos, \u201cSe\u00f1or, quiero que me amen, pero tengo miedo porque algunos me han hecho da\u00f1o\u201d. \u201cSe\u00f1or, quiero recibir el perd\u00f3n, pero es que son muchos mis errores\u201d. \u201cSe\u00f1or, quiero ser sanado pero no s\u00e9 si puedas sanarme\u201d.<\/p>\n\n<p>Nuestro temor nos puede paralizar y crear obst\u00e1culos en nuestra relaci\u00f3n con Dios. Ese temor, esa duda nos puede mantener en la oscuridad que conocemos. Igual que el paral\u00edtico, tendemos a responder con razones por las cuales no podemos recibir esos dones, en vez de ver las oportunidades de recibirlos y saber que Dios no s\u00f3lo desea responder a nuestras necesidades, sino que ya lo ha hecho.<\/p>\n\n<p>Al despertarse cada ma\u00f1ana, Luc\u00eda se sienta en frente de su altarcito y prende una vela. En el altar hay un Cristo y una virgen pintada en una tela r\u00fastica. Ah\u00ed, ella da gracias a Dios por el nuevo d\u00eda y le pide fervientemente la fortaleza que necesita para enfrentar la enfermedad que ha padecido desde hace muchos meses. Sin haber terminado de tomarse su caf\u00e9, el tel\u00e9fono suena. Es Leonor. Cada vez que Leonor tiene una crisis de soledad y siente ansiedad la llama por tel\u00e9fono porque sabe que Luc\u00eda, sea como sea, llegar\u00e1 a su lado para acompa\u00f1arla. Muchos saben que pueden contar con Luc\u00eda. Es una mujer fuerte, aferrada a su fe y comprometida a su comunidad.<\/p>\n\n<p>Luc\u00eda pas\u00f3 por momentos muy dif\u00edciles durante el largo periodo de su enfermedad. Ella es una mujer con una fe muy profunda y muchos la buscan para pedirle consejo, para que los acompa\u00f1e en oraci\u00f3n y porque perciben en ella una gran fortaleza de esp\u00edritu.<\/p>\n\n<p>A\u00fan as\u00ed, igual que muchas otras personas de fe, tambi\u00e9n ha experimentado momentos de duda y desesperanza. A veces, cuando se siente as\u00ed llama a su mejor amigo. Se escuchan, se r\u00eden, Luc\u00eda tiene con qui\u00e9n llorar. En un momento dif\u00edcil le dice a su amigo, \u201cNo veo cu\u00e1ndo esto se va terminar\u201d.<\/p>\n\n<p>El paral\u00edtico del evangelio tal vez se sent\u00eda igual. Muchas veces nuestros temores nos llevan a dudar y nuestras dudas nos hacen sentir culpables por nuestra falta de fe. Pero, Dios conoce nuestra realidad, nuestros retos y nuestras angustias. Por eso mismo es que recordamos la vida de Cristo, su muerte y resurrecci\u00f3n. Por eso es que reconocemos lo importante que es atrevernos a salir de los lugares de oscuridad donde podemos llegar en momentos dif\u00edciles y experimentar la luz de Cristo. En algunos casos, nos llega de donde menos lo esperamos. Para Luc\u00eda, fue su m\u00e9dico. Cada vez que Luc\u00eda lo visitaba le preguntaba lo mismo, \u201c\u00bfHasta cu\u00e1ndo? \u00bfCu\u00e1nto tiempo se va tomar en sanar? \u00bfCu\u00e1ndo puedo volver a mi vida normal? Por fin el m\u00e9dico le contest\u00f3, \u201cEsto va a tomar el tiempo que va a tomar y entre m\u00e1s te preocupes m\u00e1s tiempo va tomar para sanar\u201d. Las palabras del m\u00e9dico la hicieron detenerse y reconocer la obsesi\u00f3n que ten\u00eda sobre el resultado\u2014el llegar a sanarse completamente y de continuar con su vida. Pudo llegar a la conclusi\u00f3n de que ten\u00eda que tener fe en el proceso, en su habilidad de sanar y sobre todo tener fe en Dios que ya ha actuado.<\/p>\n\n<p>Las palabras del m\u00e9dico fueron como las de Jes\u00fas, \u201cLev\u00e1ntate, alza tu camilla y anda\u201d.&nbsp; \u00bfQu\u00e9 suceder\u00eda si escuch\u00e1ramos bien estas palabras de Jes\u00fas en nuestra vida, si en verdad confiamos en su poder transformador? \u00bfNos dar\u00eda la confianza para levantarnos cuando sea necesario y de animar a nuestros hermanos y hermanas en los momentos en los cuales lo necesiten?<\/p>\n\n<p>Cada uno de nosotros necesita escuchar esas palabras de Cristo cada d\u00eda. Desde los m\u00e1s peque\u00f1os hasta las personas como Luc\u00eda. \u201c\u00a1Lev\u00e1ntate!\u201d \u201c\u00a1Ten \u00e1nimo!\u201d \u201c\u00a1Conf\u00eda!\u201d Pensemos en nuestras relaciones familiares y de amigos. Algunos d\u00edas unos de nosotros somos m\u00e1s fuertes que los otros y viceversa.<\/p>\n\n<p>Sobre todo, lo importante es no encerrarnos en el dolor y la tristeza. No quedarnos sin esperanza ni escondernos en una oscuridad conocida: aisl\u00e1ndonos en nuestro hogar, negando una verdad dif\u00edcil o pretendiendo que nada pasa. Cuando nos sentimos as\u00ed busquemos qui\u00e9n nos lleve a las aguas sanadoras. Busquemos quien nos pueda decir, \u201cLev\u00e1ntate\u201d \u201cTen \u00e1nimo\u201d \u201cConf\u00eda\u201d.<\/p>\n\n<p>Nos necesitamos los unos a los otros. Cuando nos reunimos aqu\u00ed, celebramos que somos un solo cuerpo, el cuerpo de Cristo.&nbsp; Hoy, al salir al mundo, reflexionemos en el poder transformador de Cristo que nos abraza con su luz sanadora. Cristo compa\u00f1ero en el camino. Cristo nuestro m\u00e9dico de cabecera siempre dispuesto a darnos palabras de aliento. Cristo la luz del mundo que nos saca de las tinieblas del dolor, de la duda y del sufrimiento y nos invita a escuchar y a confiar plenamente en el poder transformador de sus palabras. \u00a1Lev\u00e1ntate, alza tu camilla y anda!<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1027,1019],"class_list":["post-162384","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-6c","category-pascua-c"],"acf":{"sermon_date":"2016-05-02","drupal_id":"303501","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168978},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 6 (C) - 2016 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-6-c-2016\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pascua 6 (C) - 2016\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Parece imposible que ya hayan pasado seis semanas desde la noche en que encendimos el fuego de la gran vigilia para alumbrar el nuevo cirio pascual. 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