{"id":162414,"date":"2015-12-05T04:31:13","date_gmt":"2015-12-05T09:31:13","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/adviento-2-c-2015\/"},"modified":"2020-12-03T10:42:10","modified_gmt":"2020-12-03T15:42:10","slug":"adviento-2-c-2015","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-c-2015\/","title":{"rendered":"Adviento 2 (C) &#8211; 2015"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>El domingo pasado, hac\u00edamos referencia a la \u201cCorona de Adviento\u201d. Una tradici\u00f3n cristina practicada en muchas iglesias durante esta \u00e9poca del Adviento. En este evento tradicional, una vela que adorna la corona es encendida para recordarnos un valor esencial del ser cristiano y que es especialmente celebrado durante la temporada de la Navidad. El domingo pasado encend\u00edamos una vela morada, fue la vela de la esperanza, tambi\u00e9n llamada \u201cVela de la profec\u00eda\u201d. Es el anuncio alegre, esperanzador, que es ofrecido por los profetas.<\/p>\n\n<p>El d\u00eda de hoy hemos encendido una segunda vela morada la cual representa al amor. Esta vela es tambi\u00e9n conocida como la \u201cVela de Bel\u00e9n\u201d, pues quiere recordarnos el contexto humilde del nacimiento de Jes\u00fas. El ni\u00f1o Dios es colocado en un pesebre y es calentado por el aliento de algunos animales dom\u00e9sticos. Creo que la conexi\u00f3n entre el amor y la humildad \u2013en el sentido de pobreza material- es muy evidente. No se requiere de mucho para amar. Lo \u00fanico necesario es la disposici\u00f3n del coraz\u00f3n. Dios nos ama con tanta humildad, que se despoja de todo y se expone a la pobreza total para exaltar o elevar nuestra propia condici\u00f3n humana. En verdad, todo aquel que ama de verdad se expone a la fragilidad.<\/p>\n\n<p>Con respecto a esto, quiero traer a colaci\u00f3n la porci\u00f3n inicial del poema \u201cSobre el amor\u201d, escrito por el poeta liban\u00e9s Gibran Khalil Gibran, tomado de su libro \u201cEl Profeta\u201d:<\/p>\n\n<p>\u201cEntonces dijo Almitra: h\u00e1blanos del Amor,<br \/>\nY \u00e9l alz\u00f3 la cabeza y mir\u00f3 a la multitud, y un silenci\u00f3 cay\u00f3 sobre todos, y con fuerte voz dijo \u00e9l:<br \/>\nCuando el amor les llame, s\u00edganle,<br \/>\naunque sus caminos sean duros y escarpados.<br \/>\nY cuando sus alas les envuelvan, cedan a \u00e9l,<br \/>\naunque la espada oculta en su plumaje pueda herirles.<br \/>\nY cuando les hable, crean en \u00e9l,<br \/>\naunque su voz pueda desbaratar sus sue\u00f1os como<br \/>\nel viento del norte asola sus jardines.<br \/>\nPorque as\u00ed como el amor les corona, debe crucificarles.<br \/>\nAs\u00ed como les agranda, tambi\u00e9n les poda.<br \/>\nAs\u00ed como se eleva hasta sus copas y acaricia<br \/>\nsus m\u00e1s fr\u00e1giles ramas que tiemblan al sol, tambi\u00e9n<br \/>\npenetrar\u00e1 hasta sus ra\u00edces y las sacudir\u00e1 de su arraigo a la tierra\u201d.<\/p>\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n de nosotros no ha experimentado el sufrimiento del amor? Los padres desolados sufren a causa de su amor por los hijos; los matrimonios entran en crisis cuando sienten que el amor se ha ausentado de sus vidas; los hijos viven abandono cuando no sienten el cari\u00f1o de sus padres, los amigos y amigas se sienten traicionados cuando el hombro amable del amigo o amiga se ausenta en los momentos de mayor necesidad; los j\u00f3venes enamorados hasta dejan de comer y lloran en silencio cuando su ser querido les ha dado la espalda; muchos son los ejemplos que podemos dar acerca de estas experiencias del amor. El amor nos vuelve seres fr\u00e1giles, y es la fragilidad humana la que nos puede llenar el coraz\u00f3n de humildad. Por esta raz\u00f3n, en este mismo poema, el poeta liban\u00e9s bien dice: \u201cCuando amen no deben decir \u2018Dios est\u00e1 en mi coraz\u00f3n\u2019, sino m\u00e1s bien \u2018estoy en el coraz\u00f3n de Dios\u2019\u201d.<\/p>\n\n<p>Por esta misma raz\u00f3n, el evangelio de san Juan en su cap\u00edtulo 15, versos 12 a 17, Jes\u00fas les dice a sus disc\u00edpulos durante el momento de la \u00faltima cena: \u201c\u00c9ste es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado. Nadie tiene amor m\u00e1s grande que el que da la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo sirvientes, porque el sirviente no sabe lo que hace su se\u00f1or. A ustedes los he llamado amigos porque les he dado a conocer todo lo que escuch\u00e9 a mi Padre. No me eligieron ustedes a m\u00ed; yo los eleg\u00ed a ustedes y los destin\u00e9 para que vayan y den fruto, un fruto que permanezca; as\u00ed, lo que pidan al Padre en mi nombre \u00e9l se lo conceder\u00e1. Esto es lo que les mando, que se amen unos a otros\u201d (Juan 15:12-17).<\/p>\n\n<p>Es verdad, la naturaleza de Dios es amor y nosotros manifestamos su presencia en el mundo mediante nuestra disposici\u00f3n a vivir en el amor. Mediante el amor confirmamos que habitamos en el coraz\u00f3n mismo de Dios; somos parte de su propia esencia.<\/p>\n\n<p>Dios se encarna en un contexto de pobreza total. Lo material y la fragilidad son secundarios al hecho de hacerse presente en la historia para redimir al mundo de su propio pecado. El ni\u00f1o Dios habr\u00e1 de convertirse en nuestro Cristo redentor. Es tanto su amor por nosotros que el camino de la cruz es su futuro; y la cruz es el medio usado para demostrar su gran amor, al mismo tiempo que es el medio para denostar su triunfo sobre la muerte mediante su resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Nuestro Dios es, pues, el Dios de la vida y del amor. Por esta raz\u00f3n san Juan nos dice en su primera carta, cap\u00edtulo 4, verso 20: \u201cSi uno dice que ama a Dios mientras odia a su hermano, miente; porque si no ama al hermano a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve\u201d. En otras palabras, la naturaleza de nuestro ser cristiano se centra en la experiencia del amor. Y para amar debemos tambi\u00e9n estar dispuestos a vivir en la fragilidad.<\/p>\n\n<p>Pero entendamos bien esta fragilidad. Con esto no estamos invit\u00e1ndoles a tener que aguantar todo y tener que decir s\u00ed a todo. No, porque el amor no es un evento masoquista. El masoquismo es cuando encontramos placer en el sufrimiento. Esto no es lo que Dios quiere, esto no es lo que Dios nos pide. Pongamos un ejemplo, \u00bfcu\u00e1ntas veces cada uno de nosotros hemos dicho \u201cno\u201d motivados por el bien m\u00e1s que motivados por el deseo de hacer el mal? Existen ocasiones en que recibimos un castigo, no por el hecho de que alguien nos odie sino con el deseo de corregir una conducta negativa.<\/p>\n\n<p>Entonces, el amor no significa tener que decir \u201cs\u00ed\u201d a todo, sino siempre actuar con integridad obrando motivados por la verdad. Esto es precisamente lo que san Pablo recomienda en la carta a los filipenses que escuchamos hoy cuando dice: \u201cEsto es lo que pido: que el amor de ustedes crezca m\u00e1s y m\u00e1s en conocimiento y en buen juicio para todo, a fin de que sepan elegir siempre lo mejor. As\u00ed llegar\u00e1n limpios y sin tropiezo al d\u00eda de Cristo, cargados con el fruto de la honradez que viene por Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios\u201d.<\/p>\n\n<p>La misi\u00f3n prof\u00e9tica de san Juan, el Bautista, es proclamar el bautismo para el arrepentimiento de los pecados. Mediante este anuncio las personas son invitadas a \u201cpreparar el camino del Se\u00f1or\u2026 para ver la salvaci\u00f3n de Dios\u201d.<\/p>\n\n<p>Preparemos pues los caminos de nuestro coraz\u00f3n en el esp\u00edritu del amor para que digamos con firme certeza, \u201cyo estoy en el coraz\u00f3n de Dios\u201d.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[871,869],"class_list":["post-162414","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-adviento-2c","category-adviento-c"],"acf":{"sermon_date":"2015-12-06","drupal_id":"303656","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168898},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Adviento 2 (C) - 2015 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-c-2015\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Adviento 2 (C) - 2015\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El domingo pasado, hac\u00edamos referencia a la \u201cCorona de Adviento\u201d. 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