{"id":162415,"date":"2015-11-28T04:32:18","date_gmt":"2015-11-28T09:32:18","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/adviento-1-c-2015\/"},"modified":"2020-12-03T10:42:09","modified_gmt":"2020-12-03T15:42:09","slug":"adviento-1-c-2015","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-c-2015\/","title":{"rendered":"Adviento 1 (C) &#8211; 2015"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Hoy estamos celebrando el primer domingo de Adviento. Adviento significa aquello que est\u00e1 por venir; aquello que con certeza habr\u00e1 de llegar. Y estoy seguro que todos ya sabemos qu\u00e9 es aquello que se aproxima. Y lo sabemos, quiz\u00e1s, no tanto por lo que la iglesia nos dice, sino porque los comerciales de la radio y televisi\u00f3n constantemente nos lo recuerdan.<\/p>\n\n<p>No en tanto, para nosotros los cristianos, la Navidad tiene un significado m\u00e1s profundo. Es la celebraci\u00f3n de ese momento enorme cuando la divinidad adquiere rostro humano. Es la celebraci\u00f3n del misterio de la encarnaci\u00f3n de Dios en Jes\u00fas, el Verbo &nbsp;\u2013 o la Palabra \u2013 hecho carne, el nacimiento del que es nuestro Cristo, Mes\u00edas y Redentor. Este es un misterio divino portentoso y maravilloso. El pr\u00f3logo del evangelio de san Juan, en el cap\u00edtulo 1, verso 14, nos describe este hecho de una manera muy agraciada diciendo: \u201cLa Palabra se hizo carne y habit\u00f3 entre nosotros. Y nosotros hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo \u00fanico, lleno de gracia y verdad\u201d (Juan 1, 14).<\/p>\n\n<p>Sin embargo, en los versos anteriores del 9 a 11 de este mismo cap\u00edtulo, el anuncio alegre se transforma en triste al indicar que: \u201cLa luz verdadera que ilumina a todo hombre estaba viniendo al mundo. En el mundo estaba, el mundo existi\u00f3 por ella, y el mundo no la reconoci\u00f3. Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron\u201d. O sea, la constataci\u00f3n es que el mundo no estaba preparado para reconocer la presencia de Dios.<\/p>\n\n<p>Bien podr\u00edamos decir que los tiempos han cambiado, y que despu\u00e9s de m\u00e1s de 2000 a\u00f1os de celebraci\u00f3n de la Navidad, ahora el mundo est\u00e1 m\u00e1s dispuesto a reconocer la presencia de Dios en la vida. Pero me pregunto, \u00bfser\u00e1 que esto es verdad? En otras palabras, los cristianos, despu\u00e9s de m\u00e1s de 2000 advientos, \u00bfestamos verdaderamente preparados para reconocer el rostro de Dios en nuestro medio, aqu\u00ed mismo y ahora mismo?<\/p>\n\n<p>Estas preguntas no tienen la intenci\u00f3n de hacernos sentir mal o de apuntar con el dedo diciendo, \u201cculpable y culpable\u201d. Lo que se pretende con estas preguntas es hacer una toma de conciencia de la forma como nos preparamos para la Navidad. Prepararse bien significa vivir un buen Adviento.<\/p>\n\n<p>Como dec\u00edamos al principio, nuestro medio cultural se inclina a celebrar la Navidad de forma consumista. Los cristianos debemos ir m\u00e1s all\u00e1. No que sea malo ofrecer regalos, el error es no saber por qu\u00e9 los ofrecemos. El regalo de Dios para nosotros es su presencia; el regalo de nosotros a nuestros seres queridos, no es tan s\u00f3lo el objeto regalado, sino la intensi\u00f3n de hacernos presentes en su vida. En otras palabras, el mensaje de nuestro regalo es, \u201cyo reconozco la presencia divina en ti; hoy nuestro Dios se encarna en el mundo y en nuestra relaci\u00f3n humana\u201d. Por esta raz\u00f3n, cuando hablamos de la Navidad siempre debemos tener presentes: la esperanza, el amor, la alegr\u00eda y la paz. Cuando somos capaces de revisar nuestra vida a trav\u00e9s de estos cuatro valores navide\u00f1os, entonces hemos honrado el prop\u00f3sito del Adviento, y ahora s\u00ed estaremos m\u00e1s preparados para recibir la Navidad.<\/p>\n\n<p>He aqu\u00ed otras palabras bell\u00edsimas del mismo pr\u00f3logo del evangelio seg\u00fan san Juan; el vers\u00edculo 12 dice: \u201cPero a los que la recibieron, a los que creen en ella, los hizo capaces de ser hijos de Dios;\u2026\u201d. Entonces el Adviento es un tiempo de capacitaci\u00f3n. Este es el tiempo de preparaci\u00f3n para que todos celebremos dignamente el misterio de la encarnaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n\n<p>A lo largo de la historia de la Iglesia, han existido muchas maneras de c\u00f3mo podemos prepararnos para este gran evento de la Navidad. Por a\u00f1os, la iglesia ha sugerido usar el Adviento como una experiencia austera; o sea, omitir todo aquello que simbolice sobriedad. Como si estuvi\u00e9ramos viviendo una peque\u00f1a cuaresma. De hecho, durante el Adviento algunas iglesias no colocan flores alrededor del altar, ciertas personas hacen sacrificios especiales, y hay otros ejemplos. El prop\u00f3sito detr\u00e1s de esta tradici\u00f3n es ayudar a los cristianos a entender el Adviento como un tiempo de revisi\u00f3n de vida, oportunidad espacial para el arrepentimiento de los pecados, y generar en las personas una apertura a la renovaci\u00f3n de vida.<\/p>\n\n<p>Todo esto es algo bueno. Pero por otro lado algunas iglesias usan este entendimiento para hacer del Adviento un ambiente sombr\u00edo. De hecho, el evangelio de san Lucas que escuchamos hoy usa este tipo de lenguaje, el cual suena duro. Dice en los versos 25 y 26: \u201cHabr\u00e1 se\u00f1ales en el sol, la luna y las estrellas. En la tierra se angustiar\u00e1n los pueblos, desconcertados por el estruendo del mar y del oleaje. Los hombres desfallecer\u00e1n de miedo, aguardando lo que le va a suceder al mundo\u2026\u201d.<\/p>\n\n<p>\u00bfApoco no es preocupante? \u00a1Claro que lo es! \u00a1Esta imagen sugerida por san Lucas suena muy terrible! Pero, no nos asustemos, el prop\u00f3sito verdadero de esta imagen no es llenarnos de miedo, sino proveernos con una met\u00e1fora que no deben ser tomadas literalmente; sino ayudarnos a mantenernos alerta respecto al hecho de que no todo en la vida es \u201ccolor de rosa\u201d.<\/p>\n\n<p>Sin embargo, sin olvidar este llamado a la preparaci\u00f3n, hoy quiero invitarles a no dejarnos dominar por el miedo. Hagamos del Adviento una experiencia para el crecimiento espiritual. Enfoqu\u00e9monos en el mensaje de la \u201cCorona de Adviento\u201d. Esa corona verde adornada con cinco velas (tres moradas, una rosa o azul, y una blanca). Cada componente de la corona tiene un significado: la corona verde representa la perennidad de la vida. Aquello que permanece estable independientemente de las circunstancias que le rodean. En otras palabras, es una manera de decir que Dios es el Dios de la vida, y la vida est\u00e1 contantemente alimentada por y con su presencia.<\/p>\n\n<p>Las velas tiene un nombre o nos recuerdan algo espec\u00edfico: la primera vela que se enciende es una vela morada y \u00e9sta es llamada \u201cVela de la profec\u00eda\u201d y representa la esperanza. La segunda vela es purpura tambi\u00e9n y representa al amor; es llamada la Vela de Bel\u00e9n, refiri\u00e9ndose al pesebre donde fue colocado el ni\u00f1o Dios. La tercera vela que se enciende es la rosa o azul \u2013de diferente color pues marca la mitad del tiempo de adviento- y representa la alegr\u00eda; es llamada la \u201cVela de los pastores\u201d. La cuarta vela es purpura, representa la paz y es llamada la \u201cVela de los \u00e1ngeles\u201d. La vela del centro es blanca, la cual se enciende el d\u00eda de la Navidad y es llamada la vela de Cristo; representa la luz de Cristo que se hace presente en el mundo.<\/p>\n\n<p>Mi invitaci\u00f3n es que vivamos el esp\u00edritu del Adviento siendo alimentados por estos cuatro valores fundamentales: la esperanza, el amor, la alegr\u00eda y la paz. \u00bfNo ser\u00eda este el mejor regalo que le podemos ofrecer en esta Navidad? Esto es lo que nos capacita para ser llamados \u201chijos e hijas de Dios\u201d.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[870,869],"class_list":["post-162415","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-adviento-1c","category-adviento-c"],"acf":{"sermon_date":"2015-11-29","drupal_id":"303661","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168898},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Adviento 1 (C) - 2015 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-c-2015\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Adviento 1 (C) - 2015\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Hoy estamos celebrando el primer domingo de Adviento. 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