{"id":162422,"date":"2013-11-16T03:24:06","date_gmt":"2013-11-16T08:24:06","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-28-c-2013\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:39","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:39","slug":"propio-28-c-2013","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-28-c-2013\/","title":{"rendered":"Propio 28 (C) &#8211; 2013"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Nos estamos acercando ya al fin del a\u00f1o lit\u00fargico y las lecturas lo ponen de relieve al estimularnos a que prestemos atenci\u00f3n a la fugacidad de la vida y de todo lo que aqu\u00ed nos pueda parecer hermoso y atractivo.<\/p>\n\n<p>La primera lectura del profeta Isa\u00edas tiene como trasfondo el exilio forzado de los hebreos a Babilonia, conocido como la cautividad de Babilonia que dur\u00f3 del a\u00f1o 587 al 538 antes de Cristo. El rey caldeo Nabucodonosor II conquist\u00f3 Jerusal\u00e9n en 587 antes de Cristo. Seg\u00fan los historiadores solamente deportaron de Palestina a la clase alta jud\u00eda para que no creara problemas a los nuevos conquistadores. El pueblo rural no parece que sufriera excesivamente tras esta agresi\u00f3n. Los caldeos destruyeron el fastuoso templo que hab\u00eda construido Salom\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Esta p\u00e9rdida de la independencia del pueblo jud\u00edo es lo que m\u00e1s les afect\u00f3 y as\u00ed se empezaron a incubar las primeras esperanzas mesi\u00e1nicas. Creyeron que Yahv\u00e9 los estaba poniendo a prueba para despu\u00e9s producir un milagroso cambio en las circunstancias, que traer\u00eda consigo el final de los tiempos y la imposici\u00f3n del reino jud\u00edo sobre la tierra.<\/p>\n\n<p>La suerte de los hebreos en Babilonia queda m\u00e1s o menos reflejada en textos b\u00edblicos como los libros de&nbsp;Daniel&nbsp;y&nbsp;Ester, obras que muestran a los hebreos encumbr\u00e1ndose a altas posiciones de confianza entre los caldeos. Despu\u00e9s del final de la cautividad, cuando&nbsp;Ciro el Grande&nbsp;conquisto Babilonia en el a\u00f1o 538 antes de Cristo y autoriz\u00f3 a los jud\u00edos a regresar a la tierra de Israel, una importante comunidad jud\u00eda se qued\u00f3 en&nbsp;Babilonia&nbsp;hasta bien entrada la&nbsp;era cristiana.<\/p>\n\n<p>Con este repaso hist\u00f3rico podemos comprender mejor las palabras de Isa\u00edas que profetiza un \u201ccielo nuevo y una tierra nueva\u201d, e invita a sus compatriotas a olvidarse de los sufrimientos del pasado para que miren con alegr\u00eda y esperanza hacia el futuro, donde el Se\u00f1or podr\u00e1 transformar \u201ca Jerusal\u00e9n en alegr\u00eda y a su poblaci\u00f3n en gozo\u201d.<\/p>\n\n<p>Pero esta lectura tambi\u00e9n puede ser figura espiritual de nuestra vida. Nos encontramos en esta tierra como en un cautiverio, y, tras ser liberados por Cristo, un d\u00eda viviremos en la nueva Jerusal\u00e9n, figura del cielo y de la vida eterna, donde el gozo y la alegr\u00eda no conocer\u00e1n l\u00edmites.<\/p>\n\n<p>La porci\u00f3n del evangelio de san Lucas seleccionada para este domingo forma parte del llamado \u201cdiscurso escatol\u00f3gico\u201d, es decir, del discurso que trata de ciertas calamidades relacionadas con el fin del mundo. Este discurso tiene unos treinta vers\u00edculos, mientras que nuestra lectura cuenta con catorce solamente, centr\u00e1ndose en la destrucci\u00f3n del templo y la persecuci\u00f3n de los primeros cristianos.<\/p>\n\n<p>La mayor\u00eda de los expertos b\u00edblicos sugieren que el evangelio de san Lucas fue escrito en la d\u00e9cada de los 80 despu\u00e9s de Cristo, es decir, despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n ocurrida en el a\u00f1o 70 y tambi\u00e9n, tras el rechazo definitivo de los primeros cristianos por parte de la sinagoga, ocurrido entre los a\u00f1os 85 al 90. Por ello, el autor puede mencionar, con cierta seguridad, ambos acontecimientos, la destrucci\u00f3n del templo y la expulsi\u00f3n de los cristianos de las sinagogas.<\/p>\n\n<p>Desde tiempos de Salom\u00f3n, el centro del culto lo constitu\u00eda principalmente el templo de Jerusal\u00e9n. Hemos visto que el primer templo, construido por Salom\u00f3n, fue destruido, sin piedad, por los soldados de Nabucodonosor en el 588; luego, al regreso de la cautividad, fue reconstruido por Zorobabel, en el mismo sitio del anterior, en lo alto del monte Moria, aunque sin el esplendor y magnificencia del antiguo templo.<\/p>\n\n<p>Este segundo templo fue el que agrand\u00f3 y embelleci\u00f3 el rey Herodes el Grande. En la parte m\u00e1s exterior del templo hab\u00eda una serie de atrios y vest\u00edbulos de gran capacidad; lo m\u00e1s interior del templo estaba formado por dos recintos llamados el santo y lugar sant\u00edsimo donde pod\u00eda entrar el sumo sacerdote una vez al a\u00f1o. Era la parte exterior la que llamaba la atenci\u00f3n a todo el mundo. Estaba cubierta con l\u00e1minas de oro que a la salida del sol reflejaban un gran esplendor y forzaba a la gente a retirar la vista para no ser cegados por su fulgor. Para los forasteros que observaban el templo de lejos aparec\u00eda como una peque\u00f1a monta\u00f1a cubierta de nieve, pues las partes no cubiertas por las l\u00e1minas de oro, eran de un m\u00e1rmol blanqu\u00edsimo. A ning\u00fan jud\u00edo se le pod\u00eda ocurrir que este templo fuera a ser destruido un d\u00eda.<\/p>\n\n<p>Y, sin embargo, Jes\u00fas lo ve\u00eda venir, por los signos de resistencia violenta que sus compatriotas daban en sus relaciones con los romanos. Ahora podemos comprender mejor las palabras del evangelio de hoy: \u201cA unos que elogiaban las hermosas piedras del templo y la belleza de su ornamentaci\u00f3n les dijo: llegar\u00e1 un d\u00eda en que todo lo que contemplan ser\u00e1 derribado sin dejar piedra sobre piedra\u201d (Lucas 21: 5).<\/p>\n\n<p>Efectivamente, los constantes disturbios llevados a cabo por los peque\u00f1os grupos guerrilleros jud\u00edos, a partir de los a\u00f1os 66, cansaron de tal manera a los romanos que cercaron la ciudad, bajo las \u00f3rdenes del emperador Tito, y esperaron a que la poblaci\u00f3n muriera de hambre. Seg\u00fan el historiador Josefo, con una cifra exagerada, dice que m\u00e1s de un mill\u00f3n de personas pereci\u00f3 durante el cerco y que luego se llevaron prisioneros a unas 97,000 personas. Con ello, desapareci\u00f3 la naci\u00f3n jud\u00eda, el templo fue quemado y totalmente destruido.<\/p>\n\n<p>Para conmemorar esta victoria los romanos levantaron en Roma el famoso arco de Tito en el que aparecen soldados llev\u00e1ndose el Arca de la Alianza.<\/p>\n\n<p>Si el pueblo y los l\u00edderes jud\u00edos hubieran seguido la ense\u00f1anza de Jes\u00fas que rechazaba toda clase de violencia, seguramente, los jud\u00edos hubieran seguido prosperando en su pa\u00eds y admirando su templo. Pero, todo estaba ya escrito en los planes de la historia, con la desaparici\u00f3n del templo desaparecieron tambi\u00e9n la infinidad de sacrificios de animales que se inmolaban en el templo. Ahora el sacrificio de todos los sacrificios ser\u00eda el dado con la vida misma. As\u00ed se lo ense\u00f1ar\u00e1 Pablo a los romanos: \u201cLes invito a ofrecerse como sacrificio vivo, santo, aceptable a Dios: \u00e9ste es el verdadero culto\u201d (Rm. 12:1). Y esto a imitaci\u00f3n de Jes\u00fas que se inmol\u00f3 por nosotros en la cruz.<\/p>\n\n<p>Sobre el fin del mundo no hay nada cierto. Lo que aparece en las Escrituras forma parte del g\u00e9nero apocal\u00edptico que surgi\u00f3 ya en el Antiguo Testamento. De hecho, Lucas no hace m\u00e1s que citar, casi literalmente, al profeta Isa\u00edas (13:10-13) y a Joel (2:30,31). Todos hemos sido testigos, o hemos observado, por los medios de comunicaci\u00f3n social, fen\u00f3menos atmosf\u00e9ricos m\u00e1s feroces y terribles que los mencionados en la lectura de hoy. M\u00e1s a\u00fan, ning\u00fan escritor b\u00edblico pudo imaginarse que un d\u00eda los seres humanos tendr\u00edan en sus manos poder para destruir el mundo tal como lo conocemos.<\/p>\n\n<p>El mensaje espiritual de las lecturas de hoy es seguir el consejo de Jes\u00fas de que estemos preparados y alerta porque en el momento menos pensado nos llegar\u00e1 a cada uno de nosotros el encuentro con el fin del mundo personal e individual. Nuestra propia muerte. Dios no nos abandona en ning\u00fan momento, acerqu\u00e9monos, pues, a Dios para llevar una vida santa.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1059],"class_list":["post-162422","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-28c"],"acf":{"sermon_date":"2013-11-18","drupal_id":"303741","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168896},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 28 (C) - 2013 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-28-c-2013\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 28 (C) - 2013\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Nos estamos acercando ya al fin del a\u00f1o lit\u00fargico y las lecturas lo ponen de relieve al estimularnos a que prestemos atenci\u00f3n a la fugacidad de la vida y de todo lo que aqu\u00ed nos pueda parecer hermoso y atractivo. 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