{"id":162423,"date":"2013-11-09T03:24:51","date_gmt":"2013-11-09T08:24:51","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-27-c-2013\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:38","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:38","slug":"propio-27-c-2013","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-27-c-2013\/","title":{"rendered":"Propio 27 (C) &#8211; 2013"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Estamos muy cerca a finalizar tanto el a\u00f1o del calendario como el a\u00f1o lit\u00fargico. Es importante al final del recorrido ver c\u00f3mo ha sido nuestro caminar a la luz de la esperanza cristiana que se centra en la experiencia de la resurrecci\u00f3n. Recordemos que esta esperanza vive referida y abierta al futuro. No a un futuro cualquiera o indeterminado sino a un acontecimiento de plenitud que tiene como punto de partida y de llegada a Jesucristo. Esta precisi\u00f3n matiza la esperanza de una forma singular respecto a otras esperanzas que se centran en la determinaci\u00f3n espacio-temporal, es decir, aquellas esperanzas que no sobrepasan la inmanencia, as\u00ed como lo planteaba la mentalidad saducea con la que Jes\u00fas va a tener una confrontaci\u00f3n frente a este punto (Lucas 20:27).<\/p>\n\n<p>Nosotros los disc\u00edpulos creemos que nuestra esperanza est\u00e1 puesta en Aquel que muri\u00f3 y resucit\u00f3 seg\u00fan las Escrituras (2 Tesalonicenses 2:1-5). Por este motivo afirmamos que su muerte no fue la \u00faltima palabra, sino su exaltaci\u00f3n junto al Padre (2 Tesalonicenses 2:43) d\u00e1ndonos acceso a&nbsp; vivir una experiencia similar a la de \u00e9l, donde la resurrecci\u00f3n es la experiencia que trata de expresar esta apertura a una vida en plenitud pasando por la muerte.<\/p>\n\n<p>Desde este punto de vista, superando una mentalidad saducea que coloca su esperanza en el aqu\u00ed y en el ahora \u00fanicamente, comprendemos la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas como la anticipaci\u00f3n del futuro, donde en fe los creyentes afianzamos nuestra esperanza; sin ella, todo ser\u00eda vanidad. Con ella y desde ella, Jes\u00fas mismo se convierte en el Se\u00f1or, en objeto de fe y esperanza (2 Tesalonicenses 2:13-17).<\/p>\n\n<p>Actualmente resulta dif\u00edcil hablar de la muerte porque la sociedad del bienestar tiende a apartar de s\u00ed esta realidad, suscit\u00e1ndose en algunos sectores angustia o escepticismo frente a la misma. Sin embargo, no es posible experimentar la realidad que se ha descrito anteriormente si no hay una experiencia de muerte f\u00edsica; de culminaci\u00f3n de la finitud. A la luz de lo que Jes\u00fas realiz\u00f3, se comprende la actitud de Dios Padre frente a la vida y la muerte de sus hijos. Ya el salmista hab\u00eda intuido que Dios no puede abandonar a sus siervos fieles en el sepulcro, ni dejar que su santo experimente la corrupci\u00f3n (Salmo 16: 10). Isa\u00edas anuncia un futuro en el que Dios eliminar\u00e1 la muerte para siempre, enjugando \u201clas l\u00e1grimas de todos los rostros\u201d (Isa\u00edas 25:8) y resucitando a los muertos para una vida nueva.<\/p>\n\n<p>Ciertamente, es preciso pasar por la muerte, teniendo la certeza de que nos encontraremos con el Padre cuando \u201ceste ser corruptible se revista de incorruptibilidad y este ser mortal se revista de inmortalidad\u201d (1 Corintios 15:54). Entonces se ver\u00e1 claramente que \u201cla muerte ha sido devorada en la victoria\u201d (1 Corintios 15:54). La resurrecci\u00f3n de Cristo, su ascensi\u00f3n y el anuncio de su regreso abrieron nuevas perspectivas para nosotros. En el discurso pronunciado al final de la cena, Jes\u00fas dijo: \u201cVoy a prepararos un lugar. Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volver\u00e9 y os tomar\u00e9 conmigo, para que donde est\u00e9 yo est\u00e9is tambi\u00e9n vosotros\u201d (Juan 14, 2-3). No se nos ha informado de la fecha de este acontecimiento final. Es preciso tener paciencia, a la espera de Jes\u00fas resucitado.<\/p>\n\n<p>\u201cNosotros (dice san Pablo) somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos como salvador al Se\u00f1or Jesucristo, el cual transfigurar\u00e1 este miserable cuerpo nuestro en un cuerpo glorioso como el suyo, en virtud del poder que tiene de someter a s\u00ed todas las cosas\u201d (Filipenses 3: 20-21). Como el Esp\u00edritu Santo transfigur\u00f3 el cuerpo de Jesucristo cuando el Padre lo resucit\u00f3 de entre los muertos, as\u00ed el mismo Esp\u00edritu revestir\u00e1 de la gloria de Cristo nuestros cuerpos, venci\u00e9ndose la finitud y dando plenitud a la identidad, la cual no es perdida, sino asumida y llevada a su culmen en la nueva realidad.<\/p>\n\n<p>De esta manera, queda anulada toda posibilidad de fijaci\u00f3n de la esperanza s\u00f3lo en esta vida terrena tal como suced\u00eda con los saduceos, quienes quieren colocar a prueba la ense\u00f1anza de Jes\u00fas planteando una situaci\u00f3n hipot\u00e9tica poco probable (Lucas 20:28-33). El realismo de las apariciones testimonia que Jes\u00fas resucit\u00f3 con su cuerpo y con ese mismo cuerpo vive ahora al lado del Padre (Glorificado). Ahora bien, se trata de un cuerpo glorioso, ya no sujeto a las leyes del espacio y del tiempo, transfigurado en la gloria del Padre. En Cristo resucitado se manifiesta lo que un d\u00eda suceder\u00e1 en todos aquellos que quieran en libertad acoger su redenci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>No debemos olvidar que el \u201cescaton\u201d, es decir, el acontecimiento final, entendido cristianamente, no es s\u00f3lo una meta puesta en el futuro, sino tambi\u00e9n una realidad ya iniciada con la venida hist\u00f3rica de Jesucristo. Su pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n constituyen el evento supremo de la historia de la humanidad. Por esto, Jes\u00fas dice: \u201cLlega la hora, y ya estamos en ella, en que los muertos oir\u00e1n la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivir\u00e1n\u201d (Juan5:25).<\/p>\n\n<p>La resurrecci\u00f3n de los muertos, esperada para el final de los tiempos, recibe una primera y decisiva actuaci\u00f3n ya ahora, en la resurrecci\u00f3n espiritual, objetivo principal de la obra de salvaci\u00f3n que consiste en la nueva vida comunicada por Cristo resucitado en nuestro coraz\u00f3n por medio del sacramento del bautismo como fruto de su obra redentora en nosotros.<\/p>\n\n<p>Unido a lo explicado anteriormente, debemos dar un paso adelante en nuestra meditaci\u00f3n y recordar el art\u00edculo del credo que profesamos todos los domingos, y que dice: \u201cY de nuevo vendr\u00e1 con gloria para juzgar a vivos y muertos\u201d. Esta confesi\u00f3n de fe nos ense\u00f1a que al fin del mundo, ha de venir Jesucristo con gloria y majestad a juzgar a todos los hombres, haci\u00e9ndoles resucitar en \u00e9l como ya se expres\u00f3 o gener\u00e1ndose la muerte eterna como producto de la cerraz\u00f3n en libertad a la acci\u00f3n salv\u00edfica de Dios.<\/p>\n\n<p>Finalmente, es necesario recalcar un \u00faltimo aspecto importante: la&nbsp;dimensi\u00f3n comunitaria,&nbsp;ya que nuestro caminar hacia la resurrecci\u00f3n no lo hacemos solos, sino que vamos madurando a nivel personal gracias a la ayuda de los otros. Los otros se convierten en fuente de posibilidad para que juntos podamos alcanzar la gracia prometida. El caminar hacia la resurrecci\u00f3n se hace a partir de la toma de conciencia de la necesidad del otro como aquel que me ayuda a crecer, a madurar y a irme configurando poco a poco en la experiencia del resucitado, pero a la vez, yo tambi\u00e9n le ayudo a los otros con mi solidaridad, testimonio y presencia a ir procesualmente alcanzando esta realidad. Aqu\u00ed la Palabra nos interpela, pregunt\u00e1ndonos \u00bfqu\u00e9 tan abiertos estamos para acoger el don de la vida eterna en nuestra vida? \u00bfqu\u00e9 tan solidarios somos con la experiencia de salvaci\u00f3n de aquellos que llamamos hermanos en la fe?<\/p>\n\n<p>En s\u00edntesis, todo lo que hemos meditado, no debe quedarse en una intuici\u00f3n cristiana centrada en el m\u00e1s all\u00e1 sin tener en cuenta el hoy de la historia. Referirse a la nueva sociedad del futuro o recuperar la a\u00f1oranza por un mundo, un ordenamiento social justo y fraterno, con las categor\u00edas evang\u00e9licas del reino de Dios, justicia de Dios, etc., no quiere decir tener una visi\u00f3n clara de c\u00f3mo ser\u00e1 ese mundo que anhelamos. No se le puede comprender en totalidad desde nuestra finitud hist\u00f3rica, mediada y supeditada por espacios concretos en tiempos concretos. Sin embargo, intentar traducir esa plenitud en las situaciones concretas de la realidad, es la tarea del creyente que quiere responder al dinamismo de la esperanza y hacerla cre\u00edble en su tiempo.<\/p>\n\n<p>Si el cristiano posee una esperanza, que es promesa de un futuro que dinamiza el presente, pero que no se agota en el m\u00e1s ac\u00e1, entonces est\u00e1 llamado a ayudar a impregnar de esperanza todas sus realidades: familiares, profesionales, sociales, econ\u00f3micas, pol\u00edticas, culturales, etc. Ning\u00fan programa pol\u00edtico, social o econ\u00f3mico ser\u00e1 capaz de instaurar la sociedad definitiva, libre de toda injusticia, s\u00f3lo la fuerza del amor apoyada en la esperanza de la resurrecci\u00f3n podr\u00e1 hacerlo.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1058],"class_list":["post-162423","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-27c"],"acf":{"sermon_date":"2013-11-11","drupal_id":"303746","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168890},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 27 (C) - 2013 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-27-c-2013\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 27 (C) - 2013\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Estamos muy cerca a finalizar tanto el a\u00f1o del calendario como el a\u00f1o lit\u00fargico. 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